La lista de empleados municipales multiplicó la curiosidad por visitar la página web de la ciudad

El interés de los “navegantes” fue creciendo desde que se supo de la publicación de la nómina de más de mil empleados y funcionarios en el sitio web municipal. El reclamo de la concejala Romero para que no figuren los haberes de los trabajadores generó mayor curiosidad aún. También habría discrepancias en la Intendencia por la súbita publicación. En los próximos días se abriría el debate en el Concejo.

Si la página web de la Municipalidad de Venado Tuerto tuviera un contador de visitas, se hubiera podido comprobar un vertiginoso incremento del interés de la gente por acceder a ella en estos últimos días, sobre todo a partir de la publicación de la nómina del personal, poco después de que el bloque socialista de concejales hiciera ese requerimiento a la Intendencia. Incluso, hubo algunos que se frustraron en el intento, porque el listado no se encuentra en la página principal, aunque no es tan difícil acceder a ella: ingresando en
www.venadotuerto.gov.ar, arriba y a la izquierda se presenta una columna de enlaces rápidos, ubicándose en el cuarto lugar, en orden descendente, la “Secretaría de Gobierno”; clickeando allí se hallará, también arriba y a la izquierda, el título “Personal”, bajo el cual debe clickearse en “descargar PDF” y se desplegará la nómina del personal. No obstante, las polémicas que se generaron en la última semana multiplicaron la avidez, que en este caso no tiende a transgredir lo prohibido, sino, simplemente, a ejercer un derecho tantos años conculcado a los contribuyentes, que no es otro que conocer la plantilla de empleados públicos de la ciudad y, así facilitar la misión fiscalizadora del Concejo.
Como era previsible, esta publicación sorprendió a propios y extraños, aunque desde 2004 está en vigencia una ordenanza municipal que obliga a dicha divulgación, y ni siquiera se la recordaba. En mayo de ese año, el Concejo sancionó la ordenanza Nº 3115, que disponía “en forma inmediata hacer pública en la página municipal de Internet, así como en las ediciones de los periódicos locales, la nómina completa de las personas que revisten tareas en el Municipio y de los fondos que sean asignados a tales prestaciones aunque no tengan carácter remunerativo”. La misma normativa imponía -hace más de cuatro años- la colocación de un transparente con los datos referidos, en la Intendencia, la Secretaría de Hacienda y el Concejo. Cabe acotar que dicha ordenanza se había basado en la Ley Provincial Nº 12.065, modificatoria de la Ley Orgánica de Municipalidades, uno de cuyos artículos establece clara y categóricamente la obligatoriedad de las “autoridades municipales dar a conocer las nóminas completas de autoridades políticas y agentes -con independencia de la relación que revisten- que presten servicios en el municipio en cualquiera de sus áreas o dependencias, consignándose los haberes totales que cada uno percibe y todo pago que el ente disponga en provecho del mismo, sea o no de índole remunerativo”.

Posibles correcciones
En la cúpula del gobierno venadense hubo intercambio de reproches por haber apurado la publicación de la nómina en Internet, siendo que aún restaba el debate del proyecto en el Concejo, en cuyo transcurso el bloque oficialista, con la ayuda de algún aliado, hubiera podido evitar esos disgustos. En este sentido, hasta la antiscottista Patricia Romero exhibió su desacuerdo tanto con la iniciativa socialista, como con la pronta respuesta porotista, alertando que con la divulgación de los haberes de cada agente municipal se estaría violando la intimidad. Obviamente, la legisladora vianista alude a los empleados de planta permanente y los contratados, haciendo exclusión del personal político de la Intendencia (ver “Sueldos…”), que así como los concejales, tienen más obligación que nadie de comunicar a la población el monto de sus haberes. Sobre este punto, el socialista Oscar Pieroni manifestó en la sesión del último miércoles que apenas se normalice el sitio web del Concejo (
www.concejo.venadotuerto.gov.ar), debería publicarse de inmediato el detalle de las retribuciones a los ediles.
Por las reacciones adversas en las entrañas de la Intendencia y las correcciones solicitadas por Romero, es posible que en los próximos días se reabra el debate, y eso no está mal, aunque lo peor que podría suceder es, con esas excusas, se precipite el regreso al hermetismo reinante hasta hace poco tiempo. En este sentido, la ordenanza de 2004 es, desde ya, perfectible, pero deberán tener en cuenta los concejales el texto de la ley provincial que fundamentó aquella legislación municipal.
Un modelo a imitar, en todo sentido, es el de la Municipalidad de Morón (www.moron.gov.ar), que además de ofrecer en su sitio oficial en Internet un listado de informaciones mucho más completo, no coloca los haberes con tanta visibilidad, sino que el diseño obliga a que el visitante deba tomarse un pequeño trabajo para acceder a esa información, ya que en una planilla constan nombre y apellido, número de legajo, relación laboral y convenio; y en otro figuran categoría, área funcional y haberes netos. Sea como fuere, existe una delgada frontera entre la deseable transparencia en las cuestiones públicas y el derecho a la intimidad de las personas u otros datos confidenciales de la administración que deben protegerse, pero es preciso que en el marco de ese debate pendiente, la tendencia sea informar todo lo posible, de modo tal que las restricciones sean la excepción y no la regla.

Sueldos de la planta política (*)

José Freyre (intendente municipal) $ 7.791,31
Raúl Debonis (secretario de Servicios Públicos) $ 7.465,61
Sergio Druetta (secretario de Gobierno) $ 7.438,59
Liliana Rostom (secretaria de Espacios Públicos y Medio Ambiente) $ 7.084,79
Germán Mastri (secretario de Promoción Comunitaria) $ 6.985,39
Daniel Dabove (secretario de Planificación y Gestión) $ 6.895,86
Juan Vidal (secretario legal y técnico) $ 6.895,58
José Luis Aguirre (subsecretario de Acción Social) $ 6.678,58
Guillermo Imbern (secretario de Hacienda) $ 6.465,29
Pedro Bustos (subsecretario de Salud) $ 6.373,29
Darío Mascioli (secretario de Desarrollo Productivo) $ 6.282,94
Hernán Roma (secretario coordinador) $ 6.102,00
Mirtha Demarchi (directora de Educación) $ 4.660,28
Andrés Pieli (director de Cultura) $ 4.401,80
Alejandra Yelín (directora de Prensa) $ 4.340,05
Lorena Mariscotti (directora de Asuntos Jurídicos) $ 4.205,98
Daniel Virelaude (director de Tránsito) $ 4.159,40
Oscar Barbareschi (director de Deportes) $ 4.072,46

(*) Las cifras publicadas constan en la página web de la Municipalidad y corresponden a haberes brutos.

Bienvenida la transparencia, aunque el método pueda merecer ajustes

En el último mandato de Roberto Scott, el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral) de la Fundación Mediterránea, había colocado a la Municipalidad venadense entre las más renuentes a divulgar la información pública, y desde entonces se acrecentaron los reclamos opositores en ese sentido. Por eso es que se recibió con tanto alborozo la reciente decisión del intendente José Freyre de publicar la nómina del personal municipal en el sitio oficial de la ciudad en Internet (www.venadotuerto.gov.ar). Si bien no dio respuesta todas las inquietudes del bloque socialista de concejales que a través de un proyecto de ordenanza había requerido pocos días antes dicha información, resulta elogiable el gesto de la Intendencia, alineándose -al menos en forma incipiente- con otros municipios argentinos, como el de Morón, cuya calidad institucional acreditan las más reconocidas ONG’s.
Aunque nadie cuestionó la publicación en la web de los sueldos de los funcionarios políticos del Departamento Ejecutivo, se sabe que algunos empleados municipales se disgustaron, interpretando que esa metodología es “violatoria de su intimidad”. Tanto es así que la concejala Patricia Romero se apuró a reclamar -lo oficializaría hoy mismo en la sesión semanal- que esa lista se baje de Internet, advirtiendo que la Intendencia incurrió en un “exceso de información” ante la solicitud socialista. Para la legisladora, no se justifica detallar los haberes de cada agente, dado que el objetivo es conocer cuánto se gasta en salarios, cuántos empleados hay en planta permanente y cuántos contratados, y cuántos se desempeñan en cada categoría laboral.
Las objeciones de Romero por datos que podrían pecar de “imprudentes”, deberían atenderse -y debatirse-, como así también los reclamos legislativos por las precisiones aún pendientes, como, por ejemplo, la discriminación entre empleados de planta permanente y agentes contratados. Ayer mismo, el jefe del sindicato de municipales venadenses, Francisco Villalba, se jactó del inminente traspaso de 300 contratados a la planta permanente, como corolario de una serie de “negociaciones” con la Intendencia, en el marco de las medidas de fuerza de la Festram. En este sentido, sería oportuno verificar si esos tres centenares de trabajadores merecen todos por igual ese privilegio, o si en el acuerdo se cuelan algunos individuos sin otro mérito que la vinculación con algún funcionario influyente. Estas aclaraciones oficiales son más necesarias aún ante las versiones circulantes en la víspera acerca de una supuesta relación entre la tibieza del paro de municipales locales y la próxima efectivización de contratados.
En resumen, conociendo la plantilla completa del personal, los ediles podrían trabajar con suficiencia en el control de esos nombramientos masivos que, como los antecedentes lo corroboran, suelen servir para hacer justicia con la mayoría y, al mismo tiempo, para inflar el gasto municipal con recompensas mensuales a los bendecidos del poder político, quitando recursos a requerimientos presupuestarios mucho más urgentes.
Además, como esa nómina tiene que actualizarse mes a mes, con las altas y las bajas, los ediles también podrán fiscalizar la evolución de la planta, tanto permanente como de contratados; se podrá saber si hay personas que cobrar sin trabajar (“ñoquis”); si existen contratos a nombre de individuos que desconocen ese vínculo; si hay familiares de altos funcionarios que cobran sueldos municipales, entre otros datos relevantes. A través de estos mecanismos de transparencia, también podría debatirse sobre la conveniencia de la publicación del listado de los planes de asistencia social provenientes del Estado nacional y/o provincial que sean administrados por la Municipalidad de Venado Tuerto.
Así como hay municipios que se empecinan en negar la información pública, en una práctica que no condice con los preceptos de rendición de cuentas y transparencia de la gestión, vulnerando derechos y garantías de los ciudadanos en democracia, hay otras administraciones, como la de Martín Sabbatella, en Morón, que detallan en Internet (
www.moron.gov.ar) un sinnúmero de datos del personal, con nombre y apellido, número de legajo, régimen laboral, categoría, dependencia donde trabaja y, además, el sueldo bruto y “de bolsillo” de cada uno de sus agentes, tanto los de planta permanente como los temporarios. “Publicar la nómina de empleados es una forma de garantizar la transparencia y eliminar cualquier discrecionalidad”, sostiene el intendente de la ciudad del oeste bonaerense.
Más allá de las eventuales correcciones y/o ampliaciones que puedan introducirse más adelante, la embrionaria apuesta del intendente, tantas veces demandada por los ediles opositores, requiere del apoyo de todos para fortalecerse y consolidarse, pues basta repasar los programas de “Discrecionalidad Cero” en el sitio web de la Municipalidad de Morón para comprobar, mediante un sencillo cotejo, cuán lejos estamos aún de la transparencia deseable en la función pública.

(Publicado el miércoles 29 de octubre de 2008 en diario El Informe)

A lo Meier: una candidatura para sostener la ilusión del cogobierno

Se especulaba con que el estilo personalista practicado por Roberto Meier desde los inicios de su trayectoria en la actividad política, a principio de los ’90, desaparecería junto con Pueblo, la agrupación local de la cual fue co-fundador, y cuya dirigencia coincidió en sepultar, en paralelo con el éxodo masivo a las filas del Partido Socialista, donde los pueblenses ya adherían en el plano provincial. Desde ese punto de vista, podía esperarse que, en el marco de una estructura partidaria nacional, y hasta internacional, como la del socialismo, ciertas discrecionalidades en los procedimientos, se atenuaran. Nada de eso. Las internas del PS venadense enseguida quedaron al desnudo con la formación de dos subloques: el de Meier, y el de Fabián Vernetti y Oscar Pieroni. Antes aun, el año pasado, la cúpula socialista santafesina había sugerido a los contendientes en las primarias del Frente Progresista local, que evitaran ese choque acordando una lista única con la UCR frentista del actual secretario parlamentario de la Cámara Baja, Lisandro Enrico, para intendente y concejales, pero no maduró el acuerdo y las candidaturas se dirimieron en una caballerosa interna.
En estos días, aunque los socialistas repudian que las postulaciones legislativas para 2009 asomen en superficie antes de tiempo, el Tío, sin medir los riesgos, se apuró a impulsar su propia precandidatura a concejal, función en la que cumplirá ocho años consecutivos en diciembre del año próximo.
“No correspondería que yo tuviera otro período como concejal, creo que ocho años en el Concejo son suficientes y ninguna persona debería estar más de dos períodos…”, sentenciaba Roberto Meier, reflexivo, un año atrás, fiel a las convicciones progresistas de no tentarse en la perpetuidad en los cargos públicos. Sin embargo, volviendo sobre sus pasos, acaba de confirmar su ambición de batallar por cuatro años más como legislador municipal. Con esta definición inesperada, justo cuando las distintas líneas internas del radicalismo local se esfuerzan por reagruparse, el socialismo se resquebraja, hasta el punto que ni siquiera descartan concurrir a las primarias con más de una lista, según las palabras del mismo Meier, aun cuando esta estrategia los debilitaría en la pugna primaria con los boinablanca.
En este virtual lanzamiento, el concejal socialista no sólo sorprendió a propios y extraños con la anticipación, sin también con los fundamentos, porque en ningún momento se planteó el objetivo de construir una alternativa opositora para disputarle el poder político a Freyre en 2011, sino que, por el contrario, insistió en ubicar como el mayor adversario al dirigente justicialista Jorge Viano, en función de su creciente influencia en las dos cooperativas de servicios públicos. Para incorporar más ingredientes al explosivo cóctel, Meier denunció que uno de sus pares de bloque no lo respalda en la cruzada para frenar la embestida eléctrica. Sin mencionarlo con nombre y apellido, es obvia la referencia a Vernetti, que al igual que Pieroni, suelen coincidir en el Concejo -sobre todo en los temas de fondo- con la vianista Patricia Romero. Así pues, en la áspera interna que los pueblenses trasladaron al seno del socialismo, los meieristas cuestionan las buenas relaciones de Vernetti con el lucifuercismo, en tanto que los alineados con el Fito advierten que el Tío pretende consolidar una suerte de “cogobierno” con Freyre, incluso con más afinidades aún que en los tiempos de Roberto Scott. En este sentido, es una incógnita la actitud que podría tomar Hermes Binner, a través de sus enviados, que hasta ahora mantiene una floreciente vinculación con José Freyre, el intendente venadense con el que convivirá hasta el término de la gestión. ¿Bendecirá el gobernador, desde la Casa Gris, a un candidato a concejal de la línea dura, o facilitará, con la prescindencia, un continuismo meierista que, en principio, sería más funcional a Freyre? ¿Hay más denominadores comunes, entre Binner y Freyre, que el odio visceral al jefe del bloque de senadores provinciales del Frente para la Victoria y presidente del peronismo santafesino, Ricardo Spinozzi?
Como reza el dicho popular, el que pega primero, pega dos veces, y los adversarios internos de Meier esperan salir de la sorpresa mayúscula para decir lo suyo. No obstante, a pesar de sus frecuentes críticas contra el barbado edil, admiten que desde 2001 hasta el presente, el Tío es el mejor elector del sector, y temen que ese mismo fenómeno se reitere en 2009 -y los margine-, cuando los venadenses seleccionen los cinco nuevos concejales en lugar de Bibiana Pieli, Delfor Hernández, Patricia Romero, Oscar Pieroni y el propio Meier, que completan sus mandatos.
En estas circunstancias, así como el oficialismo dispone de una inmejorable ocasión para aumentar su representación legislativa, el socialismo se encontrará con dificultades para conservar la propia. Asimismo, el sector de Vernetti está más asediado aún, porque si no retiene la banca que cede Pieroni, se vería debilitado en la próxima composición legislativa, y también en la porfía intestina con un Meier que, a esas alturas, podría salir fortalecido de las elecciones; salvo, claro está, que el ala dura del socialismo supere al Tío con un candidato que pueda marcar diferencias, priorizando la construcción de una opción de gobierno, antes que contribuir a un ensayo de cogobierno.

(Publicado el lunes 27 de octubre de 2008 en diario El Informe)

Festejos de las promociones '58 y '83 del Industrial

El próximo 10 de diciembre -en coincidencia con la restauración democrática- se cumplirán los 25 años del acto de la promoción 1983 de técnicos mecánicos nacionales del Colegio Industrial de nuestra ciudad, pero los festejos se anticiparon con un inolvidable reencuentro en el fin de semana pasado. El viernes 17, los ex alumnos se reunieron en el patio de la escuela técnica de avenida España al 400, donde los representantes de las promociones homenajeadas recordaron su paso por el Industrial entre las décadas del ’70 y el ’80, incluyendo una emotiva clase alusiva con los docentes de aquella época. El sábado 18, los alumnos de las dos divisiones compartieron una cena y baile en la Salón Capisano de la Sociedad Rural, donde las anécdotas más desopilantes de las clases de teoría y de taller se propagaron en cada una de las mesas.
La primera división egresada en el ‘83 estaba integrada por: Sergio Allegrini; Jorge Amarante; Adrián Allín; Osmar Bottazzi; Néstor Benítez; Guillermo Casagrande; Alejandro Cataldi; Fabián Del Río; José Dell’Elce; Adrián Felici; Juan Franco; Sergio Gaitán; Gustavo Had; Ariel Leali; Enzo Lerotich; Gustavo Luciani; Segundo Mónaco; Adriana Olmedo; Gerardo Paesani; Jorge Panfili; Hugo Paratore; Ricardo Rinaldi; Marcelo Ruiz; Julio Sánchez y Daniel Whitty. Y la segunda división: Rubén Areco; Andrés Barbiani; Néstor Benoit; Omar Bertozzi; Eduardo Canarezza; Marcelo Coronel; Marcelo Dabove; Marcelo Fernández; Alberto Garay; Manuel Herbas; Daniel Labiano; Adolfo Martínez; Gustavo Martínez; Sergio Nicolau; Miguel Peppino; Celestino Prevosto; Enrique Rada; Oscar Recchi; Roberto San Cristóbal; Gerardo Terenzi; Salvador Tesolini y Daniel Videla. También se celebraron los 50 años de la promoción ‘58: Carlos Aguirre; Juan Biaggi; Angel Colussi; Héctor Delmastro; Emilio D’Amario; Enrique Galesio; Roberto Galetto; Juan Povoli y Horacio Verdun.

Opositores insistieron y Freyre les dio el gusto: la nómina de personal ya no es "secreto de Estado"

Algunos proyectos legislativos resultan sorprendentes, pero no tanto por el mérito en su elaboración, ni tampoco por caer en la ridiculez. Ninguno de esos extremos. La sorpresa es que, a estas alturas, haya necesidad de impulsarlos por parte de cualesquiera de los bloques del Concejo. A casi 25 años de la restauración democrática, ya no deberíamos seguir ocupados en metodologías para garantizar elementales resguardos de transparencia en la función pública. A mediados del corriente mes, por ejemplo, el socialismo requirió a la Intendencia, mediante un proyecto de ordenanza, que expusiera la nómina completa de personal de planta permanente; planta transitoria; contratos de locación de servicios; planes temporarios de empleo y toda otra forma de contratación que se utilice, detallando el área en que se desempeña, categoría, situación de revista, carga horaria, sueldo percibido y antigüedad. En el segundo artículo, recomienda que esos datos se divulguen en la sede de la Intendencia -en una cartelera habilitada para tal fin- y en el sitio web oficial de la Municipalidad.
Sin proponer compromisos más rigurosos, como en la provincia de San Luis, donde a los empleados públicos se les debita automáticamente del sueldo el costo de los impuestos, el sentido común sugiere que, cuanto menos, a la ciudadanía le asiste el derecho de conocer la cantidad, identidad, funciones y retribución de los trabajadores municipales, sin que esto deba entenderse como una persecución ni mucho menos. En su época de intendente, Roberto Scott solía machacar, dirigiéndose a los venadenses: “Ustedes son los dueños de esta gran empresa, que es la ciudad, y que hoy nos toca administrar”. Bajo ese mismo razonamiento macrista, los dueños de dicha empresa no deberían desconocer esa información básica. Sobre todo desde la reciente polémica ocasionada por el incierto vínculo del ex secretario de Hacienda, Luis Plantón, con la Municipalidad, episodio que demostró la necesidad de generar los mecanismos que brinden la deseada transparencia en la planta de personal -estable y contratado-, inmejorable antídoto para cualquier atisbo de corruptela.
Con la misma madurez política con que el Concejo aprobó la creación del Registro de Proveedores municipales, se aguardaba que la flamante iniciativa de los ediles opositores fuera respaldada por unanimidad -sin más trámites-, y no con el sentido perverso de entorpecer la gestión del intendente José Freyre, sino, por el contrario, en busca de contribuir con la misma, porque siempre será más constructivo que la ciudad cuente con los marcos propicios para administrar con transparencia, más allá de las buenas intenciones personales del mandatario de turno. Aun cuando el proyecto socialista de divulgar, entre otras cosas, la nómina de funcionarios y empleados municipales, quedó a la espera de un final feliz en las comisiones del Concejo, con el serio riesgo de que el bloque oficialista se las ingeniara para bloquear su tratamiento en el recinto, desde el martes último, en la página oficial de la Municipalidad:
www.venadotuerto.gov.ar, se encuentra el detalle -hasta ese instante un “secreto de Estado”- de la planta del personal municipal, desde el más encumbrado funcionario político, como el intendente de la ciudad, hasta el empleado de categoría más baja, con número de legajo, área, función y haber bruto. Un hallazgo que merece el más caluroso reconocimiento, aunque todavía falten proporcionar algunos elementos pretendidos por la rigurosa petición legislativa, y que bien podrían completarse en las próximas semanas.
Es un buen signo de apertura y transparencia por parte del Departamento Ejecutivo -después de tanto misterio y hermetismo-, que debería saber leer el bloque legislativo oficialista, que días atrás se abstuvo de apoyar, “por falta de evidencias”, un pedido de informes de la oposición que intentaba reunir precisiones acerca de reiteradas denuncias contra inspectores municipales que inducirían a comerciantes a comprar el equipamiento de seguridad faltante en una determinada empresa local.
En esta misma línea, es plausible que el intendente Freyre haya contestado el martes último, sin demoras, a través de este diario, los reproches por la situación de inseguridad que una lectora le había destinado en una carta abierta publicada un día antes en el mismo medio; pero, al mismo tiempo, es cuestionable que, sistemáticamente, los concejales scottistas boicoteen los pedidos de informes de la oposición o, en su defecto, cuando éstos resultan aprobados, que los funcionarios de la Intendencia transgredan las reglamentaciones vigentes, omitiendo responderlos, a pesar de contar con un plazo de 10 días hábiles para ello. Por ahora, es usual que los interrogantes sin evacuar se acumulen por decenas en los despachos de secretarios y directores, hasta desactualizarse. Asimismo, estos procedimientos restrictivos, que suelen ser habituales en todos los ejecutivos -de cualquier signo partidario-, en nada se condicen con los postulados de la ordenanza de acceso a la información pública, aprobada en junio último. No tendrían que sorprenderse en la Intendencia si, en los próximos tiempos, enviados de los concejales opositores, o ellos mismos, se apersonan en la Secretaría de Coordinación de Gabinete para peticionar, por esa vía, como ciudadanos, la información que se les niega como legisladores.
Estos saludables mecanismos de transparencia que los venadenses no le hubieran reclamado al ex intendente Scott, es probable que sí se los hubieran demandado a Freyre, más temprano que tarde, en función de las expectativas generadas, y por ello es reconfortante que la administración comience a brindar las respuestas esperadas, con una publicación que se acerca bastante a los requerimientos opositores y, sobre todo, a las buenas prácticas de gestión que deberían predominar en una democracia republicana, aunque todavía quedan asignaturas pendientes, como la información precisa y oportuna a los concejales -ajustada a los plazos legales- para que la ardua tarea de control no se transforme en una misión imposible como en tiempos pasados.

(Publicado el viernes 24 de octubre de 2008 en diario El Informe)

Cooperativas, entre lista única y guerra electoral

Enterarse de que en la Cooperativa Eléctrica se había presentado una única lista -oficialista- de candidatos a delegado, aun cuando era previsible, refrescó en la memoria colectiva aquellas épicas batallas electorales de otros tiempos, que ocupaban a la prensa por varias semanas, casi tanto como un comicio general, en función de los miles y miles de socios eléctricos en condiciones de votar. Por entonces, la oposición había privilegiado como idea fuerza la denominada democratización de la empresa, a través del reclamo de una reforma estatutaria que garantizara la participación de los asociados, con representación proporcional y sin acreditaciones. La agrupación Unirce, con el apoyo de los pueblenses del concejal Roberto Meier y los socialistas, consiguieron impulsar listas en varias elecciones consecutivas, hasta que la multiplicación de compromisos políticos de dichos agrupamientos y, sobre todo, la apertura impulsada desde el oficialismo eléctrico, desmoronaron las incipientes escaladas opositoras. Hoy, el presidente de la Cooperativa Eléctrica, Carlos Pucci, admite que “hubiera sido democráticamente más saludable la presentación de otra alternativa”, a los efectos de generar un debate enriquecedor, aunque también es cierto que, en los últimos tiempos, cada vez que surgieron sectores cooperativistas en pugna, no fue para favorecer un crecimiento, sino que se desembocó en agudas crisis institucionales.
En otros tiempos, sobrevolaba el fantasma de listas apadrinadas por el gobierno municipal, mediante las mismas tácticas que se utilizan en las elecciones vecinales, con sus efectos de comisiones dependientes de los humores del intendente de turno, en lugar de responder, tal el espíritu del genuino vecinalismo, a los habitantes del barrio, que pueden coincidir o no con las prioridades fijadas por el jefe político de la ciudad. Sin embargo, a pesar de las amenazas, y hasta de algún caballo de Troya, la Intendencia -que tiene la potestad de fiscalizar a las concesionarias de servicios públicos- no se metió a manipular las cooperativas, por propia convicción, o porque en algún momento temió por los eventuales costos políticos de la embestida.
En la Eléctrica, las formalidades electorales se completarán con la designación de una junta electoral, que como tantos progresos democráticos en el estatuto, pasan inadvertidos por la ausencia de postulaciones adversarias. En cambio, la inclusión de la figura de la junta electoral, tal vez, hubiera ahorrado inconvenientes en la Cooperativa de Obras Sanitarias, que a pesar de haber sido la vanguardia local en la democratización interna, continúa depositando en el Consejo de Administración la responsabilidad de tutelar los procesos electorales, convirtiéndolo en juez y parte de la compulsa. Con una junta compuesta por un representante del Consejo de Administración y un delegado de cada una de las listas participantes, el trámite se volvería más transparente e imparcial, y, por fin, los debates podrían concentrarse en las obras y los servicios que debería prestar la empresa, antes que anclarse una y otra vez en cuestiones de burocracia electoral, que a estas alturas debieran estar definitivamente saldadas.

(Publicado el martes 21 de octubre de 2008 en diario El Informe)

El Tío Meier y un "apoyo" a Viano en nombre de la institucionalidad

Institucionalidad es una palabra que en la Argentina contemporánea se menciona con frecuencia, pero se practica poco y nada. Así pues, en lugar de generar comunes denominadores mediante el debate y, una vez establecidos, respetarlos a ultranza, todos por igual, se insiste en transgredir los pactos de convivencia que aún sobreviven. Este hábito atraviesa a todas las fuerzas políticas y sociales, sin distinciones, y solo un puñado de dirigentes queda a salvo de la crítica. Tanto se internaron dichas prácticas en el sentido común de los argentinos que, para muchos, ya ni siquiera son vergonzantes, transformando la picardía o la chicana, en cosas de todos los días.
En este sentido, uno de los episodios más emblemáticos se dio con la singular ley de lemas pergeñada por el entonces presidente Eduardo Duhalde, en defensa de su delfín Nestor Kirchner, y a los efectos de evitar, sea como fuere, el regreso a la Casa Rosada de Carlos Menem. Amante obstinado de las estadísticas, Duhalde sabía que el riojano, con un módico porcentaje de votos, podía erigirse en el candidato más votado, pero al mismo tiempo, intuía que la “mala imagen” lo aplastaría en un mano a mano con cualquier otro contrincante en una segunda vuelta. Cambiando caprichosamente el sistema electoral en función de los puntos debiles del rival -como harán los tenistas argentinos para incomodar a los españoles en la próxima final de la Copa Davis-, el ex gobernador bonaerense se salió con la suya. Si bien Menem ganó en la primera vuelta en 2003, ni siquiera pudo presentarse en el segundo turno. En ese momento, la mayoría de los argentinos, que repudiaba un tercer menemato, sonreía cómplicemente ante el exitoso ardid duhaldista, aun cuando ese tácito respaldo popular estaba ratificando una perversa forma de hacer política en la Argentina, sin reglas claras ni previsibles, con excesos autoritarios que, a la larga, se vuelven en perjuicio de sus mentores. Un sistema revanchista donde los verdugos de hoy serán las víctimas de mañana, más emparentado con los oscuros códigos mafiosos que con la transparencia de la democracia republicana.
Esta misma semana, en nuestra ciudad, sucedió un caso inverso, donde los principios se impusieron a las predilecciones, y por eso merece rescatarse del fárrago de noticias que se carcomen unas a otras. El concejal socialista Roberto Meier, que se desempeña como Autoridad de Aplicación del contrato de concesión de agua potable y cloacas con la Cooperativa de Obras Sanitarias, dijo a este diario que la asamblea general ordinaria de delegados del 25 de septiembre “definió que se suspendían los terminos, por lo tanto una comisión directiva no puede negar esa decisión. Incurrieron en un grave error y deben llegar a un acuerdo entre ellos para seguir adelante y no llegar a una intervención, que es lo que corresponde en la actualidad”. Más adelante, el ex pueblense recomendó al Consejo de Administración que diera “marcha atrás” con la destitución del presidente Eduardo Parodi (fue reemplazado por Fabricio Fernandez) para volver al proceso que había fijado la asamblea. Aunque suene contradictorio, en otro segmento de sus declaraciones, el Tío se lamenta en su fuero íntimo por “el peso que adquiere en la Cooperativa (de Obras Sanitarias) el Sindicato de Luz y Fuerza a traves de las peleas que se dan en lo que era Vecinos Venadenses”.
Tanto en el reclamo de que el Consejo de Administración respete el mandato de la mayoría asamblearia (convocar a una nueva reunión de delegados), como en el pedido de que se rectifique cuanto antes la remoción de Parodi -dirigente del sector de Vecinos Venadense aliado con los eléctricos-, el concejal Meier favorece los intereses de Jorge Viano, su mayor enemigo en la vida política, a partir de las cruentas batallas de años atrás en las elecciones de la Cooperativa Eléctrica, cuando Meier era uno de los líderes del grupo Unirce. Tanta es la enemistad entre ambos referentes que, en cierto momento, con la misma honestidad brutal que ahora, el Tío confesó que prefería a Roberto Scott como intendente, antes que a Viano, revelación que desencadenó uno de los primeros grandes sacudones en el seno de la hoy extinguida agrupación Pueblo, no solo porque ya emergía un ala antiscottista -hoy encarnada en un sub-bloque socialista por Oscar Pieroni y Fabián Vernetti-, sino tambien porque, con esa opción, Meier quedó pegado al oficialismo, precisamente cuando más distancia debía tomar para enfrentarlo en la elección por la Intendencia. Como si se tratara de una maldición, hoy el terceto binnerista -sobre todo Pieroni y Vernetti- tampoco puede operar con un fuerte perfil opositor sobre el gobierno local, porque la Casa Gris mantiene relaciones poco menos que carnales con el intendente Jose Freyre.
Nada sería más incómodo para Meier que un desembarco vianista en Obras Sanitarias, ya no solo en el cuerpo de delegados, sino tambien en el Consejo de Administración, pero, de todos modos, el edil resolvió el intríngulis político desde la institucionalidad, sin especular con los pro y los contra. “Es cierto que ahora asumió (con Fabricio Fernandez) el sector enfrentado con el lucifuercismo, pero a traves de algo ilegal”, reforzó, alertando que con estos procedimientos se estaría justificando la intervención de la entidad por parte del Instituto Nacional de Asociativismo y Economías Sociales (Inaes), cuya decisión podría conocerse en los próximos días.
Roberto Meier, aunque hubiera tenido margen suficiente para aliarse con el oficialismo de los Vecinos Venadenses, más aun desde su condición de Autoridad de Aplicación en representación del Concejo, y así operar como contención para evitar el progreso de un sector antagónico en el Consejo de Administración de la COS, prefirió sujetarse a la institucionalidad, y plantó un ejemplo digno de imitar en una función pública donde, cuanto menos, no prolifera la grandeza.

(Publicado el 10 de octubre de 2008 en diario El Informe)

Desplazan a Parodi de la presidencia de la COS y desconocen mandato de asamblea

Si bien la situación institucional de la Cooperativa de Obras Sanitarias transita aún por los carriles administrativos, haciendo equilibrio para no caer en el cenagoso terreno de la judicialización que tanto la perjudicó en los últimos años, desde ayer ingresó en un virtual conflicto de poderes entre el Consejo de Administración, dominado por el sector de Vecinos Venadenses, y la Asamblea General de Delegados, que cuenta con la mayoría opositora de Fuerza Cooperativa, orientada por el dirigente lucifuercista Jorge Viano, en alianza con una escisión del oficialismo que incluye nada menos que al presidente de la entidad, Eduardo Parodi. En rigor, habría que mencionarlo como presidente saliente, porque en la reunión del Consejo de Administración celebrada anoche en la sede social de Italia al 500, los Vecinos, haciendo uso de la mayoría, lo desplazaron de la máxima jerarquía ejecutiva de la empresa, alegando que debían “descomprimir” el creciente nivel de conflictividad con los empleados, y colocando en lugar de Parodi al secretario Fabricio Fernández, que es precisamente quien se postulaba para ese cargo, contrariando las ambiciones reeleccionistas del alto directivo degradado a vocal. Antes de retirarse del encuentro, junto a los consejeros Marcelo Andereggen y Cayetano Pastorino, Parodi sugirió, ante la decisión inminente de la mayoría oficialista de seis consejeros, que el vicepresidente José Luis Peisino asumiera su sitial, pero el elegido fue nada menos que Fabricio Fernández. Sin escenas escandalosas, ni mucho menos, pero en medio de una creciente tensión, Parodi, que en la asamblea del jueves 25 de septiembre había sido recriminado por dirigentes del Sindicato de Obras Sanitarias, esta vez se transformó en el generador de las críticas, advirtiendo a sus pares que se estaba consumando un “golpe de Estado” en el interior de la Cooperativa de Obras Sanitarias.
Las profundas desavenencias internas en la concesionaria de agua potable y cloacas, que desembocaron en la destitución del presidente, se habían expuesto desde la notificación a la trascendental reunión de la víspera, pues los consejeros fueron citados mediante distintos temarios, que según el sector convocante, desnudaban objetivos y hasta horarios diferentes. Parodi, por ejemplo, había redactado el orden del día con la prioridad de llamar a una nueva Asamblea General Ordinaria, en un plazo perentorio, según lo estipulado el 25 por la mayoría de los delegados, en sintonía con las sugerencias del Instituto Nacional de Asociativismo y Economías Sociales (Inaes) y el Concejo de nuestra ciudad. Al mismo tiempo, los Vecinos Venadenses diseñaron una agenda alternativa, como sospechaban los consejeros que habían recibido previamente una carta documento suscripta por el apoderado de la lista 1, Alejandro Zapata, donde se ratificaba la estrategia de desconocer el mandato de la asamblea de ocho días atrás. En ese breve texto, el histórico dirigente de los Vecinos considera que no tiene ningún sentido la convocatoria a otra asamblea para la renovación del Consejo de Administración, por cuanto en dicha oportunidad se presentó una lista única, que debió proclamarse sin más trámites, según lo prescripto por el artículo 58 del estatuto social. Lejos de acatar la conclusión asamblearia, la conducción ejecutiva de la COS, con la oposición de los vecinos díscolos, optó por solicitar un dictamen de la situación al asesor jurídico Eduardo Pascual, sin descartar la apertura de un trámite judicial en defensa de sus intereses.
Por su parte, el delegado de Fuerza Cooperativa, Jorge Viano, enviaría en las próximas horas al Inaes un pedido formal de intervención de la COS, a los efectos de que se proceda a la remoción de los actuales consejeros y a la inmediata designación de un interventor para investigar las irregularidades denunciadas y convocar a un nuevo proceso asambleario. Mientras tanto, en el organismo nacional ya están en conocimiento del caso venadense, no sólo por la presencia en la reciente asamblea del veedor Nelson Arias, sino también por el expediente impulsado por el delegado Andereggen, donde constan enérgicos reclamos por el presunto trato desigual que el Consejo de Administración dispensó a las listas de candidatos a consejeros y síndicos, aprobando la de Vecinos Venadenses y rechazando la de Fuerza Cooperativa, a pesar de que ambas ingresaron en la sede social de la COS en la mañana del lunes 15 de septiembre. Ahora se aguarda que el organismo nacional que tutela el funcionamiento de las cooperativas y mutuales se expida cuanto antes sobre esta delicada situación institucional que, además de alterar la armonía entre las autoridades responsables de conciliar los planes de obra y orientar las relaciones con el poder político, obstaculiza la consideración de la Memoria y Balance y demás documentos correspondientes al ejercicio económico concluido el 30 de junio último.

(Publicado el viernes 3 de octubre de 2008 en diario El Informe)

Asamblea suspendida y final a los gritos en Obras Sanitarias

Ni se judicializó en tribunales de nuestra región ni fue impugnada por el Instituto Nacional de Asociativismo y Economías Sociales (Inaes), pero se suspendió por decisión de la mayoría del cuerpo de delegados. Esa fue la suerte de la asamblea general ordinaria de la Cooperativa de Obras Sanitarias iniciada ayer, a las 21.30, en un clima enrarecido, y con una tensión en aumento según transcurrían los minutos. Sin restarle importancia al tercer punto del orden del día, vinculado a la consideración de la Memoria y Balance del último ejercicio económico, el cuarto punto, referido a la elección de consejeros y síndicos, acaparaba las expectativas, porque allí se libraría la batalla final, aun cuando se había arribado a la asamblea con una lista única, pues el Consejo de Administración oficializó la nómina de Vecinos Venadenses encabezada por Osvaldo O’Connell, Mauro Nervi y José Acosta (lista 1), que postula para la presidencia al secretario Fabricio Fernández, en tanto que desestimó la lista 2 (alegando que se había entregado fuera del plazo que vencía en la medianoche del domingo 14 del corriente), perteneciente al sector vianista de Fuerza Cooperativa, en alianza con un desmembramiento del oficialismo liderado por el presidente Eduardo Parodi, que intentaría la reelección por otro período. Sin embargo, estos últimos recurrieron al Inaes denunciando irregularidades de procedimientos en la presentación de las candidaturas oficialistas. Así se llegó a la esperada asamblea, aunque con la primera gran sorpresa de la ausencia de cuatro delegados oficialistas. Como Fuerza Cooperativa contaba con sus 17 delegados, se desprendía que sumando un solo delegado de los Vecinos -afín a Parodi- obtendría la mayoría para volcar la asamblea a su favor.
Concientes de su inferioridad numérica, los Vecinos Venadenses liderados por Alejandro Zapata, José Acosta y Fabricio Fernández, apelaron, apenas iniciada la asamblea, al artículo 58 del estatuto, con el objetivo de apurar la proclamación inmediata de la lista única, evitando cualquier tipo de votación. Sin embargo, el delegado Jorge Viano se dispuso a neutralizar la estrategia oficialista motorizada por Atilio Perín, advirtiendo que no había porqué alterar el orden del día, siendo que el capítulo electoral figuraba en el cuarto escalón del temario. Acto seguido, Parodi dio lectura a un dictamen del Inaes, que admitía ciertos indicios de duda acerca de la legalidad de la nómina oficialista, que al igual que la lista 2, ingresó a la sede social en la mañana del lunes 15 del corriente, aunque el secretario Fabricio Fernández la habría recibido de manos del apoderado Alejandro Zapata en su domicilio el sábado 13 y la habría sellado en la COS el día siguiente. Entre la documentación aportada por los referentes de la lista 1, y que figuran en el dictamen del Inaes, se halla una constatación notarial de que ellos concurrieron a la COS el domingo 14, a las 11, y la sede social permanecía cerrada, reforzando con un informe de la empresa de monitoreo, según la cual no se detectaron movimientos durante el fin de semana. Con estos antecedentes, el Inaes sugirió que el Consejo de Administración, o la propia asamblea de delegados, postergaran la reunión a los efectos de completar la investigación, como así también de garantizar la participación y la transparencia. En la misma sintonía, el Concejo venadense había sancionado una resolución recomendando extremar los recaudos para garantizar la transparencia, incluyendo la alternativa de “reprogramar” el cronograma electoral.
En cambio, los planteos del Inaes fueron rechazados enérgicamente por el síndico José Acosta, que calificó el dictamen como una “injerencia inadmisible”, ante la mirada impasible del veedor del organismo, Nelson Arias. El vicepresidente José Luis Peisino, más diplomático, aclaró que el organismo nacional elaboró dicho dictamen sobre la base del punto de vista de una de las partes, pero que no debía interpretarse como una resolución. “Se habla de indicios, no de irregularidades”, diferenció. Por su parte, Zapata estableció que cualquier delegado podría impugnar las decisiones de la asamblea, pero de ningún modo se podía tomar el informe del Inaes leído por Parodi como argumento para una suspensión, porque aún faltaba el descargo del Consejo de Administración.
Mientras crecía la intensidad de los murmullos, Perín insistió con su iniciativa de proclamar la lista única para no transgredir el estatuto, hasta que Viano, ya de pie y elevando el tono, reclamó que se votara su moción de suspender la elección, en función del dictamen del Inaes, y hacer una nueva convocatoria en los próximos días. Hasta que se alzaron las manos y la propuesta del dirigente lucifuercista cosechó 20 votos, los 17 propios y otros tres de Vecinos díscolos, sellando un antecedente preocupante para los Vecinos históricos, porque con una veintena de votos garantizada, los defensores de la postulación presidencial de Parodi hubieran ganado aun si los rivales no sufrían faltazos.
Como se sospechaba, tras la votación se elevaron las pulsaciones, con empleados y sindicalistas de Obras Sanitarias que desde el primer piso increparon a Parodi, y también a Viano, quien contestó los dichos del ofuscado dirigente rosarino Walter Lucero, protagonizando un cara a cara durante algunos segundos, aunque el enfrentamiento del lucifuercismo con el embrionario Sindicato de Obras Sanitarias promete nuevas emociones. Luego, la confusión se extendió aún más, porque los vianistas consideraban que la moción se limitaba a suspender la elección de consejeros y síndicos, y que la asamblea debía continuar para el tratamiento de la Memoria y Balance. Sin embargo, se interpretó que la suspensión alcanzaba el desarrollo de la asamblea, y a las 22.30 se decretó el no va más. Fue, dentro de todo, lo mejor que pudo ocurrir, porque era inconveniente proseguir con los ánimos tan caldeados. También resultó positivo que la pulseada no se judicializara (aunque un delegado oficialista alertó que podría impugnar la suspensión asamblearia), ni que maduraran hipotéticos pedidos de intervención. Ahora, el Inaes tiene un plazo para evaluar el caso venadense y el Consejo de Administración de Obras Sanitarias podrá convocar a los 39 delegados a una nueva asamblea general ordinaria a los efectos de tratar el mismo orden del día. Asimismo, se abre la esperanza de transitar un proceso más generoso y transparente, estableciendo el cierre de los plazos en un día hábil, y si coincidiera con un fin de semana, o un feriado, con la sede social abierta de par en par para todos los sectores.
La alianza de vianistas y Vecinos díscolos se retiró con la satisfacción de los 20 votos; los Vecinos históricos no sólo se fueron con dudas por los cuatro ausentes, sino también por los tres propios que se cruzaron a la vereda de enfrente.

(Publicado el viernes 26 de septiembre de 2008 en diario El Informe)

Rubio: Hay que volver al vigilante de la cuadra, pero con la tecnología del siglo XXI

El comisario general (RE) Dionisio Rubio dirige hoy una empresa de vigilancia particular, pero se apasiona por la seguridad pública como en sus tiempos de jefe de la comisaría local. Se confiesa indignado ante la ola delictiva que atemoriza a la población. Según Rubio, la clave es superar el divorcio de la sociedad civil con la corporación policial. Propone sectorizar la ciudad en función de los potenciales riesgos. Los policías asignados deberían conocer todas las características de sus respectivos “territorios”. Su principal fuente de información surgiría del estrecho contacto con los propios vecinos. El creciente fenómeno de la delincuencia juvenil.

Con más de 30 años de trayectoria en la fuerza policial santafesina, de donde se retiró con la máxima calificación y medalla de oro, Dionisio Rubio es una voz autorizada en cuestiones de seguridad, un tema que compite con el impetuoso crecimiento de la inflación en el ranking de las mayores preocupaciones de los argentinos. Venado Tuerto, que no es una isla, sufre esas mismas penurias, con la irrupción de delincuentes cada año más precoces, más crueles y más temerarios. Sobre estas novedades, el experto evaluó que “tiempo atrás el delincuente era más ‘profesional’, más meticuloso en el cumplimiento de sus objetivos, porque evitaba ser aprehendido y, en consecuencia, condenado. Es que las condenas se cumplían, no había tantos ‘beneficios’ como hoy. No había tanto robo ‘al voleo’, sino que se ‘estudiaba’ cada golpe para reducir los riesgos. Para el delincuente típico de hace tres o cuatro décadas, robar era una cosa, pero matar, secuestrar, extorsionar, era otra muy distinta, que evitaba por todos los medios cuando se trataba de un asalto común. Habitualmente eran mayores de edad, como así también los reincidentes; en cambio, no era tan frecuente la reincidencia entre los menores”, historió el ex jefe judicial de la Jefatura Policial de Rosario.
Sobre la proliferación de menores en el mundo del hampa, Rubio señaló que “ahora el delincuente ejerce el ‘oficio’ desde temprana edad, en reemplazo de la cultura del trabajo, favorecido legalmente por su condición de menor y, en la mayoría de los casos, en el marco de una falta de orientación desde el hogar. Así pues, el sujeto llega a delinquir sin importarle los medios y consecuencias. Aun en un caso que, para ellos, es cosa de todos los días, como el arrebato callejero, se ocasiona en las víctimas una experiencia traumática que a veces no pueden superar jamás”, explicó el director ejecutivo de Seguridad Integral de Vigilancias Particulares (SIVP). En la misma línea, observó que “al no existir ningún correctivo, más allá de la entrega ‘en custodia’ a sus progenitores, el joven reincide enseguida en atentados similares, o en otros mayores, porque con el tiempo incrementa su ‘capacidad’ y su audacia. A tal punto se atreve que, creyéndose impune, hiere y mata. Estas actitudes son imitadas dentro del medio inmoral donde se desenvuelve. A veces, desea la violencia física por el sólo placer que le despierta practicarla, o también en busca de acreditar ‘méritos’ para ejercer la jefatura de la banda”.
“En resumen -prosiguió Rubio-, el modus operandi cambió en función de la mayor facilidad e impunidad para delinquir, como así también de un proceso de desorden familiar que desterró los límites. Cuando un chico detenido por un episodio de menor cuantía es entregado a sus padres para su ‘custodia y guarda’, el Estado no debe desentenderse de esa situación social, como si en ese acto formal concluyera todo; por el contrario, ahí tiene que empezar un seguimiento riguroso de la relación entre padres e hijos. No es mi tarea puntualizar las causas de estos comportamientos, pero sin dudas que influyen los hogares desintegrados; la deserción escolar; las adicciones; la búsqueda del éxito rápido y sin sacrificios; la pérdida de la cultura del trabajo y del deporte, entre otras”, enumeró.

Nuevos viejos tiempos
Lejos de guarecerse en la mera descripción de los acontecimientos, Dionisio Rubio hace unos cuantos años que, cada vez que se lo consulta, sugiere desarrollar sistemas basados en la proximidad de la policía con los vecinos, al estilo de las estrategias de “microcriminalidad” implementadas en EEUU, donde las políticas de seguridad se priorizan en los barrios. También en algunas provincias españolas se apela al guardia civil, o sereno, con excelentes resultados. Para el especialista, “en una ciudad intermedia, como Venado Tuerto, convendría instrumentar una división geográfica por sectores, con dimensiones en función de las hipótesis de conflicto, seleccionando policías, no necesariamente de alto rango, pero sí con la suficiente capacidad para la función. Desde ya que los encargados deben tener un asentamiento en la ciudad o región, condición indispensable para contar con un amplio conocimiento del terreno desde el vamos. Cada ‘territorio’ será encomendado al policía seleccionado, quien contará con subalternos que le secundarán en sus funciones, y un móvil, por lo menos, en forma permanente para las recorridas, además de modernos equipos de comunicación”.
Más adelante, el ex jefe de custodia de visitas presidenciales a nuestra provincia, detalló aspectos operativos y de inteligencia que requiere el programa propuesto. Entre ellos, se refirió a la inmovilidad en las funciones del policía asignado (estabilidad) y personal a cargo, tomando conocimiento de todos los residentes de su territorio, mediante una especie de censo poblacional, comercial, educacional, etc., con apoyo de la Municipalidad y la Dirección Regional de Educación. El vecino de cada territorio, explicó Rubio, deberá contar con los números de teléfonos celulares de los policías que recorrerán ese sector para comunicar y/o denunciar todo suceso anormal. Asimismo, un móvil estará afectado a un monitoreo de los puntos estratégicos del territorio. Más adelante, puntualizó que “el policía asignado en cada sector deberá ser identificado con nombre, apellido y grado por cada familia residente, debiendo efectuar visitas domiciliarias a los fines de contactos personales, que no solo redundarán en beneficios funcionales, sino también en la regeneración del vínculo sociedad-policía. Esa relación determinará una fuente de información invalorable y una estrecha vinculación con la sociedad honesta”. Para no herir susceptibilidades, el experto aclaró que “en nada variará el funcionamiento orgánico de la institución, pues los policías asignados estarán subordinados -como corresponde- a cada comisaría, comando radioeléctrico, brigada de investigaciones y demás agrupaciones”.
“La clave es diagramar la ciudad por sectores, con destacados oficiales o suboficiales a cargo de cada ‘territorio’, junto con personal básico a sus órdenes, disponiendo del medio de movilidad para sus recorridas, de modo tal de recrear la figura del vigilante de la esquina de los años ’60, conocido por todo el barrio, con tecnología de última generación, y en busca de retornar a la excelente relación de sociedad y policía. Así pues, el vecino conocerá qué uniformado lo protege y cómo dirigirse al mismo. En tanto, el policía designado se sentirá estimulado por la responsabilidad conferida, mejorando el espíritu de servicio y obteniendo la consideración del vecino. Así debe ser, porque no se concibe una policía sin sociedad, ni una sociedad sin policía”, redondeó.
Con una fuerte dosis de realismo, Dionisio Rubio manifestó que en algunos sectores del poder político, “si la iniciativa no nace de su entorno, no tiene futuro. A veces creo que se comete una torpeza de principiante divulgando un proyecto desde fuera de la función pública, porque de esa manera jamás se lleva a cabo. Sin embargo, debo reconocer que en estos días el ministro de Seguridad santafesino, Daniel Cuenca, anunció que el año próximo implementará este mecanismo de vigilancias por sectores y rondas permanentes, con el objetivo de aproximar en el trato cotidiano a las fuerzas de seguridad con la población. No sé cómo lo instrumentarán desde la Provincia, pero me reconforta esa aparente voluntad de cambio en lugar de insistir, como en los últimos años, en las mismas malas recetas que concluyen invariablemente en los mismos malos resultados”, enfatizó el ex jefe policial, quien también recomendó que, en el futuro, los intendentes y presidentes comunales cuenten con una “mayor influencia” en la designación y/o mantenimiento de las autoridades policiales.

(Publicado el viernes 19 de septiembre de 2008 en diario El Informe)

Los Vecinos se partieron en dos y crece la influencia lucifuercista en Obras Sanitarias

Sobre el filo de la medianoche del lunes último se presentaron las dos listas que competirán el 25 del corriente en las elecciones de renovación de un tercio del Consejo de Administración de la Cooperativa de Obras Sanitarias, con la particularidad que los Vecinos Venadenses, que se habían impuesto en las asambleas electorales de distrito realizadas el 17 de agosto (con 22 delegados sobre 17 de Fuerza Cooperativa), se dividieron en dos sectores. El lunes 18 de agosto, este diario había anticipado que ese desenlace podría precipitarse de un momento a otro, porque en ese entonces ya existían dos presidenciables entre los Vecinos: el actual presidente Eduardo Parodi, que anunció su interés de continuar otro período, y el secretario Fabricio Fernández, que desde hace tiempo viene pidiendo pista. Como se presumía, el consenso no resultó posible, y el sector de Fuerza Cooperativa, liderado por el lucifuercista Jorge Viano, que obtuvo más votos que el oficialismo (246 a 217), pero menos representantes, se erigió de pronto en el árbitro de la contienda que tendrá lugar en la noche del jueves 25 del corriente, y cuyos protagonistas serán los 39 delegados electos. Este fenómeno tiene un antecedente próximo hace dos años, con la triple alianza de eléctricos, vecinos y socialistas, para superar en la Asamblea General a la lista Unidad, que con el respaldo scottista había obtenido la primera minoría en las elecciones distritales.
En esta ocasión, en el marco de la Asamblea General de Delegados, se elegirán por lista completa y simple mayoría de votos, los reemplazantes, por vencimiento de mandato, de los consejeros titulares Cristina Aisemberg, Marcelo Andereggen y Cayetano Pastorino; de los suplentes Osvaldo O’Connell, Miguel Rovelaschi y Lidia Soljan; y del síndico titular José Acosta y el síndico suplente Herman Zorzín. Además, los delegados deberán considerar, entre otros documentos, la Memoria y Balance del Ejercicio Económico cerrado el 30 de junio último.
La novedad política más trascendente de los últimos días en la COS, que circuló en la jornada de ayer, es la composición de las dos listas de candidatos a consejeros y síndicos, aun cuando recién hoy las autoridades comenzarán a examinarlas para proceder a su oficialización, o bien otorgar un plazo para corregir los defectos subsanables. La nómina que sostiene a Parodi para la presidencia de la empresa presentaría entre los postulantes para consejeros titulares a Marcelo Andereggen, Rubén Mena y Oscar Yakas, con la singularidad de que estos dos últimos delegados están enrolados en la vianista Fuerza Cooperativa, cuyos referentes ya no estarían solamente como asambleístas, sino también buscando espacios en el órgano ejecutivo de la concesionaria de agua potable y cloacas. En tanto, Eduardo Marcaccini y el ex secretario del Concejo, José Wallace, se candidatean para las sindicaturas titular y suplente, respectivamente. Luego, por el sector que impulsa a Fernández, los aspirantes a consejero son Osvaldo O’Connell, Mauro Nervi y José Acosta, en tanto que una histórica de Vecinos, Cristina Aisemberg, pretende ocupar el rol de síndico titular, escoltada por Herman Zorzin para la suplencia.
En función del armado de las listas, según las versiones extraoficiales, el lucifuercismo, con sus 17 valiosos delegados, se inclinará por el sector de Parodi (también cuenta con el visto bueno de la Intendencia), que en tal caso sólo necesitaría arrastrar tres votos de delegados de Vecinos (sumarían 20 sobre 39) para cantar victoria en la elección de consejeros. Más adelante, en la primera reunión del Consejo de Administración -posterior a la asamblea del 25-, se distribuirán los cargos que definirán los nuevos rostros del poder en la Cooperativa de Obras Sanitarias.

(Publicado el miércoles 17 de septiembre de 2008 en diario El Informe)

Santa Fe también despediría a las bolsas de nailon, pero no las cambiaría por papel

Días atrás, la Legislatura de la provincia de Buenos Aires sancionó -por unanimidad- una ley que prohíbe el uso de bolsas de polietileno en supermercados, autoservicios, almacenes y comercios en general, otorgando un plazo de dos años para que los negocios sustituyan los actuales envoltorios. Una vez transcurrido ese lapso, se anuncian multas para los infractores e, incluso, clausura para los reincidentes. No obstante, los fabricantes de bolsas de polietileno ya están haciendo cuentas para reconvertir sus procesos con la incorporación de nuevas tecnologías a los efectos de producir bolsas biodegradables a partir de 2010.
El objetivo de los promotores de la medida es preservar el medio ambiente, pues las bolsas de nailon pueden tardar hasta 100 años, o incluso más, en degradarse, en tanto que las de papel o cartón, lo hacen en unos pocos meses, aunque los costos de producción son mayores.
En tanto, el Congreso de la Nación evalúa un proyecto similar, que se instrumentaría recién en 2013, y en nuestra provincia, la diputada justicialista Victoria Ramírez acaba de presentar un proyecto con el objetivo de “promover el reemplazo de las bolsas plásticas no biodegradables por bolsas biodegradables u oxibiodegradables, en lo referido a las bolsas empleadas para transporte de mercadería en los locales denominados minimercados, supermercados, hipermercados, shoppings y comercios en general”.
Según la legisladora santafesina, que se diferencia en este sentido de sus pares bonaerenses, la alternativa de las bolsas de papel es engañosa, porque “supone un importante gasto energético para su producción, además de la tala de una inmensa cantidad de árboles con la consecuente destrucción de hábitat naturales”, destaca en los fundamentos de la propuesta. En cambio, Ramírez se inclina por las bolsas oxibiodegradables -algunas cadenas de supermercados ya las están usando-, las cuales son sensibles a la luz solar, humedad, temperatura y otros factores ambientales que inician un proceso de degradación natural, al mismo tiempo que mantienen sus propiedades de resistencia y seguridad en el contacto con los alimentos. Asimismo, detalla que el costo de las oxibiodegradables sólo se incrementa entre un 18 y un 25 por ciento, porque se realizan con la misma tecnología, con el agregado de un aditivo que modifica la estructura química durante la fabricación. “Una bolsa oxibiodegradable tarda 120 días en desintegrarse”, detalla, agregando que “las disposiciones serán de aplicación para todos los comercios de la provincia que entreguen bolsas a sus clientes; los fabricantes; distribuidores e importadores de bolsas plásticas y de bolsas de residuos. Los comercios deberán entregar bolsas de material degradable u oxibiodegradable avaladas por las normas internacionales”, sentenció la autora del proyecto que estudian las comisiones de la Cámara de Diputados.
En principio, la iniciativa resulta más razonable que la aprobada en Buenos Aires, donde se elimina un problema, pero se podría generar otro, con la eventual multiplicación de la demanda de papel y cartón. Así pues, si la fabricación de bolsas de material degradable o oxibiodegradable fuera demasiado onerosa, habría que pensar en el regreso de las tradicionales bolsas de los mandados que pululaban en los ‘70. Así lo están promoviendo algunos supermercados, que ya no entregan más bolsas, ni siquiera de papel, y el cliente debe retirar los productos con las suyas, o en la mano. Más allá de las nuevas normas y las conductas empresariales, también estará en juego la conciencia ambiental de la ciudadanía, pues de poco servirán estos progresos legislativos si la mayoría de los consumidores opta por adquirir bolsas de nailon para hacer sus compras en el supermercado. En este sentido, el legislador deberá cuidar que estas resoluciones no desemboquen en encarecimientos que afecten el bolsillo de los consumidores, sobre todo entre aquellos que en sus compras alimentarias dejan la mayor parte de sus ingresos mensuales.

(Publicado el martes 16 de septiembre de 2008 en diario El Informe)

Erradicación del basural a cielo abierto, una prioridad que debe involucrar a todo Venado

Hace pocos días el intendente José Freyre confesó que una de las prioridades para la gestión de gobierno que completará en 2011 es la erradicación del basural a cielo abierto, un objetivo que requiere como aliada imprescindible la instalación de una planta de reciclado de residuos sólidos urbanos, con el complemento del enterramiento sanitario para aquellos desperdicios no reutilizables. Estas manifestaciones de Freyre se refuerzan con la búsqueda -más intensa en las últimas semanas- de un predio adecuado para dichas necesidades. Mientras tanto, en el transcurso del año se fueron puliendo las rispideces entre la Intendencia -en tiempos de Roberto Scott- y las sucesivas autoridades de la Cooperativa de Obras Sanitarias. Más allá de la “carta de intención” firmada un lustro atrás por la Municipalidad y la COS para la gestión conjunta de los residuos sólidos, se acumulaban episodios de tensión política que postergaban cualquier acuerdo. En ese marco, Scott no sólo dejaba librada a la Cooperativa a sus propias fuerzas, sino que reiteraba por los medios, con tono apocalíptico, que la empresa estaba “cerca de fundirse”, augurando un inminente traspaso de los servicios de cloacas y agua potable a manos municipales. Es que, a pesar del indiscutible reinado scottista durante varios períodos consecutivos, Obras Sanitarias siempre conservó una elogiable independencia del poder político, hasta el punto que resistió el embate municipal para proceder al “relleno sanitario” en el predio de las lagunas de tratamiento de líquidos cloacales.
También se suscitaron otros factores que demoraron las decisiones, como la llamativa indiferencia de la población, que nunca desató ningún escándalo político -ni mucho menos- por la persistente contaminación, tanto aérea, con la descomposición del cóctel residual, como de las napas subterráneas de la laguna del Basural. Solamente algunos días, según el sentido del viento, el sector céntrico queda atrapado en esa humareda irrespirable, y entonces los indiferentes recuerdan cuán atrasados estamos en este capítulo de la obra pública. También es cierto que seguir volcando los residuos domiciliarios en el anacrónico vertedero demanda un costo mínimo para las arcas municipales pero, al mismo tiempo, el pasivo ambiental es cuantioso. Desde el punto de vista de la salud pública y de la calidad de vida de los venadenses, hace rato que todos estamos perdiendo un poco cada día, sin olvidar los peligros que genera la disminución de la visibilidad a causa del humo en una ruta nacional. En este sentido, es oportuno recordar que desde hace años, tanto los vertederos de residuos a cielo abierto, como las quemas a cielo abierto, están prohibidos por ley. Tanto es así que las reglamentaciones provinciales ya emplazaron a ciudades del tamaño de Venado Tuerto, con basurales a cielo abierto, a presentar planes de adecuación, incluyendo un plan de obras para la erradicación de estas rémoras ambientales.
La COS, en un principio, se inclinaba por la separación de los residuos sólidos en una planta de tratamiento, haciendo compostaje con los residuos orgánicos, y reciclando los inorgánicos; con ese cometido estaba dispuesta a ceder sus terrenos para albergar la planta y los lechos de compostaje, aunque se negaba al “relleno sanitario” en el predio de las 110 hectáreas, alegando que más adelante -como ahora está ocurriendo- tendrían que ampliar las lagunas de purificación de líquidos cloacales, en función de la incorporación de nuevas conexiones. Sin embargo, esas demostraciones de buena voluntad no prosperaron, en virtud de sendos dictámenes técnicos de la Secretaría de Medio Ambiente de Santa Fe y de la Universidad Nacional de Córdoba, que desaconsejaron el traslado de los residuos sólidos a esos terrenos, por los riesgos que ocasionarían a la actividad de las lagunas aledañas.
Así pues, la Intendencia habría tomado la determinación política de adquirir las hectáreas necesarias para dar el primer paso antes de fin de año, aunque las autoridades no aceptarían los precios abusivos solicitados por algunos propietarios de la zona. Una vez adquirido el predio, se trabajaría junto con la Cooperativa de Obras Sanitarias para redondear el proyecto final, que alojaría en un mismo espacio físico la planta de reciclado, los lechos de compostaje y las cavas de relleno sanitario. Más aún, se estudiaría la posibilidad de una asociación con localidades vecinas, con lo cual se requeriría una superficie mayor, y en una instancia posterior las municipalidades vinculadas estarían en condiciones de gestionar ventajosos subsidios por intermedio del Gobierno nacional.

(Publicado el viernes 12 de septiembre de 2008 en diario El Informe)

Cachanosky: "Si se sincera el Indec, estalla la deuda y se descubre la verdadera pobreza"

En el marco del Pre-Congreso de Economía Provincial Santa Fe 2015 “Federalismo y Desarrollo”, con la organización de Fundación Libertad y Cooperación Seguros, el martes último se dictaron sendas conferencias en el salón de actos del Jockey Club de nuestra ciudad, con la participación del economista, consultor y periodista económico, Roberto Cachanosky, y el consultor de empresas y director académico de la Escuela de Negocios de la Fundación Libertad, Walter Castro. Las actividades desembocarán el 18 y 19 del corriente con las deliberaciones del 4º Congreso de Economía Provincial Santa Fe 2015, en la Bolsa de Comercio de Rosario. En el comienzo de su exposición, Cachanosky criticó el reciente pago de deuda pública al Club de París, pues el Banco Central puede hacer uso de las reservas de libre disponibilidad sólo para pagarle a los organismos internacionales, que no es el caso del Club de París. Además, dijo que las reservas de libre disponibilidad son las que exceden las necesarias para respaldar la base monetaria, y en nuestro país ese margen de maniobra no existe. “Pero en la Argentina, donde no hay respeto por las normas, se transgrede sistemáticamente la Carta Orgánica del Banco Central, algo que jamás ocurriría en la Reserva Federal de los EEUU”, comparó.
Más adelante, el economista adjudicó el crecimiento inflacionario a la expansión monetaria desatada por la urgencia de comprar dólares a los efectos de sostener el modelo de tipo de cambio competitivo. “Como no existía el superávit fiscal necesario, se recurría a la emisión para adquirir los dólares, y esa emisión genera inflación, que se refleja en las expectativas. Mientras el Gobierno insiste en una tasa inflacionaria anual del 8 o 9 por ciento, la encuesta de la Universidad Torcuato Di Tella la calcula en más del 30 por ciento desde principio de año. Más allá de la sensible diferencia entre tales mediciones, consideró que ambas cifras son relevantes: la oficial porque el 40 por ciento del stock de deuda pública argentina (180 mil millones de pesos) está en bonos ajustables por el CER, y cada punto menos de inflación que se dibuje significan 1.800 millones recortados del ajuste mensual de capital, y 22 mil millones de pesos anuales, equivalente al superávit fiscal”, relató Cachanosky. “Con el sinceramiento del Indec, estallaría la deuda ajustable por CER y se haría impagable, y además descubriríamos que la pobreza supera el 30 por ciento. Por otra parte, el índice de inflación divulgado por la Universidad Torcuato Di Tella es muy significativo porque manifiesta las expectativas de la población.
En otro pasaje, el conferencista demostró que el declamado tipo de cambio competitivo no existe más, y para ello cotejó, entre diciembre de 2001 (fin de la convertibilidad) y mediados del corriente año, la evolución del dólar y el índice de precios mayoristas, resultando que este último superó el tipo de cambio, y la misma conclusión se desprende de la comparación en idéntico período del dólar con el costo de la construcción. Según el propio Indec, construir un metro cubierto, tiene hoy el mismo costo que en 2001. Volvimos al punto de partida”, reflexionó.
Luego especificó que “los subsidios al sector energético en 2007 fueron de 8.330 millones de pesos, y en 2006 habían sido de 4 mil millones, con lo cual se otorgó un aumento del 107 por ciento. En el sistema de transporte, entre esos mismos años, los subsidios para congelar los boletos de trenes, subtes y colectivos subieron de 1.800 millones a 4.200 millones, es decir, un 125 por ciento. Pero ahora, sólo en el primer semestre de 2008, se subsidió al sector energético en 8.157 millones, casi lo mismo que en todo 2007. Luego, la proyección para el resto del año vislumbra entre 25 mil y 30 mil millones de pesos. “O se pagan estos colosales subsidios o se corrigen las tarifas de los servicios públicos”, alertó, añadiendo que este cuello de botella, junto con los próximos vencimientos de deuda, están dando lugar a un creciente ajuste sobre las provincias.
La inestabilidad de las reglas de juego fue evaluada por Cachanosky como una de las causas de desaliento de las inversiones, y para ello enumeró las crisis económicas de las últimas décadas. “Los empresarios extranjeros observan estos episodios y antes de invertir diseñan tasas de rentabilidad que compensen los riesgos que asumen, sobre todo cuando existen otros países que intentan atraer a esos mismos inversores ofreciendo mayores garantías”, opinó. “No puede ser que el gobernante se arrogue el derecho de hacer lo que le venga en gana porque sacó más votos. Las inversiones son hijas de la calidad institucional de los países”, sentenció.
Sin embargo, auguró tiempos de mayor racionalidad económica y política. “No hay más plata para fiestas”, aseguró, y preguntó: ¿Por qué se le pagó al contado al Club de París? Porque para refinanciar, había que presentar un diseño del flujo de fondos, y el auditor sería el FMI. Eso no se aceptaría de ninguna manera, tanto es así que los 9 mil millones de dólares que se le pagaron al FMI en su momento fueron para sacarnos de encima al auditor. La Argentina no quiere auditores porque no está en condiciones de sincerar sus cuentas públicas (…) A estas alturas, se requieren reformas estructurales que superen este populismo distributivo, y eso es posible, porque, aunque sea por obligación, se está entendiendo la necesidad de dialogar en lugar de agredir y, además, de volvernos más racionales en términos económicos”.

Santa Fe, modelo a imitar
Walter Castro cerró la alocución de apertura con elogiosas referencias a Santa Fe, hasta el punto que la proyectó como un modelo a imitar por el conjunto de la Argentina. En este sentido, destacó que mientras en el orden nacional explotó el sistema de partidos políticos, en nuestra provincia sobrevive una suerte de bipartidismo que equilibra el sistema, si en este concepto se contempla a la alianza gobernante, integrada por socialistas, radicales, demoprogresistas y aristas. Castro recordó que el peronismo santafesino es prudente y moderado, nunca intentó perpetuarse en el poder a través de mecanismos reeleccionarios; no se sumó al festival de bonos, construyó obra pública y el último gobierno obeidista hasta dejó en caja un fondo anti-cíclico. Asimismo, evaluó que se trata de una provincia levemente endeudada y exaltó el liderazgo santafesino en materia de exportaciones.
Mientras tanto, del Frente Progresista liderado por Hermes Binner, destacó su carácter de una coalición de sectores politicos que arribó al gobierno provincial demostrando una “vocación de poder” que aún no se descubre en la oposición a nivel nacional.

(Publicado el jueves 11 de septiembre de 2008 en diario El Informe)

El oficialismo ganó en Obras Sanitarias, pero la participación salió perdiendo

Apenas 463 asociados concurrieron ayer, entre las 9 y las 17, a las asambleas electorales de distrito organizadas por la Cooperativa de Obras Sanitarias en la Escuela “Joaquín V. González” para la renovación de los 39 delegados que constituyen la Asamblea General, y que se acreditan un año de mandato en dicho organismo, el más importante en el ámbito de las cooperativas.
La lista del oficialismo, Vecinos Venadenses, se impuso en la cosecha de delegados a la opositora Fuerza Cooperativa por 22 a 17; en cantidad de votantes, esta última venció por 246 a 217, y en el análisis por distrito, fueron cuatro para cada sector. Cabe aclarar que se realizaron elecciones en los distritos 1 al 8, pues en los sectores 9, 10 y 11, había listas únicas. En los distritos 9 y 10, donde se elegían dos y tres delegados, respectivamente, no se oficializaron las listas de la oposición, mientras que en el 11, donde se dirimía un solo delegado, no compitió el oficialismo.
En la segunda quincena de septiembre, el flamante cuerpo de delegados debutará en una convocatoria con trascendentes responsabilidades, que no se agotarán en el tratamiento de la Memoria y Balance del último ejercicio económico, sino que también deberá renovar tres miembros del Consejo de Administración -el órgano ejecutivo de la empresa- ante la salida por finalización de mandato de los consejeros Cristina Aisemberg, Cayetano Pastorino y Marcelo Andereggen, como así también del síndico titular José Acosta y el síndico suplente Herman Zorzín. Luego, en la primera reunión del Consejo, posterior a la Asamblea de Delegados, entre los consejeros se distribuirán los cargos, desde los más influyentes, como presidente, secretario y tesorero, hasta los vocales.
En función de los resultados de la víspera, el sector de Vecinos Venadenses ostentará la mayoría en el cuerpo de delegados, pero ayer mismo, tras el escrutinio, se tejían especulaciones sobre las dificultades que se les podrían presentar a los Vecinos Venadenses para conservar la unidad del bloque de 22 delegados, pues las preferencias presidenciales para el próximo período están divididas: un sector postularía la reelección de Eduardo Parodi, y el otro, con el apoyo del gremio de Obras Sanitarias -varios dirigentes del sindicato con sede en Rosario se hicieron presentes en el acto electoral-, se inclina por la candidatura del actual secretario Fabricio Fernández. En caso de no hallar el hombre de consenso en los próximos días, el teléfono de Jorge Viano sonará más seguido que de costumbre, porque el bloque de 17 delegados de Fuerza Cooperativa será determinante en las eventuales negociaciones con cualquiera de las fracciones de los Vecinos dispuesta a hilvanar una alianza con los primos lucifuercistas. Este fenómeno ya se había producido en 2006, cuando se constituyó la triple alianza de eléctricos, vecinos y socialistas, para derrotar en la Asamblea General a la lista Unidad, que con apoyo del scottismo había obtenido la primera minoría de delegados en las elecciones distritales.
Por el lado del vianismo, sus referentes más conocidos, como la concejala Patricia Romero y el vecinalista Oscar Yakas, admitieron su satisfacción por los resultados, que no solamente marcan su mejor rendimiento electoral en la Cooperativa de Obras Sanitarias (hace dos años habían obtenido 12 delegados), sino que se podrían erigir en árbitros de cruciales decisiones para la institución, como la designación de sus próximas autoridades. “Los resultados de los ocho distritos donde hubo votación son muy auspiciosos, pues el oficialismo sumó 17 delegados y nosotros 16”, interpretó la legisladora.
Mientras tanto, sobresale como un dato negativo la escasa participación de asociados, menos de 500 sobre más de 12 mil en condiciones de votar. Sin embargo, hay cosas para rescatar, como la armonía reinante entre el oficialismo y la oposición lucifuercista, que en otros tiempos ni siquiera podían dialogar. También merece destacarse la prescindencia del gobierno de la ciudad, que con dicha actitud fortalece las potestades fiscalizadoras de la Municipalidad como concedente de los servicios públicos de agua potable y cloacas.

Los 39 delegados electos
Pedro Gabalda (VV)
Enzo Boschetti (VV)
Ismael Zapata (VV)
Osvaldo O’Connel (VV)
Raúl Gómez (FC)
Walter Reale (FC)
Adalberto Airasca (FC)
Adhemar Baccelliere (VV)
Juan Carlos Ferrari (VV)
Juan José Campos (VV)
Laura Bambini (FC)
Federico Rabanal (FC)
Argentina Rossi (VV)
Yolanda Mascheroni (VV)
Oscar Morelli (VV)
Sindicato de Luz y Fuerza (FC)
Norma Cenci (FC)
Albino Gallo (VV)
Roberto Ansaldi (VV)
Alberto Simioni (VV)
Enrique Barbareschi (FC)
Luis María Alí (FC)
José Luis Cuello (FC)
Mauro Nervi (VV)
Rubén Mena (FC)
Sergio Pertica (FC)
Jorge Chiappello (FC)
Atilio Perín (VV)
Víctor Barbareschi (FC)
Javier Di Martino (FC)
Diego Gatti (VV)
María Maldonado (VV)
Ramón Vidal (FC)
Balanzas Hook (VV)
Pedro Boasso (VV)
Ana Sanseovich (VV)
Matías Cavalieri (VV)
Isabel Barucco (VV)
Bernardo Bautista (FC)

(Publicado el lunes 18 de agosto de 2008 en diario El Informe)

En Obras Sanitarias se vota el domingo, pero "el ganador" podría hacerse esperar

Sin el clima escandaloso de otros comicios, la Cooperativa de Obras Sanitarias se apresta a la renovación de la totalidad del cuerpo de 39 delegados el próximo domingo, en las 11 elecciones distritales simultáneas a realizarse, desde las 9, en la Escuela “Joaquín V. González”, de Brown al 300, donde podrán sufragar todos los asociados empadronados, con la sola presentación del DNI. En esta ocasión, se medirán el oficialismo de los Vecinos Venadenses, con Eduardo Parodi, Alejandro Zapata, Fabricio Fernández, Juan Venturini y Cristina Aisemberg como principales referentes, y el sector denominado Fuerza Cooperativa, que lidera el dirigente lucifuercista Jorge Viano, e incluye en sus filas al ex hombre fuerte de Obras Sanitarias, Luis María Alí. Si bien el cuerpo de delegados -a formarse pasado mañana- se constituirá en la máxima instancia de gobierno de la empresa por un año, la primera gran responsabilidad la tendrá pocos días después de estas asambleas, cuando deba votar listas completas para renovar un tercio del Consejo de Administración y, de inmediato, proceder a la elección del nuevo presidente de la compañía y sus más cercanos colaboradores.
Así planteadas las cosas, todo suena más o menos normal: un oficialismo que pretende continuar en el control de la empresa, y una oposición -también vinculada al cooperativismo eléctrico- que ya supo ocupar espacios en la asamblea de delegados sanitarista. En este sentido, los asociados más memoriosos aún recuerdan que, hace un par de años, después de un muy flojo rendimiento electoral, los Vecinos Venadenses consiguieron mantener el poder político en la COS en virtud de una alianza con el lucifuercismo y el socialismo, en un abroquelamiento de delegados que derrotó en la elección de consejeros a la fracción escindida de los Vecinos -que había sido la más votada-, comandada por Oscar Demarchi y Vicente Vivas, con el fogoneo del gobierno municipal. A pesar de no existir ninguna ruptura entre los Vecinos y los vianistas, como lo prueba la ausencia de críticas en la antesala de las asambleas, la decisión lucifuercista de impulsar listas -lo hizo en nueve distritos- estaría vinculada a la búsqueda de reforzar una identidad propia en el ámbito cooperativista, aun cuando no estarían ajenas las especulaciones que se extendieron hasta último momento sobre la presentación de listas de pertenencia scottista. También es cierto que existen puentes tendidos por ideólogos de las dos cooperativas de servicios públicos, que coincidirían en el criterio de conciliar proyectos asociados, una alternativa que desde el ‘83 hasta el presente, cada vez que fue insinuada, despertó desde simpatías hasta temores en las entrañas del poder político municipal. En esta línea estratégica se inscribiría la voluntad de establecer comunes denominadores entre Obras Sanitarias y la Eléctrica. Aunque breves y vacilantes, los primeros pasos se estarían dando, desde ambas partes.

Buena vecindad
Mientras tanto, en el seno de los Vecinos Venadenses hace tiempo que se cocina a fuego lento una interna irreconciliable, pero, con destacable espíritu de convivencia, pues las desavenencias fueron intramuros, y recién ahora quedarán al desnudo en los distintos distritos. En algunos de ellos, las listas de candidatos a delegado responden mayoritariamente al sector que postula al actual secretario Fabricio Fernández para la presidencia de la entidad, con el apoyo de históricos de la talla de Aisemberg y Zapata; por su parte, el presidente Eduardo Parodi -distanciado de los pioneros de los Veveú- iría por la reelección, con respaldos en otros distritos, y la compañía de reconocidos dirigentes, como el radical Marcelo Andereggen y el socialista Guillermo Morel. En síntesis, los Vecinos Venadenses, como buenos vecinos, arriban a la elección en un marco formal de unidad, pero con delegados que están más cerca de Fernández o de Parodi, según los distritos.
En este cúmulo de extrañezas, también se detectó la solidaridad con el oficialismo de militantes relacionados con el Sindicato de Obras Sanitarias en la ardua tarea de completar las listas. Estos arrumacos entre el gremio y la conducción eran impensados hasta hace un tiempo, pero el compromiso de algunos directivos de la COS de no entorpecer la constitución del nuevo gremio local -dependiente de la estructura rosarina- habría limado ciertas asperezas, aunque no con el conjunto de los Vecinos, sino con el sector de Fernández, en tanto que Parodi habría sido un poco más reacio a entablar esas conversaciones. De todos modos, el debate sobre el nuevo encuadramiento sindical de los empleados de la empresa con sede social en Italia al 500 quedará como una asignatura pendiente para la próxima gestión, pues los gremios de la construcción y de comercio se resisten a liberar a sus afiliados -para el pase al gremio de Obras Sanitarias- y ya habrían amenazado con iniciar acciones legales.
Sumando otros datos reveladores sobre esta paradójica medición de fuerzas, los jefes sindicales venadenses de Obras Sanitarias -con el liderazgo de Oscar Rabanito Barrionuevo y la referencia local del rossista Julio Eggimann-, que hoy no comulgan con Viano, conservan una aceitada relación con el intendente José Freyre, al igual que el mismísimo Parodi, de diálogo fluido y cotidiano con el mandatario municipal, con quien lo unen, incluso, vínculos familiares.
En la media tarde del domingo, se contarán los votos que los asociados distribuirán entre ambas listas, aunque en una de ellas, la de Vecinos Venadenses, habrá delegados que jurarán fidelidad con Parodi y otros que harán lo propio con Fernández, con lo cual el lucifuercismo, mediante su cosecha propia de representantes, aun perdiendo en la suma de delegados, podría volcar la futura elección de consejeros -posterior a las asambleas de distrito- a favor de una u otra fracción del oficialismo, a través de una alianza, como ya sucedió en 2005. Con ese antecedente cercano, según cómo se desplieguen los números finales, el ganador de las asambleas tendrá que pensarlo dos veces antes de cantar victoria, porque esa presunta condición triunfal podría diluirse en las negociaciones del día después.

(Publicado el viernes 15 de agosto de 2008 en diario El Informe)

Banca Ciudadana, rumbo a una democracia más participativa

Días atrás, el Concejo venadense instituyó la figura de la Banca Ciudadana, dando un paso más hacia el afianzamiento de la democracia participativa que tanto tiene por desarrollarse todavía, pese a que faltan apenas cuatro meses para celebrar los 25 años de la restauración de las instituciones democráticas, constitucionales y republicanas en la Argentina. La Banca Ciudadana, o la Banca 10, había sido creada hace dos años, pero recién ahora se aprobó la reglamentación para que pueda ser utilizada por los ciudadanos y entidades venadenses que deseen expresar opiniones y propuestas en el ámbito legislativo. En caso de no ser denegada la petición por decisión fundada del plenario de concejales, el interesado -con voz, pero sin voto- tendrá la oportunidad de exponer sobre el tema consignado en la solicitud por el término de 10 minutos, aunque el presidente del cuerpo podrá autorizar una ampliación. La norma establece que, luego de la exposición, se dispondrán de otros 10 minutos para responder eventuales preguntas de los ediles. Asimismo, con acertado criterio, los concejales que aprobaron la Banca Ciudadana se impusieron un plazo máximo de cinco sesiones ordinarias para expedirse sobre el particular. También vale la pena destacar que el expositor desplegará el asunto durante la sesión ordinaria, dándole más realce a la presentación, en tanto que en otras ciudades el derecho está más acotado, incluso hasta el punto de que los planteos al plenario de concejales se hacen en privado, es decir, fuera de la sesión.
La creación de esta Banca 10 fortalecerá las chances de participación de muchos venadenses que, hasta ahora, estaban obligados a elevar sus proyectos e inquietudes a través de alguno de los bloques legislativos. En ciertos casos, esta condición no era aceptada por los autores de las iniciativas, temerosos de quedar embanderados con un partido político. Además, no existe mejor defensor de una idea que su propio autor. En algunas ciudades, la figura de la banca adicional es tan común que en las crónicas parlamentarias que pueden leerse en Internet se destacan, en el inicio de las sesiones, los planteos de los ciudadanos que las ocupan, casi con tanta naturalidad como en Venado se da lectura a la correspondencia recibida. Ahora habrá que evaluar cómo se instrumenta este espacio que se propone ir un poco más allá de la clásica intermediación de los representantes políticos y profundiza la deliberación en busca de consensos y soluciones. En este sentido, es un mecanismo que vuelve a ubicar al Concejo como órgano natural de expresión de la voluntad e inquietud de los vecinos, al permitir que miembros de la comunidad sean recibidos a fin de exponer sobre determinadas temáticas. Por tanto, tales institutos hacen posible la incorporación de la ciudadanía en el proceso de toma de decisiones colectivas para fortalecer y consolidar la democracia en el ámbito municipal, que es la primera instancia política de respuesta a las demandas de la sociedad y, en esa misma línea, la que más aproxima al ciudadano con el Estado y que lo involucra en un mayor nivel respecto a decisiones vinculadas con la experiencia cotidiana.

(Publicado el lunes 11 de agosto de 2008 en diario El Informe)

La "repregunta" que faltó a la cita en Olivos

Mucho se observó, desde el periodismo, sobre la conferencia de prensa que la presidenta Cristina Kirchner brindó el sábado último, en Olivos. Más allá de la novedad que significó la inauguración de este estilo de contacto directo con la prensa nacional y extranjera después de cinco años de gobierno del matrimonio presidencial, también se habló mucho de la falta de autocrítica de la primera mandataria y hasta del empecinamiento en insistir, si fuera necesario, en estrategias que recibieron el mayoritario repudio popular. Las conferencias de prensa no son cómodas para los funcionarios, que por lo general acuden a ellas con frecuencia en su época de candidatos, pero las resisten cuando llegan al poder. De todos modos, es elogiable que la Presidenta se desprendiera de la corte de aplaudidores oficiales del Salón Blanco y, enfrentara, solita mi alma, cada una de las preguntas, sin escudarse en los cómodos monólogos que suele pronunciar.
Sin embargo, aunque el protagonista indiscutible de una conferencia de prensa, o de cualquier entrevista política, siempre es el funcionario, también el periodismo carga, como mediador, con sus responsabilidades. En este caso, se había advertido que un mismo periodista no podría repreguntar, es decir que no se permitiría solicitar aclaraciones adicionales sobre la respuesta de la Presidenta. La limitación tiene sus fundamentos en una conferencia con más de 200 cronistas acreditados y un plazo de 90 minutos de duración, ya que el derecho a la repregunta habría reducido aún más el número de interrogantes planteados. Sin embargo, nada impedía que un periodista repreguntara en función de las contestaciones ambiguas que la Presidenta ya había entregado a otro colega. Pero ese fenómeno de precisión e inventiva sobre la marcha jamás sucedió. Daba la impresión de que cada cronista pretendía hacer la pregunta que generara un título sobresaliente en los influyentes diarios de los domingos, olvidando que el público que seguía con atención las incidencias del acontecimiento, aguardaba impaciente quién sería el periodista que retomara la pregunta que había quedado sin respuesta por la habilidad de la oradora para esquivar las cuestiones más comprometidas. Por estas razones, las conferencias de prensa, cuando se transforman en multitudinarias y de agenda abierta, suelen ser poco propicias para indagar sobre un tema específico, precisamente por la diversidad de intereses periodísticos, que termina quitándole intensidad y profundidad al cuestionario. Tal vez las próximas convocatorias presidenciales a conferencia de prensa deberían segmentarse, en principio, entre cronistas nacionales y extranjeros, cuyos intereses son bien distintos. Asimismo, convendría acotar las temáticas a tratar, como el conflicto del campo, o la inflación, por ejemplo, dando lugar a los medios a enviar especialistas en esas materias.

(Publicado el miércoles 6 de agosto de 2008 en diario El Informe)