Nunca un peor momento para elegir presidente del Concejo

En el mediodía de mañana, miércoles 28 de febrero, expirará el plazo que se impusieron los ediles venadenses para definir la renovación de las autoridades del Concejo, después de los fallidos intentos de diciembre último.
En los últimos días, los cuatro postulantes originales, Miguel Pedrola (scottista), Claudio Natali (pueblense), Patricia Romero (vianista) y Delfor Hernández (radical), ratificaron sus ambiciones de presidir el cuerpo legislativo en este año electoral.
Las únicas novedades son las dos propuestas surgidas desde las entrañas parlamentarias en busca de zanjar el conflicto, aunque ninguna habría despertado demasiadas expectativas. La primera fue lanzada por el concejal Lisandro Enrico, quien pretende solucionar la interna opositora con la instauración de un premio consuelo -la jefatura de un eventual interbloque Pueblo-UCR- para el sector que resignara la presidencia. Como no podía ser de otra manera, el voluntarista planteo del presidente boinablanca no llegó a buen puerto. Sólo la presidencia del Concejo otorga reconocimiento institucional y margen de maniobra para convertir al cuerpo en un aguerrido órgano controlador de la Intendencia. Además, si ese abroquelamiento de cinco ediles se consumara, ¿cuánto podría conservarse? ¿quién se atrevería a presidir un bloque de tan dudosa estabilidad? Es que, a estas alturas, los dos principales miembros de la versión venadense del Frente Progresista no pueden negar sus discrepancias. En el mejor de los casos, podrían facilitarse, unos a otros, el desembarco en la Intendencia, pero pueblenses y radicales jamás podrían cogobernar. Pensar en otra cosa es política ficción.
Más recientemente se conoció una propuesta de Claudio Natali, propiciando una suerte de segunda vuelta electoral, donde los nueve ediles estarían obligados a optar por uno de los dos candidatos más votados en primera instancia. La idea del pueblense es interesante (superadora, al menos, de las monedas lanzadas al aire en algunos municipios santafesinos) y, tal vez, previo debate, amerite su inclusión en el reglamento interno del Concejo, pero recién para aplicar, a fin de año, en la elección del presidente del período 2007-2008. Hoy no deberían alterarse las reglas de juego en el medio del debate, y menos aún partiendo de la certeza de que el propio Natali, junto con Pedrola (¿o Gustavo Giner?), arrancan esta puja como los dos postulantes más votados.
En estas singulares condiciones, y descartado legalmente el doble voto del presidente Miguel Pedrola (aunque él diga que no lo usa porque no quiere), no habría más opciones que postergar la elección de las autoridades legislativas por cuatro o cinco semanas, precisamente cuando las candidaturas para los comicios municipales hayan quedado resueltas. Es poco probable que en este escenario político, caracterizado por las tensiones internas, puedan obtenerse siquiera los más elementales acuerdos. Así como no se deben forzar nuevas reglas de juego para inducir los resultados, tampoco es atinado esperanzarse en un correcto desenlace en estos momentos tan poco propicios. Así pues, sobre finales de marzo, o principio de abril, es factible que sea apenas un trámite lo que hoy asoma como una misión imposible.


(Publicado el martes 27 de febrero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Entrevista a Juan Enrique Lombardi

“Sigo trabajando para ser senador provincial por General López”

No será el 2007 un año más en la vida del isabelense Juan Enrique Lombardi. Es que no sólo se puso al hombro la organización de los festejos del centenario de la localidad, sino que también es el precandidato a senador provincial de la UCR de General López, ratificado en la noche del último miércoles por el Comité Departamental partidario.
“Aunque en el radicalismo de nuestros días no es fácil obtener acuerdos, mi precandidatura a senador fue refrendada por las autoridades departamentales, así que el postulante del Frente Progresista tendrá que dilucidarse en las elecciones primarias”, manifestó el presidente comunal de Santa Isabel, Juan Enrique Lombardi, quien el 1 de julio tendría que vérselas con el socialista Juan Moscoso y, tal vez, con algún otro candidato aún no lanzado. “Yo aspiro a que esa elección sea mano a mano, sin la boleta de Hermes Binner apoyando a uno u otro”, agregó.
Sin embargo, como el candidato a gobernador presiona para que en cada región se arribe a un consenso, no habría que descartar ninguna hipótesis, ni siquiera la del propio Lombardi integrando la tentadora lista de candidatos a diputados provinciales binneristas, aunque el isabelense tiene entre ceja y ceja la senaduría que hoy ostenta el reutemista Ricardo Spinozzi.
“Moscoso es un buen candidato, pero la estructura de la UCR es muy fuerte, y tenemos las mejores chances de quedarnos con la candidatura a senador para representar a los 31 distritos de General López (…) Hace 10 años que soy presidente comunal y me siento con aptitudes para gestionar desde una banca de la Cámara alta. Creo que tengo algunos pergaminos para exhibir…”, subrayó el dirigente de reconocida influencia en la reapertura del ex Frigorífico Fernarolo, devenido en Cotrasi.
Consultado sobre la delicada situación provincial de la UCR, Lombardi auguró que “la mayoría de los radicales, excepto la cúpula partidaria, estamos alineados junto a la fórmula Binner-Tessio. Solamente algún trasnochado puede estar especulando con la presentación de una fórmula propia. Los santafesinos reclamaban la construcción de este frente opositor y nosotros interpretamos esas necesidades. En cambio, hay algunos correligionarios empecinados en ser funcionales al justicialismo”, disparó sin anestesia el caudillo comunal. “Es posible que haya que cambiarle el nombre a la coalición, pero eso es lo de menos, porque la gente está dispuesta a votar por la renovación que significa la fórmula Binner-Tessio, y no por uno u otro nombre”, acotó.

Del Lole a Hermes
“Así como en los ’90 el gran elector santafesino era Carlos Reutemann, en esta etapa es Hermes Binner… esto es innegable. Los que no quieren entender esta realidad dentro de la UCR son los que quieren apoderarse de los cargos para el beneficio personal. El que piensa en función del conjunto sabe que Binner representa el cambio progresista en esta provincia colmada de injusticias, ineficiencias y discriminaciones”, remató. “Es denigrante el reparto de subsidios que practica abusivamente este gobierno provincial. A las intendencias y comunas les tienen que girar los recursos que les corresponden. Se jactan de no aumentar los impuestos, pero los únicos que no aumentaron son la patente y el inmobiliario, que son los coparticipables. Después, como el dinero que envían no alcanza para nada, quedamos todos a la espera de que venga ‘Papá Noel’ para salvarnos con el revoleo de cheques, y con el condicionamiento que eso significa. Hay que modificar este sistema perverso”, reclamó el precandidato boinablanca.
“Algunos funcionarios se escandalizan cuando aparecen datos de pueblos de General López en vías de extinción, pero no hacen nada para contener a la gente. San Francisco y San Eduardo, por ejemplo, son los dos pueblos que más están sufriendo el éxodo de sus nativos, entonces ¿porqué no priorizan la construcción de sus accesos? Sin embargo, pretenden unir Chovet y Elortondo con piedra caliza, ¿será que quieren reforzar esos gobiernos de signo justicialista?”, interrogó.
Evaluando el futuro del partido, Lombardi se esperanza en que a partir del 3 de septiembre, el día después de las elecciones generales, se inaugure el período de la reconstrucción del radicalismo. “A partir de ese día, desde el poder territorial de las intendencias y las presidencias comunales, inauguraremos una nueva etapa”, destacó. En este sentido, el dirigente se mostró seguro de retener el gobierno isabelense a través de la figura de Mario Kovacevic, quien lo acompaña desde el inicio de la gestión, en 1997, los primeros siete años como vicepresidente de la comisión comunal y los últimos tres como secretario de Gobierno.

Rumbo al Centenario
Aunque los 100 años de Santa Isabel se cumplirán el 8 de febrero del año próximo, la gestión comunal que preside Juan Enrique Lombardi ya comenzó con el desarrollo de las actividades sociales, culturales y deportivas para conmemorar tan trascendente aniversario. “En los pueblos son muy comunes las divisiones por razones políticas y deportivas, entre otras, pero en la Comisión del Centenario estamos integrados todos los sectores, hasta el secretario general del PJ”, destacó el dirigente. “El 8 del corriente inauguramos las actividades conmemorativas que cerraremos el 8 de febrero del año que viene con una gran fiesta popular”, detalló.

(Publicado el lunes 19 de febrero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Lecturas de verano

Hoy: "Eureka!!!... 14 cuadras y ningún lomo (de burro)"

Venado Tuerto ha crecido. Y este crecimiento ha posibilitado la proliferación de algunas tribus urbanas que por su particular forma de pensar y de actuar logran distinguirse del resto de la población. Hoy hablaremos de los Gelobu’s.
Un grupo de habitantes de esta ciudad, autodenominado Gelobu (Grupo Elusores de Lomos de Burro), ha emprendido una decidida campaña en pos de identificar y definir trazados ideales para recorrer la ciudad, sin tener que pasar por un solo lomo de burro. Tan difícil como dificultosa tarea ha originado sesudos y profundos estudios de campo (no sin intentos fallidos y fracasos sorpresivos por la imprevista construcción de estos adminículos) en pos de la hazaña deseada.
El objetivo ha debido ser mantenido en el más absoluto secreto a fin de evitar que, anoticiado el director (y/o superiores), pudiera caer con nuevos brotes de esta singular obra pública, que -contando con innumerables variantes de diseño, contextura, extensión, y colores alternativos a la vez- se han posado cual (cada vez menos) rara avis del éjido urbano.
No se piense que eludir un lomo de burro es pasar por el costado del mismo, como hacen algunos motociclistas. Nada de eso. Este esquive, lejos de ser una "elusión de lomo de burro", es una maniobra peligrosa para el conductor y los demás viandantes.
En realidad, queremos referirnos (propiciando) el singular arte de transitar por arterias que, por rarísima inadvertencia de nuestra clase dirigente, han quedado libres de esas especiales obs/cons/trucciones. Así es. Los lomeadores (perdón) se enfrentan a los Gelobu’s, cofrades amantes de lo llano, quienes en muchas ocasiones, ya que Venado todavía es chico, deben pasar, a propósito, por lomos de burro, con el solo fin de disimular la posesión de aquel conocimiento.
Para el observador agudo resultará fácil identificarlos, ya que son los únicos que toman el lomo de burro a toda velocidad, como si no hubieran reparado en ellos, y profieren -también para desorientar- todo tipo de improperios contra los lomeadores (perdón). De esta forma pueden agredirlos sin temor a ser descubiertos.
Si usted ve a alguien que, con gran estrépito, pega un salto en el lomo de burro e insulta al director y superiores, diríjale un grito: "¡Dolobu!"... con su mejor sonrisa cómplice.
Pueden suceder dos cosas: Una (la más probable), que usted haya identificado a un Desorientador Operativo de Lomos de Burro (Dolobu), integrante de la pequeña división motorizada de los Gelobu’s destinada al encubrimiento de la organización por vía de la desorientación.
Otra posibilidad, la menor (no nos referimos a la nota musical sino al grado de ocurrencia), es que en verdad se trate de una persona distraída que se llevó por delante el lomo (el de burro). En este caso, le sugerimos disimular la sonrisa y mirar para otro lado, ya que si él oyó que usted le gritó Dolobu puede sentirse ofendido y difícilmente le crea la historia de los Gelobu’s.
Por ser un hecho tan simpático, desde aquí saludamos a los Gelobu’s y damos un especial abrazo a todos los sacrificados Dolobu’s de Venado Tuerto que diariamente se "tragan los lomos” (de burro).

A&JL Consultores

Mejor presupuesto y menos subsidios

Desde hace unos cuantos años, y sin importar el signo político del gobierno que las practique, este diario es un empecinado detractor de las prácticas clientelistas propiciadas desde el Estado, no solo entre los ciudadanos comunes, sino también entre las instituciones.
En busca de mantener clientelas cautivas para aprovecharlas con el recuerdo de los favores prestados en cada turno electoral, algunas administraciones provinciales y municipales incurren, una y otra vez, en los obsequios dinerarios por fuera de las partidas presupuestarias anuales establecidas con aprobación parlamentaria. Dichas compensaciones, que deberían ser excepcionales, se han transformando en un procedimiento sistemático de ciertos gobernantes. En nuestra ciudad, un técnico prestigioso como el contador Juan Arnaldo Venturini, quien supo desempeñarse como secretario de Hacienda, advirtió a mediados del año pasado la creciente influencia en las cuentas municipales venadenses, no sólo de las erogaciones en honorarios profesionales, sino también en concepto de subsidios. Y en nuestra provincia, no hay visita del gobernador Obeid o de la vicegobernadora Bielsa, donde no aparezcan con la valija llena de cheques. En esta oportunidad, la funcionaria se cuidó de aclarar que los fondos provienen de un ahorro en el Senado, pero en el fondo la actitud clientelar y discrecional es la misma. Si la Cámara alta es austera y se forman excedentes, los mismos tendrían que ser volcados automáticamente a una cuenta del área de Promoción Social, que a su vez debería estar supervisada por miembros de acreditadas ONG’s a los efectos de una ecuánime distribución de los recursos. ¿O es que en esa repartición sobran los recursos para atender la demanda de toda Santa Fe?
Estas elementales reformas, esenciales para optimizar la vapuleada calidad institucional que tanto aleja a la ciudadanía de la política, no debe entenderse como una objeción a los merecimientos de las instituciones beneficiadas, sino que se está cuestionando la arcaica metodología empleada por los funcionarios.
En este sentido, es auspicioso el compromiso público asumido por el candidato a gobernador del Frente Progresista, Hermes Binner, en el sentido de erradicar, si es que llega al Sillón del Brigadier López, la costumbre de repartir dinero en áreas tan sensibles como educación y salud, por ejemplo, en lugar de reforzarse desde el vamos los presupuestos correspondientes.
Es patético ver las caras de directivos y cooperadores escolares, o de directores médicos y administradores de hospitales, aplaudiendo con una sonrisa dibujada la repartija de cheques que les llegan en forma de dádivas, en lugar de distribuirse a través del presupuesto, y sin espacios para el tan dañino clientelismo institucional.


(Publicado el lunes 12 de febrero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Enrico dio un paso al frente y Scott espera una encuesta de último momento

El año no había comenzado con buenos auspicios para el concejal y precandidato a intendente Lisandro Enrico. En la interna radical, el dematiísmo profundizaba sus amenazas de presentar un postulante propio al Sillón de Aufranc, si el Pibe no cedía de una vez por todas la primera concejalía. En la interna del Frente Progresista, Enrico -un apasionado por las encuestas- sabía en su fuero íntimo que el pueblense Roberto Meier lo aventajaba en la disputa por la candidatura a intendente. Con esos datos a la vista, su futuro político generaba más dudas que los índices inflacionarios que propagandiza el Gobierno. No obstante, lejos de cruzarse de brazos, Enrico lanzó una afanosa búsqueda de aliados entre las fuerzas de la coalición opositora, y hasta se habría animado a tentar a una fracción peronista y a dirigentes cooperativistas para alinearse en su cruzada anti-scottista.
En la edición de El Informe del viernes último, el presidente del radicalismo venadense ya había insinuado sus planes. Vale la pena reproducir sus declaraciones, en referencia a la caracterización del frente opositor: “Esto no es una suma de partidos políticos, acá va a haber un proyecto que va a llevar adelante Roberto Meier, que tendrá adhesiones, y un proyecto que llevaré yo adelante, que tendrá otras adhesiones que van más allá del radicalismo. Si me dedicara solamente a cerrarme a mi partido, estaríamos debilitados. Pero estamos apostando a una construcción más amplia”.
Apenas una semana después de estos conceptos de Enrico, los acontecimientos se precipitaron con el anuncio de una original integración política entre el Partido Demócrata Progresista y el ARI, que en lo inmediato se proponen unificar la representación de ambos partidos en la Mesa de Enlace del Frente Progresista local y, en una segunda instancia, profundizar el acuerdo en el plano departamental. Aunque sin descartar la posibilidad de presentar su propio precandidato a intendente, de las palabras de los dirigentes consultados se desprendió una predisposición a respaldar a uno de los precandidatos lanzados. En una actitud políticamente correcta, Mario Soldini (PDP) y Carlos Boyle (ARI) se cuidaron de dar señales a favor de Meier o Enrico, así como el presidente Kirchner intentó hacerlo cuando debió compartir un acto oficial con los precandidatos justicialistas Agustín Rossi y Rafael Bielsa. Sin embargo, sobresalen tres elementos que vinculan este acuerdo del ARI y el PDP con un futuro apoyo al precandidato de la UCR: 1) Las declaraciones de Enrico anticipaban la conformación de una alianza dentro de la alianza, con él como referente; 2) Los conocedores del mundillo político vernáculo saben que el Tío Meier no es una figura simpática ni para el ARI ni para el PDP. “Es muy cerrado y personalista”, suelen achacarle; y 3) Hay una afinidad ideológica entre el enriquismo y la integración de aristas y demoprogresistas, que podría situarse en la centro-derecha del espectro, en tanto que Pueblo, el Partido Socialista y MATE (aún no se incorporó), se identificarían con la expresión de centro-izquierda de la misma coalición.
De todos modos, el referente socialista venadense y precandidato a senador provincial, Juan Moscoso, de buenas relaciones con Enrico y con Meier, no estaría dispuesto a involucrarse en esa interna. El propio Binner, que ayer oficializó en la ciudad de Esperanza la candidatura a vicegobernadora de la ex fiscal federal Griselda Tessio, habría expresado su disgusto por los antagonismos en el frente opositor de nuestra ciudad. “Hermes reclama una lista única, pero si no la hay, no creo que venga a bendecir a nadie. Yo estimo que habrá internas, porque el acuerdo entre Meier y Enrico es imposible”, razonó un socialista cercano a Moscoso.
Mientras tanto, con los oportunos refuerzos que acaba de conseguir, Lisandro Enrico se reacomodó por partida doble: en la interna partidaria, porque con los nuevos apoyos está en mejores condiciones de resistir las fuertes presiones dematiístas; y en la interna del Frente Progresista, porque, según estiman en su entorno, a Hermes Binner le costará mucho más bendecir a Meier -si es que eso estaba en sus planes- como el candidato del consenso.

Fichas para el Mago
Apenas regresado de su periplo patagónico al mando del confortable motor home de su propiedad, el intendente Roberto Scott intentó ofrecer certezas, pero no hizo más que sembrar dudas. Consultado sobre la precandidatura a intendente de su yerno, el supersecretario José Freyre, no la ratificó con su habitual vehemencia, sino que la condicionó a una encuesta a realizarse en el mes en curso. Es sospechoso que, a estas alturas, el líder indiscutible del oficialismo esté a la espera de los datos de una encuesta para resolver si él volverá a postularse, o si cederá ese espacio a su más cercano colaborador. No hay dudas de que Scott dejará abierto un resquicio durante algunas semanas más. Tanto el gobernador Jorge Obeid como el precandidato Rafael Bielsa, preferirían que el actual intendente se presente otra vez. Aun cuando respetan la trayectoria de Freyre en la función pública, el único que les brinda seguridad es Scott. “El Mago es un candidato probado y en la provincia lo necesitan… porque esta elección se definirá por muy poquitos votos”, confió un peronista que suele jactarse de escoltar a Scott desde la primera hora. “Vos sabés cómo son las internas nuestras… ahí intervienen muchos factores. No sé si con una encuesta basta para tomar esa decisión. José es un buen chico, pero hasta ahora siempre fue puesto por Scott y no por la gente, y cuando fue electo concejal lo hizo colgado de la boleta del Mago… ¡cómo será que a los seis meses lo sacó de ahí y se lo llevó de nuevo a la Intendencia!”, recordó el memorioso militante, mientras pitaba un Parissiens en uno de los concurridos pasillos municipales.
El complicado escenario electoral que se le avecina al oficialismo también podría conspirar contra el retiro del veterano intendente. El sabe mejor que nadie que si el Frente Progresista contiene -¿una misión imposible?- a las seis fuerzas integrantes y el lucifuercismo conserva su caudal electoral, estarán en serios problemas para retener el gobierno. Nadie descarta una elección municipal reñida y, en este sentido, conviene recordar que si bien las encuestas son auspiciosas para Freyre, los números siempre le dieron por debajo de Scott.
Sin embargo, las presiones más grandes, tal vez más aún que las de Bielsa y Obeid, sean las del propio entorno familiar, en desacuerdo con una cuarta postulación de Scott, que en diciembre próximo acumulará 14 años consecutivos en la función pública (los dos primeros de concejal y la docena restante como intendente).

Scott y Kirchner
Salvando las distancias, la compleja situación política del scottismo, desbordante de incógnitas, es muy semejante a la del kirchnerismo. Así como el Presidente, en lugar de buscar la reelección, prefiere que la candidata sea su señora Cristina, en Venado, Scott también está dispuesto a bendecir a un familiar -su yerno- como postulante para sustituirlo. Sin embargo, al igual que Kirchner, Scott está evaluando el panorama, ganando tiempo antes de hacer el anuncio oficial del paso al costado.
Otra analogía podría trazarse con la intención de voto de la senadora Cristina Fernández, que es alta, mas no tanto como la del propio Kirchner en la Nación; en Venado, los sondeos posicionan bastante bien a Freyre, aunque varios puntos por debajo de Scott.
Además, tanto Cristina K como José F tienen atada su suerte a los resultados de una encuesta -así lo deslizaron Kirchner y Scott- y a las estrategias de la oposición. Si a nivel nacional las fuerzas opositoras consiguen articular una propuesta unificada y coherente, Kirchner teme que su esposa no consiga consagrarse en primera vuelta, quedando en serio riesgo la continuidad en el poder en una hipotética segunda vuelta. En tanto, Scott también duda en anunciar el retiro justo cuando podría madurar, como nunca antes, una homogeneidad opositora capaz de arrebatarle el gobierno de la ciudad.
Dejando de lado las especulaciones electorales e ingresando en las cuestiones institucionales, si Cristina fuera la próxima presidenta de la Nación, ¿qué hará el hiperkinético Néstor Kirchner? ¿Será el Presidente en las sombras de una esposa oscurecida? Y en Venado, con Freyre apoltronado en el Sillón de Aufranc, ¿qué hará el no menos inquieto Roberto Scott? ¿Será el intendente en las sombras de un yerno opacado?

(Publicado el viernes 9 de febrero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

El PDP y el ARI unen fuerzas dentro de la oposición venadense

En nuestra ciudad, el Frente Progresista, Cívico y Social, que reconoce como referente provincial a Hermes Binner, está constituido por cinco agrupaciones políticas: el Partido Socialista (PS), la Unión Cívica Radical (UCR), el Movimiento Pueblo, el Partido Demócrata Progresista (PDP) y Alternativa por una República de Iguales (ARI). Todos estos sectores vienen reuniéndose periódicamente en el marco de una Mesa de Enlace, en busca de acordar un plan de gobierno y, lo que es más complejo aún, diseñar una lista única de postulantes para la Intendencia y las cuatro bancas legislativas que se renuevan en Venado.
Aunque los tempranos lanzamientos de las precandidaturas al Sillón de Aufranc del pueblense Roberto Meier y el radical Lisandro Enrico habían desalentado las expectativas de unidad, los sutiles mensajes de Binner para que las fuerzas venadenses arriben a un consenso reabrieron las esperanzas. En este sentido, dispuestos a enrolarse en esa corriente acuerdista, el PDP y el ARI acaban de abrochar un singular entendimiento político, que los máximos dirigentes locales de ambos partidos explicaron a El Informe: “Después de un largo debate, y sobre la base de las coincidencias alcanzadas, decidimos, como primer paso, que el PDP y el ARI participen juntos en la próxima instancia electoral. Tanto es así que en la Mesa de Enlace del Frente Progresista ya no se sentarán cinco sectores, sino cuatro, ya que nosotros aportaremos una voz unificada”, destacó el secretario general demoprogresista, Mario Soldini, escoltado por Osvaldo Khune. “Esa misma unidad, que ya estaba establecida en lo provincial, y ahora se ratificó en la ciudad, trataremos de extenderla a lo departamental y lo nacional”, auguró Elisabeth Seret, principal referente local del partido de Elisa Carrió, flanqueada en la ocasión por Carlos Boyle y Jorge Egea.
Aunque no descartan concurrir a las elecciones primarias de julio próximo con un precandidato a intendente propio, los dirigentes deslizaron la probabilidad de prestar su apoyo al boinablanca Enrico o al pueblense Meier. En una actitud que guarda semejanzas con la adoptada por el denominado “Cuarto Espacio” reutemista, que antes de pronunciarse se reunió sucesivamente con los precandidatos justicialistas Rafael Bielsa, Agustín Rossi y Omar Perotti, los líderes del PDP y el ARI comentaron que están definiendo “el perfil del candidato que la ciudad necesita”. “Puede ser Enrico, puede ser Meier, puede ser un tercero, pero sí estamos seguros de que solamente apoyaremos a la persona que nos garantice el cumplimiento de un programa de gobierno y de una nueva forma de hacer política”, distinguió Boyle. “Así como antes éramos cinco grupos y ahora somos cuatro, esperamos muy pronto poder ser tres, o dos y, porqué no, uno solo”, dijo Soldini, augurando la unidad de las cinco fuerzas. “El consenso es lo que reclama Binner y con nuestro gesto estamos marcando el camino”, agregó.
“No buscamos una negociación para imponer un concejal lo más arriba posible de la lista. Para nosotros, la prioridad es que la propuesta política que integremos sea defendida correctamente por el candidato a intendente del Frente Progresista”, acotó Egea. “Si hablamos, por ejemplo, de apertura institucional y participación de la sociedad, tendremos que evaluar cuál de los postulantes en danza es el más apto para desarrollar esos programas”, reforzó.
“Creo que los venadenses tendríamos que prestar más atención a la formidable concertación progresista que gobierna la ciudad de Firmat con el liderazgo de Carlos Torres”, puntualizó Boyle, sorprendido por la armonía reinante entre los sectores políticos que componen esa experiencia.
Para dimensionar que el proyecto que impulsan excede los límites municipales, los dirigentes ilustraron que el ARI está constituido como partido nacional, la coalición opositora que integran cuenta con grandes chances de gobernar la provincia, y el PDP conserva una significativa presencia en la región. “Desde esta perspectiva, a la unidad que forjamos en Venado pretendemos trasladarla al departamento General López lo antes posible”, subrayó Soldini, remarcando que el entendimiento del PDP y el ARI no se reduce a un oportunismo electoral, sino que se propone el diseño de una construcción política más ambiciosa.

(Publicado el viernes 9 de febrero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

La novela de Plantón

Esta vez la jugada no le salió bien a los estrategas del gobierno municipal. No estaba en sus planes que “La novela de Plantón” alternara épocas de indiferencia con picos de rating en el transcurso del verano. Se sabe que el intendente Roberto Scott no es proclive a hacer renunciar funcionarios. Lo demostró sobradamente durante más de una década de administración. Sólo en la crisis nacional de finales de 2001 y principios de 2002 se animó a reducir el gabinete, aunque no tanto como había previsto en un comienzo. Scott siente las renuncias de los hombres de su entorno como si fueran puñaladas, y las evita mientras le sea posible. Considera esos alejamientos como signos de debilidad ante la oposición política o el periodismo crítico, sobre todo si se trata de funcionarios cuestionados por su desempeño. Sin embargo, sería más sano que, sin tantas especulaciones, se deshiciera más temprano que tarde de los colaboradores que conspiran contra el éxito de la gestión.
El caso del (¿ex?) secretario de Hacienda, Luis Plantón, es uno de ellos. Aunque el concejal Lisandro Enrico, quien en los últimos días reavivó el tema con un pedido de informes a la Intendencia, deslizó que el detonante de la salida podría haber sido un “faltante de dinero” en la repartición, los propios oficialistas, fuera de micrófono, admiten que Plantón debió emigrar por las furiosas internas en las que había quedado entrampado. Por supuesto, el intendente venadense tampoco habría de aceptar la existencia de luchas intestinas en el seno de su gobierno. Sin embargo, no extrañó a nadie que Plantón “se enfermara” y dejara su lugar nada menos que en dominios del secretario “todoterreno” Daniel Dabove, una de las presuntas víctimas del esperancino en la distribución de fondos. En consecuencia, este enroque parece haber definido quién ganó y quién perdió en esa interna del gabinete.
Por otra parte, como bien razona Enrico, si Plantón padeciera realmente una enfermedad inhabilitante, debería seguir cobrando el sueldo sin trabajar, en lugar de prestar servicios en otra fatigosa tarea, como la de representar a la Municipalidad ante la Casa Gris santafesina.
Sería condenable que para encubrir la realidad, y evitar los costos políticos personales, el intendente Scott acabe perjudicando a la ciudad, dejándola acéfala la neurálgica sede de 25 de Mayo y Belgrano, y a la espera de un incierto regreso de Plantón, al tiempo que Dabove se desdobla en compromisos tan exigentes como el control simultáneo de Obras Públicas y Hacienda.
De todos modos, si de costos políticos se trata, “La novela de Plantón” empieza a hacerse larga y aburrida, con protagonistas poco convincentes para explicar lo inexplicable.

(Publicado el miércoles 7 de febrero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Venado le da la espalda a la Ley Antitabaco

En nuestra ciudad, la tan mentada “ley antitabaco” sancionada en Santa Fe, ya es casi un recuerdo. Lentamente, los ceniceros comienzan a regresar a las mesas de todos los bares -no tanto en los restorán-, incluso los de aquellos que en los primeros tiempos creyeron en la palabra severa de las autoridades. A mediados de 2006, desde el gobierno provincial se anunció que los controles se instrumentarían a través de convenios a suscribir con municipios y comunas. Pero todas las promesas se desvanecieron, todas ellas se disiparon con la misma rapidez que el humo contaminante penetra en los pulmones de fumadores… y no fumadores.
¿Podrá nuestro gobierno municipal seguir haciendo alarde de sus presuntas virtudes en salud pública después de ignorar la “ley antitabaco”? No, porque jamás se ocupó seriamente de esta cuestión central, como tampoco lo hicieron los concejales ni los jueces. Un funcionario, con sinceridad brutal, lo comentó en un bar céntrico, a fines del año pasado, entre pitada y pitada: “No podemos andar perdiendo votos alegremente a punto de entrar en un año electoral. Si total… ¡los no fumadores ya están acostumbrados!” Imposible reclamar más claridad.
Era previsible que los fumadores, a partir de su propia adicción, se convirtieran en los más estoicos combatientes de esta ley, como así también que los comerciantes antepusieran intereses económicos a los reclamos de aire puro, aun cuando el incumplimiento deteriorara su propia salud. Al mismo tiempo, discriminados por décadas, los no fumadores, en su mayoría, aún no están preparados para ensayar la defensa plena de sus derechos ante fumadores dispuestos a todo para seguir disfrutando, sin limitaciones, de un placer nocivo para ellos y su entorno.
Ante tamaña colisión de intereses, sólo las autoridades podían actuar como equilibrante social, pero con la ley provincial en la mano, y despojadas de mezquinos cálculos electorales.
No es cierto que todos seamos culpables de este retorno del humo a los bares. En Venado, la máxima responsabilidad es del gobierno municipal, que demuestra no tener ningún interés en hacer cumplir la Ley 12.432 del gobierno obeidista, que prohíbe fumar en espacios públicos cerrados de todo el territorio provincial, entre otras restricciones.
Con la sanción de la ley, las autoridades santafesinas dieron a los intendentes y presidentes comunales las herramientas básicas para comenzar a librar la batalla cultural contra el tabaquismo, como lo supieron hacer las naciones más desarrolladas del mundo.
Los hábiles estrategas de marketing asocian el cigarrillo con el éxito personal y hasta con los triunfos deportivos, siempre en busca de captar el amplio y desguarnecido mercado pre-adolescente, ese que les jurará fidelidad durante decenios. Para dar esa batalla cultural desde la sociedad, los gobernantes, cada uno en su ámbito de incumbencia, deben actuar con celeridad, compromiso y estatura de estadistas, dejando de lado las especulaciones.
Cuando se ejerce el gobierno pensando demasiado en retenerlo, se desvirtúa el esencial sentido transformador de ese poder delegado por la gente.


(Publicado el martes 6 de febrero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Vecinos indignados por los ruidos molestos

Una crónica publicada recientemente en este diario reflejaba el súbito cambio de los hábitos de fin de semana en el plácido barrio cercano al Molino Venado Tuerto, tanto sobre la avenida Sarmiento, como en las calles transversales. A partir de fines del año pasado, la apertura de sendos pubs en las inmediaciones de esa zona alteró la calma en las madrugadas de los sábados y domingos.
“El rito se repite cada sábado a partir de las dos de la mañana, chicos y chicas en bulliciosos autos transitan por enfrente de uno y otro, analizando cómo esta la movida esa noche. Entre un pub y otro hay un par de cuadras de distancia, que son recorridas varias decenas de veces en una misma noche”, ilustraba el artículo.
Muchos vecinos del lugar, orgullosos porque sus residencias combinaban la tranquilidad de un barrio con la cercanía al centro de la ciudad, de pronto se sintieron sacudidos por esa desagradable sensación que ocasiona la impotencia. Griterío, bocinazos, frenadas, música estridente, aceleradas, suciedades, autos estacionados frente a los garajes, son algunos de los atropellos que denuncian los damnificados. No obstante, ante el reclamo a las autoridades municipales, un vacío de respuestas; o la formal contestación de que “no hay nada que hacer” mientras no se transgredan las disposiciones que rigen el funcionamiento de estos bares. No es para que los vecinos se queden tranquilos, ya que no es el poder de policía una de las virtudes de nuestro gobierno municipal. Pero tal vez no resida allí lo peor del caso; más grave aún es la inquietante falta de planificación de los últimos años, muy a pesar de un Plan General que, evidentemente, no está cumpliendo con sus ambiciosos postulados fundacionales. Venado crece y crece, muchas veces a pesar de sus dirigentes y, sobre todo, en función de la agonía de algunas poblados vecinos, pero no se planifica ese crecimiento. Ya son numerosas las ciudades argentinas que concentran los centros de diversión nocturnos en determinados sectores, alejados del centro, como así también de las zonas habitadas, a los efectos de garantizar la óptima convivencia social. ¿El objetivo? Que todos puedan salirse con la suya, desde los empresarios hasta los clientes, pero sin que haya perjudicados en el medio. Acá ni siquiera se lo plantearon como hipótesis.
No es culpa de los comerciantes, que instalan sus bares donde se los habilitan, sino de las autoridades, que vaya a saber uno porqué indescifrable motivo no cumplen con las obligaciones para las cuales se comprometieron ante la comunidad. Hasta ahora tampoco se escucharon voces de los vecinalistas de la zona perjudicada, pero, como suele ocurrir, es posible que los propios vecinos se organicen y ellos mismos salgan a los medios a denunciar una arbitrariedad que los colma de indignación.

(Publicado el lunes 5 de febrero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Real impulsa un plan de recuperación productiva de poblaciones postergadas

El firmatense insiste con la iniciativa de apuntalar a los pueblos con caídas significativas en cantidad de habitantes y actividad productiva. En 2004 había presentado un proyecto similar que sus pares no trataron. Las estadística de una ONG indican que en Santa Fe hay varios poblados en riesgo de extinción.

El diputado provincial Gabriel Real insistirá este año en la Cámara baja con un proyecto de ley para implementar el “Plan de Recuperación Productiva y Poblacional”, que tiene como objetivos la realización de estudios, planificación y ejecución de políticas de desarrollo productivo y social en los pueblos y localidades de la provincia que en los últimos diez años hayan tenido una disminución considerable de su población y su actividad productiva.
Esta misma iniciativa la había presentado Real, por primera vez en septiembre de 2004, pero la misma perdió estado parlamentario (se agotó el plazo reglamentario sin el tratamiento del tema). A pesar del traspié, el obstinado legislador firmatense insistió con el proyecto en agosto del año pasado, y poco después un informe de la ONG denominada Recuperación Social de Poblados Nacionales que Desaparecen (Responde) le dio la razón. Dicha fundación alertó que en la Argentina hay unas 800 poblaciones en riesgo de extinción, de acuerdo a la merma de habitantes intercensal registrada entre 1991 y 2001. En esas mismas estadísticas se aprecia que en nuestra provincia hay medio centenar de localidades en esas apremiantes condiciones. Y en General López, con cuatro ciudades y 27 comunas, habría nueve poblaciones en riesgo, sobresaliendo el caso de San Francisco, que entre los censos citados cayó de 592 a 360 habitantes, esto es el 39,19 por ciento. También es significativo el fenómeno sucedido en San Eduardo, que de 1.536 habitantes en 1991, decayó a 1.247 en el último censo.
Como era previsible, los funcionarios provinciales se incomodaron con la repercusión mediática de estas cifras. Uno de ellos fue el director provincial de Comunas, Alberto Turcato, quien consideró “exageradas” las prevenciones de Responde, aun cuando admitió que en Santa Fe existen ciudades, como Venado Tuerto, que crecen en función del decrecimiento de los poblados vecinos. Tanto es así que en nuestra ciudad ya serían mayoría los residentes no venadenses.

Los objetivos
La iniciativa de Real persigue la finalidad de “brindar la apoyatura institucional, económica, logística y tecnológica necesaria que permita coadyuvar a revertir la situación existente en esas poblaciones”, apoyando todo tipo de emprendimientos privados o de comunas y municipalidades. También contempla la realización de convenios con las universidades públicas y privadas para recibir asesoramientos y estudios sobre la realidad social y económica de cada localidad, previendo el acceso al crédito nacional e internacional en busca de poner en marcha el programa. En esta línea se prevé, además, la posibilidad de otorgar créditos blandos para pymes de las localidades afectadas que necesiten recuperarse, o a las que deseen radicarse en el lugar. Luego, para desarrollar y financiar estos créditos, el gobierno santafesino deberá gestionar ante organismos nacionales e internacionales la toma de préstamos por cuenta de la provincia, cuyo destino específico será el fomento de las pymes de esas localidades. Otros de los objetivos que contempla el proyecto del jefe departamental del PDP es la búsqueda de una recuperación de actividades productivas con el asentamiento de pequeñas y medianas empresas e instalación de nuevos emprendimientos, el mejoramiento de la infraestructura vial existente y la habilitación de ramales ferroviarios actualmente cerrados para facilitar el transporte de personas y productos zonales.

Pueblos olvidados
“Desde hace tiempo observamos que los pueblos del interior de nuestra provincia vienen disminuyendo su cantidad de habitantes. Las políticas económicas y sociales errantes llevadas a cabo por la Nación y la Provincia en los últimos 20 años han contribuido a que los habitantes de esos lugares emigren a las grandes ciudades en busca de nuevos horizontes”, destacó el legislador demoprogresista.
“Diversas y variadas son las causas que han obligado a esos santafesinos a abandonar sus lugares de origen. Han tenido que soportar todo tipo de atrasos, desde la ausencia de efectores de salud, hasta la reticencia de planes de inversiones, que por ser localidades pequeñas no han sido tenidas en cuenta y donde el apoyo oficial ha brillado por su ausencia”, denunció.
Más adelante, el diputado enumeró que catástrofes meteorológicas, deficientes políticas regionales, falta de apoyo a los pequeños y medianos productores agrícola-ganaderos, industriales y de servicios, han sido las causales del obligado desarraigo de miles de comprovincianos, citando como agravantes la ausencia de accesos viales, inadecuada infraestructura logística y clausura de ramales ferroviarios, que han contribuido a condenar a estos pueblos a resignar todas las posibilidades de desarrollo.
“La Provincia tiene la obligación de crear los mecanismos de fomento necesario para contrarrestar los problemas que les toca vivir a numerosas localidades. Nada se ha hecho para aprovechar el superávit de la balanza comercial. Y en el interior de Santa Fe se sigue mirando de lejos cómo los dineros públicos se reparten en los grandes centros urbanos sobre el Paraná, mientras los pequeños pueblos y localidades se desangran con el éxodo masivo de los que todavía se pueden ir en busca de mejores horizontes y nuevas oportunidades”, reprochó Real.


(Publicado el lunes 5 de febrero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

El Chivo Rossi todavía resiste y Binner pide la unidad de la oposición en Venado

"Néstor... ¿por qué me mirás así? ¡Es mejor un chivo que un pavo real!"
A la inversa de las vacaciones en la playa o en las sierras, este febrero promete más emociones de temporada alta que el pasado enero en el flamante año electoral. Así como en esta misma época veraniega de 2002, cinco atrás, las marchas callejeras al ritmo del tintineo de las cacerolas habían sido el prolegómeno de las asambleas populares al grito de “que se vayan todos”, hoy reina en el ámbito político de la ciudad la más absoluta calma. En algunos campamentos están a la espera de que una encuesta, devenida Biblia pagana para la mayoría de los dirigentes contemporáneos, determine el rumbo a seguir. Otros aguardan definiciones provinciales para reacomodar la tropa en la órbita local y departamental. Tanto unos como otros coinciden en la febril búsqueda de candidatos atractivos, que no abundan, sobre todo para las listas legislativas. Mientras tanto, entre los lanzados para ocupar el Sillón de Aufranc no hay famosos que de pronto se interesaron por las cuestiones públicas, como era tan usual en la década menemista, ya que todos provienen de la actividad política, y cuentan con dilatadas trayectorias, sea en la Intendencia, en el Concejo o en el sindicalismo. Ninguno es desconocido. Dentro del PJ se anotan los oficialistas Roberto Scott y José Freyre (el postulante será uno o el otro), y el lucifuercista Jorge Viano (también se lo menciona como posible candidato a diputado provincial); y en la oposición están afirmados el pueblense Roberto Meier y el radical Lisandro Enrico.

Apunten al Chivo
Entre los datos salientes de la semana política es insoslayable el acuerdo entre el precandidato a gobernador justicialista Agustín Rossi y el lucifuercista Jorge Viano, que ahora podrá combatir en las primarias contra el scottismo enrolado en un armado provincial. Sin embargo, desde el vamos el propio Viano se diferenció de la estructura original del rossismo en General López, anunciando que si el Chivo es obligado a resignar su candidatura -por orden presidencial- para liberarle el camino a Rafael Bielsa, concurrirían a elecciones con el Frente Venadense, por fuera del justicialismo. En cambio, el jefe comunal de Teodelina, y posible candidato a senador provincial del sector, Martín Labbé, jamás haría semejante confesión pública de autonomía política. Con puntos de vista propios en el comando departamental, los vianistas apuestan a colocar un candidato a diputado provincial en un puesto expectante. En el orden local, se baraja la figura de Jorge Viano para competir en la interna con el candidato a intendente scottista, mientras que el aspirante a secundar a Patricia Romero en el Concejo aún está en dudas, aunque no sería un dirigente de extracción gremial.
Mientras se refuerzan los “operativos de prensa” para sacarlo del medio, incluso en nuestra ciudad, ayer el propio Rossi habría confirmado su presencia en el plenario departamental del sector previsto para el 15 del corriente en el country lucifuercista. Sin embargo, generó cierta inquietud que el encuestador Néstor Murillas, de estrecha relación con Carlos Reutemann, haya admitido que, según sus números, Rossi reúne más adhesiones entre los votantes clásicos del justicialismo, pero Bielsa sería un mejor candidato en las generales porque es el que más simpatías capta entre los electores independientes. El mensaje, entre líneas, es evidente: “Hay que imponer a Bielsa desde arriba, porque desde abajo el candidato para las generales puede ser Rossi”.

Dilemas radicales
El presidente de la UCR, Lisandro Enrico, reflotó el extraño caso del secretario de Hacienda, Luis Plantón, denominado irónicamente como un “desaparecido” del scottismo. La carta con el pedido de explicaciones estalló en el despacho del intendente interino Miguel Pedrola, que en lugar de brindar respuestas -para eso sustituye al licenciado Scott-, optó por denostar al denunciante, aconsejándole que aguarde el regreso del hombre fuerte de San Martín y Marconi. No fue casual lo de Enrico. Tal vez haya sido la primera estocada opositora del año sobre uno de los talones de Aquiles de la gestión scottista, caracterizada por una baja calidad institucional, típica de los personalismos que se exacerban con el tiempo. En el mismo sentido, las pretensiones de reeleccionismo indefinido o, en su defecto, de retener el gobierno en manos de un familiar, serían visualizados desde el Frente Progresista venadense como probables puntos vulnerables del gobierno municipal.
Sin embargo, a Lisandro no le fue tan bien en el cónclave con la delegación dematiísta. Tanto es así que al término del mismo comenzó a agitarse por enésima vez la fantasmal candidatura a intendente de Ernesto De Mattía, devenido tercero en discordia dentro de la coalición opositora. La discusión boinablanca se resume al primer candidato a concejal. Enrico, que deja la banca a fin de año, pretende imponer un hombre de su confianza, y los dematiístas advierten que siendo el Pibe el postulante a la Intendencia, es justo que ellos se queden con la concejalía. Las posiciones eran, hasta anoche, inflexibles, y en esas condiciones es inviable obtener un acuerdo. El “candidato de consenso” sería fácil de hallar en la figura de un independiente, o un radical sin compromisos con ninguno de los dos sectores. Pero nadie se atreve a aceptar los riesgos de este desafío. El temor al engaño, a veces, paraliza. “Si la Argentina y Uruguay se ponen de acuerdo pronto, o se pelean del todo, por el asunto de las papeleras, podríamos pedirle al Rey de España que nos mande el facilitador por unos días a Venado”, bromeó un militante radical para dimensionar las dificultades intestinas que atraviesa la UCR.

El sueño de Hermes
Para demostrar que las “operaciones” no son un patrimonio del justicialismo, en los últimos días se echó a rodar la versión, desde las propias filas de la oposición, de que el concejal Roberto Meier sería tentado para integrar la lista de diputados provinciales binnerista. Si así fuera, con los pueblenses sin candidato local, los radicales solucionarían su interna de un plumazo: Enrico tendría grandes chances de adjudicarse la candidatura a intendente en las primarias del Frente Progresista y un dematiísta sería el primer postulante a concejal. Sin embargo, el propio Meier desmintió en la víspera ese rumor: “Esa candidatura a diputado provincial no existe, y aunque más adelante existiera, mi objetivo es la Intendencia de Venado Tuerto”.
Así como en el justicialismo hay sectores que operan por el “consenso forzado” en beneficio del diputado nacional capitalino Rafael Bielsa, desde lo más encumbrado del partido de la rosa insisten en forzar el consenso en nuestra ciudad. Aun cuando tensó la cuerda al extremo con sus aliados radicales para imponer la candidatura a vicegobernadora de la fiscal federal Griselda Tessio, se dice que Hermes Binner no quiere sumar otros disgustos en el interior de la provincia. Si bien es cierto que la ley electoral permite que los precandidatos locales (a intendente, por ejemplo) se midan mano a mano, despojados de la boleta de gobernador, el líder socialista preferiría encabezar una lista completa en cada distrito, es decir, con las cinco categorías (en las ciudades): gobernador y vice; diputados provinciales; senador provincial; intendente; y concejales.
“A Hermes no le gustaría tener que elegir en Venado entre el Tío y Lisandro para la Intendencia; o en el departamento entre Juan (Moscoso) y (Juan Enrique) Lombardi para la senaduría”, confió una fuente cercana al ex intendente de Rosario.
Así las cosas, está claro que las presiones provinciales para forzar el consenso en la oposición venadense se intensificarán con el correr de las semanas, aun cuando la realidad demuestra que no hay margen para abrochar esa lista de unidad. Entonces, la disyuntiva para Binner será aceptar la estrategia de las boletas separadas que abonan radicales y pueblenses para las primarias (sin el candidato a gobernador), o pagar el costo político de bendecir un postulante (el que lo acompañará en la sábana) en perjuicio del otro.
Dentro de la coalición local hay sectores que aún insisten con la lista única, y podrían aprovechar el reclamo de Binner para volver a plantear la delicada cuestión en la próxima reunión de la mesa de enlace del Frente Progresista.

(Publicado el viernes 2 de febrero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)