El viernes y sábado últimos visitó Venado Tuerto el diputado provincial Santiago Mascheroni (UCR), uno de los principales referentes del Movimiento de Acción Radical (MAR) en Santa Fe, sector que antes se conocía como Lista Celeste. Previamente, había estado en la ciudad de Cañada de Gómez, donde se constituyó el Foro de Concejales Radicales. Entre otros dirigentes que acompañaron a Mascheroni en las distintas actividades del fin de semana, sobresalió la presencia del presidente del radicalismo venadense, Lisandro Enrico, respaldado por el legislador provincial en sus aspiraciones de erigirse en el precandidato a senador provincial por el Frente Progresista, Cívico y Social del departamento General López. “En mayo pasado, con la constitución del MAR en la provincia, le dimos institucionalidad a una experiencia política que ya llevaba varios años de desarrollo. Y ahora, en otro paso más, el 28 del corriente estaremos en Córdoba en el lanzamiento de un movimiento nacional en el marco de la UCR y en torno a la figura de Ricardo Alfonsín”, señaló Mascheroni, quien aclaró: “Yo no estuve nunca con (Julio) Cobos, un hombre importante del radicalismo que fue tentado por la transversalidad del kirchnerismo y se fue de la UCR. Mi relación política está dada con Ricardo Alfonsín, un hombre de una larga militancia en los sectores más dinámicos del partido, en cual confío y tengo las mayores coincidencias ideológicas”.
El referente del MAR reconoció que en el radicalismo desde su origen coexistieron distintas vertientes, pero rechazó que hoy un punto de diferenciación en la provincia esté centrado en la mayor o menor cercanía con el socialismo, y si bien admitió que “Torres es un distinguido correligionario”, destacó a Enrico como el dirigente más indicado para representar al partido desde la banca que ahora ocupa el jefe del peronismo santafesino, y también venadense, Ricardo Spinozzi.
Después de advertir que el radicalismo, a diferencia del peronismo de los ’90, es el único sector siempre dispuesto a hacer autocrítica pública y asumir sus desaciertos, Mascheroni consideró que el partido fue emergiendo poco a poco de una profunda crisis, desembocando en la normalización a nivel nacional y también en Santa Fe, donde “tenemos el compromiso de fortalecer una herramienta de transformación como es el Frente Progresista y, como UCR, discutiremos programas y designaremos los mejores hombres para disputar los cargos”, aseguró el viernes en el programa En la Tecla (Canal 12). Además, el legislador boinablanca advirtió que el candidato a gobernador por el radicalismo deberá surgir de un debate partidario, y que no necesariamente será el intendente de Santa Fe, Mario Barletta, como lo proyectan otros grupos partidarios.
En otro segmento de la charla, Mascheroni evaluó que una probable fórmula presidencial entre Ricardo Alfonsín y Hermes Binner no sería un obstáculo para que el radicalismo pueda llevar el próximo candidato a gobernador, en este caso con un socialista como vice. “Son dos cuestiones que no tienen necesariamente que resolverse en un único paquete de negociaciones. En la Provincia se trata de un debate por la continuidad de un proyecto entre fuerzas que trabajan en un marco de unidad; en cambio, en la Nación estamos el desafío de enfrentar a un Gobierno con pretensiones hegemónicas que concentra muchos recursos del Estado. En consecuencia, la construcción de ese acuerdo nacional es una tarea a realizar; y en Santa Fe tendremos que analizar las asignaturas pendientes y plantear una política de profundización del cambio”, evaluó Mascheroni. En este sentido, el bloque radical de diputados tomó distancia de la reciente decisión binnerista de la concesión directa a dos empresas para la explotación de la autopista Rosario-Santa Fe. “Creemos que se debe agotar el llamado a licitación y estudiar las ofertas. No adhiero a que se vuelva a privatizar la autopista. Terminamos de pagar las consecuencias de la escandalosa privatización del Banco Provincial, preparada por Reutemann y ejecutada por Obeid. Entonces habría que aprender de las malas experiencias y si las ofertas para la explotación de la autopista requirieran de un costo de peaje excesivo para el bolsillo de los santafesinos, el Estado debería hacerse cargo, como hace 40 años lo hicieron los gobiernos de Santa Fe y Entre Ríos, y entre ambos supieron mantener en condiciones tan estratégica vía de comunicación”, puntualizó Mascheroni, aclarando que también rechaza la postura de la oposición justicialista, inclinada a conservar la privatización de la autopista.
Lombardi también se anota
El actual delegado regional del Ministerio de la Producción, Juan Enrique Lombardi, es otro de los miembros del Frente Progresista interesado en la candidatura a senador provincial, más aún con la experiencia de haberlo sido en 2007, perdiendo por unos pocos miles de votos con Ricardo Spinozzi. Procedente de la UCR, y ahora integrante de Generación para el Encuentro Nacional (GEN), que lidera Margarita Stolbizer, Lombardi aclaró que está “más cerca de Enrico” en la porfía con Torres por la postulación a senador, pero no descartó lanzarse otra vez como candidato. No obstante, anticipó que “si no le dan los números” a Mario Kovacevic, su sucesor en la localidad de Santa Isabel, estaría dispuesto a presentarse para un nuevo mandato en la jefatura comunal.
El análisis político de la semana. Encuestas. Reflexiones. Chismes. Notas de archivo. Un espacio para pensar.
Se fue el Quito, el del corazón más grande
Ninguno de nosotros lo puede creer todavía. Será que la mayoría de sus amigos, de entre 40 y 50 años, ni siquiera había experimentado antes una pérdida tan conmovedora. Brutal fue la enfermedad que soportó, cruel y devastadora, y así tenía que ser para que venciera sus fuerzas gigantes, sus proyectos, sus pasiones. Con un poco de respiro que le hubiera dado, el Quito ganaba la partida, sin dudas. No somos de los que entienden que la muerte, por sí sola, redime a las personas; por el contrario, creemos sinceramente que muchas, de tanto daño que causan en el recorrido por la vida, no merecerían tantas oportunidades. En cambio, en la valiosa existencia del Quito, de apenas 43 años, no hay maldades que ocultar, ni virtudes que exagerar. Basta con repasar esas fortalezas que lo hacían admirable. Amigo con mayúsculas, servicial y solidario, siempre dispuesto a ayudar, a jugarse por el otro, sin pedir nada a cambio. Esposo y padre ejemplar; hijo adorado, como su entrañable hermano Nano, de los viejos Emilio y Elba. Militante político de envidiable capacidad (en el Frente Grande, Pueblo, el Partido Socialista), que incluso pudo ser concejal de la ciudad, si él mismo no hubiera resignado posibles candidaturas para dedicarse por entero a la empresa de fundición, su más grande sueño personal, por el que también había postergado la carrera de ingeniería en la Universidad Tecnológica (donde también se destacó en el Centro de Estudiantes), a la que de tanto en tanto se proponía reanudar, y concluir, de poco que le faltaba para graduarse. También se recordarán sus idealistas embestidas de años atrás, a través de la agrupación Unirce, en las elecciones de la Cooperativa Eléctrica, que no fueron en vano, como nada de lo que acometió en su vida, porque más tarde el propio grupo gobernante se apropió de aquellas banderas que el Quito levantó con más enjundia que nadie, y democratizó la compañía. En su proyecto empresarial, recibió el apoyo de los más importantes empresarios locales, cosechando las mieles de su talento, seriedad y profesionalismo. Pero el destino no le dio la oportunidad de levantar vuelo -solo le faltó tiempo-, como lo había hecho desde muy chico en heroicas estiradas custodiando los tres palos de Defensores Talleres o, hasta mediados del año pasado, en los torneos sabatinos con los chicos de El Empalme, donde descolgó sus últimos centros y se arrojó, temerario -como siempre-, a los pies del atacante, sediento de gol, que invadía el área con pelota dominada.
Todos nosotros, sus amigos, estamos más desprotegidos desde ese tremendo 23 de junio, más solos, más frágiles, más vacíos. Ya no volveremos a ser lo que fuimos. Ninguno. Es como si una garra feroz hubiera arrancado de cuajo lo mejor de nosotros… como si hubiera elegido, perversa, donde lastimarnos más, donde herirnos sin esperanzas de cicatrizarse y sin remedio al que acudir. Será que no se puede reparar tanta injusticia.
Daniel Sacco, o el Quito para muchos de sus amigos, estará siempre entre nosotros, en el mejor de los recuerdos. Y es posible que alguna vez, alguno de sus pequeños hijos, Dianela o Enzo, descubran a cualquiera de los amigos de papá con la vista fija sobre ellos, reconcentrada, como perdida… no hagan caso, será por las ganas de reencontrarnos con el Quito, que seguirá mirando, desde donde cada uno crea que esté, a través de los ojos vivaces de sus dos más grandes creaciones, ésas que caminarán por la vida con el orgullo de llevar el apellido de un padre ejemplar.
Los amigos de La Casita (y los otros también…)
Contundente desmentida de Federación Agraria a Roberto Scott
Como lo había prometido, el secretario de Relaciones Internacionales y director de Federación Agraria Argentina, Pedro Peretti, llegó a Venado Tuerto en la noche del viernes último para debatir con el ex intendente Roberto Scott en el envío En la Tecla (Canal 12), sobre presuntas desventajas económicas que habría causado a los pequeños y medianos productores el rechazo de la Resolución 125 (retenciones móviles). En declaraciones al citado programa, Scott había estimando ese perjuicio en 4 mil millones de dólares -desde marzo de 2008 hasta el presente-, culpando a la Federación Agraria y, en particular, a su presidente Eduardo Buzzi. Semanas después, esas críticas se propagaron a través de decenas de medios de todo el país, generando el disgusto de los federados y la voluntad de Peretti de visitar Venado Tuerto para debatir mano a mano con el ex intendente. Aunque Scott no aceptó el desafío, el dirigente agropecuario denunció que las expresiones de Scott se enmarcan en una “operación política” kirchnerista, que no toleró el 60 por ciento de imagen positiva de Buzzi que reflejaron las encuestas, tras reconocer su ambición de postularse a gobernador de Santa Fe, con apoyo duhaldista y, tal vez, reutemista. “Scott miente cuando dice que los pequeños y medianos productores perdieron 4 mil millones de dólares por la caída de la Resolución 125, cuyos contenidos ni siquiera leyó. Lo cierto es que dicha Resolución entraba en vigencia el 13 de marzo de 2008 y fenecía el 30 de octubre del mismo año”, obligando a vender todo el cereal antes de esa fecha y favoreciendo a las agro-exportadoras cartelizadas. “Además -agregó-, según todos los estudios realizados, suponiendo que la 125 estuviera vigente a la fecha, con este precio de la soja, apenas estaría dando una mejoría del 1 por ciento respecto del actual sistema de retenciones fijas. Entonces, se están diciendo disparates con el objetivo de generar un relato que no tiene nada ver con la realidad”.
“Si las declaraciones de Scott (en Venado Tuerto) datan de principio de abril, y los medios oficialistas le dieron trascendencia nacional 45 días después, es porque en el Gobierno tomaron nota de la abrumadora imagen positiva de Buzzi en la provincia”, razonó el dirigente oriundo de Máximo Paz.
Segmentar retenciones
La propuesta de Buzzi de subir el dólar a cinco pesos dio lugar a fuertes críticas de distintos sectores, pero Pedro Peretti aclaró que la modificación del tipo de cambio surgió como un plan B, remarcando que la prioridad de Federación Agraria es segmentar las retenciones. “Puede ser razonable que un gran productor pague hoy el 35 por ciento, pero los más pequeños no deberían tributar más del 10 por ciento”, observó el dirigente agrario. “El problema es que nosotros vendemos nuestra producción con un dólar de 2,30 pesos y pagamos insumos y servicios con un dólar de 3,90 pesos. Sucede que hay debates irresueltos, como las retenciones, y el que tal vez sea la discusión de fondo en el conflicto agrario: quién siembra en la pampa húmeda, si lo hacen 150 mil pequeños y medianos productores, o lo hacen 3 mil pools de siembra. Así como en los ’90 los productores se fundían, a este ritmo, en cinco años nos quedaremos sin pequeños y medianos productores, que se convertirán en arrendatarios, favoreciendo ‘una agricultura sin agricultores’, con graves consecuencias para los pueblos del interior, porque la plata se va a otro lado”, advirtió Peretti.
Con estadísticas precisas para avalar sus palabras, el director de Federación Agraria recordó que “desde el desembarco de los Kirchner en la Casa Rosada, se sembraron nueve millones de hectáreas más de soja; se desforestaron dos millones de hectáreas de bosques naturales -con propósitos sojeros-; el 70 por ciento de la superficie cultivable está sembrada de soja, y la oleaginosa desplazó a la ganadería en unas 11 millones de hectáreas, expulsando 60 mil chacras mixtas de la pampa húmeda. Con todo esto, la soja aportará unos 9 mil millones de dólares a la gran ‘caja’ nacional. En síntesis, la soja y el kirchnerismo son el uno para el otro. Por eso, más allá de los discursos, sufrimos un monocultivo de soja inducido por el Gobierno”, sentenció Pedro Peretti. Con el mismo énfasis, divulgó preocupantes datos sobre la desnacionalización de la tierra en el país, puntualizando que además de las 20 millones de hectáreas extranjerizadas, hay otras 15 millones en venta, con el detalle filoso de que Néstor Kirchner -lo comparó con el General Roca- cuenta en su haber con 1,7 millones de hectáreas extranjerizadas en la Patagonia.
Como el menemismo
“El kirchnerismo podrá tener perfiles progresistas en algunos temas, pero en materia agropecuaria es una continuidad exacta del menemismo. No se dan las mismas circunstancias que en los ’90, pero nos encontramos con este fenómeno de transformación de pequeños productores en arrendatarios, que no debería ser el objetivo de una política agropecuaria; y si alguien alquila su campo, es porque no le conviene producir, y eso es consecuencia de una política económica nacional equivocada”, expresó el dirigente. Y añadió: “No entiendo cómo pueden calificar de exitosa una estrategia que convierte a productores en arrendatarios. Como tampoco es para entusiasmarse una pampa húmeda signada por el monocultivo. La Argentina lamentará haber hecho desaparecer 60 mil explotaciones mixtas y transformar chacareros experimentados en meros arrendatarios, para evitar fundirse. Hoy, a pesar de los fabulosos rindes, el productor pequeño no tiene una rentabilidad acorde. Y, por otra parte, cabe aclarar que si se recompusieron los precios en la ganadería, es por la falta de 10 millones de cabeza en el stock global. Por eso Federación Agraria reclama un plan ganadero nacional de largo plazo, con la participación de todos los sectores, y sin más demoras, porque hay miles y miles de puestos laborales amenazados”, completó.
(Publicado el lunes 14 de junio de 2010 en El Informe)
“Si las declaraciones de Scott (en Venado Tuerto) datan de principio de abril, y los medios oficialistas le dieron trascendencia nacional 45 días después, es porque en el Gobierno tomaron nota de la abrumadora imagen positiva de Buzzi en la provincia”, razonó el dirigente oriundo de Máximo Paz.
Segmentar retenciones
La propuesta de Buzzi de subir el dólar a cinco pesos dio lugar a fuertes críticas de distintos sectores, pero Pedro Peretti aclaró que la modificación del tipo de cambio surgió como un plan B, remarcando que la prioridad de Federación Agraria es segmentar las retenciones. “Puede ser razonable que un gran productor pague hoy el 35 por ciento, pero los más pequeños no deberían tributar más del 10 por ciento”, observó el dirigente agrario. “El problema es que nosotros vendemos nuestra producción con un dólar de 2,30 pesos y pagamos insumos y servicios con un dólar de 3,90 pesos. Sucede que hay debates irresueltos, como las retenciones, y el que tal vez sea la discusión de fondo en el conflicto agrario: quién siembra en la pampa húmeda, si lo hacen 150 mil pequeños y medianos productores, o lo hacen 3 mil pools de siembra. Así como en los ’90 los productores se fundían, a este ritmo, en cinco años nos quedaremos sin pequeños y medianos productores, que se convertirán en arrendatarios, favoreciendo ‘una agricultura sin agricultores’, con graves consecuencias para los pueblos del interior, porque la plata se va a otro lado”, advirtió Peretti.
Con estadísticas precisas para avalar sus palabras, el director de Federación Agraria recordó que “desde el desembarco de los Kirchner en la Casa Rosada, se sembraron nueve millones de hectáreas más de soja; se desforestaron dos millones de hectáreas de bosques naturales -con propósitos sojeros-; el 70 por ciento de la superficie cultivable está sembrada de soja, y la oleaginosa desplazó a la ganadería en unas 11 millones de hectáreas, expulsando 60 mil chacras mixtas de la pampa húmeda. Con todo esto, la soja aportará unos 9 mil millones de dólares a la gran ‘caja’ nacional. En síntesis, la soja y el kirchnerismo son el uno para el otro. Por eso, más allá de los discursos, sufrimos un monocultivo de soja inducido por el Gobierno”, sentenció Pedro Peretti. Con el mismo énfasis, divulgó preocupantes datos sobre la desnacionalización de la tierra en el país, puntualizando que además de las 20 millones de hectáreas extranjerizadas, hay otras 15 millones en venta, con el detalle filoso de que Néstor Kirchner -lo comparó con el General Roca- cuenta en su haber con 1,7 millones de hectáreas extranjerizadas en la Patagonia.
Como el menemismo
“El kirchnerismo podrá tener perfiles progresistas en algunos temas, pero en materia agropecuaria es una continuidad exacta del menemismo. No se dan las mismas circunstancias que en los ’90, pero nos encontramos con este fenómeno de transformación de pequeños productores en arrendatarios, que no debería ser el objetivo de una política agropecuaria; y si alguien alquila su campo, es porque no le conviene producir, y eso es consecuencia de una política económica nacional equivocada”, expresó el dirigente. Y añadió: “No entiendo cómo pueden calificar de exitosa una estrategia que convierte a productores en arrendatarios. Como tampoco es para entusiasmarse una pampa húmeda signada por el monocultivo. La Argentina lamentará haber hecho desaparecer 60 mil explotaciones mixtas y transformar chacareros experimentados en meros arrendatarios, para evitar fundirse. Hoy, a pesar de los fabulosos rindes, el productor pequeño no tiene una rentabilidad acorde. Y, por otra parte, cabe aclarar que si se recompusieron los precios en la ganadería, es por la falta de 10 millones de cabeza en el stock global. Por eso Federación Agraria reclama un plan ganadero nacional de largo plazo, con la participación de todos los sectores, y sin más demoras, porque hay miles y miles de puestos laborales amenazados”, completó.
(Publicado el lunes 14 de junio de 2010 en El Informe)
Scott aviva antinomias que dañan a Freyre y al propio "plan K"
Por esos fenómenos extraños que suelen darse en el mundo de Internet, la semana pasada adquirió trascendencia nacional la entrevista con el ex intendente Roberto Scott que se había emitido el viernes 9 de abril en el envío local En la Tecla (Canal 12) y que el sábado 10 se proyectó a toda la región a través del cable firmatense. Esa misma nota se reprodujo días más tarde en el cable de la ciudad de Casilda. Y cuando casi nadie recordaba el aluvión de ataques de Scott a Carlos Reutemann, Mauricio Macri, Julio Cobos, Francisco De Narvaiz, la Mesa de Enlace, el Grupo Clarín y hasta el venadense Ricardo Spinozzi, el archivo de audio fue rescatado de un portal de Internet y enseguida se multiplicó por decenas, hasta que llegó a oídos de la producción del oficialista 6, 7, 8 (Canal 7), que no vaciló en darle aire, más allá de que el protagonista, según sus propias palabras, sea un ex funcionario retirado de la política. Además, el viernes último, entrevistado por Víctor Hugo Morales en el programa La Mañana (Radio Continental), Scott sacó a relucir una vez más su discurso kirchnerista para condenar a Eduardo Buzzi y Alfredo De Angeli, que poco antes habían sido víctimas de sendas agresiones en confusos episodios. Pero mientras el ex intendente venadense regresaba a las primeras planas, como en los viejos tiempos, varios dirigentes peronistas locales se agarraban la cabeza por los perjuicios políticos que podría causar esta embestida mediática desaforada e inoportuna. Es que el Gobierno, aunque prácticamente no generó nada sustancial en materia de política agropecuaria en los casi dos años transcurridos desde el “voto no positivo”, en este período preelectoral que se avecina, pretende mejorar las relaciones con el sector agropecuario, que lo había respaldado en las presidenciales de 2007, así como lo está intentando ahora con referentes del PJ que hasta no hace mucho recibían el mote de “traidores” y “destituyentes”. Hasta el diputado nacional Agustín Rossi, de indiscutible procedencia kirchnerista, deslizó más de una vez la posibilidad de discutir una baja de las retenciones, en consonancia con los pedidos ruralistas. Pero Scott, desde el centro neurálgico de la pampa húmeda, boicotea esta sensata estrategia con el fanatismo de los conversos, aun cuando las posiciones del veterano caudillo en temas ligados a derechos humanos lo tornarían indigesto para un kirchnerista de paladar negro.
La historia recuerda que, a mediados de 2008, le advirtió a su yerno y sucesor, el intendente José Freyre, que tomara distancia del reutemismo y se enrolara en el Frente para la Victoria. Con su reconocida frontalidad, Scott aseguró que, caso contrario, no habría obras para Venado. Y el tiempo le dio la razón. Los anuncios para esta ciudad se sucedieron, uno tras otro, apenas Freyre -entre la espada y la pared- se decidió a liderar la Liga de Intendentes que recibiría en los próximos días a Néstor Kirchner en la localidad de Pérez.
En cambio, se equivoca Scott cuando dibuja cuentas del dinero que perdieron los pequeños y medianos productores por no ratificarse, en Senadores, el proyecto oficialista de retenciones móviles (ante la caída del precio de la soja) reformado en Diputados. El primer equívoco es que aquel proyecto tenía fecha de vencimiento en pocos meses, por lo cual es una temeridad proyectarlo hasta nuestros días. Otro aspecto insoslayable es que la Casa Rosada, que no quería que en el Congreso se tocara “ni una coma” del proyecto original, estaba dispuesta a librar una batalla a todo o nada, y la Mesa de Enlace estaba convencida de que en ese clima de beligerancia no se le otorgaría ninguna concesión, como reintegros y compensaciones. Más aún cuando -tras la cuestionable “125” que trataba como iguales a productores de miles de hectáreas y a pequeños chacareros-, la iniciativa aprobada en Diputados no había sido el fruto de un consenso entre las principales fuerzas, sino que en una agotadora madrugada, el texto se había flexibilizado hasta colectar la cantidad de legisladores, propios y extraños, que dieran al oficialismo el número necesario. La verdad es que la instrucción que cumplió Rossi fue “juntar votos”, pues no había voluntad acuerdista del Gobierno, como tampoco del ruralismo, envalentonado por el apoyo popular, con cortes y escraches que lo desbordaron. Con más de vengativos que de estadistas, los Kirchner nunca más convocaron seriamente para discutir políticas agropecuarias. No lo hicieron para las retenciones, ni por la extranjerización de la tierra, ni por el rol de las agroexportadoras, ni por la concentración de la tierra y de la producción. Tampoco para revisar la ley de arrendamientos, o las excesivas ventajas impositivas otorgadas a los fideicomisos agrarios, que están generando poco a poco una “agricultura sin agricultores”.
Además de conspirar contra las estrategias macropolíticas K, las explosivas declaraciones de Roberto Scott también pecan de inoportunas en el escenario político local, porque ayudan a profundizar las inocultables discrepancias de porotistas y scottistas con los reutemistas, que en la región comandan los legisladores Ricardo Spinozzi y Jorge Lagna. Con mediciones de intención de voto por encima del 40 por ciento, Freyre atesora una notable consideración de la ciudadanía (incluso con su figura superando la gestión municipal), pero todo podría cambiar bruscamente si el reutemismo, que se calzará el traje del Peronismo Federal en la provincia de Santa Fe, lanza un atractivo postulante a intendente, por ejemplo. Renuente a dimensionar estos riesgos, Roberto Scott volvió a pegarle al Lole en los últimos días, deslizando que el ex corredor votó en contra de la Resolución 125 desde su condición de “gran productor”, enfureciendo a los reutemistas locales, que cada vez que pueden, alertan que esta actitud rupturista podría poner en peligro la reelección peronista en la Municipalidad.
¿Será que Scott, 17 años después, aunque sea por un mecanismo inconciente, quiere destruir con sus propias manos la criatura que él mismo diseñó, construyó y legó?
(Publicado el lunes 7 de junio de 2010 en diario El Informe)
La historia recuerda que, a mediados de 2008, le advirtió a su yerno y sucesor, el intendente José Freyre, que tomara distancia del reutemismo y se enrolara en el Frente para la Victoria. Con su reconocida frontalidad, Scott aseguró que, caso contrario, no habría obras para Venado. Y el tiempo le dio la razón. Los anuncios para esta ciudad se sucedieron, uno tras otro, apenas Freyre -entre la espada y la pared- se decidió a liderar la Liga de Intendentes que recibiría en los próximos días a Néstor Kirchner en la localidad de Pérez.
En cambio, se equivoca Scott cuando dibuja cuentas del dinero que perdieron los pequeños y medianos productores por no ratificarse, en Senadores, el proyecto oficialista de retenciones móviles (ante la caída del precio de la soja) reformado en Diputados. El primer equívoco es que aquel proyecto tenía fecha de vencimiento en pocos meses, por lo cual es una temeridad proyectarlo hasta nuestros días. Otro aspecto insoslayable es que la Casa Rosada, que no quería que en el Congreso se tocara “ni una coma” del proyecto original, estaba dispuesta a librar una batalla a todo o nada, y la Mesa de Enlace estaba convencida de que en ese clima de beligerancia no se le otorgaría ninguna concesión, como reintegros y compensaciones. Más aún cuando -tras la cuestionable “125” que trataba como iguales a productores de miles de hectáreas y a pequeños chacareros-, la iniciativa aprobada en Diputados no había sido el fruto de un consenso entre las principales fuerzas, sino que en una agotadora madrugada, el texto se había flexibilizado hasta colectar la cantidad de legisladores, propios y extraños, que dieran al oficialismo el número necesario. La verdad es que la instrucción que cumplió Rossi fue “juntar votos”, pues no había voluntad acuerdista del Gobierno, como tampoco del ruralismo, envalentonado por el apoyo popular, con cortes y escraches que lo desbordaron. Con más de vengativos que de estadistas, los Kirchner nunca más convocaron seriamente para discutir políticas agropecuarias. No lo hicieron para las retenciones, ni por la extranjerización de la tierra, ni por el rol de las agroexportadoras, ni por la concentración de la tierra y de la producción. Tampoco para revisar la ley de arrendamientos, o las excesivas ventajas impositivas otorgadas a los fideicomisos agrarios, que están generando poco a poco una “agricultura sin agricultores”.
Además de conspirar contra las estrategias macropolíticas K, las explosivas declaraciones de Roberto Scott también pecan de inoportunas en el escenario político local, porque ayudan a profundizar las inocultables discrepancias de porotistas y scottistas con los reutemistas, que en la región comandan los legisladores Ricardo Spinozzi y Jorge Lagna. Con mediciones de intención de voto por encima del 40 por ciento, Freyre atesora una notable consideración de la ciudadanía (incluso con su figura superando la gestión municipal), pero todo podría cambiar bruscamente si el reutemismo, que se calzará el traje del Peronismo Federal en la provincia de Santa Fe, lanza un atractivo postulante a intendente, por ejemplo. Renuente a dimensionar estos riesgos, Roberto Scott volvió a pegarle al Lole en los últimos días, deslizando que el ex corredor votó en contra de la Resolución 125 desde su condición de “gran productor”, enfureciendo a los reutemistas locales, que cada vez que pueden, alertan que esta actitud rupturista podría poner en peligro la reelección peronista en la Municipalidad.
¿Será que Scott, 17 años después, aunque sea por un mecanismo inconciente, quiere destruir con sus propias manos la criatura que él mismo diseñó, construyó y legó?
(Publicado el lunes 7 de junio de 2010 en diario El Informe)
Nuevo "plan Kirchner" conmueve la interna peronista santafesina
El relanzamiento del kirchnerismo en distintos puntos del país y, en particular, en Santa Fe, está muy ligado a un ambicioso plan de obras que poco a poco vuelca a decenas de intendentes y presidentes comunales hacia el oficialismo. Los mismos que hasta hace poco tiempo se proclamaban reutemistas a los cuatro vientos, y que el 28 de junio último captaron votos abrazados con el Lole, hoy saltan en masa al espacio del Frente para la Victoria, luego de que Néstor Kirchner decretara una suerte de amnistía para darles la bienvenida a todos, incluso a los que en su momento fueron tildados de traidores, como el intendente rafaelino Osmar Perotti, que en tiempos del conflicto con el campo, junto con el senador Reutemann, renunciaron al Consejo Nacional del PJ, en un grave desplante al santacruceño, que por entonces ya era el jefe partidario. Sin chances de postularse a la Casa Gris por el reutemismo, donde Jorge Obeid, Ricardo Spinozzi y Juan Carlos Mercier, tienen más expectativas, Perotti recaló en el kirchnerismo, y será uno de los intendentes más fuertes, junto con el venadense Freyre, del conglomerado de caciques territoriales que la Casa Rosada fogonea en la provincia para ensanchar la base de la campaña presidencial del año que viene, luego de la indigesta derrota de 2009, cuando sólo obtuvo una banca legislativa -para Agustín Rossi- de las 12 en disputa. Así pues, desde que Kirchner lanzó el plan desarrollista, nuestra ciudad, que había estado siete años postergada por la Nación -el propio Freyre denunció meses atrás que Venado tendría que emprender obras con fondos propios ante la indiferencia nacional y provincial-, se benefició con la reanudación de trabajos en el Centro Integral Comunitario (Falucho y Vuelta de Obligado); y los anuncios del desvío de la Ruta 8; la dársena en Ruta 33 y Chapuis; la rotonda en Ruta 33 y Santa Fe; la Casa Histórica y de la Cultura (2 de Abril y Cabral); el millonario subsidio del Enhosa para el tendido de redes clocales en barrios de la zona sur; la creación de la Universidad Agraria Nacional y, ahora, la casi confirmación de la autovía Rufino-Rosario, donde influyó la labor perseverante de la Comisión Plan Autopistas, coordinada por Ovidio Butani, pero también terciaron los intendentes kirchneristas de Venado y Rufino (Jorge Giordano). En este sentido, aunque la construcción de la autovía es un alivio para todos los usuarios de los 235 kilómetros del estratégico corredor vial, Rufino y Venado son las ciudades grandes más favorecidas, por las mayores distancias que las separan de Rosario, entre otras cosas. Y así como el Chivo Rossi franqueó las mismas puertas que antes no sea abrían para impulsar estas obras públicas, el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, Gustavo Marconato, del Movimiento Evita santafesino, le dio una mano a Freyre con su proyecto de crear la Universidad Agraria Nacional (UAN), con las mismas características de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), y con sede en Venado. En un clima de euforia tras los fastos del Bicentenario y tantos anuncios simultáneos, Kirchner desembarcará el 10 de junio en las instalaciones del Sindicato de Camioneros de la localidad de Pérez, para incentivar la multiplicación de la resucitada Liga de Intendentes, al mismo tiempo que Rossi, Marconato y hasta Rafael Bielsa, todos con la bendición kirchnerista, caminan la provincia en busca de agrandar sus propios espacios. Sin embargo, es probable que, a la larga, todos estos grupos tributarios del Frente para la Victoria confluyan en un solo sector, para no dar ventajas en las primarias provinciales ante el Peronismo Federal, salvo que unos y otros, como en 2009, se presenten por separado.
Los PRO y los contra
Sostenido en mediciones que le sonríen con un 40 por ciento de intención de voto -las más bajas-, el intendente Freyre confía en que esta serie de anuncios garantizará su reelección, aun cuando sea muy difícil conservar la mayoría legislativa, porque el año próximo se renuevan cuatro bancas y tres de ellas -Gustavo Giner, Bibiana Pieli y Norma Orlanda- son porotistas. Sin embargo, en su carácter de referente de la Liga de Intendentes, de jefe del Departamento Ejecutivo venadense y de líder partidario del PJ local, Freyre tiene por delante varios desafíos pendientes en su propia interna. El más complicado es su relación con los reutemistas locales, con los que desde hace tiempo tiene un vínculo de equilibrio inestable. Así fue mientras Freyre conservó la prescindencia respecto de los armados provinciales y nacionales, pero a partir de su desembarco en el kirchnerismo, el reutemismo -alineado en el Peronismo Federal- lanzó el ultimátum: “Si Poroto se hace el K, nosotros le hacemos la interna”. Al mismo tiempo que buscan el precandidato a intendente venadense, el Tino Spinozzi anunció que después del Mundial saldrá a recorrer la provincia para determinar si presenta la postulación a gobernador, y en esa misma gira, por enésima vez, pedirá paciencia para atenuar la fuga de su tropa rumbo al kirchnerismo, en esa práctica de lealtades sucesivas a la que son tan afectos los intendentes y jefes comunales. Concientes de las dificultades de inventar un candidato, un sector peronista -simpatizante del Lole- y el macrismo, coincidirían en la estrategia de impulsar en Venado la misma Unión PRO que debutó en la provincia de Buenos Aires con el triunfo de Francisco de Narváez sobre Néstor Kirchner. Los promotores de la coalición proyectarían como candidato a intendente al concejal César Merino, y pretenderían entusiasmar a Ricardo Spinozzi y Jorge Lagna, aunque la apuesta es fuerte, porque estos ni siquiera decidieron presentar postulantes propios en las internas, y ahora el convite sería para trabajar por fuera del peronismo. En rigor, no parece descabellado, desde que el líder macrista santafesino, Marcelo Muniagurria, fue vicegobernador de Reutemann en su segundo mandato, aunque también conviene recordar que, el año pasado, el Lole desautorizó la iniciativa del ruralista de inscribir una lista colectora para que el PRO concurriera a las elecciones legislativas nacionales con los candidatos de Santa Fe Federal.
“Con este armado podríamos contener los 4.800 votos que sacó el PRO el año pasado y además nos quedaríamos con el voto de centro-derecha que venía acompañando a Freyre por herencia de Roberto Scott”, simplificó uno de los operadores. En tanto, por izquierda, los kirchneristas históricos de la ciudad advierten que esta vez no se resignarán a un apoyo testimonial a las resoluciones porotistas. “Queremos sentarnos a la mesa de las decisiones”, se le escuchó decir a uno de sus dirigentes el domingo último en la populosa fiesta de cumpleaños del jefe comunal chovetense, Chiche Bogdanich. Para colmo, la aparición del ex intendente Scott -en una encuesta- como candidato a senador provincial, encolerizó a los viejos kirchneristas. “Si se quieren quedar con todo, no cuenten con nosotros”, amenazó otra vez.
Por otro lado, allegados al jefe lucifuercista Jorge Viano aseguran que el sector no se sumará a ninguna estrategia electoral ajena, pero admiten que, por dentro o por fuera, la agrupación “17 de Octubre-Lealtad” podría presentar listas en busca de una concejalía.
En este mapa político, el futuro de José Freyre es muy auspicioso, siempre y cuando no subestime los desafíos internos pendientes, ni termine afectado en su proyección por la mala imagen del matrimonio Kirchner en Venado (la misma encuesta que le asigna más del 40 por ciento a Freyre, le da un 10 por ciento de intención de voto a Néstor Kirchner), donde hasta ahora no puede recuperar la simpatía del grueso de la población con el mismo ritmo que en otros lares. Aun así, en el entorno del Sillón de Aufranc no se inquietan por estas especulaciones. “Mientras vengan obras, a la gente no le importa nada más”, arriesgan.
(Publicado el lunes 31 de mayo de 2010 en diario El Informe)
Los PRO y los contra
Sostenido en mediciones que le sonríen con un 40 por ciento de intención de voto -las más bajas-, el intendente Freyre confía en que esta serie de anuncios garantizará su reelección, aun cuando sea muy difícil conservar la mayoría legislativa, porque el año próximo se renuevan cuatro bancas y tres de ellas -Gustavo Giner, Bibiana Pieli y Norma Orlanda- son porotistas. Sin embargo, en su carácter de referente de la Liga de Intendentes, de jefe del Departamento Ejecutivo venadense y de líder partidario del PJ local, Freyre tiene por delante varios desafíos pendientes en su propia interna. El más complicado es su relación con los reutemistas locales, con los que desde hace tiempo tiene un vínculo de equilibrio inestable. Así fue mientras Freyre conservó la prescindencia respecto de los armados provinciales y nacionales, pero a partir de su desembarco en el kirchnerismo, el reutemismo -alineado en el Peronismo Federal- lanzó el ultimátum: “Si Poroto se hace el K, nosotros le hacemos la interna”. Al mismo tiempo que buscan el precandidato a intendente venadense, el Tino Spinozzi anunció que después del Mundial saldrá a recorrer la provincia para determinar si presenta la postulación a gobernador, y en esa misma gira, por enésima vez, pedirá paciencia para atenuar la fuga de su tropa rumbo al kirchnerismo, en esa práctica de lealtades sucesivas a la que son tan afectos los intendentes y jefes comunales. Concientes de las dificultades de inventar un candidato, un sector peronista -simpatizante del Lole- y el macrismo, coincidirían en la estrategia de impulsar en Venado la misma Unión PRO que debutó en la provincia de Buenos Aires con el triunfo de Francisco de Narváez sobre Néstor Kirchner. Los promotores de la coalición proyectarían como candidato a intendente al concejal César Merino, y pretenderían entusiasmar a Ricardo Spinozzi y Jorge Lagna, aunque la apuesta es fuerte, porque estos ni siquiera decidieron presentar postulantes propios en las internas, y ahora el convite sería para trabajar por fuera del peronismo. En rigor, no parece descabellado, desde que el líder macrista santafesino, Marcelo Muniagurria, fue vicegobernador de Reutemann en su segundo mandato, aunque también conviene recordar que, el año pasado, el Lole desautorizó la iniciativa del ruralista de inscribir una lista colectora para que el PRO concurriera a las elecciones legislativas nacionales con los candidatos de Santa Fe Federal.
“Con este armado podríamos contener los 4.800 votos que sacó el PRO el año pasado y además nos quedaríamos con el voto de centro-derecha que venía acompañando a Freyre por herencia de Roberto Scott”, simplificó uno de los operadores. En tanto, por izquierda, los kirchneristas históricos de la ciudad advierten que esta vez no se resignarán a un apoyo testimonial a las resoluciones porotistas. “Queremos sentarnos a la mesa de las decisiones”, se le escuchó decir a uno de sus dirigentes el domingo último en la populosa fiesta de cumpleaños del jefe comunal chovetense, Chiche Bogdanich. Para colmo, la aparición del ex intendente Scott -en una encuesta- como candidato a senador provincial, encolerizó a los viejos kirchneristas. “Si se quieren quedar con todo, no cuenten con nosotros”, amenazó otra vez.
Por otro lado, allegados al jefe lucifuercista Jorge Viano aseguran que el sector no se sumará a ninguna estrategia electoral ajena, pero admiten que, por dentro o por fuera, la agrupación “17 de Octubre-Lealtad” podría presentar listas en busca de una concejalía.
En este mapa político, el futuro de José Freyre es muy auspicioso, siempre y cuando no subestime los desafíos internos pendientes, ni termine afectado en su proyección por la mala imagen del matrimonio Kirchner en Venado (la misma encuesta que le asigna más del 40 por ciento a Freyre, le da un 10 por ciento de intención de voto a Néstor Kirchner), donde hasta ahora no puede recuperar la simpatía del grueso de la población con el mismo ritmo que en otros lares. Aun así, en el entorno del Sillón de Aufranc no se inquietan por estas especulaciones. “Mientras vengan obras, a la gente no le importa nada más”, arriesgan.
(Publicado el lunes 31 de mayo de 2010 en diario El Informe)
A un año de las campañas, ya suenan nombres de candidatos en Venado
El presidente del justicialismo santafesino, Ricardo Spinozzi, sentenció, ratificando el anticipo de Jorge Lagna, que el reutemismo -representante en la provincia de Santa Fe de los intereses del Peronismo Federal- competirá con un postulante propio en la interna venadense contra el intendente José Freyre, quien acaba de confirmar elípticamente su precandidatura a la reelección en 2011. El fichaje de Freyre en el Frente para la Victoria no le dejó margen de maniobra al senador provincial, que con este desprendimiento se quedó sin intendencias de su sector en General López, pues en Firmat gobierna el radical Carlos Torres, y en Rufino (Jorge Giordano), Villa Cañás (Jorge Sesnich) y Venado, todos tributan al kirchnerismo.
Si Carlos Reutemann es candidato presidencial, crecen las posibilidades de que el Tino Spinozzi sea senador nacional desde fines del año próximo (en reemplazo del Lole), y al mismo tiempo, reuniría más chances para una proyección a gobernador, o bien a encabezar la nómina de diputados nacionales. En cambio, con el ex corredor fuera de carrera, Spinozzi estará más obligado que nunca a reverdecer laureles en su ciudad y su región. En este sentido, ya trascendieron algunos nombres de potenciales pretendientes del Sillón de Aufranc, entre los cuales no están ni Spinozzi ni Lagna. Una de las figuras más tentadoras para el reutemismo sería el hombre fuerte de Cooperación Seguros y referente de la Comisión Plan Autopistas, Ovidio Butani. Sin embargo, apenas divulgada la versión, el empresario aclaró que su objetivo es colaborar como hasta ahora con el progreso de Venado y la región, desde las instituciones intermedias, y sin inmiscuirse en la política partidaria. Es decir que Ovidio estará cerca de los corredores, pero viales. Y sin pedir pista para la Intendencia, sino autopista para la región.
Tal vez no resulte fácil conseguir un candidato notable, en primer lugar por las exigencias de los líderes del sector, y en segundo término porque el cometido es enfrentar a José Freyre, que está muy bien ubicado en los sondeos de imagen; controla el siempre influyente “aparato municipal” y ya empezó a beneficiarse con fondos enviados desde el Gobierno nacional, luego de una larga sequía de recursos. Aunque son concientes del ambicioso desafío que se aprestan a encarar, los reutemistas confían en bajarle votos a Freyre en la elección primaria, no sólo por las virtudes de su futuro candidato, sino también por los arrumacos del actual intendente con Néstor Kirchner, cuya imagen aún no repunta en el sur santafesino.
En una expresión de deseos, Spinozzi insinuó que una eventual confrontación en la primaria debería ser pacífica, en la búsqueda de conservar la sumatoria de votos en las generales de septiembre, sin poner en riesgo el control político de la Municipalidad para el PJ. Pero una interna siempre predispone a roces, y suele dejar heridos, más aún cuando intervendrían otros actores, como el vianismo, que antes que alinearse en el Peronismo Federal, podría impulsar listas propias para recuperar la concejalía que supo ocupar Patricia Romero.
Estas inesperadas grietas en el peronismo son música para los oídos del Frente Progresista venadense, que ya admite sus aspiraciones de conciliar una lista única municipal para el año que viene, aunque para ello deben obtener acuerdos previos en las mayores fuerzas de la coalición opositora. Los dirigentes más encumbrados son el socialista Oscar Pieroni, actual coordinador del Nodo V, y el radical Lisandro Enrico, secretario parlamentario provincial. En los corrillos políticos ya se los menciona como posibles postulantes a la senaduría provincial por el departamento General López, hoy en manos de Spinozzi. Y ambos también suenan como candidatos a intendente: Pieroni, en pugna con Roberto Meier (¿se lanzará el Tío por cuarta vez consecutiva a la Intendencia?), y Enrico, junto con su correligionario Carlos Díaz Vélez. También serán importantes los dos primeros candidatos a concejal de una hipotética lista de unidad del binnerismo, ya que sólo ceden la banca de Fabián Vernetti, y el PJ resigna las de Gustavo Giner, Bibiana Pieli y Norma Orlanda, por conclusión de mandato. Así pues, con un “2 a 2”, el Frente Progresista quedará con cuatro ediles, al igual que el oficialismo, y el macrismo, con César Merino, tendrá el restante escaño. No obstante, tanto el PRO como Proyecto Sur, de gran rendimiento en los últimos comicios, saldrán en busca de la cuarta banca -un desafío arduo porque se requieren más votos y los principales candidatos a intendente suelen traccionar a sus lista legislativas-, así como en 2009 lo hicieron por la celebérrima quinta banca, donde se impuso el macrista Merino.
La anticipada movida reeleccionista del neokirchnerista José Freyre apuró a los reutemistas al anuncio de una candidatura en la interna justicialista -si bien muchos predicen que antes habrá un arreglo-, y ese escenario entusiasmó a los dispersos binneristas, precisamente en el momento en que ensayan mutuos coqueteos con el propósito de negociar una lista única, como estrategia para contener los votos de todas las fuerzas de la coalición, sobre todo después de la traumática experiencia del año pasado, donde perdieron en la elección general más de 4 mil votos respecto de las primarias.
(Publicado el viernes 7 de mayo de 2010 en diario El Informe)
Si Carlos Reutemann es candidato presidencial, crecen las posibilidades de que el Tino Spinozzi sea senador nacional desde fines del año próximo (en reemplazo del Lole), y al mismo tiempo, reuniría más chances para una proyección a gobernador, o bien a encabezar la nómina de diputados nacionales. En cambio, con el ex corredor fuera de carrera, Spinozzi estará más obligado que nunca a reverdecer laureles en su ciudad y su región. En este sentido, ya trascendieron algunos nombres de potenciales pretendientes del Sillón de Aufranc, entre los cuales no están ni Spinozzi ni Lagna. Una de las figuras más tentadoras para el reutemismo sería el hombre fuerte de Cooperación Seguros y referente de la Comisión Plan Autopistas, Ovidio Butani. Sin embargo, apenas divulgada la versión, el empresario aclaró que su objetivo es colaborar como hasta ahora con el progreso de Venado y la región, desde las instituciones intermedias, y sin inmiscuirse en la política partidaria. Es decir que Ovidio estará cerca de los corredores, pero viales. Y sin pedir pista para la Intendencia, sino autopista para la región.
Tal vez no resulte fácil conseguir un candidato notable, en primer lugar por las exigencias de los líderes del sector, y en segundo término porque el cometido es enfrentar a José Freyre, que está muy bien ubicado en los sondeos de imagen; controla el siempre influyente “aparato municipal” y ya empezó a beneficiarse con fondos enviados desde el Gobierno nacional, luego de una larga sequía de recursos. Aunque son concientes del ambicioso desafío que se aprestan a encarar, los reutemistas confían en bajarle votos a Freyre en la elección primaria, no sólo por las virtudes de su futuro candidato, sino también por los arrumacos del actual intendente con Néstor Kirchner, cuya imagen aún no repunta en el sur santafesino.
En una expresión de deseos, Spinozzi insinuó que una eventual confrontación en la primaria debería ser pacífica, en la búsqueda de conservar la sumatoria de votos en las generales de septiembre, sin poner en riesgo el control político de la Municipalidad para el PJ. Pero una interna siempre predispone a roces, y suele dejar heridos, más aún cuando intervendrían otros actores, como el vianismo, que antes que alinearse en el Peronismo Federal, podría impulsar listas propias para recuperar la concejalía que supo ocupar Patricia Romero.
Estas inesperadas grietas en el peronismo son música para los oídos del Frente Progresista venadense, que ya admite sus aspiraciones de conciliar una lista única municipal para el año que viene, aunque para ello deben obtener acuerdos previos en las mayores fuerzas de la coalición opositora. Los dirigentes más encumbrados son el socialista Oscar Pieroni, actual coordinador del Nodo V, y el radical Lisandro Enrico, secretario parlamentario provincial. En los corrillos políticos ya se los menciona como posibles postulantes a la senaduría provincial por el departamento General López, hoy en manos de Spinozzi. Y ambos también suenan como candidatos a intendente: Pieroni, en pugna con Roberto Meier (¿se lanzará el Tío por cuarta vez consecutiva a la Intendencia?), y Enrico, junto con su correligionario Carlos Díaz Vélez. También serán importantes los dos primeros candidatos a concejal de una hipotética lista de unidad del binnerismo, ya que sólo ceden la banca de Fabián Vernetti, y el PJ resigna las de Gustavo Giner, Bibiana Pieli y Norma Orlanda, por conclusión de mandato. Así pues, con un “2 a 2”, el Frente Progresista quedará con cuatro ediles, al igual que el oficialismo, y el macrismo, con César Merino, tendrá el restante escaño. No obstante, tanto el PRO como Proyecto Sur, de gran rendimiento en los últimos comicios, saldrán en busca de la cuarta banca -un desafío arduo porque se requieren más votos y los principales candidatos a intendente suelen traccionar a sus lista legislativas-, así como en 2009 lo hicieron por la celebérrima quinta banca, donde se impuso el macrista Merino.
La anticipada movida reeleccionista del neokirchnerista José Freyre apuró a los reutemistas al anuncio de una candidatura en la interna justicialista -si bien muchos predicen que antes habrá un arreglo-, y ese escenario entusiasmó a los dispersos binneristas, precisamente en el momento en que ensayan mutuos coqueteos con el propósito de negociar una lista única, como estrategia para contener los votos de todas las fuerzas de la coalición, sobre todo después de la traumática experiencia del año pasado, donde perdieron en la elección general más de 4 mil votos respecto de las primarias.
(Publicado el viernes 7 de mayo de 2010 en diario El Informe)
Heridos por la kirchnerización de Freyre, los reutemistas irían por la Intendencia
El diputado provincial y referente regional del reutemismo, Jorge Lagna, admitió que ante la profundización de los vínculos del intendente José Freyre con el kirchnerismo, su sector estaría “obligado” el año que viene a presentar precandidatos a intendente y a concejales. También señaló que, aun cuando la Casa Rosada multiplique varias veces los envíos de fondos para obra pública en Venado, Freyre pagará el costo político de encolumnarse detrás de Néstor Kirchner, quien desde el conflicto con el campo tiene un techo de imagen positiva del 20 por ciento en la región. En la misma entrevista en el programa En la Tecla (Canal 12), el presidente del bloque “Santa Fe Federal” manifestó que el vuelco de Freyre al kirchnerismo es “por necesidad”, y que comprende que en estas condiciones un intendente tenga que actuar así. Profundizando sobre el tema, Lagna dijo que Freyre exterioriza que fichó con los K por “convicción e ideología”, pues no puede reconocer que lo hace para que la ciudad pueda recibir en apenas un año, a partir de ahora, más recursos nacionales que en los últimos siete, como ya empieza a vislumbrarse. “El (José Freyre) creyó conveniente adscribir al kirchnerismo en pos de lograr más cosas para la ciudad y yo lo entiendo perfectamente, pero no comparto que el intendente de Venado, con todo lo que acá se genera, tenga que firmar solicitadas o adherir al modelo K para obtener recursos (…) No acuerdo con ese estilo de construcción política”, sentenció el Pito.
No obstante, el legislador se comprometió a redoblar esfuerzos para conservar la unidad del sector y así evitar que del viejo tronco scottista plantado en la ciudad en 1993, se desprendan distintas ramas políticas en 2011. Sin embargo, más allá de las buenas intenciones, el matrimonio por conveniencia entre los discípulos de Scott, a estas alturas, sería insostenible, dado que reutemistas como Spinozzi y Lagna no tolerarían que Freyre recorra las calles de la ciudad, delante de sus propias narices, de la mano de los candidatos nacionales y provinciales K.
¿Noemí candidata?
Meses atrás trascendió el nombre de la ex secretaria de Salud scottista, Noemí Azcona, como precandidata a intendente de Venado, si “con Poroto se pudría todo”, aunque por estas horas también se rumorea que podrían apalabrar a un hombre ajeno a la política partidaria para defender en los próximos comicios los intereses del Peronismo Federal, en alianza con otros sectores del PJ local.
Así como es imposible aventurar hoy si Freyre irá por la reelección con todo el peronismo venadense detrás de él, tampoco hay certezas sobre el rumbo que tomaría una formación justicialista alternativa, es decir, si competirá en la interna abierta contra el oficialismo municipal, o si se presentará por afuera.
En este cúmulo de incertidumbres también intervienen los dirigentes K de mayor rodaje, como Julio Eggimann y Oscar Barotto, que perdieron protagonismo a partir de la conversión de Freyre, pero que pugnarán por espacios en la lista de concejales del intendente, sin descartar la confección de una nómina propia, “si no se tienen en cuenta nuestra trayectoria y nuestra lealtad con el Gobierno nacional”, amenazan.
Con Néstor en Olivos
El episodio que habría desbordado la paciencia reutemista fue la presencia de Freyre, el jueves último, en la Quinta de Olivos, donde una veintena de intendentes santafesinos visitó a Néstor Kirchner. Allí, el venadense habló en representación de sus pares, y todos escucharon atentamente el plan pergeñado por el ex Presidente para ganar terreno en la provincia de Santa Fe. Así pues, aprovechando las vacilaciones de Carlos Reutemann para lanzar su precandidatura presidencial -y antes de que asome Jorge Obeid como postulante a la Casa Gris-, los K salieron a la conquista de referentes territoriales reutemistas, cuya fidelidad con el Lole hoy luce más endeble que nunca. Pero no sólo saca ventaja el kirchnerismo de los inescrutables tiempos políticos del ex corredor, sino también de las urgencias de los intendentes, que temen la represalia del electorado por la falta de obras para exhibir. En Olivos, junto a Kirchner y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, estaba, carpeta en mano, el seductor secretario de Obras Públicas de la Nación, tomando nota de las necesidades de los intendentes, que disfrutaban del privilegio de pertenecer.
En ese encuentro también se estableció que la prioridad del Frente para la Victoria no es conciliar un candidato a gobernador con tanta anticipación, sino juntar fuerzas para potenciar el sector después del papelón electoral del 28 de junio último, donde ganó una sola de las 12 bancas en juego en la provincia. Persiguiendo ese objetivo, no sólo estará el líder de los diputados nacionales kirchneristas, Agustín Rossi, sino que hay otros sectores oficialistas en crecimiento, como el Movimiento Evita y la nueva Liga de Intendentes, una reedición de la que se constituyera años atrás en la quinta de Scott, y que ahora reconoce en Freyre a uno de sus más conspicuos referentes.
(Publicado el lunes 19 de abril de 2010 en diario El Informe)
No obstante, el legislador se comprometió a redoblar esfuerzos para conservar la unidad del sector y así evitar que del viejo tronco scottista plantado en la ciudad en 1993, se desprendan distintas ramas políticas en 2011. Sin embargo, más allá de las buenas intenciones, el matrimonio por conveniencia entre los discípulos de Scott, a estas alturas, sería insostenible, dado que reutemistas como Spinozzi y Lagna no tolerarían que Freyre recorra las calles de la ciudad, delante de sus propias narices, de la mano de los candidatos nacionales y provinciales K.
¿Noemí candidata?
Meses atrás trascendió el nombre de la ex secretaria de Salud scottista, Noemí Azcona, como precandidata a intendente de Venado, si “con Poroto se pudría todo”, aunque por estas horas también se rumorea que podrían apalabrar a un hombre ajeno a la política partidaria para defender en los próximos comicios los intereses del Peronismo Federal, en alianza con otros sectores del PJ local.
Así como es imposible aventurar hoy si Freyre irá por la reelección con todo el peronismo venadense detrás de él, tampoco hay certezas sobre el rumbo que tomaría una formación justicialista alternativa, es decir, si competirá en la interna abierta contra el oficialismo municipal, o si se presentará por afuera.
En este cúmulo de incertidumbres también intervienen los dirigentes K de mayor rodaje, como Julio Eggimann y Oscar Barotto, que perdieron protagonismo a partir de la conversión de Freyre, pero que pugnarán por espacios en la lista de concejales del intendente, sin descartar la confección de una nómina propia, “si no se tienen en cuenta nuestra trayectoria y nuestra lealtad con el Gobierno nacional”, amenazan.
Con Néstor en Olivos
El episodio que habría desbordado la paciencia reutemista fue la presencia de Freyre, el jueves último, en la Quinta de Olivos, donde una veintena de intendentes santafesinos visitó a Néstor Kirchner. Allí, el venadense habló en representación de sus pares, y todos escucharon atentamente el plan pergeñado por el ex Presidente para ganar terreno en la provincia de Santa Fe. Así pues, aprovechando las vacilaciones de Carlos Reutemann para lanzar su precandidatura presidencial -y antes de que asome Jorge Obeid como postulante a la Casa Gris-, los K salieron a la conquista de referentes territoriales reutemistas, cuya fidelidad con el Lole hoy luce más endeble que nunca. Pero no sólo saca ventaja el kirchnerismo de los inescrutables tiempos políticos del ex corredor, sino también de las urgencias de los intendentes, que temen la represalia del electorado por la falta de obras para exhibir. En Olivos, junto a Kirchner y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, estaba, carpeta en mano, el seductor secretario de Obras Públicas de la Nación, tomando nota de las necesidades de los intendentes, que disfrutaban del privilegio de pertenecer.
En ese encuentro también se estableció que la prioridad del Frente para la Victoria no es conciliar un candidato a gobernador con tanta anticipación, sino juntar fuerzas para potenciar el sector después del papelón electoral del 28 de junio último, donde ganó una sola de las 12 bancas en juego en la provincia. Persiguiendo ese objetivo, no sólo estará el líder de los diputados nacionales kirchneristas, Agustín Rossi, sino que hay otros sectores oficialistas en crecimiento, como el Movimiento Evita y la nueva Liga de Intendentes, una reedición de la que se constituyera años atrás en la quinta de Scott, y que ahora reconoce en Freyre a uno de sus más conspicuos referentes.
(Publicado el lunes 19 de abril de 2010 en diario El Informe)
Howard Johnson, un lugar para disfrutar... un proyecto para invertir
El próximo jueves, a las 19.30, en la sede central del Jockey Club de Venado Tuerto, con la presencia del presidente de la cadena hotelera Howard Johnson, Alberto Albamonte; el presidente de DYPSA International, Issel Kiperszmid; y el presidente de la entidad anfitriona, David Hinchliff, se llevará a cabo la presentación oficial del proyecto del Hotel Howard Johnson Venado Tuerto, a construirse a partir del mes entrante en las instalaciones del Country del Jockey Club, sobre la Ruta 8.Sobre tan importante acontecimiento para la vida del tradicional club venadense, Hinchliff manifestó su satisfacción por el inminente comienzo de las obras y evaluó que “estamos ante una muy buena alternativa de inversión. Para muchos será una forma de diversificar patrimonio en un activo físico que conservará y aumentará su valor con el transcurrir del tiempo, y con una perspectiva de rentabilidad muy superior a otras inversiones, como casas o departamentos. Los distintos estudios, realizados por consultoras de prestigio internacional, avalan las expectativas previas. A su vez, han confirmado, reiteradamente, que Venado Tuerto, por su ubicación estratégica, su realidad económica y poblacional y desarrollo futuro, es la plaza más atractiva en todo el país para la realización de un hotel de este tipo”.
Además, el directivo señaló que DYPSA International, una prestigiosa desarrolladora de proyectos inmobiliarios, comercializa sus emprendimientos en distintos mercados de mundo, con lo cual “la realización del hotel está asegurada, y con costos establecidos desde el vamos, sin que se puedan alterar bajo ninguna excusa durante el período de construcción”. No obstante, agregó que “nosotros queremos que el empresariado local sea el primer beneficiado por esta oportunidad”, confiando en que aquellos conocedores de la región y su potencialidad “sean los primeros interesados”, dado lo difícil que es hallar atractivos nichos de negocios. En tal sentido, más allá de que la concreción del proyecto esté garantizada en tiempo y forma, entre las autoridades del Jockey Club se percibe un fuerte interés de que inversionistas de la región aprovechen esta posibilidad, siendo que es uno de los proyectos inmobiliarios más importantes en la historia de la ciudad, tanto por la calidad del emprendimiento (cuatro estrellas), como por el monto estimado (10 millones de dólares).
“El hecho de que nuestras instalaciones tengan un valor de 35 millones de dólares nos permitió hacer un brillante negocio de integración con DYPSA y Howard Johnson, y esto nos convertirá en uno de los tres clubes con mayor potencialidad del país. Por otro lado, y desde la óptica de los inversores, estarán colocando, en conjunto, 10 millones de dólares, cuando el valor de los activos integrados supera largamente (en cuatro veces) esa inversión”, consideró.
En esa misma línea de análisis, David Hinchliff puntualizó que “para el socio del club generará además importantes ingresos anuales derivados del hecho de ser propietarios de una parte del hotel, como así también del mayor uso de las instalaciones por parte de los huéspedes, que a los efectos de esta integración recibirán tratamiento de socios. Adicionalmente, un dos por ciento de las utilidades del hotel serán invertidas anualmente en el mejoramiento de nuestras instalaciones”, y valorizó que “el socio apoyó la iniciativa tanto con su concurrencia masiva a las asambleas, como con su voto (más del 90 por ciento a favor), lo cual facilitó que esta idea de un grupo, se plasmara en un proyecto que hoy le pertenece a toda la masa societaria del club”.
Para dimensionar la magnitud del emprendimiento, el presidente del Jockey remarcó que DYPSA es una de las empresas constructoras más grandes del país, y acaba de inaugurar en Puerto Madero el edificio más alto de la Argentina. “DYPSA comenzará la construcción de tres hoteles con este mismo esquema, de acuerdo a la normativa vigente y con todos los requerimientos que hacen a las normas de calidad con los estándares internacionales de Howard Johnson, en Pergamino, Bolívar (con la participación activa de Marcelo Tinelli) y Venado Tuerto. Todos ellos estarán administrados por Howard Johnson, una de las cadenas de hoteles más grandes del mundo”, precisó el directivo. Y añadió que “este punto es fundamental, porque significa volcar toda su experiencia y prestigio al servicio del éxito del proyecto, y la tranquilidad para los inversores de que sus flats serán profesionalmente administrados”. Asimismo, el futuro hotel fue definido por la empresa desarrollista como un “caso líder” y esto les exige extremar los detalles que hacen al desarrollo de esta inversión.
En otro orden, trascendió que en la construcción se involucrarán muchos venadenses, sea como inversores, proveedores de bienes y servicios y mano de obra. Y cuando el proyecto concluya habrá alrededor de 60 puestos de trabajo calificado directo. “Estamos orgullosos de poder contribuir al crecimiento de la ciudad. Creemos que significa un salto de calidad y que Venado Tuerto necesita un hotel de estas características, en el que se podrán desarrollar eventos empresariales, deportivos y sociales impensados hasta este momento”, indicó Hinchliff.
(Publicado el viernes 16 de abril de 2010 en diario El Informe)
Más por "necesidad y urgencia" que por "convicción e ideología"
Exactamente una semana atrás se llevó a cabo una reunión de encumbrados justicialistas en la que el intendente José Freyre bajó línea a sus colaboradores más directos, incluyendo a la mayoría de los miembros de su gabinete, para que abandonen las actitudes dubitativas y salgan a la calle a militar en defensa del gobierno kirchnerista, “por convicción e ideología”. Después de la recordada adhesión al acto del Frente para la Victoria a fines de 2009, en Rosario, Freyre nunca demostró mucho entusiasmo en su vinculación con el kirchnerismo. Con declaraciones del estilo de “voy a estar en los espacios que sean convenientes para la ciudad”, el intendente admitía con brutal honestidad que su conversión al oficialismo se emparentaba con la necesidad de recibir obras públicas y recursos para Venado, que no fue precisamente de las más beneficiadas en casi siete años de gestión K. Aunque ahora esa tendencia está cambiando, y la Casa Rosada es más generosa con los venadenses.
Mientras José Freyre ficha con los K y alecciona a los suyos para que hagan lo propio, el ex intendente Roberto Scott reapareció el viernes último con un duro discurso de manual kirchnerista en el programa En la Tecla (Canal 12), donde centró sus críticas en el grupo Clarín, la Mesa de Enlace, el vicepresidente Julio Cobos, el diputado nacional Francisco De Narváez y el senador nacional Carlos Reutemann, del cual opinó que “no será candidato presidencial, porque es muy frágil cuando lo aprietan. Siempre que lo presionan prefiere no combatir y para ser presidente hay que aguantar todo lo que te puedan decir o hacer”. Incluso, disparó un tiro por elevación contra el senador provincial y presidente del PJ santafesino, el venadense Ricardo Spinozzi, observando que “la opinión de Reutemann le impide ver la realidad”, aunque auguró con suficiencia que más adelante “se va a dar cuenta”. En verdad, la tirantez con Spinozzi viene de lejos. El Tino no olvida ni perdona que en las internas peronistas santafesinas de junio de 2008, cuando se postulaba por el reutemismo para la jefatura partidaria provincial, Scott le dio la espalda y presionó a Freyre para apoyar a Agustín Rossi, bajo el argumento de que “Kirchner es muy duro y no perdona”. Así, advertía sin disimulos a su discípulo que se quedaría sin recursos nacionales si se atrevía a contrariar a los Kirchner. Corría 2008 y eran los tiempos de un José Freyre prescindente, dedicado a conservar las buenas relaciones con el kirchnerismo, el reutemismo y la Mesa de Enlace al mismo tiempo, pero el escenario cambió drásticamente: hoy el debate del campo no desata pasiones en la sociedad; el Lole Reutemann no confirma su candidatura presidencial para fidelizar referentes territoriales; y las arcas exhaustas obligan a intendentes y jefes comunales a recurrir a la Nación en busca de auxilio, más por “necesidad y urgencia” que por “convicción e ideología”.
Mientras José Freyre ficha con los K y alecciona a los suyos para que hagan lo propio, el ex intendente Roberto Scott reapareció el viernes último con un duro discurso de manual kirchnerista en el programa En la Tecla (Canal 12), donde centró sus críticas en el grupo Clarín, la Mesa de Enlace, el vicepresidente Julio Cobos, el diputado nacional Francisco De Narváez y el senador nacional Carlos Reutemann, del cual opinó que “no será candidato presidencial, porque es muy frágil cuando lo aprietan. Siempre que lo presionan prefiere no combatir y para ser presidente hay que aguantar todo lo que te puedan decir o hacer”. Incluso, disparó un tiro por elevación contra el senador provincial y presidente del PJ santafesino, el venadense Ricardo Spinozzi, observando que “la opinión de Reutemann le impide ver la realidad”, aunque auguró con suficiencia que más adelante “se va a dar cuenta”. En verdad, la tirantez con Spinozzi viene de lejos. El Tino no olvida ni perdona que en las internas peronistas santafesinas de junio de 2008, cuando se postulaba por el reutemismo para la jefatura partidaria provincial, Scott le dio la espalda y presionó a Freyre para apoyar a Agustín Rossi, bajo el argumento de que “Kirchner es muy duro y no perdona”. Así, advertía sin disimulos a su discípulo que se quedaría sin recursos nacionales si se atrevía a contrariar a los Kirchner. Corría 2008 y eran los tiempos de un José Freyre prescindente, dedicado a conservar las buenas relaciones con el kirchnerismo, el reutemismo y la Mesa de Enlace al mismo tiempo, pero el escenario cambió drásticamente: hoy el debate del campo no desata pasiones en la sociedad; el Lole Reutemann no confirma su candidatura presidencial para fidelizar referentes territoriales; y las arcas exhaustas obligan a intendentes y jefes comunales a recurrir a la Nación en busca de auxilio, más por “necesidad y urgencia” que por “convicción e ideología”.
(Publicado el martes 13 de abril de 2010 en diario El Informe)
Inminente intervención judicial a Obras Sanitarias
En los próximos días el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes) notificaría a la Cooperativa de Obras Sanitarias de Venado Tuerto sobre la medida cautelar de intervención judicial que operaría a través de un juzgado federal de Rosario, como consecuencia de los acontecimientos suscitados entre septiembre y octubre de 2008, a partir de la pugna electoral entre distintos sectores internos por el control del Consejo de Administración. Si bien no es obligatorio, el juez actuante podría designar como interventor a un funcionario del Inaes, con residencia en la región, y apenas comience el período normalizador -que se extenderá por un plazo indeterminado y deberá costear la empresa- cesarían en sus funciones los actuales consejeros. Por el momento, todo transcurre en el más absoluto hermetismo, hasta el punto tal que la resolución se mantiene bajo “estricta reserva”. La medida que oficializaría el Inaes de un momento a otro obedece a que, según su criterio, una de las listas fue ilegalmente marginada de las elecciones de renovación de consejeros y síndicos de Obras Sanitarias en septiembre de 2008. El origen de la historia se remonta a las asambleas electorales del 17 de agosto de 2008, cuando solo votaron 463 asociados, y el grupo oficialista de los Vecinos Venadenses, con el liderazgo del presidente Eduardo Parodi y el secretario Fabricio Fernández, obtuvo 22 delegados, y la vianista Fuerza Cooperativa, 17. El mes siguiente, los 39 delegados debían tratar la Memoria y Balance y renovar un tercio del Consejo de Administración. Muchos creían que dicha elección sería un trámite para el oficialismo, pero ya se había desatado una interna entre los adeptos a Parodi, aspirante a la reelección, y los de Fernández, el candidato de la renovación; así pues, ante la inminente dispersión de los Veveú, crecía la influencia del bloque vianista, que aun siendo minoría, podía erigirse en el árbitro de la elección de consejeros y, por ende, de la presidencia de Obras Sanitarias.
En ese marco se arribó a la convocatoria a asamblea general de delegados para el 25 de septiembre de 2008, y enseguida se confirmó la ruptura de los Vecinos, porque las fracciones del presidente Parodi y del secretario Fernández admitieron que se presentarían con listas separadas, al mismo tiempo que corrían rumores de que el lucifuercismo apoyaría el sector de Parodi, que sólo tendría que captar tres Veveú para sumar 20 delegados, y así imponer la nómina completa de consejeros y síndicos. Sin embargo, tras el vencimiento del plazo para presentar listas, el Consejo de Administración, con mayoría aliada a Fernández, rechazó la lista de los hombres de Parodi, alegando que había entrado el lunes y, por lo tanto, fuera de término. De inmediato, el líder lucifuercista Jorge Viano y Parodi denunciaron que la lista 1 había ingresado a la sede de la COS también en la mañana del lunes 15, apenas una hora antes que la rechazada lista 2. Luego se supo que el secretario Fernández la había recibido en su domicilio el sábado 13, de manos del apoderado Alejandro Zapata, y la habría sellado en la COS el día siguiente. No obstante, en la documentación aportada por la lista 1, cuya apoderada es la ex concejala Patricia Romero, y que figura en el dictamen del Inaes, se halla una constatación notarial de que ellos concurrieron el domingo 14, a las 11, y la sede social permanecía cerrada, reforzando con un informe de la empresa de monitoreo, según el cual no habían detectado movimientos durante el fin de semana.
Asamblea del 25
En un clima enrarecido se abrió la asamblea general de delegados del jueves 25, con una única lista oficializada y con la presencia del inspector Nelson Arias, por solicitud de la lista 2 al Inaes, pues se consideraban vulnerados en sus derechos. Pero Arias no vino solo, sino con un dictamen del organismo, sugiriendo que el Consejo de Administración, o la propia asamblea de delegados, postergaran la reunión a los fines de completar la investigación, como así también de garantizar la participación y la transparencia. En la misma sintonía, el Concejo venadense había sancionado una resolución recomendando extremar los recaudos para garantizar la transparencia, incluyendo la alternativa de “reprogramar” el cronograma electoral.
Sin embargo, desde el inicio de la asamblea (con asistencia perfecta del lucifuercismo y cuatro ausencias de los Veveú), el oficialismo pretendió apurar la proclamación de la lista única y relativizó las sugerencias del Inaes. Por su parte, Viano reclamó que se votara su moción de suspender la asamblea, en función del dictamen del Inaes, y proceder a una nueva convocatoria. Hasta que se alzaron las manos y la propuesta del lucifuercista cosechó 20 votos (los 17 propios y otros tres de Vecinos díscolos).
El 2 de octubre, en reunión de Consejo de Administración, Parodi impulsó una nueva convocatoria a asamblea de delegados, a partir de la convocatoria a la presentación de listas, en tanto que el grupo de Fernández sostenía que no tenía ningún sentido esa propuesta, por cuanto se había oficializado una sola lista, que debió proclamarse sin más trámites. Además, los Vecinos desplazaron esa misma noche a Parodi de la presidencia, alegando que tras el primer año de gestión había que redistribuir los cargos y “descomprimir” la tensión con los empleados.
Dos semanas después, el 16 de octubre, el oficialismo reanuda la asamblea del 25 de septiembre, como si aquélla hubiera pasado a un “cuarto intermedio”. Sin la presencia de los delegados vianistas, aprobó la Memoria y Balance y proclamó la lista única de consejeros. A partir de entonces, la apoderada Patricia Romero y el candidato a consejero de la lista 2, Marcelo Andereggen, que ya habían abierto un expediente ante el Inaes, reforzaron la queja con un pedido de intervención de la COS, a los efectos de que se proceda a la remoción de los consejeros y a la designación de un interventor para investigar las irregularidades denunciadas, hasta desembocar en una nueva asamblea, en virtud del trato desigual que el Consejo de Administración habría dispensado a las listas, aprobando la de Vecinos Venadenses y rechazando la de Fuerza Cooperativa.
Revés en el Inaes
Luego de casi dos meses de hermetismo, el Inaes emitió la resolución 3164/08 el 29 de diciembre de 2008, declarando irregulares e ineficaces a los actos que establecieron el rechazo o negativa a oficializar la lista 2; a las decisiones tomadas en la asamblea del 16 de octubre (no se la reconoció como asamblea regular); y al desplazamiento de Parodi de la presidencia. Asimismo, instruyó convocar a una nueva asamblea para tratar la Memoria y Balance y renovar autoridades administrativas. Y volver a la composición del Consejo vigente hasta el 1 de octubre para llevar a cabo la resolución 3164/08. A fines de febrero de 2009, las autoridades ejecutivas de la COS impulsaron recursos de reconsideración contra dicha resolución, pero en mayo, la Gerencia de Registro y Legislación del organismo sugirió el rechazo del mencionado recurso. No obstante, a fines de junio, la COS volvió a la carga con un recurso de alzada ante el Ministerio de Desarrollo Social, de quien depende el Inaes, para que se revoquen las resoluciones en su contra. En agosto, mediante el dictamen 3047, el Inaes ratificó sus resoluciones y adelantó que “podría pensarse en una solicitud al juez competente de la nulidad de los actos declarados irregulares e ineficaces (…) y la suspensión cautelar de dichos actos…”, alertando asimismo sobre la posibilidad de “considerar también en la solicitud (…) la intervención judicial de la entidad, como medida cautelar, y persiguiéndose la remoción de los consejeros y síndicos…”. Y también en agosto, la ministra Alicia Kirchner rechazó el recurso de alzada de Obras Sanitarias. Luego, en diciembre último, la Gerencia de Registro y Legislación del Inaes resolvió girar las actuaciones a la Coordinación Técnica del Directorio y a la Oficina de Despacho, como paso previo al pedido de intervención judicial, que revisaría con auditorías contables y de gestión, todo lo ocurrido en la COS desde el 1 de octubre de 2008 a la posesión. Según información proporcionada desde el Inaes a los apoderados de la lista 2, que desde hace un año y medio trabajan en el tema, la intervención saldría “en cuestión de horas”. Sólo cabe esperar, si se concreta, que la normalización sea lo más rápida y austera posible; que la convocatoria a una nueva asamblea devuelva la soberanía a los socios para la elección de sus autoridades; que se investigue y se haga justicia, sin complicidades ni represalias; y que no se resientan ni los servicios ni las grandes obras programadas en los últimos tiempos por la concesionaria de cloacas y agua potable.
(Publicado el lunes 12 de abril de 2010 en diario El Informe)
En ese marco se arribó a la convocatoria a asamblea general de delegados para el 25 de septiembre de 2008, y enseguida se confirmó la ruptura de los Vecinos, porque las fracciones del presidente Parodi y del secretario Fernández admitieron que se presentarían con listas separadas, al mismo tiempo que corrían rumores de que el lucifuercismo apoyaría el sector de Parodi, que sólo tendría que captar tres Veveú para sumar 20 delegados, y así imponer la nómina completa de consejeros y síndicos. Sin embargo, tras el vencimiento del plazo para presentar listas, el Consejo de Administración, con mayoría aliada a Fernández, rechazó la lista de los hombres de Parodi, alegando que había entrado el lunes y, por lo tanto, fuera de término. De inmediato, el líder lucifuercista Jorge Viano y Parodi denunciaron que la lista 1 había ingresado a la sede de la COS también en la mañana del lunes 15, apenas una hora antes que la rechazada lista 2. Luego se supo que el secretario Fernández la había recibido en su domicilio el sábado 13, de manos del apoderado Alejandro Zapata, y la habría sellado en la COS el día siguiente. No obstante, en la documentación aportada por la lista 1, cuya apoderada es la ex concejala Patricia Romero, y que figura en el dictamen del Inaes, se halla una constatación notarial de que ellos concurrieron el domingo 14, a las 11, y la sede social permanecía cerrada, reforzando con un informe de la empresa de monitoreo, según el cual no habían detectado movimientos durante el fin de semana.
Asamblea del 25
En un clima enrarecido se abrió la asamblea general de delegados del jueves 25, con una única lista oficializada y con la presencia del inspector Nelson Arias, por solicitud de la lista 2 al Inaes, pues se consideraban vulnerados en sus derechos. Pero Arias no vino solo, sino con un dictamen del organismo, sugiriendo que el Consejo de Administración, o la propia asamblea de delegados, postergaran la reunión a los fines de completar la investigación, como así también de garantizar la participación y la transparencia. En la misma sintonía, el Concejo venadense había sancionado una resolución recomendando extremar los recaudos para garantizar la transparencia, incluyendo la alternativa de “reprogramar” el cronograma electoral.
Sin embargo, desde el inicio de la asamblea (con asistencia perfecta del lucifuercismo y cuatro ausencias de los Veveú), el oficialismo pretendió apurar la proclamación de la lista única y relativizó las sugerencias del Inaes. Por su parte, Viano reclamó que se votara su moción de suspender la asamblea, en función del dictamen del Inaes, y proceder a una nueva convocatoria. Hasta que se alzaron las manos y la propuesta del lucifuercista cosechó 20 votos (los 17 propios y otros tres de Vecinos díscolos).
El 2 de octubre, en reunión de Consejo de Administración, Parodi impulsó una nueva convocatoria a asamblea de delegados, a partir de la convocatoria a la presentación de listas, en tanto que el grupo de Fernández sostenía que no tenía ningún sentido esa propuesta, por cuanto se había oficializado una sola lista, que debió proclamarse sin más trámites. Además, los Vecinos desplazaron esa misma noche a Parodi de la presidencia, alegando que tras el primer año de gestión había que redistribuir los cargos y “descomprimir” la tensión con los empleados.
Dos semanas después, el 16 de octubre, el oficialismo reanuda la asamblea del 25 de septiembre, como si aquélla hubiera pasado a un “cuarto intermedio”. Sin la presencia de los delegados vianistas, aprobó la Memoria y Balance y proclamó la lista única de consejeros. A partir de entonces, la apoderada Patricia Romero y el candidato a consejero de la lista 2, Marcelo Andereggen, que ya habían abierto un expediente ante el Inaes, reforzaron la queja con un pedido de intervención de la COS, a los efectos de que se proceda a la remoción de los consejeros y a la designación de un interventor para investigar las irregularidades denunciadas, hasta desembocar en una nueva asamblea, en virtud del trato desigual que el Consejo de Administración habría dispensado a las listas, aprobando la de Vecinos Venadenses y rechazando la de Fuerza Cooperativa.
Revés en el Inaes
Luego de casi dos meses de hermetismo, el Inaes emitió la resolución 3164/08 el 29 de diciembre de 2008, declarando irregulares e ineficaces a los actos que establecieron el rechazo o negativa a oficializar la lista 2; a las decisiones tomadas en la asamblea del 16 de octubre (no se la reconoció como asamblea regular); y al desplazamiento de Parodi de la presidencia. Asimismo, instruyó convocar a una nueva asamblea para tratar la Memoria y Balance y renovar autoridades administrativas. Y volver a la composición del Consejo vigente hasta el 1 de octubre para llevar a cabo la resolución 3164/08. A fines de febrero de 2009, las autoridades ejecutivas de la COS impulsaron recursos de reconsideración contra dicha resolución, pero en mayo, la Gerencia de Registro y Legislación del organismo sugirió el rechazo del mencionado recurso. No obstante, a fines de junio, la COS volvió a la carga con un recurso de alzada ante el Ministerio de Desarrollo Social, de quien depende el Inaes, para que se revoquen las resoluciones en su contra. En agosto, mediante el dictamen 3047, el Inaes ratificó sus resoluciones y adelantó que “podría pensarse en una solicitud al juez competente de la nulidad de los actos declarados irregulares e ineficaces (…) y la suspensión cautelar de dichos actos…”, alertando asimismo sobre la posibilidad de “considerar también en la solicitud (…) la intervención judicial de la entidad, como medida cautelar, y persiguiéndose la remoción de los consejeros y síndicos…”. Y también en agosto, la ministra Alicia Kirchner rechazó el recurso de alzada de Obras Sanitarias. Luego, en diciembre último, la Gerencia de Registro y Legislación del Inaes resolvió girar las actuaciones a la Coordinación Técnica del Directorio y a la Oficina de Despacho, como paso previo al pedido de intervención judicial, que revisaría con auditorías contables y de gestión, todo lo ocurrido en la COS desde el 1 de octubre de 2008 a la posesión. Según información proporcionada desde el Inaes a los apoderados de la lista 2, que desde hace un año y medio trabajan en el tema, la intervención saldría “en cuestión de horas”. Sólo cabe esperar, si se concreta, que la normalización sea lo más rápida y austera posible; que la convocatoria a una nueva asamblea devuelva la soberanía a los socios para la elección de sus autoridades; que se investigue y se haga justicia, sin complicidades ni represalias; y que no se resientan ni los servicios ni las grandes obras programadas en los últimos tiempos por la concesionaria de cloacas y agua potable.
(Publicado el lunes 12 de abril de 2010 en diario El Informe)
Las fotos de Rostom, con apoyo popular e indiferencia de los suyos
La concejala oficialista Liliana Rostom, con bastante inocencia política, confesó el viernes último que estaba “sorprendida” por la repercusión nacional de sus últimas iniciativas legislativas. Según ella, no había motivos para que su proyecto de resolución generara tamaña polvareda. Pero tendría que saber Rostom que no era más de lo mismo solicitar autorización a la Cámara de Apelaciones en lo Penal para que, cada 30 días, el Concejo pudiera disponer de un informe sobre la evolución de las causas judiciales. Sin embargo, ese pedido fue eclipsado por el otro requerimiento incluido en el mismo proyecto, con la solicitud de autorización para que los medios de prensa pudieran publicar las fotografías de los delincuentes condenados por episodios de robo con uso de armas.
Sucede que Rostom, en su larga trayectoria como secretaria del Departamento Ejecutivo, tanto en Maestranza, con Roberto Scott, como en Espacios Públicos, con José Freyre, se destacaba por su prepotencia de trabajo, y no por trenzarse en debates de fondo. Pero en este tema que planteó con tanta naturalidad, incluso subestimando su trascendencia (“sólo es un pedido de autorización”, deslizó), se involucra en una honda porfía ideológica, alinéandose con los defensores de la “mano dura”, en oposición a la tendencia de los denominados “garantistas”.
A fines de la semana pasada, una encuesta en la edición electrónica de La Capital estableció que más del 90 por ciento de los votantes coincide con el Proyecto Rostom, y en una medición del envío televisivo regional En la Tecla (Canal 12), durante una entrevista en vivo con la autora de la polémica iniciativa, entre varias decenas de mensajes de texto y llamados telefónicos, las adhesiones crecieron hasta un 95 por ciento. Tan abrumadora mayoría tal vez obedezca a la falta de respuestas desde los poderes político y judicial ante el fenómeno de la inseguridad, aunque ya se probó en la Argentina, con el paquete de leyes impulsada por Juan Carlos Bloomberg, que ese endurecimiento no sirvió de nada, así como tampoco se redujeron los índices de delincuencia en los países, o estados, que legalizaron la pena de muerte.
Rostom alega que con la divulgación de los retratos de los condenados, la sociedad podrá protegerse, aunque la verdad es que la prevención desde el Estado tendría que empezar mucho antes, y por eso debería priorizarse otra clase de proyectos, que tiendan a evitar sucesos desagradables en virtud de la exclusión social, en lugar de resignarse a fotografiar a los autores de los mismos. Además, si el sistema carcelario está bien lejos de resocializar a sus pobladores (las más peligrosas bandas se forman en los presidios), la circulación de fotos impediría la inclusión social hasta de los pocos que en ese ambiente pueden regenerarse. Así, nadie tendría una “nueva oportunidad” y hasta se correría el riesgo de retroceder a la proliferación de “escraches”.
Sindicada como una de las sobrevivientes del viejo tronco scottista en el gabinete porotista, a partir de 2007, la técnica vial, ahora desde el Concejo, hubiera tenido el camino liberado para estos proyectos en la etapa scottista; en cambio, el psicólogo Freyre se habría disgustado con el arranque de Rostom, que no lo consultó previamente. Y esa misma actitud independiente acabó aislando a la concejala, que tampoco consiguió el apoyo de sus pares oficialistas, que habrían consultado al teléfono más cercano al Sillón de Aufranc. Con el intendente enojado, sus compañeros dándole la espalda -hasta Gustavo Giner, el más scottista del porotismo- y los opositores saliendo al cruce, como el radical Carlos Díaz Vélez, la propia Liliana Rostom descuenta que, más allá del abrumador respaldo popular y la inusitada trascendencia mediática, el proyecto acabará en el olvido en la Comisión de Gobierno, y si tiene un poco más de suerte, desembarcará en el recinto para que la mayoría del cuerpo fagocite la defensa casi solitaria de la autora.
Sucede que Rostom, en su larga trayectoria como secretaria del Departamento Ejecutivo, tanto en Maestranza, con Roberto Scott, como en Espacios Públicos, con José Freyre, se destacaba por su prepotencia de trabajo, y no por trenzarse en debates de fondo. Pero en este tema que planteó con tanta naturalidad, incluso subestimando su trascendencia (“sólo es un pedido de autorización”, deslizó), se involucra en una honda porfía ideológica, alinéandose con los defensores de la “mano dura”, en oposición a la tendencia de los denominados “garantistas”.
A fines de la semana pasada, una encuesta en la edición electrónica de La Capital estableció que más del 90 por ciento de los votantes coincide con el Proyecto Rostom, y en una medición del envío televisivo regional En la Tecla (Canal 12), durante una entrevista en vivo con la autora de la polémica iniciativa, entre varias decenas de mensajes de texto y llamados telefónicos, las adhesiones crecieron hasta un 95 por ciento. Tan abrumadora mayoría tal vez obedezca a la falta de respuestas desde los poderes político y judicial ante el fenómeno de la inseguridad, aunque ya se probó en la Argentina, con el paquete de leyes impulsada por Juan Carlos Bloomberg, que ese endurecimiento no sirvió de nada, así como tampoco se redujeron los índices de delincuencia en los países, o estados, que legalizaron la pena de muerte.
Rostom alega que con la divulgación de los retratos de los condenados, la sociedad podrá protegerse, aunque la verdad es que la prevención desde el Estado tendría que empezar mucho antes, y por eso debería priorizarse otra clase de proyectos, que tiendan a evitar sucesos desagradables en virtud de la exclusión social, en lugar de resignarse a fotografiar a los autores de los mismos. Además, si el sistema carcelario está bien lejos de resocializar a sus pobladores (las más peligrosas bandas se forman en los presidios), la circulación de fotos impediría la inclusión social hasta de los pocos que en ese ambiente pueden regenerarse. Así, nadie tendría una “nueva oportunidad” y hasta se correría el riesgo de retroceder a la proliferación de “escraches”.
Sindicada como una de las sobrevivientes del viejo tronco scottista en el gabinete porotista, a partir de 2007, la técnica vial, ahora desde el Concejo, hubiera tenido el camino liberado para estos proyectos en la etapa scottista; en cambio, el psicólogo Freyre se habría disgustado con el arranque de Rostom, que no lo consultó previamente. Y esa misma actitud independiente acabó aislando a la concejala, que tampoco consiguió el apoyo de sus pares oficialistas, que habrían consultado al teléfono más cercano al Sillón de Aufranc. Con el intendente enojado, sus compañeros dándole la espalda -hasta Gustavo Giner, el más scottista del porotismo- y los opositores saliendo al cruce, como el radical Carlos Díaz Vélez, la propia Liliana Rostom descuenta que, más allá del abrumador respaldo popular y la inusitada trascendencia mediática, el proyecto acabará en el olvido en la Comisión de Gobierno, y si tiene un poco más de suerte, desembarcará en el recinto para que la mayoría del cuerpo fagocite la defensa casi solitaria de la autora.
Tragicómico homenaje a Pellisier
Insólita fue la situación que se vivió en la media tarde del viernes último en el patio interno de la Intendencia, con motivo del ingreso en la Galería de Vecinos Notables “José Aufranc”, del músico Jovel Quinteros y, al mismo tiempo, de la colocación en la Galería del Recuerdo “José Ravera”, de las imágenes de Mariano García -un innovador de viejas trilladoras-, del mítico Cine Teatro Opera, y de Américo Passini y Francisco Pelissier, “destacados ciclistas de Venado Tuerto de la década del ’30”, según información entregada a la prensa por la Coordinación de Juventud y Tercera Edad.No pasó mucho tiempo hasta que los más veteranos y memoriosos venadenses, como el director de LT29 y conspicuo miembro de la Comisión de Nomenclatura del Concejo, Hilmar Long, expresara sus dudas ante la mención de Pellisier, incorporado entre los distinguidos por un ignoto “Consejo de Abuelos”, según cuenta el jefe de la repartición organizadora, Franco Balzaretti.
Poco después se supo que si bien Francis (no Francisco) Pelissier fue un avezado ciclista de la década del ‘20, no tenía nada de venadense, ni siquiera de argentino, sino que era francés. Para más datos, los Pelissier formaban un team deportivo liderado por Henri, ganador del Tour de Francia en 1923, y que constituían además sus hermanos Francis y Charles. Con el tiempo, a través de sus proezas, los Pelissier se convirtieron en toda una institución en el ciclismo francés, y aún hoy se les guarda un lugar preferente en el panteón de los ilustres. Incluso, se comercializaron bicicletas con su nombre, con las que compitieron grandes pedalistas.
Durante el acto oficial, en el instante de presentar la imagen del presunto ciclista venadense Francisco Pelissier, sorprendió que no asistieran familiares y, más aún, que no se leyeran sus pergaminos, como sí sucedió con Pololo Passini, de envidiables 94 años.
Desde el viernes permanece (o permanecía) el retrato de Francis Pelissier en la galería municipal, luciendo su apellido estampado en la remera, sin que nadie pueda negar sus condiciones como deportista, pero, cabe insistir, el famoso ciclista no es Francisco, como informaron los Balzaretti, sino Francis; no es venadense, sino galo, y se le rindieron honores sin que sus retoños europeos se enteraran, tal vez en una confusión con la marca Pelissier, que bien pudo haber usado Américo Passini, crédito del sur santafesino.
Ahora bien, sería un grueso error que se tomara el caso sólo como una anécdota risueña, pues esta seguidilla de reconocimientos -sin entrar a juzgar los merecimientos-, requiere estándares de objetividad y coherencia, de modo tal que estos homenajes en vida sean sentidos por la comunidad, trasciendan el gobierno de turno y adquieran la estatura de una política de Estado municipal en tributo a sus hijos dilectos. Por ello, sin el sustento de la rigurosidad, y sin el indispensable control legislativo, ciertas iniciativas -plausibles pero mal instrumentadas- corren el riesgo de desmoronarse más temprano que tarde. Y así serán descolgados los cuadros fuera de lugar, como el de Francis Pelissier, y otros que, en cambio, ameritan ocupar ese sitial de privilegio.
(Publicado el lunes 22 de marzo de 2010 en diario El Informe)
Ya van 200 años y no sabemos cómo hacer para que empiecen las clases
Tal vez el mayor escándalo sea cómo se naturalizó en los últimos años la incertidumbre sobre el comienzo de las clases en la Argentina, y en particular en Santa Fe. Resulta asimismo lamentable que en este conflicto sistemático, que coloca a los alumnos en la condición de rehenes, los antagonistas sean el gobierno provincial y los sindicatos docentes, ante la absoluta prescindencia de los padres, que deberían intervenir activamente, a través de las cooperadoras escolares, o de otras organizaciones, sea para mediar, sea para apoyar alguna de las posiciones en pugna.
Algunos gremios ya adelantaron su rechazo al aumento del 7 por ciento ofrecido por la Provincia, y otros, como Amsafe, tienen asambleas departamentales mañana y asamblea provincial el viernes, aunque, a juzgar por las declaraciones de sus más encumbrados referentes, “la oferta oficial es insatisfactoria” y, en todo caso, la discrepancia estará centrada en la mayor o menor rigurosidad del plan de lucha a iniciarse el lunes próximo.
Una vez más hay que redactar la crónica de una huelga docente anunciada. Una vez más hay que alertar sobre el fracaso de todos los actores por no encontrar solución para un cúmulo de reclamos que tiene como principal ingrediente a la cuestión salarial.
Gobierno y sindicatos docentes entraron una vez más en una espiral belicosa que colisiona con sus propios discursos, en una suerte de guerra fría que resiente la formación de los alumnos y conspira contra la igualdad de oportunidades que otrora distinguió a la escuela pública argentina. Incluso, en esta oportunidad, desde el Ministerio de Educación binnerista se deslizó la alternativa de descontar los días de ausencia a los huelguistas, agregando así otro elemento de tensión.
Hay argumentos de sobra para defender cada tesitura: los maestros santafesinos alegan que el 7 por ciento de aumento que les ofrece el gobierno para esta etapa ni siquiera compensa la inflación que les carcomió los salarios en los últimos meses, sin olvidar que, más allá de los porcentajes, poco y nada se puede hacer en la Argentina de hoy con haberes inferiores a 2 mil pesos mensuales en la base de la escala. Contra estos planteos, la Provincia recuerda que aun con los aumentos acordados en paritarias entre el Gobierno y los sindicatos docentes nacionales, dichos salarios no alcanzarán a igualar la línea de lo que ya se paga en Santa Fe. También advierte que en otros gremios son pocos los que consiguieron en los últimos tiempos un incremento del 7 por ciento. Y reprocha a los sindicalistas por no valorizar el proceso de titularización por concurso que comenzó el año pasado y continúa hoy y mañana con el ofrecimiento de 1.200 cargos.
Además, en el terreno político la gestión del Frente Progresista le achaca culpas a la oposición justicialista en la Legislatura, que levanta la mano para aprobar los tributos coparticipables (como inmobiliarios y patente automotor), pero niega la reincorporación del impuesto a los ingresos brutos a la industria y la construcción, por ejemplo, que permitiría al Estado provincial contar con recursos para afrontar en mejores condiciones la ola de reclamos salariales de los empleados públicos. Y objeta a la Nación, que cuenta con un Ministerio de Educación pero no tiene escuelas ni docentes, por el dinero que adeuda a Santa Fe en virtud de una descomunal concentración de recursos que afecta a todas las provincias, y que tiene su origen en la década menemista, cuando se transfirieron los servicios educativos a las provincias, pero no los recursos para sostenerlos. Hoy, esa distorsión presupuestaria, continúa sin corregirse.
En consecuencia, si entre gobernantes y maestros no hay atisbos de conciliación, los primeros porque no tienen con qué, y los segundos porque necesitan un poco más, habría que embarcarse en un debate de fondo, hasta generar una fórmula de equilibrio, como la que existe en Venado para ajustar las tasas o las tarifas de Obras Sanitarias, o en la Nación con la movilidad jubilatoria, para evitar que cada inicio de ciclo lectivo se transforme en un callejón sin salida -hasta que una de las partes tiene que ceder por el desgaste o el costo político-, con los chicos como mudos testigos de una porfía que les niega el rol de sujetos protagónicos del proceso de enseñanza-aprendizaje y los relega a la condición de objetos marginales.
Tal vez pueda ser posible esa política de Estado para 2011, porque en el Año del Bicentenario, entre tantas asignaturas pendientes, y tantas promesas grandilocuentes, las clases no empiezan, y así, por más que vibren los atriles, la brecha entre los que más tienen y los que menos tienen, se seguirá agrandando, y los privilegiados, como la realidad se empecina en demostrar, no serán precisamente los niños.
(Publicado el miércoles 24 de febrero de 2010 en diario El Informe)
Algunos gremios ya adelantaron su rechazo al aumento del 7 por ciento ofrecido por la Provincia, y otros, como Amsafe, tienen asambleas departamentales mañana y asamblea provincial el viernes, aunque, a juzgar por las declaraciones de sus más encumbrados referentes, “la oferta oficial es insatisfactoria” y, en todo caso, la discrepancia estará centrada en la mayor o menor rigurosidad del plan de lucha a iniciarse el lunes próximo.
Una vez más hay que redactar la crónica de una huelga docente anunciada. Una vez más hay que alertar sobre el fracaso de todos los actores por no encontrar solución para un cúmulo de reclamos que tiene como principal ingrediente a la cuestión salarial.
Gobierno y sindicatos docentes entraron una vez más en una espiral belicosa que colisiona con sus propios discursos, en una suerte de guerra fría que resiente la formación de los alumnos y conspira contra la igualdad de oportunidades que otrora distinguió a la escuela pública argentina. Incluso, en esta oportunidad, desde el Ministerio de Educación binnerista se deslizó la alternativa de descontar los días de ausencia a los huelguistas, agregando así otro elemento de tensión.
Hay argumentos de sobra para defender cada tesitura: los maestros santafesinos alegan que el 7 por ciento de aumento que les ofrece el gobierno para esta etapa ni siquiera compensa la inflación que les carcomió los salarios en los últimos meses, sin olvidar que, más allá de los porcentajes, poco y nada se puede hacer en la Argentina de hoy con haberes inferiores a 2 mil pesos mensuales en la base de la escala. Contra estos planteos, la Provincia recuerda que aun con los aumentos acordados en paritarias entre el Gobierno y los sindicatos docentes nacionales, dichos salarios no alcanzarán a igualar la línea de lo que ya se paga en Santa Fe. También advierte que en otros gremios son pocos los que consiguieron en los últimos tiempos un incremento del 7 por ciento. Y reprocha a los sindicalistas por no valorizar el proceso de titularización por concurso que comenzó el año pasado y continúa hoy y mañana con el ofrecimiento de 1.200 cargos.
Además, en el terreno político la gestión del Frente Progresista le achaca culpas a la oposición justicialista en la Legislatura, que levanta la mano para aprobar los tributos coparticipables (como inmobiliarios y patente automotor), pero niega la reincorporación del impuesto a los ingresos brutos a la industria y la construcción, por ejemplo, que permitiría al Estado provincial contar con recursos para afrontar en mejores condiciones la ola de reclamos salariales de los empleados públicos. Y objeta a la Nación, que cuenta con un Ministerio de Educación pero no tiene escuelas ni docentes, por el dinero que adeuda a Santa Fe en virtud de una descomunal concentración de recursos que afecta a todas las provincias, y que tiene su origen en la década menemista, cuando se transfirieron los servicios educativos a las provincias, pero no los recursos para sostenerlos. Hoy, esa distorsión presupuestaria, continúa sin corregirse.
En consecuencia, si entre gobernantes y maestros no hay atisbos de conciliación, los primeros porque no tienen con qué, y los segundos porque necesitan un poco más, habría que embarcarse en un debate de fondo, hasta generar una fórmula de equilibrio, como la que existe en Venado para ajustar las tasas o las tarifas de Obras Sanitarias, o en la Nación con la movilidad jubilatoria, para evitar que cada inicio de ciclo lectivo se transforme en un callejón sin salida -hasta que una de las partes tiene que ceder por el desgaste o el costo político-, con los chicos como mudos testigos de una porfía que les niega el rol de sujetos protagónicos del proceso de enseñanza-aprendizaje y los relega a la condición de objetos marginales.
Tal vez pueda ser posible esa política de Estado para 2011, porque en el Año del Bicentenario, entre tantas asignaturas pendientes, y tantas promesas grandilocuentes, las clases no empiezan, y así, por más que vibren los atriles, la brecha entre los que más tienen y los que menos tienen, se seguirá agrandando, y los privilegiados, como la realidad se empecina en demostrar, no serán precisamente los niños.
(Publicado el miércoles 24 de febrero de 2010 en diario El Informe)
Freyre bajó el perfil del "efecto depuración"
El anuncio de las modificaciones parciales en el gabinete venadense llegó justo sobre la hora, cuando no se podía esperar más, porque la oposición hincaba los dientes y ya se hacía sentir. Poco antes de iniciar su veraneo, el intendente José Freyre ratificó a la mayoría de sus colaboradores de la primera línea del gobierno municipal, comprendiendo que el tiempo comenzaba a jugarle en contra, porque, como lo denunciaron los radicales, se deterioraba la imagen y la autoridad, incluso de aquellos que él sabía que continuarían en funciones. Además, Freyre no tenía mucho margen de maniobra, porque en su grupo de trabajo no sobraban los candidatos para el “plan recambio”. Tanto es así que las tres caras nuevas, no lo son tanto, pues Ricardo Repetto se desempeñaba como delegado municipal ante la Cooperativa de Obras Sanitarias, Duilio Martini trabajaba en el tema viviendas y Esteban Monje hacía lo suyo en Obras Públicas. Pero así como es reprochable el espacio que suelen ganarse los paracaidistas de turno, en esta ocasión recibe un justo reconocimiento el porotista de la primera hora Ricardo Repetto, que siempre quedaba fuera de la distribución de cargos jerarquizados o candidaturas expectantes, pero pese a todo mantenía la lealtad a Freyre. Además, accede a una función pública -aún no especificada- después de largos años de militancia en entidades solidarias y del ámbito gremial empresario, como la vicepresidencia que ejerce en la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe).
Tal vez para no exponer en exceso a los desplazados, Freyre mencionó solamente a los que seguirán actuando en la Intendencia, pero esa contemplación le quitó intensidad a la medida, pues ni siquiera se habló hasta el momento de los 10 o 12 funcionarios a los que les habría sido aceptada la renuncia.
Tampoco fueron salidas ruidosas, en la primera línea del gabinete, las del secretario de Obras Públicas, Daniel Dabove, y el secretario de Servicios Públicos, Raúl Debonis, que abandonarán sus funciones, pero desembarcarán en otras áreas. Más aún, Dabove, uno de los funcionarios más conocedores de los temas de la ciudad, iría al mismo rol de gestión y planificación -se desconoce con qué jerarquía- que Freyre había creado “a su medida” y que nunca pudo asumir por falta de reemplazante en Obras Públicas.
En uno de los tramos sobresalientes de la conferencia de prensa, el intendente reveló que la aceptación de las renuncias había sido para demostrar que “nadie tiene el sillón comprado”, en un gesto político que abarca a todos, a los desplazados, pero también a los ratificados. En consecuencia, cabe esperar, desde el mes entrante, en el inicio concreto de la segunda mitad del mandato, que todos los miembros del gabinete interpreten el requerimiento de más estrecho contacto con los vecinos, mayor compromiso con la función y creatividad suficiente “para generar cosas nuevas”. En suma, el intendente Freyre reconoció, sin ponerlo en palabras, un relajamiento en la gestión y una distracción de energías en asuntos menores (¿internas palaciegas?), que ya habían empezado a hacer mella en su propia imagen. Por estas causas se apuró a relanzar, con algunos cambios, esta segunda etapa, al mismo tiempo que disfruta de los primeros favores concedidos por la Casa Rosada tras su -poco creíble- conversión al kirchnerismo.
Si había sorprendido a propios y extraños con la aceptación de todas las renuncias, Freyre volvió a dejar estupefactos a unos cuantos con su exasperada reacción contra el concejal radical Carlos Díaz Vélez, al que sólo le faltó calificar de “conspirador y destituyente”. Con una “mayoría automática” propia, lo peor que puede hacerse es dar lugar al lucimiento gratuito de una figura opositora, y así lo posibilitó el porotismo con una descarga tan encarnizada sobre Díaz Vélez, que ya les había sacado ventaja, sin demasiado esfuerzo, en la polémica de los decks, obligando al oficialismo a reconocer el grueso error de autorizar su instalación sin la autorización del Concejo, quien más tarde debió avalar el hecho consumado. Al regreso de Freyre se supone que se terminará de armar este inédito rompecabezas de verano, aún con muchas piezas sueltas, pues quedaron en el aire numerosos reparticiones importantes, como Legal y Técnica, Cultura y Vecinales, cuyo futuro se dilucidará en las próximas semanas. Y nombres que se confirmaron, pero sin saber dónde recalarán. También hay varios que se fueron, pero aún son un misterio. Y uno que entraba seguro, el spinozzista Miguel Pedrola, habría quedado fuera del gabinete, generando otro factor de discordia con un reutemismo regional que aún no digiere la kirchnerización porotista y, por lo bajo, promete venganza.
(Publicado el viernes 29 de enero de 2010 en diario El Informe)
Tal vez para no exponer en exceso a los desplazados, Freyre mencionó solamente a los que seguirán actuando en la Intendencia, pero esa contemplación le quitó intensidad a la medida, pues ni siquiera se habló hasta el momento de los 10 o 12 funcionarios a los que les habría sido aceptada la renuncia.
Tampoco fueron salidas ruidosas, en la primera línea del gabinete, las del secretario de Obras Públicas, Daniel Dabove, y el secretario de Servicios Públicos, Raúl Debonis, que abandonarán sus funciones, pero desembarcarán en otras áreas. Más aún, Dabove, uno de los funcionarios más conocedores de los temas de la ciudad, iría al mismo rol de gestión y planificación -se desconoce con qué jerarquía- que Freyre había creado “a su medida” y que nunca pudo asumir por falta de reemplazante en Obras Públicas.
En uno de los tramos sobresalientes de la conferencia de prensa, el intendente reveló que la aceptación de las renuncias había sido para demostrar que “nadie tiene el sillón comprado”, en un gesto político que abarca a todos, a los desplazados, pero también a los ratificados. En consecuencia, cabe esperar, desde el mes entrante, en el inicio concreto de la segunda mitad del mandato, que todos los miembros del gabinete interpreten el requerimiento de más estrecho contacto con los vecinos, mayor compromiso con la función y creatividad suficiente “para generar cosas nuevas”. En suma, el intendente Freyre reconoció, sin ponerlo en palabras, un relajamiento en la gestión y una distracción de energías en asuntos menores (¿internas palaciegas?), que ya habían empezado a hacer mella en su propia imagen. Por estas causas se apuró a relanzar, con algunos cambios, esta segunda etapa, al mismo tiempo que disfruta de los primeros favores concedidos por la Casa Rosada tras su -poco creíble- conversión al kirchnerismo.
Si había sorprendido a propios y extraños con la aceptación de todas las renuncias, Freyre volvió a dejar estupefactos a unos cuantos con su exasperada reacción contra el concejal radical Carlos Díaz Vélez, al que sólo le faltó calificar de “conspirador y destituyente”. Con una “mayoría automática” propia, lo peor que puede hacerse es dar lugar al lucimiento gratuito de una figura opositora, y así lo posibilitó el porotismo con una descarga tan encarnizada sobre Díaz Vélez, que ya les había sacado ventaja, sin demasiado esfuerzo, en la polémica de los decks, obligando al oficialismo a reconocer el grueso error de autorizar su instalación sin la autorización del Concejo, quien más tarde debió avalar el hecho consumado. Al regreso de Freyre se supone que se terminará de armar este inédito rompecabezas de verano, aún con muchas piezas sueltas, pues quedaron en el aire numerosos reparticiones importantes, como Legal y Técnica, Cultura y Vecinales, cuyo futuro se dilucidará en las próximas semanas. Y nombres que se confirmaron, pero sin saber dónde recalarán. También hay varios que se fueron, pero aún son un misterio. Y uno que entraba seguro, el spinozzista Miguel Pedrola, habría quedado fuera del gabinete, generando otro factor de discordia con un reutemismo regional que aún no digiere la kirchnerización porotista y, por lo bajo, promete venganza.
(Publicado el viernes 29 de enero de 2010 en diario El Informe)
Freyre deshoja la margarita: este se va... este se queda... este se va...
Una treintena de secretarios, subsecretarios, directores y coordinadores, entre otros, fue “pasada a disponibilidad” por el intendente José Freyre, mediante una medida que alcanzó repercusión nacional y que, en principio, es más propia del estilo de Roberto Scott, que del mesurado psicólogo que desde hace poco más de dos años ocupa el Sillón de Aufranc. Si bien es cierto que el antecesor Scott adoptó una determinación semejante a principio de 2002, fue en el marco de una crisis económica nacional, pero sin mayores disgustos con el desempeño de sus colaboradores. Hoy, por el contrario, la conocida estrechez de las cuentas públicas municipales tiene una incidencia mínima en el desmantelamiento, y es la disconformidad de Freyre con la actuación de varios de sus funcionarios la causa excluyente de la aceptación de las renuncias que les había pedido y que, está a la vista, no había sido por mero protocolo.
Ante la percepción popular de que la planta política está sobredimensionada y que la mayoría de sus integrantes no cumplió con las demandas, la iniciativa del intendente fue bienvenida, al menos por los venadenses que acostumbran a exteriorizar sus conclusiones en los medios de comunicación. Algunos de los defenestrados, cuchichean off the reccord que es imposible satisfacer a la gente cuando no se cuenta ni siquiera con los recursos elementales, pero a estas alturas ya no es excusa: tendrían que haberlo denunciado en voz alta ante la población, o bien plantearlo en la intimidad frente al intendente Freyre, con la carta de la renuncia en la mano.
Ante un creciente malestar de la gente, que ya estaba atravesando distintas áreas de la gestión, Freyre apeló a un efecto shock, aceptando la renuncia de todos, para luego evaluarlas una por una, aunque desde el primer momento se confirmó la continuidad de Sergio Druetta, en Gobierno; Pedro Bustos, en Salud y Acción Social; y Darío Mascioli, en Desarrollo Productivo, que desde ahora serán los hombres más fortalecidos del gabinete porotista. Aunque Freyre no eludió las responsabilidades propias por las deficiencias de la administración, este desplazamiento masivo precipitó la condena social sobre el conjunto de colaboradores, mitigando las eventuales críticas sobre el intendente. Atenta a la evolución de los sucesos, la oposición no perdió tiempo y embistió contra el supuesto “efectismo mediático” del cambio de algunos nombres para que, al final, según intuyen, no cambie nada. En tal sentido, todos coincidieron en cuestionar a José Freyre en su rol de seleccionador de colaboradores y coordinador general de la funciones de cada uno, como también de la interacción en el gabinete. Desde las más duras objeciones del vianismo que el grupo gobernante no resultaba tan castigado por los opositores. Radicales y socialistas alertaron enseguida sobre la “falta de liderazgo” y las “internas paralizantes”, y hasta alertaron que todo podría tratarse de un “amague”.
Sin embargo, una vez superado el efecto sorpresa de la iniciativa, surgirán los desafíos más complicados que el intendente de la ciudad deberá enfrentar, el mes entrante o, a más tardar, en marzo:
- Ante la dimensión que adquirió su decisión política, Freyre no podrá revalidar, por ejemplo, el 90 por ciento de sus colaboradores, ni mucho menos, porque así daría lugar a la sospecha del “efectismo mediático” que la oposición se apuró en advertir la semana pasada. Y también defraudará las expectativas de los venadenses que sinceramente habían elogiado la presunta vocación renovadora.
- Por otro lado, el intendente anticipó que se tomaría su tiempo para resolver, ¿pero cuánto tiempo? Deberá saber que si transcurren las semanas, o todo el verano, y la Municipalidad no se desmorona, la ciudadanía se preguntará si realmente es necesario volver a completar la burocracia política de varias decenas de funcionarios de dudosa productividad. Si bien transitamos un enero de receso y escasa actividad, el mismísimo intendente demuestra que la administración puede funcionar con mucho menos personal político, y con la ayuda de personal de carrera, aun cuando varios de los funcionarios desplazados se acerquen hasta San Martín y Marconi para firmar cheques o convenios pendientes.
- Luego, si Freyre descartase, por ejemplo, a la mitad de los renunciados, habrá cumplido con las expectativas creadas, pero, ¿estará en condiciones de sustituirlos con dirigentes más eficientes y comprometidos? ¿Habrá cambiado algo la situación de fines de 2007, cuando Freyre no conseguía formar el gabinete porque muchos de los elegidos preferían continuar en la más rentable -y menos expuesta- actividad privada?
Más allá de que se trate de una resolución espontánea y principista, o de una meditada maniobra contaminada de especulación política, el intendente venadense José Freyre, luego de la súbita devastación de su gabinete, no acabará este conflicto sin consecuencias. O saldrá fortalecido, probando que posee el liderazgo que se le reclamaba para relanzar la gestión; o se debilitará, pagando un alto costo político por no haber satisfecho las expectativas que él mismo supo generar.
(Publicado el lunes 18 de enero de 2010 en diario El Informe)
Ante la percepción popular de que la planta política está sobredimensionada y que la mayoría de sus integrantes no cumplió con las demandas, la iniciativa del intendente fue bienvenida, al menos por los venadenses que acostumbran a exteriorizar sus conclusiones en los medios de comunicación. Algunos de los defenestrados, cuchichean off the reccord que es imposible satisfacer a la gente cuando no se cuenta ni siquiera con los recursos elementales, pero a estas alturas ya no es excusa: tendrían que haberlo denunciado en voz alta ante la población, o bien plantearlo en la intimidad frente al intendente Freyre, con la carta de la renuncia en la mano.
Ante un creciente malestar de la gente, que ya estaba atravesando distintas áreas de la gestión, Freyre apeló a un efecto shock, aceptando la renuncia de todos, para luego evaluarlas una por una, aunque desde el primer momento se confirmó la continuidad de Sergio Druetta, en Gobierno; Pedro Bustos, en Salud y Acción Social; y Darío Mascioli, en Desarrollo Productivo, que desde ahora serán los hombres más fortalecidos del gabinete porotista. Aunque Freyre no eludió las responsabilidades propias por las deficiencias de la administración, este desplazamiento masivo precipitó la condena social sobre el conjunto de colaboradores, mitigando las eventuales críticas sobre el intendente. Atenta a la evolución de los sucesos, la oposición no perdió tiempo y embistió contra el supuesto “efectismo mediático” del cambio de algunos nombres para que, al final, según intuyen, no cambie nada. En tal sentido, todos coincidieron en cuestionar a José Freyre en su rol de seleccionador de colaboradores y coordinador general de la funciones de cada uno, como también de la interacción en el gabinete. Desde las más duras objeciones del vianismo que el grupo gobernante no resultaba tan castigado por los opositores. Radicales y socialistas alertaron enseguida sobre la “falta de liderazgo” y las “internas paralizantes”, y hasta alertaron que todo podría tratarse de un “amague”.
Sin embargo, una vez superado el efecto sorpresa de la iniciativa, surgirán los desafíos más complicados que el intendente de la ciudad deberá enfrentar, el mes entrante o, a más tardar, en marzo:
- Ante la dimensión que adquirió su decisión política, Freyre no podrá revalidar, por ejemplo, el 90 por ciento de sus colaboradores, ni mucho menos, porque así daría lugar a la sospecha del “efectismo mediático” que la oposición se apuró en advertir la semana pasada. Y también defraudará las expectativas de los venadenses que sinceramente habían elogiado la presunta vocación renovadora.
- Por otro lado, el intendente anticipó que se tomaría su tiempo para resolver, ¿pero cuánto tiempo? Deberá saber que si transcurren las semanas, o todo el verano, y la Municipalidad no se desmorona, la ciudadanía se preguntará si realmente es necesario volver a completar la burocracia política de varias decenas de funcionarios de dudosa productividad. Si bien transitamos un enero de receso y escasa actividad, el mismísimo intendente demuestra que la administración puede funcionar con mucho menos personal político, y con la ayuda de personal de carrera, aun cuando varios de los funcionarios desplazados se acerquen hasta San Martín y Marconi para firmar cheques o convenios pendientes.
- Luego, si Freyre descartase, por ejemplo, a la mitad de los renunciados, habrá cumplido con las expectativas creadas, pero, ¿estará en condiciones de sustituirlos con dirigentes más eficientes y comprometidos? ¿Habrá cambiado algo la situación de fines de 2007, cuando Freyre no conseguía formar el gabinete porque muchos de los elegidos preferían continuar en la más rentable -y menos expuesta- actividad privada?
Más allá de que se trate de una resolución espontánea y principista, o de una meditada maniobra contaminada de especulación política, el intendente venadense José Freyre, luego de la súbita devastación de su gabinete, no acabará este conflicto sin consecuencias. O saldrá fortalecido, probando que posee el liderazgo que se le reclamaba para relanzar la gestión; o se debilitará, pagando un alto costo político por no haber satisfecho las expectativas que él mismo supo generar.
(Publicado el lunes 18 de enero de 2010 en diario El Informe)
Freyre kirchnerizado, ¿por convicción o por extorsión?
Desde la mañana del domingo último, cuando el nombre del intendente José Freyre sorprendió a todos liderando, en el diario La Capital, la nómina de adherentes a la presencia, anteayer, de Néstor Kirchner en la ciudad de Rosario, los corrillos políticos locales debatían si Poroto había saltado súbitamente desde el reutemismo -alineamiento desde el que promocionó sus candidatos a concejal en septiembre último- hacia el kirchnerismo, por convicción ideológica, o si en realidad era víctima de una extorsión más de la abultada chequera presidencial, capaz de generar los milagros más inesperados, como la kirchnerización, antes de asumir, pero después de los comicios, del gobernador correntino Colombi. Todo hace presumir que Freyre también se kirchnerizó o, al menos, ofrendó un gesto amistoso -con la firma de la solicitada y la posterior presencia en el acto rosarino- porque la necesidad tiene cara de hereje. En este sentido, cabe recordar que otro de los conspicuos integrantes de la barra K vernácula, fue el ex intendente Roberto Scott, que el año pasado, antes de la interna peronista provincial que acabó en una lista única entre kirchneristas y reutemistas, había alertado públicamente sobre la inconveniencia de que Freyre apoyara al venadense Ricardo Tino Spinozzi para la presidencia partidaria en lugar de respaldar al candidato K, Agustín Rossi, porque, según razonaba el Mago, “Kirchner es muy duro y no perdona”, admitiendo, sin eufemismos, las metodologías extorsivas del oficialismo. Para Scott, un Freyre enrolado en el reutemismo condenaría a la pobreza a Venado. Días pasados, confirmando la predicción scottista, en un sincero diagnóstico, el jefe de Hacienda, Guillermo Imbern, sintetizaba la delicada situación de las finanzas locales. Con meridiana claridad, el funcionario dio a entender que, por un buen tiempo, la ciudad tendría que limitarse a pagar los sueldos municipales, aunque desdoblados, y prestar los servicios públicos básicos, aunque resentidos. Lejos quedaron las expectativas iniciales del intendente José Freyre y los suyos, que a poco de andar se toparon con sucesivas adversidades (el conflicto con “el campo”, que el Chivo Rossi admitió en Venado como un “error grave” del Gobierno, y en particular de Néstor Kirchner, que rechazó, una tras otra, todas las oportunidades de conciliar un acuerdo; y luego, la crisis financiera internacional). Dichas calamidades alejaron a Venado de las rutas del progreso y la desviaron hacia atajos de supervivencia.
Recursos concentrados
Tanta es la malaria que los sindicatos municipales y la mayoría de los municipios y comunas -justicialistas incluidas-, adhieren con fervor a la reforma tributaria impulsada por el gobierno santafesino, y que ya cuenta con media sanción en Diputados. Abrazados, como hermanos en desgracia, mandatarios provinciales, municipales y comunales, se enteran con asombro de las fabulosas cifras de la macroeconomía que enuncia la Presidente, mientras ellos hurgan el fondo de los bolsillos vacíos. Los intendentes solicitan urgentes “adelantos” a los gobernadores, como Hermes Binner, que ni siquiera puede asumir sus propios compromisos. ¿Es excelente la administración nacional y pésima la de todos los gobernadores e intendentes? No. Es escandalosa la distribución de los impuestos coparticipables que impone el Gobierno nacional, amparado por un Congreso que se empecina en incumplir el artículo 75 de la Constitución, por el cual, desde hace largos años, debería haber aprobado una ley convenio “que asegure a las provincias la automaticidad en las remesas de los impuestos coparticipados”. Recién ahora, tras la asunción de la composición legislativa emergente de la derrota kirchnerista del 28 de junio, la heterogénea oposición tendría el número suficiente para federalizar la distribución de los recursos, pues hoy las provincias reciben el menor aporte de los últimos 50 años, con el 25 por ciento, a pesar de que el Gobierno tiene la obligación de coparticipar, como mínimo, el 34 por ciento. Muy lejos quedó el mayor valor histórico, durante el gobierno alfonsinista, en 1988, con el 57,66 por ciento, y otra cifra envidiable, el 52,4 por ciento, en la breve gestión peronista de los años ’70. Precisamente la dictadura que derrocó al gobierno popular disminuyó esos valores hasta el 32 por ciento hacia 1982 (siete puntos más que hoy).
Este perverso escenario debilita a los gobiernos provinciales y, por lo tanto, también a intendencias y comunas. Todos ellos se resienten con estas manipulaciones y deben acudir a distintas estrategias de subsistencia, desde las más dignas hasta las más genuflexas. Binner, por ejemplo, en la misma línea del gobierno cordobés, acudió a la Corte Suprema de Justicia de la Nación en reclamo de los 4 mil millones de pesos que la Nación adeuda a la provincia por coparticipación y ATN. En ese marco, se queja de la inconstitucionalidad de la Ley de Cheque, cuyo producido embolsa íntegramente la Nación, en virtud de la “emergencia económica”, y pide a gritos que el Estado nacional deje de apoderarse del 15 por ciento de la masa coparticipable provincial para financiar el “déficit” del sistema de AFJP, siendo que hoy, como el mismo Gobierno promociona, la Anses es superavitaria.
Mientras la Nación alimenta la gran caja con fondos que no le pertenecen, y adeuda 4 mil millones a Santa Fe, Binner debe apelar a un ajuste impositivo para recaudar 1.200 millones más y así achicar un déficit previsto en 1.600 millones para 2010. Además de los recursos coparticipados, la Nación reparte dineros adicionales, pero, claro está, en forma discrecional y arbitraria, atentando contra la autonomía política de los gobiernos provinciales. Hermes Binner, al menos, cuenta con cierto margen para financiar los próximos meses de gestión con un aumento tributario, y puede darse el lujo de sentenciar que no será candidato a vicepresidente de Kirchner, aunque, moderado al fin, advierte al mismo tiempo que tampoco lo será de Julio Cobos.
Intendente apretado
En cambio, el venadense José Freyre transita el peor momento de sus dos años de mandato, no sólo por las complicaciones económico-financieras y por el virtual desmantelamiento de su gabinete original, sino también por la interna que él mismo recalentó con su viraje hacia el kirchnerismo, procedente de un reutemismo que puede acercar votos con la sonrisa campechana del Lole, pero que no gobierna ni la Provincia ni la Nación, y por ello, no cuenta con la capacidad de contener, moneda mediante, a las administraciones más asfixiadas.
Aunque ni el verborrágico diputado provincial Jorge Lagna quiera emitir opinión al respecto, Freyre ya entró en conflicto con los referentes del reutemismo regional, con los que había compartido una amena reunión de despedida de año en la vecina Murphy, apenas nueve días antes de asistir al acto K.
Así pues, si el intendente de Venado no divulgara otros motivos de su presunta conversión, o guiño cómplice hacia el kirchnerismo, y conociendo el modus operandi del matrimonio presidencial, habría que vincular su sorprendente actitud con una apretada, o una extorsión desde la cúspide del poder político, que redundaría en ciertos beneficios para la ciudad y oxígeno político para la gestión local, en tanto que, a través de la captación de dirigentes territoriales de fuste, el Gobierno se ilusiona con recomponer su deteriorado presente. No es casual que Néstor Kirchner decidiera salir a recorrer todo el país, como, tal vez, tampoco fue meramente protocolar el encuentro que días atrás mantuvieron Freyre y Rossi en nuestra ciudad. El Chivo se apresta a lanzar su candidatura a gobernador de Santa Fe, y una foto con Freyre tiene precio, así como lo tendrá con otros intendentes y referentes provinciales.
Si es que hubo promesas para Poroto, ojalá que no sean falsas, como los plazos que dio Kirchner en Rufino para construir la autovía, o la edificación a medias del Centro de Integración Comunitario en barrio Iturbide, totalmente abandonado desde hace meses, más allá de los spots de la televisión pública.
De todos modos, cabe plantearse, desde Freyre hasta el último vecino venadense, si estos alineamientos por necesidad (si es que ese fue el motivo del flechazo) son saludables para la ciudad, o si con ellos se alimenta una forma de hacer política que, en definitiva, atenta contra los intereses de todo el interior productivo del país, con el forzado sometimiento ante cajas suculentas que suelen torcer las voluntades de administradores de arcas exhaustas, y que el kirchnerismo estaría dispuesto a usar sin tapujos, sobre todo desde que ya no consigue, como en 2005 o 2007, los mismos caudales de adhesión popular.
(Publicado el miércoles 16 de diciembre de 2009 en El Informe)
Recursos concentrados
Tanta es la malaria que los sindicatos municipales y la mayoría de los municipios y comunas -justicialistas incluidas-, adhieren con fervor a la reforma tributaria impulsada por el gobierno santafesino, y que ya cuenta con media sanción en Diputados. Abrazados, como hermanos en desgracia, mandatarios provinciales, municipales y comunales, se enteran con asombro de las fabulosas cifras de la macroeconomía que enuncia la Presidente, mientras ellos hurgan el fondo de los bolsillos vacíos. Los intendentes solicitan urgentes “adelantos” a los gobernadores, como Hermes Binner, que ni siquiera puede asumir sus propios compromisos. ¿Es excelente la administración nacional y pésima la de todos los gobernadores e intendentes? No. Es escandalosa la distribución de los impuestos coparticipables que impone el Gobierno nacional, amparado por un Congreso que se empecina en incumplir el artículo 75 de la Constitución, por el cual, desde hace largos años, debería haber aprobado una ley convenio “que asegure a las provincias la automaticidad en las remesas de los impuestos coparticipados”. Recién ahora, tras la asunción de la composición legislativa emergente de la derrota kirchnerista del 28 de junio, la heterogénea oposición tendría el número suficiente para federalizar la distribución de los recursos, pues hoy las provincias reciben el menor aporte de los últimos 50 años, con el 25 por ciento, a pesar de que el Gobierno tiene la obligación de coparticipar, como mínimo, el 34 por ciento. Muy lejos quedó el mayor valor histórico, durante el gobierno alfonsinista, en 1988, con el 57,66 por ciento, y otra cifra envidiable, el 52,4 por ciento, en la breve gestión peronista de los años ’70. Precisamente la dictadura que derrocó al gobierno popular disminuyó esos valores hasta el 32 por ciento hacia 1982 (siete puntos más que hoy).
Este perverso escenario debilita a los gobiernos provinciales y, por lo tanto, también a intendencias y comunas. Todos ellos se resienten con estas manipulaciones y deben acudir a distintas estrategias de subsistencia, desde las más dignas hasta las más genuflexas. Binner, por ejemplo, en la misma línea del gobierno cordobés, acudió a la Corte Suprema de Justicia de la Nación en reclamo de los 4 mil millones de pesos que la Nación adeuda a la provincia por coparticipación y ATN. En ese marco, se queja de la inconstitucionalidad de la Ley de Cheque, cuyo producido embolsa íntegramente la Nación, en virtud de la “emergencia económica”, y pide a gritos que el Estado nacional deje de apoderarse del 15 por ciento de la masa coparticipable provincial para financiar el “déficit” del sistema de AFJP, siendo que hoy, como el mismo Gobierno promociona, la Anses es superavitaria.
Mientras la Nación alimenta la gran caja con fondos que no le pertenecen, y adeuda 4 mil millones a Santa Fe, Binner debe apelar a un ajuste impositivo para recaudar 1.200 millones más y así achicar un déficit previsto en 1.600 millones para 2010. Además de los recursos coparticipados, la Nación reparte dineros adicionales, pero, claro está, en forma discrecional y arbitraria, atentando contra la autonomía política de los gobiernos provinciales. Hermes Binner, al menos, cuenta con cierto margen para financiar los próximos meses de gestión con un aumento tributario, y puede darse el lujo de sentenciar que no será candidato a vicepresidente de Kirchner, aunque, moderado al fin, advierte al mismo tiempo que tampoco lo será de Julio Cobos.
Intendente apretado
En cambio, el venadense José Freyre transita el peor momento de sus dos años de mandato, no sólo por las complicaciones económico-financieras y por el virtual desmantelamiento de su gabinete original, sino también por la interna que él mismo recalentó con su viraje hacia el kirchnerismo, procedente de un reutemismo que puede acercar votos con la sonrisa campechana del Lole, pero que no gobierna ni la Provincia ni la Nación, y por ello, no cuenta con la capacidad de contener, moneda mediante, a las administraciones más asfixiadas.
Aunque ni el verborrágico diputado provincial Jorge Lagna quiera emitir opinión al respecto, Freyre ya entró en conflicto con los referentes del reutemismo regional, con los que había compartido una amena reunión de despedida de año en la vecina Murphy, apenas nueve días antes de asistir al acto K.
Así pues, si el intendente de Venado no divulgara otros motivos de su presunta conversión, o guiño cómplice hacia el kirchnerismo, y conociendo el modus operandi del matrimonio presidencial, habría que vincular su sorprendente actitud con una apretada, o una extorsión desde la cúspide del poder político, que redundaría en ciertos beneficios para la ciudad y oxígeno político para la gestión local, en tanto que, a través de la captación de dirigentes territoriales de fuste, el Gobierno se ilusiona con recomponer su deteriorado presente. No es casual que Néstor Kirchner decidiera salir a recorrer todo el país, como, tal vez, tampoco fue meramente protocolar el encuentro que días atrás mantuvieron Freyre y Rossi en nuestra ciudad. El Chivo se apresta a lanzar su candidatura a gobernador de Santa Fe, y una foto con Freyre tiene precio, así como lo tendrá con otros intendentes y referentes provinciales.
Si es que hubo promesas para Poroto, ojalá que no sean falsas, como los plazos que dio Kirchner en Rufino para construir la autovía, o la edificación a medias del Centro de Integración Comunitario en barrio Iturbide, totalmente abandonado desde hace meses, más allá de los spots de la televisión pública.
De todos modos, cabe plantearse, desde Freyre hasta el último vecino venadense, si estos alineamientos por necesidad (si es que ese fue el motivo del flechazo) son saludables para la ciudad, o si con ellos se alimenta una forma de hacer política que, en definitiva, atenta contra los intereses de todo el interior productivo del país, con el forzado sometimiento ante cajas suculentas que suelen torcer las voluntades de administradores de arcas exhaustas, y que el kirchnerismo estaría dispuesto a usar sin tapujos, sobre todo desde que ya no consigue, como en 2005 o 2007, los mismos caudales de adhesión popular.
(Publicado el miércoles 16 de diciembre de 2009 en El Informe)
Norma Orlanda tendría consenso para ascender a la presidencia del Concejo
En la mañana del próximo miércoles asumirán los cinco concejales venadenses electos en septiembre último (Germán Mastri, Liliana Rostom, Carlos Díaz Vélez, Roberto Meier y César Merino), y la primera pulseada del período 2009/2010 estará dada por la designación de las autoridades legislativas, que siempre despertó polémicas en los últimos años. En esta ocasión, las circunstancias presagiaban que no habría mayores tumultos, pues con una mayoría propia de cinco ediles, se suponía que el oficialismo colocaría el presidente y los opositores se repartirían las dos vicepresidencias, todo ello en un marco de absoluto consenso. Sin embargo, las especulaciones previas se trastocaron la semana pasada, apenas trascendió que el re-reelecto socialista Roberto Meier estaría tentado en ocupar la presidencia del Concejo, y que el intendente José Luis Freyre vería con buenos ojos esa alternativa. En rigor, nadie se sorprendió demasiado, pues Meier, varias veces, tomó resoluciones políticas importantes según su criterio personal, sin atender definiciones partidarias, como esta vez, pues ninguno de sus pares del Frente Progresista (ni el socialista Fabián Vernetti ni el radical Carlos Díaz Vélez) estaba de acuerdo con que el Tío saltara a la Presidencia. Los binneristas -en voz baja para evitar escándalos públicos- advertían que se resentiría el trabajo de la oposición en las comisiones, y que Meier acabaría convirtiéndose en vocero de un organismo que, en virtud de la relación de fuerzas, sería funcional a la Intendencia en la mayoría de los temas. Además, si el Tío era cuestionado por sus excesivos arrumacos con el gobierno municipal, más cruentos hubieran sido los ataques de asumir la Presidencia con los votos del oficialismo. Asimismo, también habría quebrado una línea de conducta de ocho años, porque hasta ahora había votado candidatos a presidente del Concejo promovidos por la Intendencia, siempre que se tratara de justicialistas, porque no lo hizo por Delfor.
Por otra parte, tampoco sorprendió el supuesto apoyo de Freyre a Meier, porque el oficialismo, después de haberle ofrendado sus votos, supo tener como aliado -durante un año y medio- en la presidencia del Concejo al radical Delfor Hernández, hasta que en diciembre de 2008, los cuatro ediles porotistas acudieron en bloque a la Intendencia a pedir que se devuelva la confianza a Miguel Pedrola para restituirle la presidencia, como luego sucedió. Ahora, adoptando el mismo procedimiento que un año atrás, los concejales de Freyre salieron al cruce de la “Operación Meier” y volvieron a reclamar un presidente peronista, porque no querían quedar ni descolocados ni subestimados, aunque la estrategia de los operadores municipales habría sido, una vez más, facilitarle un fuerte protagonismo político a Meier para mantener tapados a otros opositores, eventualmente más molestos y menos conciliadores. No obstante, sin la vianista Patricia Romero y con Vernetti disminuido por la ausencia de Oscar Pieroni, en las cercanías del Sillón de Aufranc estiman que el nuevo Concejo tendrá una oposición con menos número, y también con menos carácter, aunque los recién llegados Díaz Vélez y Merino intentarán desmentir esas afirmaciones.
Tras las negociaciones del fin de semana, la ex jefa de Acción Social, Norma Orlanda, es la concejala con más posibilidades de reemplazar a Pedrola -que iría a una secretaría del gabinete- en la más mullida de las poltronas de Sarmiento y Alem, y por unanimidad, como pretende Freyre. Pero no están todos felices con el humo blanco: Giner y Pieli se creen con más méritos que Orlanda para ocupar el número dos del poder político venadense. En esta decisión del intendente también habría influido la oposición, que condicionaba el consenso a la postulación de Norma Orlanda.
Al mismo tiempo, el desmoronamiento de la “Operación Meier” habría tranquilizado las aguas en la interna binnerista, aunque el episodio haya sido un indeseable antecedente para consolidar una coalición coherente, combativa y con expectativas de disputar el gobierno municipal en 2011.
(Publicado el lunes 7 de diciembre de 2009 en diario El Informe)
Por otra parte, tampoco sorprendió el supuesto apoyo de Freyre a Meier, porque el oficialismo, después de haberle ofrendado sus votos, supo tener como aliado -durante un año y medio- en la presidencia del Concejo al radical Delfor Hernández, hasta que en diciembre de 2008, los cuatro ediles porotistas acudieron en bloque a la Intendencia a pedir que se devuelva la confianza a Miguel Pedrola para restituirle la presidencia, como luego sucedió. Ahora, adoptando el mismo procedimiento que un año atrás, los concejales de Freyre salieron al cruce de la “Operación Meier” y volvieron a reclamar un presidente peronista, porque no querían quedar ni descolocados ni subestimados, aunque la estrategia de los operadores municipales habría sido, una vez más, facilitarle un fuerte protagonismo político a Meier para mantener tapados a otros opositores, eventualmente más molestos y menos conciliadores. No obstante, sin la vianista Patricia Romero y con Vernetti disminuido por la ausencia de Oscar Pieroni, en las cercanías del Sillón de Aufranc estiman que el nuevo Concejo tendrá una oposición con menos número, y también con menos carácter, aunque los recién llegados Díaz Vélez y Merino intentarán desmentir esas afirmaciones.
Tras las negociaciones del fin de semana, la ex jefa de Acción Social, Norma Orlanda, es la concejala con más posibilidades de reemplazar a Pedrola -que iría a una secretaría del gabinete- en la más mullida de las poltronas de Sarmiento y Alem, y por unanimidad, como pretende Freyre. Pero no están todos felices con el humo blanco: Giner y Pieli se creen con más méritos que Orlanda para ocupar el número dos del poder político venadense. En esta decisión del intendente también habría influido la oposición, que condicionaba el consenso a la postulación de Norma Orlanda.
Al mismo tiempo, el desmoronamiento de la “Operación Meier” habría tranquilizado las aguas en la interna binnerista, aunque el episodio haya sido un indeseable antecedente para consolidar una coalición coherente, combativa y con expectativas de disputar el gobierno municipal en 2011.
(Publicado el lunes 7 de diciembre de 2009 en diario El Informe)
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