La localidad de Villada es una de las tantas situadas sobre las márgenes de la ruta 33, en jurisdicción del departamento Caseros, pero muy vinculada a nuestro General López por su vecindad con Firmat; una de las tantas cuyo origen está ligado a una estación del ferrocarril; una de las tantas que debe su nombre a los afectos de sus fundadores, en este caso el inmigrante español Carlos Casado, que le dio el nombre de Villada en homenaje a su Villada natal, en la región de Palencia, y que también bautizó a Casilda, la ciudad más grande del departamento Caseros, con el nombre de su madre. Sin embargo, Villada no es una de las tantas desde el punto de vista del signo político gobernante, ya que, más allá de pertenecer al Frente Progresista, Cívico y Social, es la única Comuna de la provincia de Santa Fe en manos de un dirigente del ARI. Se trata de Ramiro Hernández, de 37 años de edad, que gobierna desde 2009, cuando destronó al Frente para la Victoria, para ratificar su predominio territorial en los comicios de 2011. Confirmando su condición de rara avis en la política santafesina, Hernández es licenciado en Ciencias Políticas, y satisface su fuerte vocación docente con las pocas horas de cátedra (nivel medio y terciario) que le permiten sus responsabilidades comunales. “Nunca me desprendí de Villada, ni siquiera en la época de estudios en Rosario, porque volvía todos los fines de semana”, evocó Hernández, que sin renegar de la antigua jefatura de Carrió en la Coalición Cívica, se entusiasma con la apertura de una nueva etapa en la agrupación: “Después de las elecciones del año pasado estamos haciendo sucesivas reuniones para procesar la derrota, superar los errores cometidos y reconstruir el ARI, con un perfil de centroizquierda, de la mano de Adrián Pérez a nivel nacional y otros referentes importantes en toda la Argentina, como Pablo Javkin en nuestra provincia”.
Sobre el presente de la Comuna de Villada, Hernández dijo que, a pesar de las dificultades económicas agigantadas en los últimos meses en los planos nacional y provincial, “nosotros venimos soportando el chubasco, con lo justo, sin que sobre nada, sobre la base de la honestidad, la transparencia y la decencia. Para nosotros, en política no vale todo, sino que la función pública se debe ejercer en forma austera, y así actuamos en la comisión comunal”, donde cuenta con el respaldo de radicales, socialistas e independientes que se referencian en el gobierno provincial liderado por Antonio Bonfatti.
“Estamos pagando los sueldos el último día hábil de cada mes desde el inicio de nuestra gestión”, subrayó Ramiro Hernández, aunque alertó que si se aprueba el reclamo de los trabajadores municipales en las paritarias salariales (29 por ciento de aumento, sin desdoblamiento), “habrá muchas comunas y municipalidades que no podrán cumplir con los compromisos, más allá de reconocer la legitimidad del pedido, porque la inflación nos afecta a todos. En ese caso, los que puedan pagar los sueldos, tendrán que olvidarse de hacer obra pública y de mejorar los servicios… así que tendrá que prevalecer la mesura de todas las partes en esta negociación”, planteó.
Una de las peculiaridades de Villada, además de cobijar a la siempre concurrida Fiesta del Salame, es el convenio de hermanamiento, al igual que Casilda, con la ciudad española de Villada, firmado en octubre de 1999. Y en junio próximo, en devolución de una visita de los europeos en enero de 2011, una delegación villadense de 40 personas, presidida por el jefe comunal Ramiro Hernández, viajará por tres semanas a la bella región de Palencia, en el marco de un intercambio cultural que se refuerza cada año.
Como buen exponente de los principios del ARI, la transparencia administrativa es una de las fortalezas de la gestión, hasta el punto tal que en la obra de cordón cuneta que ejecutan con fondos propios y un refuerzo aportado por Vialidad provincial, “creamos una cuenta especial en la Mutual, que se llama Fondo Comunal de Obra Pública, adonde se destinan todas las cuotas que abonan los frentistas. Con ese dinero, que no se desvía para ningún otro fin, vamos a seguir haciendo obra pública”, destacó.
Consultado por su relación política con el senador provincial por el departamento Caseros, Eduardo Rosconi, veterano caudillo del PJ, Hernández aseguró que “siempre que le pedimos alguna ayuda estuvo presente y en general mantenemos una relación cordial, a pesar de las diferencias partidarias; y con la Provincia conservamos una excelente sintonía, por ejemplo, en enero recibimos los recursos del Fondo de Obras Menores para gastos corrientes, y ahora adquirimos maquinarias (grúa multiuso, tractor para jardín, tanque regador, desmalezadora) con los fondos pendientes”.
“Y la gran obra pública que se viene es la planta de agua potable, que vamos a comprar con los 200 mil pesos que nos otorgó la Provincia, junto con 170 mil pesos que recibe la Comuna del Fondo de Obras Menores y que servirán para costear la perforación”, resumió el jefe comunal de Villada.
El blog de Juan Franco
El análisis político de la semana. Encuestas. Reflexiones. Chismes. Notas de archivo. Un espacio para pensar.
Regresa el turcatismo, con el nombre de Kompañeros
Ya desde el año pasado, el ex concejal Alberto Turcato viene liderando una corriente de opinión dentro de las filas del justicialismo venadense y el viernes 9 de marzo, con un acto en el Club Avellaneda, presentará la agrupación “Kompañeros”, de obvia identificación con la administración nacional, no sólo por la K inicial, sino por las manifestaciones públicas de Turcato, claramente alineado con el kirchnerismo. De hecho, su última aparición pública, a fines del año pasado, ocasionó una recordada polvareda política, cuando denunció que numerosos funcionarios municipales solamente trabajan cuando están en juego sus cargos, pero no asumen el mismo compromiso para defender el “proyecto nacional y popular”, en alusión a la derrota electoral de Cristina en las elecciones venadenses. Enseguida, el intendente y jefe del PJ local, José Freyre, coincidió con los dichos de Turcato, reclamando otro tipo de involucramiento a sus colaboradores. Ahora, el dirigente formado en la agrupación “12 de Junio” vuelve a la actividad desde el llano, motivado por el entusiasmo de un grupo de jóvenes recién llegado a la política y por otros no tan jóvenes que decidieron reintegrarse. “Son tiempos donde se necesita más que nunca la participación comprometida de todos los actores sociales, y sobre todo de los que nos apasionamos con la cuestión política. Por eso creamos esta línea interna que denominamos Kompañeros (con K), por lo que esa palabra significa para los justicialistas, y con la letra que identifica al sector que mejor interpretó nuestra doctrina, después de Perón y Evita”, apreció Turcato.
Más adelante, el dirigente admitió que, en general, los partidos políticos están vacíos de debate, y como respuesta, el abogado adelantó que Kompañeros “viene a ofrecer esa dinámica cuya ausencia criticamos durante mucho tiempo. Tanto es así que estamos trabajando en diversas áreas, y una de las más activas es la de Derechos Humanos, dada la proximidad de un nuevo aniversario del Golpe de Estado del ’76, para el cual vamos a presentar algunas actividades. En líneas generales, el objetivo es la continuidad en el desarrollo de temáticas políticas, sociales y culturales, brindando nuestra posición sobre la actualidad local, regional, provincial y nacional, demostrando que para generar hechos políticos no es imprescindible ocupar cargos ejecutivos o legislativos”, definió, aun cuando es casi seguro que el sector presentará candidaturas a concejales el año próximo.
“Somos muy respetuosos de los otros grupos del PJ local e incluso reconocemos en la ciudad a un líder indiscutido como el intendente Freyre, con más del 60 por ciento de los votos, y si bien no pertenecemos a su estructura, vamos a seguir respaldando a la gestión municipal. No queremos diferenciarnos desde la crítica ni, mucho menos, desde la descalificación, sino a partir de la militancia, la creatividad y el compromiso”, enfatizó.
Sobre los cambios en el gabinete porotista, Turcato destacó las incorporaciones de Rubén Paulinovich (secretario de Gobierno) y Víctor Ubalton (subsecretario de Derecho Ciudadano y Modernización del Estado), porque “se trata de dirigentes con una comprobada trayectoria vinculada al pensamiento nacional y popular”. No obstante, el referente de Kompañeros se preguntó si Paulinovich (procedente de la versión verácula de Carta Abierta) y Ubalton (un histórico de la “12 de Junio”) desembarcaron en el gobierno a título personal, o si lo hicieron en representación de sus respectivos sectores. En este sentido, dijo que la convocatoria a participar en una estructura ejecutiva debe hacerse a la agrupación, y no a una persona, “porque si no, uno no sería honesto con el grupo que le permitió acceder al cargo. También sostenemos este criterio para que cada uno preserve su autonomía, porque, caso contrario, el costo de apoyar ‘desde adentro’ el proyecto municipal significaría la desintegración de todos los grupos distintos del oficialismo”, reflexionó. En la misma línea, precisó que ni siquiera es bueno para Freyre que todo se construya en función suya, acotando que “la prioridad debe ser la articulación de consensos para una elaboración política colectiva, donde los matices que pueda aportar cada sector contribuyan a optimizar la gestión. Así pues, el lanzamiento de esta agrupación no es por vedetismo, ni se propone conspirar contra Freyre; por el contrario, creemos que la diversidad y los matices son muy saludables para la democracia”.
Más adelante, el dirigente admitió que, en general, los partidos políticos están vacíos de debate, y como respuesta, el abogado adelantó que Kompañeros “viene a ofrecer esa dinámica cuya ausencia criticamos durante mucho tiempo. Tanto es así que estamos trabajando en diversas áreas, y una de las más activas es la de Derechos Humanos, dada la proximidad de un nuevo aniversario del Golpe de Estado del ’76, para el cual vamos a presentar algunas actividades. En líneas generales, el objetivo es la continuidad en el desarrollo de temáticas políticas, sociales y culturales, brindando nuestra posición sobre la actualidad local, regional, provincial y nacional, demostrando que para generar hechos políticos no es imprescindible ocupar cargos ejecutivos o legislativos”, definió, aun cuando es casi seguro que el sector presentará candidaturas a concejales el año próximo.
“Somos muy respetuosos de los otros grupos del PJ local e incluso reconocemos en la ciudad a un líder indiscutido como el intendente Freyre, con más del 60 por ciento de los votos, y si bien no pertenecemos a su estructura, vamos a seguir respaldando a la gestión municipal. No queremos diferenciarnos desde la crítica ni, mucho menos, desde la descalificación, sino a partir de la militancia, la creatividad y el compromiso”, enfatizó.
Sobre los cambios en el gabinete porotista, Turcato destacó las incorporaciones de Rubén Paulinovich (secretario de Gobierno) y Víctor Ubalton (subsecretario de Derecho Ciudadano y Modernización del Estado), porque “se trata de dirigentes con una comprobada trayectoria vinculada al pensamiento nacional y popular”. No obstante, el referente de Kompañeros se preguntó si Paulinovich (procedente de la versión verácula de Carta Abierta) y Ubalton (un histórico de la “12 de Junio”) desembarcaron en el gobierno a título personal, o si lo hicieron en representación de sus respectivos sectores. En este sentido, dijo que la convocatoria a participar en una estructura ejecutiva debe hacerse a la agrupación, y no a una persona, “porque si no, uno no sería honesto con el grupo que le permitió acceder al cargo. También sostenemos este criterio para que cada uno preserve su autonomía, porque, caso contrario, el costo de apoyar ‘desde adentro’ el proyecto municipal significaría la desintegración de todos los grupos distintos del oficialismo”, reflexionó. En la misma línea, precisó que ni siquiera es bueno para Freyre que todo se construya en función suya, acotando que “la prioridad debe ser la articulación de consensos para una elaboración política colectiva, donde los matices que pueda aportar cada sector contribuyan a optimizar la gestión. Así pues, el lanzamiento de esta agrupación no es por vedetismo, ni se propone conspirar contra Freyre; por el contrario, creemos que la diversidad y los matices son muy saludables para la democracia”.
Peretti y el Swift: No es cierto que se solucione todo cambiando de firma
El viernes último visitó fugazmente la ciudad el director de Relaciones Internacionales de Federación Agraria Argentina (FAA), Pedro Peretti, que arribó a la región para impulsar la formación de una filial de la entidad en San Eduardo. En primer lugar, argumentó sus reparos al incremento del impuesto inmobiliario rural que impulsa el gobierno santafesino. “Nosotros decimos que aumenten, pero que segmenten, que diferencien. Si es cierto el discurso del Frente Progresista, Cívico y Social, y el del Frente para la Victoria , en el sentido de que el pequeño productor es el sujeto agrario de esta etapa, entonces que no toquen a los más débiles y, por el contrario, que carguen impositivamente a las grandes explotaciones”, definió Peretti. En este sentido, el productor agropecuario de Máximo Paz recordó que el Partido Demócrata Progresista, que integra la coalición gobernante, acredita una extensa tradición de establecer impuestos al latifundio, tanto es así que ese tributo tenía rango constitucional en virtud de la reforma impulsada por Luciano Molinas en 1930, bajo la inspiración de Lisandro de la Torre ; luego recordó que el Partido Socialista, desde Juan B. Justo, siempre se embanderó con la reforma agraria y la condena al latifundio; y completó destacando la posición histórica de la UCR a favor de los pequeños productores. Enseguida hizo la misma evaluación con los distintos sectores enrolados en el PJ santafesino, que apelan a discursos progresistas, y estableció: “Demuestren todo eso en la práctica, tengan el coraje político de usar el sistema impositivo para ponerle límites a la propiedad rural y así ayudar a distribuir la riqueza”. Luego de la aclaración del ministro de Gobierno, Rubén Galassi (“se van a tener en cuenta las distintas realidades del campo”, declaró), Peretti espera que los distintos sectores internos del justicialismo se pronuncien en el mismo sentido.
(Publicado en diario El Informe el lunes 13 de febrero de 2012)
A segmentar
Ante una consulta, el dirigente desmintió que el presidente de la FAA , Eduardo Buzzi, hubiera pedido la suspensión de las retenciones por 180 días con motivo de la sequía, y ratificó que la entidad -próxima a cumplir 100 años- reclama la segmentación de las retenciones. “Sin dudas que en condiciones de sequía, como de otras catástrofes propias del cambio climático que nos atraviesa, quitar retenciones a los grandes productores agropecuarios implica otorgarles mayor liquidez para que salgan a alquilar los campos en perjuicio de chicos y medianos. Después de cada emergencia climática, quedan muchos menos pequeños y medianos productores, en tanto que algunos grandes se vuelven más grandes aún”, alertó. “Más allá de sequías o inundaciones, nosotros insistimos con la segmentación de las retenciones: hasta 7 mil quintales, cero retenciones; arriba de eso, retenciones escalonadas, porque eso moviliza la economía agraria de nuestros pueblos; no olvidemos cuánto aumentaron los costos agrarios en dólares, que en los últimos tiempos le restaron mucha rentabilidad a los pequeños y medianos productores”, planteó. Sobre este punto consideró que el crecimiento económico nacional no fue acompañado por una “superestructura jurídica” que imponga límites a los desequilibrios, como leyes antimonopolio, leyes de defensa de la competencia, leyes de defensa del consumidor, y con idéntico énfasis cuestionó al Gobierno nacional por postergar una y otra vez la reforma de la ley de entidades financieras, a los efectos de orientar el crédito hacia la producción. Y le recordó a la Casa Rosada que la inflación, que carcome salarios, jubilaciones y planes sociales, también se origina en parte por la cartelización que domina la mayoría de los rubros de la economía.
No hay vacas
Por último, requerido por la crisis de la ganadería, y el fuerte impacto sobre los frigoríficos, Peretti dijo que “el problema de la ganadería argentina no es ideológico, como lo planteó el Gobierno, sino biológico. Para completar el ciclo se necesitan tres años, y acá el problema es que nos quedamos sin materia prima, después de seis o siete años comiéndonos las vacas. De 72 kilos por habitante que se consumían en 2008 o 2009, hoy estamos en 52 kilos, como consecuencia de las malas políticas. Con las exportaciones restringidas y el consumo interno deprimido, la salida para muchos fue liquidar los stocks y sembrar soja”, admitió el federado. “Y en la ganadería no es tan fácil empezar de nuevo”, añadió.
"Si JBS, que es número uno en el mundo, deja el negocio en Venado Tuerto, es porque no hay más materia prima. No se le puede decir a la gente que las cosas se solucionan cambiando de firma”, sentenció. No obstante, señaló que las empresas del sector tienen que dar una solución a los obreros, porque en otro momento “la juntaron con la pala”. Y como alternativa indicó que “se necesita una fuerte inversión pública para reconvertir los frigoríficos y estimular a los productores a volcarse a la chacra mixta, alentando la producción de cerdos, que tiene gran futuro, su ciclo es más rápido y genera puestos de trabajo, aunque no debe ocurrir lo mismo que con el pollo, que registró un enorme crecimiento, pero con un 70 por ciento de la producción concentrada en cinco empresas”.Freyre: "Hay funcionarios que no sienten la causa y nos les duelen las injusticias"
El devenir político venadense auguraba, luego de los triunfos arrolladores del intendente José Freyre en las primarias de mayo y generales de julio, que lo propio sucedería con Cristina Fernández en las elecciones de ocho días atrás, aunque por margen más estrecho, como había ocurrido en las primarias de agosto, por la simple razón de que el electorado, que en las municipales no visualizó ningún candidato alternativo al oficialista Freyre, en las presidenciales sí lo encontró, con el postulante del Frente Amplio Progresista, Hermes Binner, y tanto es así que, rompiendo todas los pronósticos, el santafesino, con un sustancial crecimiento electoral respecto de las primarias, el 23 de octubre le dio un disgusto a algunos dirigentes que no debían perder en sus territorios, como el intendente de Rafaela y primer candidato a diputado nacional (hoy electo), Omar Perotti, y el venadense Freyre, que esa noche observaba con malestar la evolución de los votos, sin entender tamaño revés después de la victoria de Cristina en las primarias; de las millonarias inversiones nacionales en la ciudad y de los resonantes desembarcos en Venado de figuras clave del Gobierno en la cena anual de la Federación Industrial de Santa Fe y en el doble acto de inauguración de las ampliaciones en Corven Motos y lanzamiento del Plan Estratégico 2020. Además, a Poroto le habrán retumbado en los oídos las palabras del ahora diputado nacional ultracristinista Marcos Cleri, que luego de las primarias municipales -ganadas con amplitud por el FpV local- advirtió sin sutilezas en una visita a Venado que esperaba “el mismo esfuerzo” de los venadenses en los comicios nacionales. Con ese antecedente, Freyre sabe muy bien que, más allá de la felicidad en la Casa Rosada por el histórico resultado global, más adelante podría haber reproches ante algunos desafortunados comportamientos electorales distritales, aun cuando el “caso venadense” debería ser juzgado como un traspié de menor cuantía, por lo exiguo de la diferencia en contra (menos de 200 votos).
Turcato prendió la mecha
Entre los muchos factores que pudieron influir en la derrota de Cristina en Venado, el ex concejal Alberto Turcato, en declaraciones publicadas el viernes último en El Informe, desplegó un ataque de destrucción masiva, y tras la única exclusión de Freyre, objetó el escaso compromiso de los funcionarios del gobierno municipal. “Solamente hacen campaña cuando está en juego la continuidad de sus cargos”, aseguró, en tanto que, con otras palabras, los culpó de no hacer el mismo esfuerzo cuando se trata de la defensa de un proyecto político regional, provincial o nacional, dando como ejemplo el módico apoyo que recibieron, en su momento, Agustín Rossi, Ricardo Spinozzi, y ahora la mismísima presidenta de la Nación. “No sienten la camiseta”, bramó Turcato, en una embestida que, en rigor, sorprendió por la valentía de amplificarlo por los medios, pero no por tratarse de una novedad; por el contrario, sus afirmaciones calaron hondo porque muchos peronistas se sintieron identificados, sobre todos los que varias veces quedaron fuera de la gestión municipal, en tiempos de Roberto Scott y ahora también. Más aún, meses atrás, José Freyre, en una cena con cuatro periodistas locales, reconoció que no conseguía el suficiente compromiso ideológico de la mayoría de sus colaboradores, en una revelación que nadie divulgó por el carácter reservado del encuentro, pero que permitió conocer que Poroto ya sufría lo que ahora tomó estado público. El viernes pasado, consultado por la evaluación de Turcato, Freyre sorprendió a todos -menos a los que conocían su íntima convicción- cuando le dio la razón sin atenuantes, incluyendo una autocrítica porque él designó a ese conjunto de colaboradores en las primeras, segundas y terceras líneas. “Hay funcionarios que no sienten la causa”, sentenció Freyre y añadió que para ocupar un lugar en la función pública “tienen que doler las injusticias... tienen que molestar las cosas que no funcionan bien en la ciudad”. En sintonía con las impiadosas apreciaciones del ex concejal, advirtió que “el que ocupa un lugar solamente por el sueldo y lo ejerce como un administrador o un gerente, se equivoca enormemente y esto lo hablamos siempre con el equipo de trabajo”, puntualizó, dando a entender que el que avisa no traiciona. Como natural desembocadura de su ordenado relato, Freyre -psicólogo al fin, enhebra frases letales como quien dice buen día- aceptó que estos procederes serán evaluados previo a la asunción, en 40 días, de su segundo mandato, anticipando un probable cambio de funcionarios y dando como pista que el perfil técnico deberá complementarse con el ideológico. “Tienen que entender que es más importante una red cloacal que un deck”, redondeó con fiereza, cabalgando sobre las manifestaciones de Turcato que hizo suyas.
Tropezó con un deck
Por esas paradojas de la política, podría suceder que Freyre supere sin mayores problemas el traspié local en las presidenciales, pero poco después, tal vez distraído por aquellos episodios, se tropezó con un deck en la céntrica esquina de Belgrano y Alvear. Y, lo que es peor, se enojó gravemente con la única concejala oficialista que actuó como él le reclama a sus colaboradores, con “fuerte contenido ideológico” y “sangre caliente” (haciendo cumplir las leyes sin que importen el poder económico ni el apellido del protagonista). En cambio, la Intendencia tenía dos planes en las alforjas: un plan A, de retiro inmediato del balcón; y un plan B, con la opinión de darle un plazo (¿casi todo el verano para evitar conflictos con la empresaria?) para sacarlo y la instrucción para que el bloque oficialista vote en tal sentido. Pero Liliana Rostom no se sumó a esa posición dubitativa y enclenque e impidió el progreso del plan B, generando una gran adhesión popular en su favor y desatando una lluvia de críticas del intendente, que dudó de la ética y de la honestidad de la edila, que le achacó un “afán de protagonismo” e incluso, mediante otra sutileza, la invitó a reflexionar sobre la conveniencia o no de su continuidad en la banca. Tampoco faltan los que acusan a Rostom, para debilitar su posición principista, de operar para desplazar a Norma Orlanda -la predilecta de Poroto- de la presidencia del Concejo en diciembre próximo, en acuerdo con la oposición. Segundo tropezón, primero con el deck; después con Rostom. Sin dudas que Freyre, más temprano que tarde, descubrirá que el salto de calidad que pretende para su nueva gestión necesitará de colaboradores con personalidad y decisión, incluso dispuestos a enfrentarlo -significará que no tienen miedo de arriesgar el cargo-, en lugar de las decenas de porotodependientes que subsisten en la Intendencia y en el Concejo, haciendo gala de una patética obsecuencia, pero con marcada ineptitud para generar hechos políticos relevantes en la gestión futura.
(Publicado el lunes 31 de octubre de 2011 en diario El Informe de Venado Tuerto)
Turcato prendió la mecha
Entre los muchos factores que pudieron influir en la derrota de Cristina en Venado, el ex concejal Alberto Turcato, en declaraciones publicadas el viernes último en El Informe, desplegó un ataque de destrucción masiva, y tras la única exclusión de Freyre, objetó el escaso compromiso de los funcionarios del gobierno municipal. “Solamente hacen campaña cuando está en juego la continuidad de sus cargos”, aseguró, en tanto que, con otras palabras, los culpó de no hacer el mismo esfuerzo cuando se trata de la defensa de un proyecto político regional, provincial o nacional, dando como ejemplo el módico apoyo que recibieron, en su momento, Agustín Rossi, Ricardo Spinozzi, y ahora la mismísima presidenta de la Nación. “No sienten la camiseta”, bramó Turcato, en una embestida que, en rigor, sorprendió por la valentía de amplificarlo por los medios, pero no por tratarse de una novedad; por el contrario, sus afirmaciones calaron hondo porque muchos peronistas se sintieron identificados, sobre todos los que varias veces quedaron fuera de la gestión municipal, en tiempos de Roberto Scott y ahora también. Más aún, meses atrás, José Freyre, en una cena con cuatro periodistas locales, reconoció que no conseguía el suficiente compromiso ideológico de la mayoría de sus colaboradores, en una revelación que nadie divulgó por el carácter reservado del encuentro, pero que permitió conocer que Poroto ya sufría lo que ahora tomó estado público. El viernes pasado, consultado por la evaluación de Turcato, Freyre sorprendió a todos -menos a los que conocían su íntima convicción- cuando le dio la razón sin atenuantes, incluyendo una autocrítica porque él designó a ese conjunto de colaboradores en las primeras, segundas y terceras líneas. “Hay funcionarios que no sienten la causa”, sentenció Freyre y añadió que para ocupar un lugar en la función pública “tienen que doler las injusticias... tienen que molestar las cosas que no funcionan bien en la ciudad”. En sintonía con las impiadosas apreciaciones del ex concejal, advirtió que “el que ocupa un lugar solamente por el sueldo y lo ejerce como un administrador o un gerente, se equivoca enormemente y esto lo hablamos siempre con el equipo de trabajo”, puntualizó, dando a entender que el que avisa no traiciona. Como natural desembocadura de su ordenado relato, Freyre -psicólogo al fin, enhebra frases letales como quien dice buen día- aceptó que estos procederes serán evaluados previo a la asunción, en 40 días, de su segundo mandato, anticipando un probable cambio de funcionarios y dando como pista que el perfil técnico deberá complementarse con el ideológico. “Tienen que entender que es más importante una red cloacal que un deck”, redondeó con fiereza, cabalgando sobre las manifestaciones de Turcato que hizo suyas.
Tropezó con un deck
Por esas paradojas de la política, podría suceder que Freyre supere sin mayores problemas el traspié local en las presidenciales, pero poco después, tal vez distraído por aquellos episodios, se tropezó con un deck en la céntrica esquina de Belgrano y Alvear. Y, lo que es peor, se enojó gravemente con la única concejala oficialista que actuó como él le reclama a sus colaboradores, con “fuerte contenido ideológico” y “sangre caliente” (haciendo cumplir las leyes sin que importen el poder económico ni el apellido del protagonista). En cambio, la Intendencia tenía dos planes en las alforjas: un plan A, de retiro inmediato del balcón; y un plan B, con la opinión de darle un plazo (¿casi todo el verano para evitar conflictos con la empresaria?) para sacarlo y la instrucción para que el bloque oficialista vote en tal sentido. Pero Liliana Rostom no se sumó a esa posición dubitativa y enclenque e impidió el progreso del plan B, generando una gran adhesión popular en su favor y desatando una lluvia de críticas del intendente, que dudó de la ética y de la honestidad de la edila, que le achacó un “afán de protagonismo” e incluso, mediante otra sutileza, la invitó a reflexionar sobre la conveniencia o no de su continuidad en la banca. Tampoco faltan los que acusan a Rostom, para debilitar su posición principista, de operar para desplazar a Norma Orlanda -la predilecta de Poroto- de la presidencia del Concejo en diciembre próximo, en acuerdo con la oposición. Segundo tropezón, primero con el deck; después con Rostom. Sin dudas que Freyre, más temprano que tarde, descubrirá que el salto de calidad que pretende para su nueva gestión necesitará de colaboradores con personalidad y decisión, incluso dispuestos a enfrentarlo -significará que no tienen miedo de arriesgar el cargo-, en lugar de las decenas de porotodependientes que subsisten en la Intendencia y en el Concejo, haciendo gala de una patética obsecuencia, pero con marcada ineptitud para generar hechos políticos relevantes en la gestión futura.
(Publicado el lunes 31 de octubre de 2011 en diario El Informe de Venado Tuerto)
Turcato: "Los funcionarios municipales sólo hacen campaña cuando está en juego la continuidad de sus cargos"
A punto de relanzar una agrupación para intervenir más activamente en la interna del Partido Justicialista venadense, aunque sin romper el alineamiento con el intendente José Freyre, el ex concejal Alberto Turcato desgranó sus opiniones sobre las recientes elecciones presidenciales, en los niveles nacional, provincial y municipal, destacando en primer lugar que “se acaba de consolidar un modelo que algunos sectores habían puesto en duda en 2008, a partir del conflicto con el campo, pero las convicciones, los principios y la revalorización de la política, pudieron más que los detractores, que el domingo último sucumbieron ante la evidencia de que hay una nueva y eficiente manera de gestionar”. En cuanto a las presidenciales en la provincia de Santa Fe, donde Cristina Fernández se impuso por dos puntos de diferencia, Turcato señaló que así como el Frente Progresista, Cívico y Social ratificó su poderío en las provinciales con el triunfo del socialista Antonio Bonfatti, ahora le sugirió un “replanteo” a las fuerzas integrantes del Frente Amplio Progresista, que postularon a Hermes Binner para la Casa Rosada, “porque no puede ser que un postulante presidencial ni siquiera pueda ganar su provincia, a diferencia de (Alberto) Rodríguez Saá, que al menos mostró su jefatura territorial”, tanto es así que San Luis es el único distrito donde perdió el Frente para la Victoria. “El propio Binner admite que sus socios santafesinos desparramaron los votos en otros candidatos (Ricardo Alfonsín y Elisa Carrió), de modo que sus aspiraciones presidenciales no tenían mayor sustento, como lo demostraron los 37 puntos de distancia”, evaluó el dirigente originario de la histórica Agrupación “12 de Junio”.
El caso venadense
Luego, Turcato consideró que en Venado Tuerto no perdió el intendente Freyre, a pesar del sorprendente triunfo binnerista por cerca de 200 votos, que golpeó más fuerte luego de la contundente victoria peronista en las municipales, de las millonarias inversiones nacionales en la ciudad y del masivo desembarco en Venado de las principales figuras del Gobierno en los días previos a los comicios. En busca de explicaciones, el dirigente señaló que, en Venado, el sucesor de Roberto Scott arrasó en las urnas con dos tercios de los votos, se transformó en el referente político del PJ con mayor proyección política del sur provincial y, sin dudas, trabajó a destajo por la victoria de Cristina. Sin embargo, analizó que muchos de los colaboradores de Poroto “no sienten la política, ni el peronismo, ni mucho menos tienen puesta la camiseta del kirchnerismo”.
Con el mismo tono enfático, cuestionó que “los funcionarios políticos municipales solamente juegan fuerte cuando tienen que trabajar para la candidatura de Freyre, y porque en esas circunstancias también están en juego sus cargos; es decir que se comprometen en la defensa de sus propios intereses, pero -subrayó- no hacen lo propio cuando se trata de sostener un proyecto político provincial o nacional”.
“Hay algunos (funcionarios) que llegaron a sus cargos sin ningún esfuerzo y que no entienden que en este momento -cuando Cristina ganó en todos lados- de ninguna manera había que soltarle la mano al intendente. Y esta no es la primera vez, porque recientemente quedó demostrado que se trabajó 'a media máquina' para impulsar las postulaciones de (Agustín) Rossi por la Gobernación, o de (Ricardo) Spinozzi para la senaduría, facilitando en este caso la proyección política de un opositor como (Lisandro) Enrico”, remarcó con hondo pesar el dirigente justicialista.
“Acá hay que ser peronista, hay que ser kirchnerista, hay que apoyar al Gobierno nacional y hay que hacerlo en todas las circunstancias, porque el intendente también necesita de ese respaldo en términos políticos, y eso hoy no está sucediendo”, bramó Turcato, que no se siente limitado por su breve pasado en el kirchnerismo, dando a entender que la mayoría de la militancia K transitó por el menemismo y el duhaldismo, e inclusive en el reutemismo en el orden provincial.
Aunque, en definitiva, es José Freyre el responsable de la designación de la planta de colaboradores políticos, y de hecho en diciembre próximo, en ocasión del inicio de su segundo mandato, tendrá la posibilidad de producir cambios sin costos políticos, Turcato aclaró que su objetivo no es influir sobre esas hipotéticas decisiones, reiterando que, más allá de las cualidades del reelecto intendente, “la gente que lo rodea no se compromete, no hace política, no responde a las expectativas de la juventud y de la militancia, como lo requiere el Gobierno nacional. Y tampoco lo hará la gente que tiene Freyre a su lado, a pesar de las críticas, porque no tiene mística, porque no siente la esencia de los movimientos populares”, concluyó.
(Publicado el viernes 28 de octubre de 2011 en diario El Informe de Venado Tuerto)
El caso venadense
Luego, Turcato consideró que en Venado Tuerto no perdió el intendente Freyre, a pesar del sorprendente triunfo binnerista por cerca de 200 votos, que golpeó más fuerte luego de la contundente victoria peronista en las municipales, de las millonarias inversiones nacionales en la ciudad y del masivo desembarco en Venado de las principales figuras del Gobierno en los días previos a los comicios. En busca de explicaciones, el dirigente señaló que, en Venado, el sucesor de Roberto Scott arrasó en las urnas con dos tercios de los votos, se transformó en el referente político del PJ con mayor proyección política del sur provincial y, sin dudas, trabajó a destajo por la victoria de Cristina. Sin embargo, analizó que muchos de los colaboradores de Poroto “no sienten la política, ni el peronismo, ni mucho menos tienen puesta la camiseta del kirchnerismo”.
Con el mismo tono enfático, cuestionó que “los funcionarios políticos municipales solamente juegan fuerte cuando tienen que trabajar para la candidatura de Freyre, y porque en esas circunstancias también están en juego sus cargos; es decir que se comprometen en la defensa de sus propios intereses, pero -subrayó- no hacen lo propio cuando se trata de sostener un proyecto político provincial o nacional”.
“Hay algunos (funcionarios) que llegaron a sus cargos sin ningún esfuerzo y que no entienden que en este momento -cuando Cristina ganó en todos lados- de ninguna manera había que soltarle la mano al intendente. Y esta no es la primera vez, porque recientemente quedó demostrado que se trabajó 'a media máquina' para impulsar las postulaciones de (Agustín) Rossi por la Gobernación, o de (Ricardo) Spinozzi para la senaduría, facilitando en este caso la proyección política de un opositor como (Lisandro) Enrico”, remarcó con hondo pesar el dirigente justicialista.
“Acá hay que ser peronista, hay que ser kirchnerista, hay que apoyar al Gobierno nacional y hay que hacerlo en todas las circunstancias, porque el intendente también necesita de ese respaldo en términos políticos, y eso hoy no está sucediendo”, bramó Turcato, que no se siente limitado por su breve pasado en el kirchnerismo, dando a entender que la mayoría de la militancia K transitó por el menemismo y el duhaldismo, e inclusive en el reutemismo en el orden provincial.
Aunque, en definitiva, es José Freyre el responsable de la designación de la planta de colaboradores políticos, y de hecho en diciembre próximo, en ocasión del inicio de su segundo mandato, tendrá la posibilidad de producir cambios sin costos políticos, Turcato aclaró que su objetivo no es influir sobre esas hipotéticas decisiones, reiterando que, más allá de las cualidades del reelecto intendente, “la gente que lo rodea no se compromete, no hace política, no responde a las expectativas de la juventud y de la militancia, como lo requiere el Gobierno nacional. Y tampoco lo hará la gente que tiene Freyre a su lado, a pesar de las críticas, porque no tiene mística, porque no siente la esencia de los movimientos populares”, concluyó.
(Publicado el viernes 28 de octubre de 2011 en diario El Informe de Venado Tuerto)
Abogados venadenses promueven un Día de la Institucionalidad Democrática a nivel nacional
El 16 de septiembre último, en sesión plenaria llevada a cabo en la ciudad de Santa Rosa (La Pampa), la Junta de Gobierno de la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA) aprobó el proyecto -de autoría de Pablo Nirich- impulsado por el Colegio de Abogados de Venado Tuerto, cuyo presidente es José María Cónzoli, con el objetivo de crear un día recordatorio de la “institucionalidad democrática”, el cual ya contaba con la adhesión de los otros cuatro colegios de abogados de la provincia de Santa Fe (Reconquista, Rafaela, Rosario y Santa Fe). En consecuencia, la FACA gestionará ante el Congreso de la Nación y el Poder Ejecutivo Nacional que se designe un día destinado a recordar y valorizar a la “Institucionalidad Republicana Democrática”, a los efectos de su inclusión en la currícula escolar y que, eventualmente, se lo declare feriado nacional obligatorio. El día propuesto es el 31 de mayo, fecha de la firma del Pacto de San Nicolás en 1852, o en su defecto el 29 de septiembre, fecha del natalicio de Juan Bautista Alberdi. Incluso, como en nuestro país el cronograma de feriados no se caracteriza por su rigidez, sugiere su reemplazo por otro, en busca de cumplir, tanto a nivel escolar como de la sociedad en general, el objetivo cultural planteado. Como expuso Nirich en su condición de delegado de los abogados de la región ante la Junta de Gobierno de la FACA, “el propósito es instalar, reactivar y consolidar en el pueblo argentino una cultura de cumplimiento de las normas constitucionales y legales, como pautas básicas para consolidar un modo de convivencia política y social racional, previsible y justo. Se parte de la base de que está incorporado desde hace muchas décadas (…) un hábito negativo de incumplimiento de la ley, que puede y debe ser corregido”.
Y agregó: “Se pretende que la fijación de un día recordatorio contribuirá a generar en el pueblo argentino -y en su dirigencia- un momento de meditación y de revalorización de los valores y beneficios de la institucionalidad democrática y republicana”, acotando que el Ministerio de Educación de la Nación y los provinciales deberán desarrollar una actividad en tal sentido.
En los fundamentos, el autor del libro El salto institucional reseñó que “la historia argentina tuvo actos y momentos decisivos en relación a la instalación de una República Democrática, que no encuentran registros ni reflejos, ni en las políticas culturales, ni en las educativas generadas desde el Estado. Pareciera que nuestra identidad y nuestra historia estarían vinculadas de modo principal con conflictos intestinos y con desórdenes políticos y sociales, más que con la existencia de momentos cumbres que consolidaron una institucionalidad republicana, y luego, una institucionalidad democrática. Tal ausencia constituye una inexplicable y perjudicial rareza”.
“Hay historiadores que sostienen que la Revolución de Mayo la hicieron los padres de la Patria, con dos finalidades políticas principales: la primera, independizarnos de los españoles, que se inicia el 25 de mayo de 1810 y el 9 de julio de 1816 y que culmina en Perú con la gesta sanmartiniana; y la segunda: fundar un Estado moderno, esto es, democrático y constitucional, etapa que concluye recién cuatro décadas después, el 31 de mayo de 1852, en ese acto trascendental de nuestra historia que fue el Acuerdo de San Nicolás, punto de partida para el dictado de la Constitución nacional al año siguiente, que contó con la inspiración intelectual genial de ese gran jurista del derecho público que fue Juan Bautista Alberdi; y con la clara y firme voluntad política de ese otro prócer olvidado que fue Justo José de Urquiza”, justipreció Nirich.
“A partir de ese acto fundacional que fue el Acuerdo de San Nicolás, los argentinos empezaron a establecer un sistema de convivencia y la Nación empezó a crecer en riqueza y educación, durante más de 70 años, hasta que la tragedia de la Revolución de 1930 concluyó con aquellos años de institucionalidad, cuando para ser una gran Nación solo faltaba un ‘ajuste social’, que había empezado con la gestión del presidente Hipólito Yrigoyen y que adquirió gran impulso con la revolución social exitosa que condujo el presidente Juan Perón en sus seis primeros años de gobierno. Desde 1930, nuestra institucionalidad sufrió un gran debilitamiento y fue una herida abierta que frenó nuestro desarrollo, impidió nuestra inserción en el mundo e imposibilitó un sistema racional de convivencia entre los argentinos (…) Es válido pensar que esa falta de institucionalidad y ese hábito instalado de incumplimiento estricto de las normas, ha sido una de las causas principales para que la Argentina no haya podido desarrollarse hasta llegar a ser la gran Nación para la cual está dotada por sus excepcionales condiciones naturales y humanas, esto último tal vez por las secuelas de la educación sarmientina. Es visible -reflexionó- que algo nos pasó, algo nos pasa y algo debemos hacer”.
“En síntesis -redondeó Nirich-, se propone generar un ámbito o espacio para la reflexión sobre la institucionalidad, en busca de ir generando el abandono de ese hábito social negativo y producir el reemplazo por una cultura de cumplimiento estricto de la Ley y la Constitución”.
(Publicado el lunes 3 de octubre de 2011 en diario El Informe de Venado Tuerto)
Y agregó: “Se pretende que la fijación de un día recordatorio contribuirá a generar en el pueblo argentino -y en su dirigencia- un momento de meditación y de revalorización de los valores y beneficios de la institucionalidad democrática y republicana”, acotando que el Ministerio de Educación de la Nación y los provinciales deberán desarrollar una actividad en tal sentido.
En los fundamentos, el autor del libro El salto institucional reseñó que “la historia argentina tuvo actos y momentos decisivos en relación a la instalación de una República Democrática, que no encuentran registros ni reflejos, ni en las políticas culturales, ni en las educativas generadas desde el Estado. Pareciera que nuestra identidad y nuestra historia estarían vinculadas de modo principal con conflictos intestinos y con desórdenes políticos y sociales, más que con la existencia de momentos cumbres que consolidaron una institucionalidad republicana, y luego, una institucionalidad democrática. Tal ausencia constituye una inexplicable y perjudicial rareza”.
“Hay historiadores que sostienen que la Revolución de Mayo la hicieron los padres de la Patria, con dos finalidades políticas principales: la primera, independizarnos de los españoles, que se inicia el 25 de mayo de 1810 y el 9 de julio de 1816 y que culmina en Perú con la gesta sanmartiniana; y la segunda: fundar un Estado moderno, esto es, democrático y constitucional, etapa que concluye recién cuatro décadas después, el 31 de mayo de 1852, en ese acto trascendental de nuestra historia que fue el Acuerdo de San Nicolás, punto de partida para el dictado de la Constitución nacional al año siguiente, que contó con la inspiración intelectual genial de ese gran jurista del derecho público que fue Juan Bautista Alberdi; y con la clara y firme voluntad política de ese otro prócer olvidado que fue Justo José de Urquiza”, justipreció Nirich.
“A partir de ese acto fundacional que fue el Acuerdo de San Nicolás, los argentinos empezaron a establecer un sistema de convivencia y la Nación empezó a crecer en riqueza y educación, durante más de 70 años, hasta que la tragedia de la Revolución de 1930 concluyó con aquellos años de institucionalidad, cuando para ser una gran Nación solo faltaba un ‘ajuste social’, que había empezado con la gestión del presidente Hipólito Yrigoyen y que adquirió gran impulso con la revolución social exitosa que condujo el presidente Juan Perón en sus seis primeros años de gobierno. Desde 1930, nuestra institucionalidad sufrió un gran debilitamiento y fue una herida abierta que frenó nuestro desarrollo, impidió nuestra inserción en el mundo e imposibilitó un sistema racional de convivencia entre los argentinos (…) Es válido pensar que esa falta de institucionalidad y ese hábito instalado de incumplimiento estricto de las normas, ha sido una de las causas principales para que la Argentina no haya podido desarrollarse hasta llegar a ser la gran Nación para la cual está dotada por sus excepcionales condiciones naturales y humanas, esto último tal vez por las secuelas de la educación sarmientina. Es visible -reflexionó- que algo nos pasó, algo nos pasa y algo debemos hacer”.
“En síntesis -redondeó Nirich-, se propone generar un ámbito o espacio para la reflexión sobre la institucionalidad, en busca de ir generando el abandono de ese hábito social negativo y producir el reemplazo por una cultura de cumplimiento estricto de la Ley y la Constitución”.
(Publicado el lunes 3 de octubre de 2011 en diario El Informe de Venado Tuerto)
Concejales venadenses, ni tan caros ni tan económicos
Desde que en la última sesión legislativa los concejales votaron por unanimidad un aumento de de 1.200 pesos en sus ingresos, se desató una intensa polémica, con más rechazos que adhesiones. Sin embargo, conviene recordar que la fórmula polinómica que habilita estos periódicos ajustes, aprobada en 2004, sirvió en un principio para terminar con la discrecionalidad reinante hasta entonces, achicando los ingresos de 4 mil pesos a 1.300. Antes, bastaba que las dos terceras partes de los ediles acordaran una cifra para hacerla ley. En cambio, con la creación de la formulita, la dieta quedó atada al ajuste de los haberes de la categoría 15 del escalafón municipal, y los “gastos inherentes a la función pública” se actualizan con la evolución de los ingresos municipales. Precisamente este último ítem es el que se incrementó de 3.400 a 4.600 pesos, los que sumados a los 8 mil pesos de dieta, totalizan los 12.600 que percibirían ahora los nueve ediles.
La primera ola de críticas se generó por el inevitable efecto comparación, tanto con los 1.400 pesos de la mayoría de los jubilados, como por la mayoría de los salarios, que a duras penas pueden empatarle a la inflación. Y también con los ingresos del intendente de la ciudad, que a pesar de su dedicación full time (la mayoría de los concejales mantiene sus actividades particulares), gana el equivalente a dos dietas, es decir 16 mil pesos (14.800 pesos de bolsillo), una cifra apenas superior a la de los ediles. Sobre el primer caso, nunca es aconsejable igualar para abajo, pero también es cierto que los sectores más postergados acaban repudiando a los legisladores que se transforman en privilegiados, despertando sospechas sobre su genuina “vocación de cambio”. Sobre el segundo aspecto, sin dudas que un intendente debe tener mayores ingresos y tal vez lo más justo sea el equivalente a tres dietas. En cambio, la comparación que beneficia a los ediles venadenses es con el Concejo de Rafaela, cuyos sueldos superan los 11 mil pesos.
En paralelo, se registró un fenómeno saludable, cuando muchos venadenses comenzaron a evaluar, concejal por concejal, en qué medida merecen dichas retribuciones. Y de ese análisis se desprende que algunos ediles -los menos- compensan largamente los casi 13 mil pesos, y otros están por debajo de las expectativas, en especial por su escasa participación en el trabajo de las comisiones. Obviamente, como sería imposible conciliar una referencia objetiva para dimensionar el rendimiento de cada uno, y en función de ello, abonarle por sus servicios, surge que el premio o el castigo sólo puede ejercerlo el elector con el voto. No obstante, Vernetti machaca con una alternativa intermedia, proponiendo penalizar con descuentos a los que falten sin justificación a las reuniones de comisión.
Por su parte, el concejal Roberto Meier, autor de la polinómica, consideró que para un legislador que trabaja, “son razonables” los haberes actuales, aun cuando se manifestó dispuesto a revisar la fórmula de ajuste, en función de la disconformidad de la población. Luego, el Tío aclaró que no cuentan con partidas para el funcionamiento general, y todos los gastos deben ser soportados por ellos mismos, deslizando que a veces el ingreso neto mensual no es mucho mayor que los 8 mil pesos de la dieta, al menos cuando destinan la partida de “gastos inherentes a la función” (4.600 pesos) para destacarse (contratar asesores, por ejemplo) en su desempeño legislativo.
En rigor, el Concejo, que además de legislar, debe fiscalizar a la Intendencia y también a las prestadoras de servicios públicos concesionados, no está en condiciones de ejercer esas tareas con tan exiguo presupuesto. Aun trabajando a destajo, los ediles no podrían equiparar las estructuras profesionales del Departamento Ejecutivo, y ni siquiera de las cooperativas. De todos modos, en numerosas ocasiones, el Concejo evitó dispendios millonarios de la Intendencia, como lo recordó Meier sobre la tercerización scottista de la cobranza, que se rescindió con ayuda de la presión legislativa, y que hoy significaría una fuga de varios millones de pesos anuales. También señaló el concejal que ahora mismo el cuerpo resultó clave para que la Intendencia volviera sobre sus pasos, desechando el proyecto original del área de Planeamiento, que exceptuaba a los promotores de la Zona Especial de Desarrollo Económico (ZEDE) de la cesión al patrimonio municipal del 15 por ciento de las tierras adquiridas, es decir que una vez más, la oportuna intervención del Concejo favoreció a la comunidad, en este caso, en un valor millonario en dólares.
A favor de los castigados concejales también cabe mencionar que suelen ser el blanco predilecto de la crítica fácil, aun cuando en los ejecutivos municipales, por ejemplo, los gabinetes políticos suelen inflarse más de la cuenta, como también se sobredimensionan las plantas de personal, entre permanentes y contratados, y eso significa erogaciones mucho más significativas que las del ámbito legislativo, pero que no causan la misma irritación social.
(Publicado en El Informe de Venado Tuerto el lunes 26 de septiembre de 2011)
La primera ola de críticas se generó por el inevitable efecto comparación, tanto con los 1.400 pesos de la mayoría de los jubilados, como por la mayoría de los salarios, que a duras penas pueden empatarle a la inflación. Y también con los ingresos del intendente de la ciudad, que a pesar de su dedicación full time (la mayoría de los concejales mantiene sus actividades particulares), gana el equivalente a dos dietas, es decir 16 mil pesos (14.800 pesos de bolsillo), una cifra apenas superior a la de los ediles. Sobre el primer caso, nunca es aconsejable igualar para abajo, pero también es cierto que los sectores más postergados acaban repudiando a los legisladores que se transforman en privilegiados, despertando sospechas sobre su genuina “vocación de cambio”. Sobre el segundo aspecto, sin dudas que un intendente debe tener mayores ingresos y tal vez lo más justo sea el equivalente a tres dietas. En cambio, la comparación que beneficia a los ediles venadenses es con el Concejo de Rafaela, cuyos sueldos superan los 11 mil pesos.
En paralelo, se registró un fenómeno saludable, cuando muchos venadenses comenzaron a evaluar, concejal por concejal, en qué medida merecen dichas retribuciones. Y de ese análisis se desprende que algunos ediles -los menos- compensan largamente los casi 13 mil pesos, y otros están por debajo de las expectativas, en especial por su escasa participación en el trabajo de las comisiones. Obviamente, como sería imposible conciliar una referencia objetiva para dimensionar el rendimiento de cada uno, y en función de ello, abonarle por sus servicios, surge que el premio o el castigo sólo puede ejercerlo el elector con el voto. No obstante, Vernetti machaca con una alternativa intermedia, proponiendo penalizar con descuentos a los que falten sin justificación a las reuniones de comisión.
Por su parte, el concejal Roberto Meier, autor de la polinómica, consideró que para un legislador que trabaja, “son razonables” los haberes actuales, aun cuando se manifestó dispuesto a revisar la fórmula de ajuste, en función de la disconformidad de la población. Luego, el Tío aclaró que no cuentan con partidas para el funcionamiento general, y todos los gastos deben ser soportados por ellos mismos, deslizando que a veces el ingreso neto mensual no es mucho mayor que los 8 mil pesos de la dieta, al menos cuando destinan la partida de “gastos inherentes a la función” (4.600 pesos) para destacarse (contratar asesores, por ejemplo) en su desempeño legislativo.
En rigor, el Concejo, que además de legislar, debe fiscalizar a la Intendencia y también a las prestadoras de servicios públicos concesionados, no está en condiciones de ejercer esas tareas con tan exiguo presupuesto. Aun trabajando a destajo, los ediles no podrían equiparar las estructuras profesionales del Departamento Ejecutivo, y ni siquiera de las cooperativas. De todos modos, en numerosas ocasiones, el Concejo evitó dispendios millonarios de la Intendencia, como lo recordó Meier sobre la tercerización scottista de la cobranza, que se rescindió con ayuda de la presión legislativa, y que hoy significaría una fuga de varios millones de pesos anuales. También señaló el concejal que ahora mismo el cuerpo resultó clave para que la Intendencia volviera sobre sus pasos, desechando el proyecto original del área de Planeamiento, que exceptuaba a los promotores de la Zona Especial de Desarrollo Económico (ZEDE) de la cesión al patrimonio municipal del 15 por ciento de las tierras adquiridas, es decir que una vez más, la oportuna intervención del Concejo favoreció a la comunidad, en este caso, en un valor millonario en dólares.
A favor de los castigados concejales también cabe mencionar que suelen ser el blanco predilecto de la crítica fácil, aun cuando en los ejecutivos municipales, por ejemplo, los gabinetes políticos suelen inflarse más de la cuenta, como también se sobredimensionan las plantas de personal, entre permanentes y contratados, y eso significa erogaciones mucho más significativas que las del ámbito legislativo, pero que no causan la misma irritación social.
(Publicado en El Informe de Venado Tuerto el lunes 26 de septiembre de 2011)
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