En la tarde de ayer se confirmó en la ciudad de Santa Fe que el 30 de marzo vencen los plazos para presentar candidaturas con vista a los comicios primarios y generales, a realizarse el 28 de junio y el 30 de agosto, respectivamente, a los efectos de la elección de siete intendentes, concejales de 50 ciudades y comisiones comunales en más de 300 localidades. En Venado, se renuevan cinco de las nueve bancas legislativas, con la particularidad de que el oficialismo justicialista liderado por el intendente José Freyre sólo cede una concejalía en este turno, en tanto que las otras cuatro incluidas en el plan recambio se distribuyen entre el socialismo, el radicalismo y el peronismo disidente. En este escenario, es casi un milagro que Freyre no consiga en estas próximas elecciones la mayoría propia en el Concejo para el período 2009-2011, pues para ello le bastaría con adjudicarse dos de las cinco bancas en juego, casi un trámite, a juzgar por la última cosecha electoral del sector. Asimismo, se especula con que Freyre podría jugar más fuerte de lo esperado, convocando a plebiscitar su gestión en este llamado electoral de mitad de mandato, si se confirma que el primer candidato es un dirigente -miembro del gabinete- de su más absoluta confianza. Luego, a causa del omnipresente conflicto del Gobierno y el campo, el jefe del peronismo local teme sufrir tironeos entre los dictados de la chequera kirchnerista y el marcado fortalecimiento político del ala reutemista en nuestra provincia, pero cuenta en su beneficio que los comicios municipales estarán a salvo de la nacionalización, en virtud del criticado desdoblamiento, hasta el punto que podrían concurrir a las urnas sin el sello del Frente para la Victoria.
Con estos antecedentes, se suponía que la estrategia electoral del Frente Progresista local -el más numeroso elenco opositor-, se basaría en una lista única, reeditando el armado que le permitió a Hermes Binner consagrarse gobernador santafesino en el marco de un entendimiento de socialistas, radicales, ARI y PDP, entre otras fuerzas. Esa fue la “instrucción” de la mesa chica provincial del partido de la rosa: zanjar las diferencias entre todos los sectores, por insalvables que asomen; articular listas de consenso para las primarias de junio en todas las localidades y forzar al justicialismo a desgastarse entre “los K” y los que “ya no son K”. Esa es la teoría. Pero en la práctica eso es inviable. Basta con repasar las desavenencias de los componentes de la coalición vernácula. El Partido Socialista venadense, por ejemplo, cuenta con tres concejales: Roberto Meier, Oscar Pieroni y Fabián Vernetti, de los cuales los dos primeros completan sus mandatos en diciembre próximo. Como se recordará, el masivo desembarco del movimiento Pueblo benefició al PS con dichas bancas, pero al mismo tiempo le inyectó una cruenta interna: por un lado el Tío Meier, y por el otro el grupo de Pieroni y Vernetti. Más temprano que tarde, la fractura se trasladó también a la gestión legislativa. En tanto, la vieja guardia socialista ya arrastraba sus propias discrepancias -más discretas- entre el histórico Juan Moscoso y el flamante presidente de Consumidores Unidos Solidarios, Guillermo Morel. Así pues, lejos de conciliar una lista entre todas las fuerzas políticas que tributan al binnerismo -tampoco lo habían conseguido dos años atrás-, es factible que ni siquiera el socialismo local pueda congeniar una única fórmula de aspirantes. El primero que pateó el tablero fue el concejal Meier que, volviendo sobre sus pasos, lanzó hace varias semanas su candidatura a la re-reelección. Enemistado con sus pares de bloque, el Tío, un hábil calculista, optó por recurrir una vez más a su valioso capital electoral de la última década, antes que legarlo a herederos de los que desconfía. Por su parte, Vernetti y Pieroni (con la candidatura a la reelección de este último) evalúan dar pelea, aun cuando insisten en su voluntad de negociar por la unidad hasta último momento. Además, Guillermo Morel ambicionaría el liderazgo de una tercera fracción socialista. “No podemos ser espectadores pasivos de una interna de Pueblo”, deslizó el abogado, convocando a una rebelión contra los invasores, en tanto que el 23 del corriente, en una carta publicada en El Informe, bajo el título Honorabilidad perdida, junto con su colega Rita Herrera dedicaron lapidarios párrafos contra los concejales socialistas -sin mencionarlos-, en una abierta declaración de guerra.
Así pues, el socialismo, que en casi toda la provincia suele disimular hasta las internas más sanguinarias, en Venado estaría ante el riesgo inminente de partirse en tres sectores. Por eso, con la misma rapidez con que Kircner le quitó a Cobos los granaderos de Yapeyú, los peso pesado del binnerismo habrían presionado en las últimas horas para que esta vez se ejecute la instrucción desoída por los actores locales en la primarias de 2007: Roberto Meier, el más votado, en el rol de primer candidato, escoltado por un radical, siempre en el marco de una lista única. En el pieronismo descreen que la cúpula partidaria intervenga en esta cuestión distrital, pero en tal caso, aunque no lo repudien públicamente ni impulsen postulaciones alternativas, harían sentir los efectos del quite de colaboración, porque las relaciones están totalmente cortadas. “Meier no trabaja para un proyecto político, trabaja para él…”, sintetizó uno de los referentes del sector. Más disconforme aún con esa bajada de línea estaría Morel que, incluso, habría amenazado con desafiar de todos modos ese mandato de unidad, encabezando una lista de candidatos a concejal.
Se busca el consenso
Transitando el carril opuesto de la avenida, los radicales venadenses están agotando todas las instancias para abrochar el doble propósito de unificar el partido en una lista de consenso y, además, en el marco del Frente Progresista. En tal sentido, el candidato que reúne mayor cantidad de adhesiones es el ex concejal Lisandro Enrico, pero éste considera que su próximo turno en su ciudad natal tiene número, y es el 2011, ya sea como postulante a la Intendencia, o tal vez a la senaduría provincial por General López.
Si bien la candidatura a concejal del actual secretario parlamentario de la Cámara de Diputados de Santa Fe todavía no está descartada, él mismo es uno de los más inquietos en la búsqueda de una figura que contenga a todos los sectores de la UCR venadense. No obstante, esas deliberaciones tropiezan con la ambición de Delfor Hernández de un tercer mandato, contagiado del mismo virus de la re-reelección que padecen el socialista Meier y el justicialista Miguel Pedrola. Sin embargo, a la apuesta fuerte que Meier ensaya en el socialismo, Delfor no tiene margen para intentarla en la UCR, no sólo por su módico caudal electoral, sino también porque la mayoría de los boinablanca optaría por la fórmula local del consenso y, desde ese hallazgo, integrarse a la coalición binnerista sin exclusiones, como lo sugirió el tres veces intendente Ernesto De Mattía, y también los jóvenes del Grupo Universidad, quienes se expresaron en ese sentido en una carta abierta publicada en este diario el miércoles 18 del corriente, con las rúbricas de Mariano De Mattía, Leandro Martín; Horacio Puyrredón, Mauricio De Mattía, Fabricio Trossero y Santiago Martín. “Creemos que nuestra provincia ha comenzado a desandar más de dos décadas de olvido, desidia y abandono, pero resulta indispensable que la UCR acompañe ese cambio en nuestra ciudad a través de una renovación dirigencial rotunda en los próximos comicios legislativos”, plantearon los militantes agrupados en el sector originario de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), desde donde surgieron influyentes cuadros provinciales del partido de Alem e Yrigoyen.
En los últimos días se desplegaron, al menos, 10 o 12 nombres vinculados con el radicalismo para integrar la nómina que competirá con el socialismo en las primarias del 28 de junio, o bien que compartirán una lista única, si es que los milagros existen. De jóvenes a veteranos, de moderados a combativos, el amplio espectro de radicales en estudio incluye a dirigentes muy conocidos de nuestra ciudad. Tal vez el que sacó algunos cuerpos de ventaja hasta ahora es el abogado Carlos Díaz Vélez, que en los ’80 se desempeñó como concejal venadense, pero aún está lejos de transformarse en el hombre del consenso. Además, el partido también deberá discutir si acepta la presunta instrucción binnerista de secundar a Meier en una lista única, un escenario que tampoco seduce a los referentes del PDP y del ARI, que en 2007 habían apuntalado la precandidatura a intendente de Enrico en la pugna con el Tío.
Los radicales, en lento proceso de refundación, no se resignarán mansamente al segundo puesto de la lista de concejales, más aún sabiendo que el socialismo está disperso en dos o tres sectores, y podrían hacer valer ese estado de cosas, pidiendo las internas abiertas y obligatorias para ordenar la nómina, o bien reclamando el liderazgo de una eventual lista única, siempre y cuando concilie la figura para ocupar tamaña responsabilidad.
Tercera posición
Por fuera de los dos grandes sectores políticos locales, emerge el debutante PRO, con el liderazgo del ex concejal Carlos Gómez Tomei, que podría encontrar numerosos adeptos en nuestra ciudad -y cuyas chances crecen con la renovación de cinco bancas-, sobre todo con la súbita peronización del jefe de gobierno porteño y líder del sector, Mauricio Macri, a partir del acuerdo para la madre de las batallas en la provincia de Buenos Aires con los justicialistas Felipe Solá y Francisco De Narváez. Mientras el escribano podría recalar en octubre en una candidatura a diputado nacional, en Venado la lista de concejales macrista sería liderada por el contador César Merino, que actualmente ocupa la secretaría general del PRO distrital. Por el andarivel de la izquierda, es factible la presentación de Proyecto Sur, el sector que en el orden nacional lidera el cineasta Pino Solanas y en nuestra provincia volverá a postular para una diputación nacional al periodista y escritor rosarino Carlos del Frade. En nuestra ciudad, Martín González, que dos años atrás acompañó al Tío Meier en el armado del Frente Progresista, podría liderar la grilla de candidatos a concejal.
(Publicado el viernes 27 de febrero de 2009 en diario El Informe)
El análisis político de la semana. Encuestas. Reflexiones. Chismes. Notas de archivo. Un espacio para pensar.
Parodi intima a Obras Sanitarias por la restitución de la presidencia
En la jornada de ayer, el ex presidente de la Cooperativa de Obras Sanitarias, Eduardo Parodi, envió al Consejo de Administración, ahora bajo la presidencia de Fabricio Fernández, una carta documento intimando a que en un “plazo perentorio e improrrogable de 24 horas” se proceda a restituirle la presidencia de la empresa, atento a las definiciones de la Resolución 3164 del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes), fechada el 30 de diciembre de 2008, pero que ingresó en la sede social de la COS el lunes 16 del corriente. En dicho escrito, el dirigente desplazado se basa en los propios fundamentos del Inaes que, entre otras consideraciones, sostiene en la resolución que es “irregular” todo lo actuado en la concesionaria de agua potable y cloacas a partir del 1 de octubre de 2008, en coincidencia con la exclusión de Parodi, quien en la carta reclama al actual presidente una rendición de cuentas de las actuaciones, desde entonces hasta el presente, “en ejercicio abusivo de derechos”, bajo apercibimiento de iniciar acciones legales civiles y penales que correspondieren.
Como la notificación del Inaes, a través del inspector Nelson Arias, se concretó el 16 del corriente, los 10 días hábiles para el descargo del Consejo de Administración se estarían cumpliendo el viernes venidero. Por tal motivo, desde la empresa optaron por un hermético silencio, aun cuando ayer trascendió en las dependencias de Italia al 500 que el asesor jurídico Eduardo Pascual estaba ultimando una presentación que se interpondría ante el Inaes, o bien bajo la figura de “recurso jerárquico”, es decir, dirigido al organismo del cual depende el ente de control: el Ministerio de Desarrollo Social que lidera Alicia Kirchner. De este modo, seguiría abierto el paragüas que aún guarece a la COS de las funestas consecuencias institucionales de la judicialización, como antes también lo habían evitado el destituido Parodi y los representantes de la lista 2 -marginada de las elecciones de consejeros y síndicos-: el primer candidato Marcelo Andereggen y la apoderada Patricia Romero.
Al mismo tiempo que Eduardo Parodi comunicaba el emplazamiento a las autoridades de Obras Sanitarias -con copia al Inaes-, también se cursaban notificaciones a la Intendencia y al Concejo por intermedio de Parodi, Romero y Andereggen, demandando al poder concedente una acción concreta para que se haga cumplir la resolución del organismo nacional de control, que lleva la rúbrica del presidente Patricio Griffin.
Cabe recordar que el Inaes había interpretado como “irregulares e ineficaces” una serie de sucesos relacionados con la frustrada asamblea general ordinaria de delegados del 25 de septiembre de 2008, entre ellos el rechazo o negativa del Consejo de Administración a la lista Nº 2 de consejeros impulsada por el lucifuercismo; las decisiones tomadas en la asamblea de delegados del 16 de octubre, donde se proclamó la lista única del oficialismo; y la remoción de Eduardo Parodi de la presidencia de la empresa.
(Publicado el martes 25 de febrero de 2009 en El Informe)
Como la notificación del Inaes, a través del inspector Nelson Arias, se concretó el 16 del corriente, los 10 días hábiles para el descargo del Consejo de Administración se estarían cumpliendo el viernes venidero. Por tal motivo, desde la empresa optaron por un hermético silencio, aun cuando ayer trascendió en las dependencias de Italia al 500 que el asesor jurídico Eduardo Pascual estaba ultimando una presentación que se interpondría ante el Inaes, o bien bajo la figura de “recurso jerárquico”, es decir, dirigido al organismo del cual depende el ente de control: el Ministerio de Desarrollo Social que lidera Alicia Kirchner. De este modo, seguiría abierto el paragüas que aún guarece a la COS de las funestas consecuencias institucionales de la judicialización, como antes también lo habían evitado el destituido Parodi y los representantes de la lista 2 -marginada de las elecciones de consejeros y síndicos-: el primer candidato Marcelo Andereggen y la apoderada Patricia Romero.
Al mismo tiempo que Eduardo Parodi comunicaba el emplazamiento a las autoridades de Obras Sanitarias -con copia al Inaes-, también se cursaban notificaciones a la Intendencia y al Concejo por intermedio de Parodi, Romero y Andereggen, demandando al poder concedente una acción concreta para que se haga cumplir la resolución del organismo nacional de control, que lleva la rúbrica del presidente Patricio Griffin.
Cabe recordar que el Inaes había interpretado como “irregulares e ineficaces” una serie de sucesos relacionados con la frustrada asamblea general ordinaria de delegados del 25 de septiembre de 2008, entre ellos el rechazo o negativa del Consejo de Administración a la lista Nº 2 de consejeros impulsada por el lucifuercismo; las decisiones tomadas en la asamblea de delegados del 16 de octubre, donde se proclamó la lista única del oficialismo; y la remoción de Eduardo Parodi de la presidencia de la empresa.
(Publicado el martes 25 de febrero de 2009 en El Informe)
Calendario electoral, un debate que elude el fondo de la cuestión
La reciente determinación del calendario electoral santafesino, decretado por el gobernador Hermes Binner para el 28 de junio, las primarias (internas abiertas y obligatorias), y el 30 de agosto, las generales, desató el esperable repudio del peronismo, que pretendía superponer las generales santafesinas con los comicios para la elección de diputados y senadores nacionales del 25 de octubre.
Los distintos referentes del PJ provincial centraron sus discursos críticos en la presunta dilapidación de recursos por no hacer coincidir dichos actos electorales, como así también porque la mayoría de los actuales autoridades municipales y comunales estarán más ocupadas en campañas proselitistas que en atender sus responsabilidades en la función pública, más aún en las comunas, con renovaciones totales de las comisiones cada dos años.
Desde el Frente Progresista, las respuestas no se hicieron esperar: en primer lugar, desmintiendo que la coincidencia de fechas pueda generar un ahorro de dinero, porque, según argumentaron varios de sus legisladores, la Provincia y la Nación tienen que afrontar los gastos organizativos de cada elección, por su cuenta, más allá de la simultaneidad o no de las votaciones; y en cuanto a los tres comicios consecutivos que nos esperan (junio, agosto y octubre), consideran que esa “incomodidad” es preferible antes que la superposición de elecciones de distintas categorías, que suelen ocasionar efectos distorsivos, como, por ejemplo, que un brillante postulante provincial traccione a un mediocre candidato comunal, aun cuando no se trate de lista sábana horizontal. También es cierto que en este fenómeno de repetidas visitas a las urnas influye la modalidad de doble votación (primarias y generales), la cual -a no olvidarlo- fue conciliada por la mayoría de la dirigencia para sepultar la ley de lemas, tal vez el sistema más oneroso en función de sus nocivas consecuencias políticas.
También incorporan otro ingrediente a la polémica los que insinúan que la Casa Gris evitó la superposición de fechas para impedir que el senador Carlos Reutemann -el gran elector de la provincia junto con Binner-, desde su candidatura a la reelección, precipite el “efecto arrastre” a favor de los postulantes municipales y comunales de su sector, que competirán contra los binneristas sin Binner en la boleta. Desde ya, el PJ se afirma en esta hipótesis, y la coalición oficialista la niega tajantemente.
Sin embargo, lo medular del debate sobre el cronograma electoral está bastante lejos de estos cruces mediáticos. En este sentido, importa poco si el binnerismo acomodó el calendario para esquivar al Lole, o si el peronismo, en el flamante rol de oposición, cuestiona hoy lo mismo que hubiera impuesto sin ponerse colorado en el ejercicio del gobierno santafesino. En realidad, el pecado es que, a estas alturas, el gobernante de turno, cualquiera que fuere, cuente con la prerrogativa de establecer los cronogramas electorales con absoluta discrecionalidad, más allá de las consultas que pueda efectuar con el resto de los partidos políticos. En consecuencia, la reforma de la Constitución santafesina, que requiere una urgente actualización -incluso adaptarse a las reformas de la Carta Magna del ’94-, debería cobijar de una vez por todas el sistema electoral, que hasta hoy se puede modificar mediante un mero trámite legislativo. Para acabar con las polémicas, nuestra provincia, a través de una asamblea constituyente -¿en 2010 será el momento?-, tendrá que consagrar un capítulo electoral con rango constitucional, que elimine todas las especulaciones. Para ello, se deberían conciliar fechas fijas para las elecciones (como Estados Unidos, que en más de dos siglos jamás infringió para sus turnos presidenciales de cada cuatro años, el primer martes -posterior al primer lunes- de noviembre), o bien definir cierto período para esas convocatorias. Asimismo, resultaría oportuno debatir en dicha oportunidad otras propuestas en danza, como la prohibición de elecciones simultáneas en distintas categorías; la boleta única de votación; eliminación de las sumatorias entre partidos y de la doble candidatura; la extensión a cuatro años de los mandatos comunales, entre otras muchas cuestiones aún irresueltas. Sería muy saludable que los santafesinos contemplemos este tipo de iniciativas en una próxima reforma constitucional, en lugar de las tristemente célebres intentonas provinciales -explícitas o encubiertas- para impulsar mecanismos de reelección indefinida u otros intereses políticos subalternos, que flaco favor le hacen a la calidad institucional y a la legitimidad de la representación popular.
(Publicado el lunes 23 de febrero de 2009 en El Informe)
Los distintos referentes del PJ provincial centraron sus discursos críticos en la presunta dilapidación de recursos por no hacer coincidir dichos actos electorales, como así también porque la mayoría de los actuales autoridades municipales y comunales estarán más ocupadas en campañas proselitistas que en atender sus responsabilidades en la función pública, más aún en las comunas, con renovaciones totales de las comisiones cada dos años.
Desde el Frente Progresista, las respuestas no se hicieron esperar: en primer lugar, desmintiendo que la coincidencia de fechas pueda generar un ahorro de dinero, porque, según argumentaron varios de sus legisladores, la Provincia y la Nación tienen que afrontar los gastos organizativos de cada elección, por su cuenta, más allá de la simultaneidad o no de las votaciones; y en cuanto a los tres comicios consecutivos que nos esperan (junio, agosto y octubre), consideran que esa “incomodidad” es preferible antes que la superposición de elecciones de distintas categorías, que suelen ocasionar efectos distorsivos, como, por ejemplo, que un brillante postulante provincial traccione a un mediocre candidato comunal, aun cuando no se trate de lista sábana horizontal. También es cierto que en este fenómeno de repetidas visitas a las urnas influye la modalidad de doble votación (primarias y generales), la cual -a no olvidarlo- fue conciliada por la mayoría de la dirigencia para sepultar la ley de lemas, tal vez el sistema más oneroso en función de sus nocivas consecuencias políticas.
También incorporan otro ingrediente a la polémica los que insinúan que la Casa Gris evitó la superposición de fechas para impedir que el senador Carlos Reutemann -el gran elector de la provincia junto con Binner-, desde su candidatura a la reelección, precipite el “efecto arrastre” a favor de los postulantes municipales y comunales de su sector, que competirán contra los binneristas sin Binner en la boleta. Desde ya, el PJ se afirma en esta hipótesis, y la coalición oficialista la niega tajantemente.
Sin embargo, lo medular del debate sobre el cronograma electoral está bastante lejos de estos cruces mediáticos. En este sentido, importa poco si el binnerismo acomodó el calendario para esquivar al Lole, o si el peronismo, en el flamante rol de oposición, cuestiona hoy lo mismo que hubiera impuesto sin ponerse colorado en el ejercicio del gobierno santafesino. En realidad, el pecado es que, a estas alturas, el gobernante de turno, cualquiera que fuere, cuente con la prerrogativa de establecer los cronogramas electorales con absoluta discrecionalidad, más allá de las consultas que pueda efectuar con el resto de los partidos políticos. En consecuencia, la reforma de la Constitución santafesina, que requiere una urgente actualización -incluso adaptarse a las reformas de la Carta Magna del ’94-, debería cobijar de una vez por todas el sistema electoral, que hasta hoy se puede modificar mediante un mero trámite legislativo. Para acabar con las polémicas, nuestra provincia, a través de una asamblea constituyente -¿en 2010 será el momento?-, tendrá que consagrar un capítulo electoral con rango constitucional, que elimine todas las especulaciones. Para ello, se deberían conciliar fechas fijas para las elecciones (como Estados Unidos, que en más de dos siglos jamás infringió para sus turnos presidenciales de cada cuatro años, el primer martes -posterior al primer lunes- de noviembre), o bien definir cierto período para esas convocatorias. Asimismo, resultaría oportuno debatir en dicha oportunidad otras propuestas en danza, como la prohibición de elecciones simultáneas en distintas categorías; la boleta única de votación; eliminación de las sumatorias entre partidos y de la doble candidatura; la extensión a cuatro años de los mandatos comunales, entre otras muchas cuestiones aún irresueltas. Sería muy saludable que los santafesinos contemplemos este tipo de iniciativas en una próxima reforma constitucional, en lugar de las tristemente célebres intentonas provinciales -explícitas o encubiertas- para impulsar mecanismos de reelección indefinida u otros intereses políticos subalternos, que flaco favor le hacen a la calidad institucional y a la legitimidad de la representación popular.
(Publicado el lunes 23 de febrero de 2009 en El Informe)
El "abandono" del Lole que sus fanáticos aplauden a rabiar
El portazo de Carlos Reutemann precipitó trozos de mampostería que cruzaron como esquirlas el universo justicialista nacional y también hicieron mella en el desconcertado mapa santafesino. Más allá de los argumentos, la renuncia del Lole al bloque de senadores del kirchnerista Frente para la Victoria tiene una evidente connotación electoral, o más precisamente, preelectoral. Es que el matrimonio Kirchner -a partir de la resolución 125- es rechazado por la inmensa mayoría de los santafesinos, que prefieren como referentes al gobernador Hermes Binner, o al senador nacional Carlos Reutemann, cuyas chances de reelección se hubieran debilitado si el 25 de octubre, día de la pugna con el socialista Rubén Giustiniani -también ambiciona ser reelegido-, lo sorprendía portando el sello K y, más aún, escoltado por fundamentalistas del kirchnerismo, como el diputado nacional Agustín Rossi, otro que pretende la reelección, y cuenta con la bendición de la Casa Rosada como gratificación por los servicios prestados.A juzgar por sus justificaciones, la decisión reutemista asoma con cierta culpa, pero es en vano, porque en la real politic, los vivos acompañan a los muertos políticos hasta las puertas del cementerio, desde donde regresan; en todo caso, el ex piloto habrá hecho lo mismo, con este oportuno despegue, que los Kirchner con Carlos Menem. En rigor, el Lole fue tan rápido como a bordo de la Ferrari o el Williams de F-1 entre los ’70 y los ’80. Semanas atrás, cuando se insinuó su probable candidatura presidencial, el pro-peronista Felipe Solá se apuró a demandarle definiciones sobre si esa eventual postulación sería por dentro o por fuera del kirchnerismo. Ahora, ante el inminente relanzamiento de la protesta agropecuaria, y el protagonismo de Binner en apoyo a los productores rurales, Reutemann entendió que había llegado el momento de desmarcarse más nítidamente de la Casa Rosada para no resentir sus objetivos de triunfar, en octubre, en el mano a mano con Giustiniani, al cual aventaja por varios puntos en las primeras encuestas. Y si la elección en la provincia de Buenos Aires se califica como la madre de las batallas, no hay que desacreditar la de Santa Fe, el influyente distrito de los presidenciables Binner y Reutemann, donde éste necesita vencer al candidato del gobernador para posicionarse en la grilla de los postulantes presidenciales.
Sin embargo, la esperable represalia pingüina contra el Lole no se limitaría a respaldar la candidatura a la reelección del Chivo Rossi, sino que también podría impulsar una nómina propia de candidatos al Senado, con la consecuencia de favorecer a la fórmula socialista y, así, contribuir a neutralizar la embestida reutemista con ambiciones presidencialistas. En este sentido, todas las miradas del espectro político convergen en el Consejo Ejecutivo del PJ santafesino, presidido por el venadense Ricardo Spinozzi, y en el congreso partidario, que deberán establecer la integración de las listas de legisladores nacionales, las cuales no se resuelven por el sistema provincial de primarias obligatorias, sino que requieren de internas partidarias, salvo que se acuerde una lista única, como sucedió en el último invierno, cuando un desesperado Néstor Kirchner consiguió evitar el costo político de una inexorable derrota en la interna del PJ provincial, pactando sobre la hora una distribución de cargos con el reutemismo.
Las bases lo padecen
Las esquirlas del abandono reutemista también sobrevuelan nuestra región -con fuerte predominio de la actividad agropecuaria-, donde los intendentes y presidentes comunales vinculados al justicialismo están al borde de un ataque de nervios. Así sucede con las grandes municipalidades y las más pequeñas comunas. El año pasado, en el peor momento del conflicto agrario y en ocasión de las internas del PJ provincial, el intendente José Freyre, apostando a una estratégica prescindencia, soportó estoicamente las presiones de su antecesor Roberto Scott para que se someta a la disciplina kirchnerista. “Kirchner es muy duro y no perdona”, le había aconsejado el experimentado caudillo a su yerno, deslizando incluso que la desobediencia podría perjudicar los intereses de la ciudad. Con esa maniobra, Scott reclamaba el apoyo a Rossi y le soltaba la mano al Tino Spinozzi, el candidato reutemista a presidente del PJ, que corría el riesgo de no contar ni siquiera con el aval de sus compañeros de toda la vida en su ciudad natal. Como quedó dicho, el pacto entre kirchneristas y reutemistas impidió en esa instancia que las contradicciones se profundizaran; pero ahora, los atribulados mandatarios de ciudades y pueblos que habían optado por la tercera posición, intuyen que disponen de menos margen de maniobra, porque el recrudecimiento de la guerra gaucha se asocia con un año caracterizado por las sucesivas elecciones.
Salvo para los más identificados con el reutemismo o el kirchnerismo, el resto de los jefes territoriales se apresta a transitar jornadas inciertas, porque, en principio, seduce el liderazgo político del Lole, que más crece mientras más se aleja de los K, pero los intendentes son concientes de que los comisarios políticos del kirchnerismo no serán piadosos precisamente ahora, cuando el proyecto pingüino enfrenta una elección nacional decisiva para su futuro. Sin embargo, en la Intendencia local, por ejemplo, no tendrían que inquietarse más de la cuenta por eventuales represalias: Cuando las relaciones eran óptimas, y nadie imaginaba que hoy se agolparían para negar a los K, como antes ocurrió con Carlos Menem, Venado jamás había sido tenido en cuenta por la Casa Rosada, a pesar de las promesas de millonarias inversiones y generosos subsidios. Para colmo, las relaciones de Hermes Binner con unos cuantos intendentes y jefes comunales del nodo más austral ya no son amorosas como meses atrás, y eso también condiciona a los mandatarios que están en contacto diario con la población.
Dentro del malestar por las presiones que podrían desatarse, algunos caciques peronistas hasta llegaron a pensar en relanzar la aletargada Liga de Intendentes, que reconoce entre sus fundadores a Roberto Scott. En su época, prominentes caudillos locales del peronismo habían pergeñado esa estructura en defensa de sus intereses, terciando entre los liderazgos del Lole y Jorge Obeid, que se repartieron la Gobernación durante 16 años consecutivos, y a veces no le daban el suficiente espacio a los intendentes.
Esta divisoria de aguas en del PJ santafesino también alcanzará a las cámaras legislativas, pues tanto en Diputados como en Senadores -donde el PJ ostenta la mayoría- se marcarán a fuego las identidades con la creación de los bloques “Santa Fe Federal”, en sintonía con el flamante binomio del Lole en la Cámara Alta de la Nación, junto a la incondicional Roxana Latorre.
Candidatos locales
Sin descuidar el panorama provincial y nacional, apoltronado en el Sillón de Aufranc, el intendente Freyre aguarda con tranquilidad las legislativas de mediados de año -28 de junio las primarias y 30 de agosto las generales-, descontando que obtendrá al menos dos de las cinco bancas en juego -sólo cede una-, situación que le garantiza transitar el último bienio de su mandato con una cómoda mayoría -cinco bancas- en el Concejo.
Timoneando un gobierno que mixtura los viejos sobrevivientes de la era scottista y la novel generación de Poroto's Boy, José Freyre habría resuelto que es tiempo de desembarcar en el Concejo con referentes de su propio riñón, como lo había intentado sin éxito cuando fue electo en 2007. En esa oportunidad, el ex presidente del Centro Regional para el Desarrollo, Hernán Roma, desistió del privilegio y meses después recaló en la Secretaría de Coordinación de Gabinete. Sin embargo, los planes originales se alteraron cuando el nuevo gobierno municipal no pudo formar la pretendida dirección colegiada de Obras Públicas, que hubiera permitido el salto de Daniel Dabove desde dicha repartición a la Secretaría de Gestión y Planificación -hoy en estado vegetativo-, urdida por Freyre para coordinar con mano dura la marcha del gabinete, en tanto que para Roma se reservaban otras funciones más acordes a la cintura diplomática que se le reconoce, sobre todo con las múltiples relaciones (con las cooperativas; la Sindicatura del ex BID, el Concejo, etc.) que debían restablecerse luego de una docena de años con Scott en el mando. Así pues, en los pasillos municipales se murmura que para la designación del primer candidato porotista, todos los caminos conducen a Roma, en tanto que el spinozzista Miguel Pedrola, fortalecido con el reciente regreso a la Presidencia del Concejo, también aguarda un espacio expectante en el equipo de José, que aún hoy sufre cierta decepción por la temprana partida de José Luis Aguirre, el Poroto's Boy que abandonó la trinchera de Acción Social para refugiarse en las plácidas oficinas de la salud pública binnerista.
En sus primeros 14 meses de gestión, Freyre apeló a un trato directo con los concejales, con sus consecuencias de acuerdos y desacuerdos, pero a resguardo de los conflictos de poderes de otros tiempos. En la Intendencia interpretan este rotundo cambio como “un hecho muy positivo para la gobernabilidad y la calidad institucional”, y consideran que no deberían descuidarlo cuando, desde diciembre, disfruten de una previsible mayoría de cinco ediles oficialistas. Por eso, entre otras razones, Freyre insistiría en colocar a la cabeza de la lista a un dirigente de su entera confianza para sostener a rajatabla el perfil dialoguista en un Concejo con mayoría propia, pero que no deberán confundir con un Concejo fácil, porque también cobijará opositores de fuste que arrancarán sus mandatos con un ojo puesto en la misión de legislar y el otro en el proyecto de suceder a Freyre en 2011.
Dentro del PJ, la agrupación “17 de Octubre-Lealtad”, con el lucifuercista Jorge Viano como secretario general, surge con chances ciertas de retener la banca que ocupa Patricia Romero, aunque todavía no se habría definido si la lista será encabezada por la abogada y ex periodista que adquirió fuerte notoriedad en los últimos tres años, o si el propio Viano se decidirá a adquirir un perfil más alto desde una banca legislativa. Asimismo, se mantiene la incógnita sobre la ingeniería vianista para las primarias de junio, pues con los últimos remezones es más probable que el Frente para la Victoria acumule deserciones, antes que incorporaciones, como ocurrió en 2005 cuando el vianismo se adjudicó la banca desde el tercer puesto de una nómina liderada por scottistas. En este sentido, crecen las posibilidades de que el postulante lucifuercista, sea cual fuere, se lance en representación de alguna de las embrionarias vertientes del PJ no kirchnerista, aunque teniendo en cuenta que en las primarias y generales no habrá ningún efecto arrastre desde las candidaturas nacionales, tampoco hay que descartar que los peronistas disidentes acaudillados por Jorge Viano impulsen una herramienta electoral, como alguna vez fue el Frente Venadense, y emprendan la carrera hacia la reelección por las suyas, desprovistos de padrinos políticos.
(Publicado el viernes 20 de febrero de 2009 en El Informe)
Cerca de 300 docentes de la región accederán a la titularidad en sus cargos
En la provincia obtendrán la titularidad unos 3.700 docentes de los distintos niveles y modalidades. En la Región VII, el ofrecimiento de cargos en el nivel primario, donde hay 171 vacantes, será el lunes 23 en el ex Normal. Los concursos se reiterarán todos los años para cubrir las vacantes producidas. Satisfacción en el ámbito docente por acceder por fin a la estabilidad laboral. Para la jefa regional de Educación, Mabel Caula, es una "reparación histórica".Uno de los compromisos del gobierno provincial de Hermes Binner había sido el de la titularización de más de 3.700 docentes, después de 14 años sin concursos, con sus consecuencias de inestabilidad para los maestros que, al mismo tiempo, conspiraba contra la pregonada calidad educativa. “Estamos muy contentos porque el ciclo lectivo 2009 dará inicio con todos los docentes titularizados en los niveles inicial y primario y en la modalidad especial. Se trata de una reparación histórica en el ámbito educativo después de tantos años de postergaciones”, señaló la delegada regional del Ministerio de Educación, Mabel Caula, confirmando que en el sur santafesino el acto de ofrecimiento de cargos vacantes del nivel primario se llevará a cabo el lunes 23 del corriente, desde las 9, en el salón de actos del ex Normal, en tanto que los ofrecimientos del nivel inicial y la modalidad especial se realizarán en las ciudades de Rosario y Santa Fe, respectivamente. “En primaria tenemos 171 vacantes en la región, 57 en nivel inicial y 55 en especial”, precisó la autora de Política para Estudiantes.
Consultada sobre la metodología del ofrecimiento de cargos, Caula comentó que “los docentes de cada nivel, según el orden de méritos en el escalafón, eligen la escuela de la región en que prefieren desempeñarse a partir del lunes 2 de marzo”, y aclaró que “la ubicación en las listas, en función del título y la antigüedad en el cargo, fue establecida por Juntas de Escalafonamiento Docente -integradas por miembros del Ministerio de Educación y delegados del gremio docente-, que actuaron con agilidad y transparencia. Los escalafones fueron divulgados en todas las regiones y de inmediato se inauguró una etapa para la presentación de eventuales objeciones respecto de esa clasificación. Del 16 al 18 del corriente se conocerá el escalafón definitivo y el último paso es el ofrecimiento de los cargos vacantes”, completó.
Más adelante, la jefa regional subrayó que los cargos a titularizar -en esta etapa- en toda la provincia son unos 3.700, y los aspirantes, más de 10 mil, pero destacó que la “voluntad política” del gobierno de Hermes Binner es continuar con los ofrecimientos anualmente, para cubrir enseguida las vacantes que se vayan produciendo por jubilaciones, renuncias o fallecimientos. “El objetivo es que los docentes accedan rápidamente a su titularización, y así se puedan asegurar el cargo y los beneficios consiguientes, superando la condición inestable de reemplazantes o interinos”, indicó la ex directora de la Escuela “Manuel Vicente Manzano”.
Fuertes inversiones
En otro orden de cosas, la licenciada en Política y Gestión Institucional en Educación confirmó una inversión de más de dos millones de pesos para refacciones en escuelas de la región, a través del Fondo de Asistencia para Necesidades Inmediatas (FANI). Con estos recursos, expresó Caula, la prioridad -en los próximos días- es efectuar reparaciones en edificios que sufrieron diversos deterioros, como ocurrió en las escuelas 789 y 1295 de nuestra ciudad. Asimismo, anunció que se recibirán aportes provinciales para ampliaciones en 14 establecimientos locales, y otra importante partida para equipamiento. “Estas inversiones son una tranquilidad para los cooperadores, que así pueden dedicarse a tareas complementarias con el fruto de sus esfuerzos”, dijo la funcionaria socialista. Además, recordó que la optimización de los espacios escolares incide también en la calidad educativa y advirtió que el gobierno del Frente Progresista “tendrá que trabajar e invertir mucho en los próximos tiempos para restablecer los edificios luego de tanta desatención. En 2008 se invirtieron 40 millones de pesos en toda la provincia para reparaciones de escuelas y este año ya están disponibles 15 millones”, ilustró.
Nuevas escuelas
Otra de las novedades sobresalientes para la región es la creación de escuelas rurales en Christophersen, Chapuy, Lazzarino y la Chispa, con un núcleo en San Francisco, que permite disponer de escuelas medias en todos los distritos de la Región VII de Educación. “Ahora el Estado provincial garantiza la educación secundaria en todos los centros urbanos poblados, e incluso se hará cargo del traslado de los chicos de escasos recursos residentes en zonas rurales, tanto sea a estas nuevas escuelas, o cualquiera otra de la región donde decidan cumplir con sus estudios”, puntualizó Caula.
Luego, la funcionaria comentó que, con idénticos propósitos de favorecer la igualdad de oportunidades, trabajan en el Plan FinEs, en apoyo a los estudiantes que no concluyeron el ciclo secundario, especificando que los mayores de 25 años cuentan con un sistema de tutores. Y también hizo hincapié en el programa Atando Cabos, destinado a atender las situaciones de alumnos en riesgo social o víctimas de conflictos familiares, mediante un equipo interdisciplinario de psicólogos, asistentes sociales y docentes, entre otros profesionales.
Proyecto integrador
En la sede regional se está desarrollando un proyecto de intercambio de las escuelas públicas con distintos clubes de la zona, donde algunas actividades escolares se llevarán a cabo en las instalaciones deportivas, como la práctica de natación, por ejemplo. “Hay cuatro escuelas venadenses que ya participaron de una prueba piloto que resultó muy satisfactoria para todos”, consignó la docente que a mediados de los ’80 fue asambleísta provincial del Congreso Pedagógico Nacional.
Luego de una experiencia en diciembre y enero, con la contribución de la Municipalidad y la Federación de Cooperadoras Escolares, que permitió que los chicos pudieran realizar prácticas de natación en el Parque de los Viajantes, se entablaron diálogos con las autoridades del Jockey Club, que se mostraron interesadas en que los alumnos concurran al country para el entrenamiento en rugby y hockey sobre césped, entre otras disciplinas.
(Publicado el lunes 9 de febrero de 2009 en El Informe)
Boleta en mano, vecinos piden aclaraciones a la Eléctrica por lo que consideran "aumentos abusivos"
La primera protesta de ciertas proporciones se llevó a cabo el sábado pasado en la esquina de Belgrano y Vélez Sarsfield. Un grupo de vecinos del sector cuestionó lo que considera un “tarifazo” impagable. Asistieron los concejales Miguel Pedrola, Oscar Pieroni, Patricia Romero y Fabián Vernetti. Los ediles se reunirían hoy con las autoridades eléctricas para solicitar una revisión de los porcentajes. También pedirán la intervención del intendente José Freyre.
En la tarde noche del sábado último, un numeroso grupo de vecinos se dio cita en la esquina de Belgrano y Vélez Sarsfield en respuesta a una autoconvocatoria en “abierto repudio al tarifazo eléctrico que hemos sufrido, y que significa un descomunal y arbitrario aumento del importe del servicio de electricidad, con subas (para usuarios que seguimos consumiendo lo mismo) que rondan entre un 100 y un 400 por ciento”. En el texto distribuido entre los asistentes a la reunión llevada a cabo al aire libre, en la esquina de Belgrano y Vélez Sarsfield, los organizadores advertían que “estos costos suponen una obligación que nuestras familias no pueden afrontar, puesto que además no guardan ninguna relación, ni con nuestra condición socio-económica ni con nuestros niveles de vida”, agregando que “toda esta situación, llena de indignación y angustia nuestros hogares, sobre todo en momentos de crisis como la actual, en la que muchas de nuestras fuentes de trabajo están amenazadas o en riesgo”. Y cierran alertando que “resistiremos este tarifazo por todas las vías posibles”.
Los primeros ediles en arribar a la convocatoria fueron la justicialista Patricia Romero y los socialistas Oscar Pieroni y Fabián Vernetti, que el viernes 30, enterados de la ola de protestas por la suba de las tarifas de electricidad, ya habían remitido una nota al presidente del cuerpo legislativo, Miguel Pedrola, para que “con carácter de urgente se convoque a las autoridades del Consejo de Administración de la Cooperativa Limitada de Consumo Popular de Electricidad y Servicios Anexos de Venado Tuerto para una reunión con el plenario de concejales”, añadiendo el binomio binnerista que “el pedido se motiva en los montos extraordinarios a pagar por consumo eléctrico que están recibiendo los socios de la Cooperativa, llegando a cifras exorbitantes respecto del bimestre anterior”.
Un poco más tarde arribó al encuentro el presidente del Concejo, Miguel Pedrola, quien también se solidarizó con los vecinos y confirmó que en la mañana de hoy se concretaría la demandada reunión de los legisladores con las autoridades de la Eléctrica a los efectos de hallar “rápidas respuestas” para transmitir a los vecinos, cuyo malestar se palpaba a la distancia: “Les pedimos por favor que tomen resoluciones urgentes, y que no empiecen con una sucesión de reuniones, porque la gente está muy molesta”, terció otro vecino. Entonces, Pedrola adelantó que se pediría, como primera medida, que no haya cortes para quienes no pueden pagar, y de inmediato reclamarían a las autoridades eléctricas “para que se revisen estos últimos aumentos”.
Vecinos enojados
Carlos Cormick, uno de los convocantes, destacó que la convocatoria a la reunión se precipitó entre la mañana y el mediodía del jueves pasado, cuando los vecinos del sector recibieron la facturación eléctrica correspondiente al último bimestre. “No podía creer que después de un gasto de 150 o 160 pesos, me encontrara con una boleta de 420 pesos. Y no se trataba de un caso aislado, sino que el fenómeno se dio en toda la cuadra. Una vecina que tiene un pequeño comercio familiar recibió una boleta de más de 2.200 pesos, contra mil pesos del bimestre pasado, y lo mismo ocurrió en otro comercio que se fue de 500 a 1.500 pesos de energía. Son cifras exageradas, y que de ningún modo se pueden atribuir a que la gente instaló equipos de aire acondicionado”, dijo Cormick.
“Estos tarifazos arbitrarios tienen que revisarse cuanto antes. No puede ser que se decidan los aumentos de la noche a la mañana y después, al que no puede pagar, se le corta el servicio”, expresó el ofuscado vecino, aclarando que la espontánea convocatoria no perseguía ningún interés político y que, hasta el momento, ni siquiera se habían involucrado las comisiones vecinales de los barrios Norte y San José Obrero (divididos por la avenida Estrugamou).
“No conocemos la realidad de otros barrios de la ciudad, pero creemos que se repetirá el mismo fenómeno de repudio dentro de unos días, porque las boletas se habrían repartido en primer término en nuestra zona. De todos modos -aclaró-, nosotros no estamos por no pagar la luz, queremos cumplir como lo hicimos siempre, pero con cifras razonables”, estableció Carlos Cormick.
La voz de los concejales
El socialista Oscar Pieroni puntualizó que el bloque que integra junto con Fabián Vernetti había solicitado una reunión con las autoridades de la Cooperativa Eléctrica para la mañana de hoy a los fines de evaluar el impacto del aumento tarifario y agregó que, como hoy tienen previsto encontrarse con el intendente José Freyre, pedirían que este candente asunto se incorpore a la agenda de temas a tratar, con el objetivo de que en la charla con la cúpula eléctrica participen los dos poderes municipales: el Concejo y la Intendencia. “Según nuestros estudios, la franja de asociados con un consumo promedio de 600 kw-h bimestrales, sufrió un aumento del 18 por ciento el año pasado, y un 25 por ciento desde el último bimestre de 2008 al primer bimestre de 2009. Más drásticos aún fueron los incrementos de las tarifas comerciales, que en algunos casos duplican a las residenciales intermedias. Acá enfrente tenemos el caso de una pequeña despensa -atendida por una familia- que de 1.024 pesos pasó a 2.266 pesos, y cuidándose de usar el aire acondicionado por temor a un gasto excesivo”, detalló Pieroni.
“Nuestra propuesta es dialogar con el Consejo de Administración de la Cooperativa para que se revean estas tarifas, al menos en estas épocas, porque a la gente se le junta un ajuste tarifario del orden del 20 al 30 por ciento, con el aumento estacional de consumo -por las altas temperaturas-, que puede ser del 20, el 30 o el 40 por ciento”, estimó el legislador socialista.
“Hoy los vecinos se están movilizando ante el incremento tarifario, pero acá estamos en presencia de la manifestación del problema básico, que es la ausencia del contrato de concesión de energía, a partir de lo cual el poder municipal no tiene ninguna injerencia en la formación de la tarifa de la luz. Nosotros, desde el Concejo, somos concientes de que existen aumentos en los costos para proveer la energía, como también se lo admitimos a la Intendencia y a Obras Sanitarias para ajustar tasas y tarifas, pero también debemos contar con las herramientas para disponer cómo deben establecerse esos hipotéticos ajustes”, señaló el concejal. “Si existiera ese contrato de concesión tan postergado, el Concejo tendría la potestad de estudiar los porcentajes solicitados y, luego, de evaluar la oportunidad de la aplicación”, ilustró.
(Publicado el 2 de febrero de 2009 en diario El Informe)
Oscar Regis, representante del sur en el Consejo Consultivo para el Crecimiento de Santa Fe
El contador Oscar Regis ya forma parte del Consejo Consultivo para el Crecimiento de Santa Fe, creado por decreto del gobernador Hermes Binner en abril del año pasado, en busca de conocer la opinión de personas que puedan aportar tanto sus conocimientos como su experiencia en diversos campos, a los efectos de contribuir a la elaboración del plan estratégico provincial y a los planes regionales que se requieren en el marco del proceso descentralizador impulsado por el gobierno del Frente Progresista, Cívico y Social. “Estoy muy orgulloso por esta designación del gobernador Binner, en primer lugar porque se trata de un espacio influyente desde donde tendré posibilidades de impulsar cuestiones del interés de los venadenses y de nuestra región. Ya participé el mes pasado en una reunión en Rafaela -aun antes de mi designación oficial- y pude advertir la fuerte predisposición de trabajo de sus integrantes, como así también la decisión del gobierno santafesino de atender los consejos de este organismo”, indicó Oscar Regis, aun cuando aclaró que “los dictámenes que emite el Consejo son públicos y no vinculantes”.
Dicho organismo -presidido por el consejero Luis Carello- había sido integrado en su origen por 12 miembros, pero restaba definir a un representante del sur santafesino, hasta que a fines de diciembre último se oficializó la designación de Regis, un profesional de nuestra ciudad con marcada inclinación por los temas de la vida política, pese a que nunca se postuló para un cargo público.
Salvo el paso del ex intendente Fernando López Sauqué por el Ministerio de Gobierno santafesino en la última etapa del gobierno militar y la Secretaría General de Ricardo Spinozzi en la Gobernación de Carlos Reutemann, nuestra ciudad no contó con muchos representantes políticos de tamaña influencia. En tal sentido, Regis consideró que “la falta de dirigentes con proyección provincial es una de las debilidades venadenses”, un fenómeno que se agrava por las distancias geográficas. “No estar tan cerca de Rosario es, por un lado, positivo, porque la gran urbe no nos absorbe, pero también en cierto que la lejanía de los centros de decisiones siempre nos perjudicó como ciudad”, evaluó el profesional, aunque valoró en su justa medida el proceso de regionalización del gobierno binnerista que está revirtiendo esa histórica deficiencia.
Consejeros influyentes
Sobre la actividad especifica del Consejo Consultivo, cuyos miembros se desempeñan ad honorem, Regis detalló que tiene como sedes principales a las ciudades de Santa Fe y Rosario, pero se intercalan reuniones en las cabeceras regionales de Venado Tuerto, Reconquista y Rafaela. Asimismo, cabe destacar que el gobierno provincial provee la infraestructura y los funcionarios de apoyo que demanda la labor del Consejo, incluyendo una secretaría administrativa permanente. “Nosotros podremos dictaminar sobre cuestiones planteadas por el gobernador o sus ministros, como así también emitir opinión por iniciativa propia”, ilustró el flamante consejero sureño. Además, comentó que el organismo tiene facultades para solicitar informes escritos a los funcionarios y empleados de los tres poderes del Estado provincial.
Entre los varios temas que tiene en carpeta el Consejo Consultivo para el Crecimiento de Santa Fe -se reúne todos los meses, salvo en enero-, uno de los que más ocupa en las últimas semanas al consejero Oscar Regis es que nuestra provincia es el único de los grandes distritos nacionales que no cuenta con una entidad financiera oficial, a partir de la privatización del Banco de Santa Fe. “Como ahora se vence el contrato y hay que plantear, en el marco de una licitación, nuevos términos en la vinculación del Estado provincial con el Nuevo Banco Santa Fe SA, o con la entidad que resultare más conveniente, estamos estudiando alternativas para que el banco que se beneficie actuando como agente financiero del Estado, ofrezca apoyos crediticios para motorizar políticas activas”, estableció el contador. “Por ejemplo, la provincia de Santa Fe es la más desarrollada en la industria de la maquinaria agrícola, pero hoy sufre una inédita parálisis porque el campo, ante la incertidumbre que reina en el sector, no compra casi nada. Frente a estos escenarios, se requieren políticas activas para incentivar las operaciones, y desde el Consejo Consultivo creemos que esas condiciones podrían darse mediante la rediscusión del convenio con el Nuevo Banco Santa Fe, o con otra entidad crediticia”, puntualizó Regis.
En el mismo plano de las iniciativas económicas, el dirigente venadense está examinando la ley de sociedad de garantías recíprocas, que se había aprobado en los últimos tramos de la gestión obeidista, pero aún no se desarrolló lo suficiente. “Estimo que muy pronto emitiremos un dictamen para apurar su vigencia porque este mecanismo, en función de ciertas variables, permite el abaratamiento de los créditos para los tomadores”, señaló el consejero que debutará oficialmente en el organismo consultivo el 9 de febrero en la ciudad de Rosario.
Como resumen de la charla, Regis expresó que estos consejos le sirven a la ciudadanía “siempre y cuando se dediquen a temas que ayuden a optimizar la eficiencia de la gestión”, como la relación del Estado provincial con un agente financiero oficial; la política de compras; el control de la pesca; el desarrollo de nuevos combustibles o la autovía 33. “Esto no tiene nada que ver con las clásicas ‘juntas de notables’ que impulsan algunos gobiernos para distraerse en formalidades”, distinguió Regis: “Este Consejo Consultivo para el Crecimiento de Santa Fe enfoca cuestiones técnicas medulares, y lo hace a fondo, sin dispersarse en asuntos menores”, subrayó.
Cerca de la política
Desde adolescente, Oscar Regis se identificó con el ideario de la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI), y más precisamente con el pensamiento político de Arturo Frondizi (“un verdadero progresista de la economía”, señaló). Más adelante, obligado por las sucesivas divisiones partidarias, transitó por el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) hasta recalar en la Línea Popular, siguiendo los pasos del recordado ex gobernador santafesino Juan Sylvestre Begnis. Disuelto este sector en tiempos de la apertura democrática, se generó una nueva dispersión, y Regis decidió integrarse a las filas de la Unión Cívica Radical, donde la candidatura presidencial de Raúl Alfonsín emergía como un nuevo fenómeno político en la Argentina.
En el ámbito local, aunque sin abandonar el bajo perfil, Regis ofició como asesor del entonces concejal Domingo Savino, quien falleció en el verano de 2002 en un accidente automovilístico. Desde entonces, Lisandro Enrico, quien también se desempeñaba como concejal de la UCR, se convierte en el principal referente de dicho sector interno, y el contador Regis -especialista en temas económicos- permanece integrando el equipo de trabajo del hoy secretario parlamentario de la Cámara de Diputados de Santa Fe.
Gómez Tomei se ilusiona con un desembarco PRO en el Concejo
Convertido en uno de los referentes provinciales del macrismo, el ex concejal propone un cambio de ideas y objeta a los ediles que ambicionan eternizarse en sus bancas. Tras una evaluación comprensiva del gobierno municipal, el escribano Carlos Gómez Tomei cargó duro contra el kirchnerismo. “Apelan a una práctica política fascista”, condenó el dirigente de Propuesta Republicana.
En nuestra provincia, Propuesta Republicana (PRO) emprendió la organización partidaria a partir de una división del territorio en cinco grandes regiones -coincidentes con los nodos binneristas-, y durante 2008, las tareas en el área sur fueron encomendadas por la cúpula santafesina al ex concejal demoprogresista Carlos Gómez Tomei. En principio, el dirigente se manifestó satisfecho, pues con el esfuerzo de todas las regiones, meses atrás obtuvieron la personería política que habilita al PRO para presentarse a elecciones en el corriente año. “En algunos distritos la formación del partido fue más sencilla porque se incorporaron grupos de personas muy entusiastas, y en otros fue más dificultoso, como era previsible, ya que un dirigente no se genera de la noche a la mañana. De todos modos, el trabajo de los últimos meses fue fructífero y confiamos que enero y febrero serán dos meses clave para completar el armado del PRO en toda Santa Fe”, dijo el escribano Gómez Tomei.
Trazando un balance de la gestión municipal venadense del justicialista José Freyre, el referente regional del macrismo la sintetizó como “buena”, y evaluó que 2008 fue un año de organización interna en la Intendencia, “tratando de reordenar algunas herencias recibidas, aunque en ellas también hay responsabilidades de Freyre”, puntualizó.
Sobre los anuncios de la administración, destacó la decisión de adquirir los lotes para iniciar el proceso de erradicación del basural y tratamiento y disposición final de los residuos sólidos. “Esta es una gran noticia para la ciudad después de que en los 12 años de (Ernesto) De Mattía y en los 12 años de (Roberto) Scott no se hubiera progresado nada en la cuestión ambiental. Además, esta obra daría lugar al relanzamiento del proyecto del Area Recreativa Norte, otra necesidad para Venado, que no cuenta con espacios de esas características”, redondeó el ex concejal, quien también valoró el incipiente impulso a la pavimentación: “La ciudad sufre un gran atraso en proporción de cuadras pavimentadas. Es notorio que la piedra caliza fue un paliativo para amplios sectores, pero al mismo tiempo se convirtió en un justificativo para postergar el pavimento”, reprochó Gómez Tomei. En el mismo tono crítico, observó ciertos puntos críticos en el tránsito vehicular, como los accesos desde Ruta 33, tanto por Chapuis como por Santa Fe, que representan un peligro constante y, sin embargo, no se vislumbra una actitud enérgica de las autoridades para hallar una solución. “En este nuevo año habrá que redoblar esfuerzos para construir rotondas en esos sectores neurálgicos. Que lo emprenda la Nación, o la empresa concesionaria y, si no, que lo haga la Municipalidad, pero eso no puede seguir en esas condiciones”, advirtió.
Por un concejal PRO
En relación con el Concejo, Carlos Gómez Tomei opinó sobre los últimos grandes temas de 2008, que devolvieron protagonismo al cuerpo legislativo. Acerca de la meneada elección del oficialista Miguel Pedrola como presidente del Concejo, con el aval de su propio bloque, el socialista Roberto Meier y el radical Delfor Hernández, el ex PDP ratificó su postura de que la máxima autoridad legislativa debe pertenecer al mismo color político de la Intendencia. “La tarea de la oposición tiene que afirmarse en las bancas, en el debate de los temas locales; no tiene sentido que se dedique a presidir el cuerpo o las sesiones”, enfatizó el escribano.
“Hoy el oficialismo está en una situación política muy favorable, no solo por la fragmentación opositora en el Concejo, sino también porque solo cede una de las cinco bancas que se renuevan”, ilustró. De todos modos, sentenció que la oposición, incluyendo al PRO, deberá presentar una “tentadora oferta electoral” para adjudicarse la mayor cantidad posible de bancas. Aunque no descartó tajantemente un regreso a la función pública, Gómez Tomei expresó con claridad que el objetivo es convertir al PRO venadense en una fuerza alternativa al justicialismo y el binnerismo, pero a través de “figuras políticas nuevas”. “Yo estoy dispuesto a acompañar con mi experiencia, pero no desde una concejalía. La ciudad necesita dirigentes con una expectativa de cambio y una dinámica de trabajo que, tal vez, no podamos garantizar los que ya transitamos por ese cargo. Por esto mismo, me preocupa que haya dos o tres concejales que intenten estirar sus mandatos legislativos a 12 años consecutivos. No es bueno para Venado. En toda ciudad debe existir una burocracia estable -que permanece con independencia de los vaivenes electorales-, pero es perjudicial que un intendente (como sucedió con De Mattía y Scott) o un concejal, ante la falta de alternancia, se convierta también en un burócrata”, alertó. “Otra cosa es cuando se intenta continuar en la función pública en un cargo superior”, distinguió Gómez Tomei.
Con el manual del fascismo
En el análisis de la política grande, Carlos Gómez Tomei señaló que se está plantea una clara disyuntiva, que no es entre estatistas y liberales, o entre derechas e izquierdas, sino entre republicanismo y autoritarismo. Sin rodeos, el dirigente dijo que “el proyecto kirchnerista es decididamente fascista, pues el poder se ejerce a través del apriete, disciplinando gobernadores con la billetera, presionando contribuyentes desde la AFIP, embistiendo con fuerzas piqueteras, repartiendo los servicios públicos entre empresarios aliados. Esto es un obsceno ‘capitalismo de amigos’, con la custodia de una CGT que es cómplice del modelo de concentración del poder”, objetó. “Los Kirchner siguen al pie de la letra el manual básico del fascismo”, remató.
“Hasta la mismísima figura presidencial es vapuleada por el avasallamiento de Néstor Kirchner. Todos sabemos que el poder lo ejerce él, a su antojo, y que Cristina Fernández se limita a los viajes y los discursos”, consideró el ex legislador.
“El otro modelo político es el republicano y democrático, el de la división de poderes y la lucha contra la corrupción. Es cierto que subsisten discrepancias menores entre los opositores que coinciden en estas grandes premisas, pero todos deberían entender que con la unidad se obtendría un triunfo en los comicios legislativos que podría empezar a cambiar la historia. Si no, el kirchnerismo podría adjudicarse la victoria incluso con poco más del 30 por ciento de los votos”, vaticinó.
“La próxima elección requiere una victoria no sólo numérica, sino también psicológica. No alcanza con transferir a la oposición el control parlamentario, también hay que demostrar que se puede ganar la pulseada”, analizó Gómez Tomei con rigor de analista. “La primera responsabilidad es, desde ya, el triunfo en las legislativas, y la otra es conservar incólume la institución presidencial, porque los procesos institucionales se agrietaron en el ’87 y en 2001 ante derrotas oficialistas. Si Néstor Kirchner hace lo posible para horadar el poder de su esposa, la oposición tendrá que ocuparse de sostener las instituciones para que sea Cristina quien entregue los atributos presidenciales en 2011”, concluyó.
En nuestra provincia, Propuesta Republicana (PRO) emprendió la organización partidaria a partir de una división del territorio en cinco grandes regiones -coincidentes con los nodos binneristas-, y durante 2008, las tareas en el área sur fueron encomendadas por la cúpula santafesina al ex concejal demoprogresista Carlos Gómez Tomei. En principio, el dirigente se manifestó satisfecho, pues con el esfuerzo de todas las regiones, meses atrás obtuvieron la personería política que habilita al PRO para presentarse a elecciones en el corriente año. “En algunos distritos la formación del partido fue más sencilla porque se incorporaron grupos de personas muy entusiastas, y en otros fue más dificultoso, como era previsible, ya que un dirigente no se genera de la noche a la mañana. De todos modos, el trabajo de los últimos meses fue fructífero y confiamos que enero y febrero serán dos meses clave para completar el armado del PRO en toda Santa Fe”, dijo el escribano Gómez Tomei.
Trazando un balance de la gestión municipal venadense del justicialista José Freyre, el referente regional del macrismo la sintetizó como “buena”, y evaluó que 2008 fue un año de organización interna en la Intendencia, “tratando de reordenar algunas herencias recibidas, aunque en ellas también hay responsabilidades de Freyre”, puntualizó.
Sobre los anuncios de la administración, destacó la decisión de adquirir los lotes para iniciar el proceso de erradicación del basural y tratamiento y disposición final de los residuos sólidos. “Esta es una gran noticia para la ciudad después de que en los 12 años de (Ernesto) De Mattía y en los 12 años de (Roberto) Scott no se hubiera progresado nada en la cuestión ambiental. Además, esta obra daría lugar al relanzamiento del proyecto del Area Recreativa Norte, otra necesidad para Venado, que no cuenta con espacios de esas características”, redondeó el ex concejal, quien también valoró el incipiente impulso a la pavimentación: “La ciudad sufre un gran atraso en proporción de cuadras pavimentadas. Es notorio que la piedra caliza fue un paliativo para amplios sectores, pero al mismo tiempo se convirtió en un justificativo para postergar el pavimento”, reprochó Gómez Tomei. En el mismo tono crítico, observó ciertos puntos críticos en el tránsito vehicular, como los accesos desde Ruta 33, tanto por Chapuis como por Santa Fe, que representan un peligro constante y, sin embargo, no se vislumbra una actitud enérgica de las autoridades para hallar una solución. “En este nuevo año habrá que redoblar esfuerzos para construir rotondas en esos sectores neurálgicos. Que lo emprenda la Nación, o la empresa concesionaria y, si no, que lo haga la Municipalidad, pero eso no puede seguir en esas condiciones”, advirtió.
Por un concejal PRO
En relación con el Concejo, Carlos Gómez Tomei opinó sobre los últimos grandes temas de 2008, que devolvieron protagonismo al cuerpo legislativo. Acerca de la meneada elección del oficialista Miguel Pedrola como presidente del Concejo, con el aval de su propio bloque, el socialista Roberto Meier y el radical Delfor Hernández, el ex PDP ratificó su postura de que la máxima autoridad legislativa debe pertenecer al mismo color político de la Intendencia. “La tarea de la oposición tiene que afirmarse en las bancas, en el debate de los temas locales; no tiene sentido que se dedique a presidir el cuerpo o las sesiones”, enfatizó el escribano.
“Hoy el oficialismo está en una situación política muy favorable, no solo por la fragmentación opositora en el Concejo, sino también porque solo cede una de las cinco bancas que se renuevan”, ilustró. De todos modos, sentenció que la oposición, incluyendo al PRO, deberá presentar una “tentadora oferta electoral” para adjudicarse la mayor cantidad posible de bancas. Aunque no descartó tajantemente un regreso a la función pública, Gómez Tomei expresó con claridad que el objetivo es convertir al PRO venadense en una fuerza alternativa al justicialismo y el binnerismo, pero a través de “figuras políticas nuevas”. “Yo estoy dispuesto a acompañar con mi experiencia, pero no desde una concejalía. La ciudad necesita dirigentes con una expectativa de cambio y una dinámica de trabajo que, tal vez, no podamos garantizar los que ya transitamos por ese cargo. Por esto mismo, me preocupa que haya dos o tres concejales que intenten estirar sus mandatos legislativos a 12 años consecutivos. No es bueno para Venado. En toda ciudad debe existir una burocracia estable -que permanece con independencia de los vaivenes electorales-, pero es perjudicial que un intendente (como sucedió con De Mattía y Scott) o un concejal, ante la falta de alternancia, se convierta también en un burócrata”, alertó. “Otra cosa es cuando se intenta continuar en la función pública en un cargo superior”, distinguió Gómez Tomei.
Con el manual del fascismo
En el análisis de la política grande, Carlos Gómez Tomei señaló que se está plantea una clara disyuntiva, que no es entre estatistas y liberales, o entre derechas e izquierdas, sino entre republicanismo y autoritarismo. Sin rodeos, el dirigente dijo que “el proyecto kirchnerista es decididamente fascista, pues el poder se ejerce a través del apriete, disciplinando gobernadores con la billetera, presionando contribuyentes desde la AFIP, embistiendo con fuerzas piqueteras, repartiendo los servicios públicos entre empresarios aliados. Esto es un obsceno ‘capitalismo de amigos’, con la custodia de una CGT que es cómplice del modelo de concentración del poder”, objetó. “Los Kirchner siguen al pie de la letra el manual básico del fascismo”, remató.
“Hasta la mismísima figura presidencial es vapuleada por el avasallamiento de Néstor Kirchner. Todos sabemos que el poder lo ejerce él, a su antojo, y que Cristina Fernández se limita a los viajes y los discursos”, consideró el ex legislador.
“El otro modelo político es el republicano y democrático, el de la división de poderes y la lucha contra la corrupción. Es cierto que subsisten discrepancias menores entre los opositores que coinciden en estas grandes premisas, pero todos deberían entender que con la unidad se obtendría un triunfo en los comicios legislativos que podría empezar a cambiar la historia. Si no, el kirchnerismo podría adjudicarse la victoria incluso con poco más del 30 por ciento de los votos”, vaticinó.
“La próxima elección requiere una victoria no sólo numérica, sino también psicológica. No alcanza con transferir a la oposición el control parlamentario, también hay que demostrar que se puede ganar la pulseada”, analizó Gómez Tomei con rigor de analista. “La primera responsabilidad es, desde ya, el triunfo en las legislativas, y la otra es conservar incólume la institución presidencial, porque los procesos institucionales se agrietaron en el ’87 y en 2001 ante derrotas oficialistas. Si Néstor Kirchner hace lo posible para horadar el poder de su esposa, la oposición tendrá que ocuparse de sostener las instituciones para que sea Cristina quien entregue los atributos presidenciales en 2011”, concluyó.
Jorge Viano admitió que podría ser candidato a concejal
El líder de la agrupación justicialista “17 de Octubre-Lealtad”, Jorge Alberto Viano, anunció que el sector está evaluando la estrategia para las próximas elecciones legislativas municipales y, que en ese marco, se barajan dos opciones: la candidatura a la reelección de la concejala Patricia Romero y, para sorpresa de muchos, la postulación de Viano, admitida en la última emisión de 2008 del ciclo televisivo En la Tecla (Canal 12). “Me gustaría estar en el Concejo”, manifestó el secretario general del Sindicato de Luz y Fuerza, aun cuando expresó su total conformidad con el desempeño de Romero en estos tres años de mandato. Además, el dirigente peronista ratificó que, una vez agotada la experiencia del Frente Venadense, el año entrante impulsarán las postulaciones de la agrupación en las primarias del Frente para la Victoria.
En otro segmento de la entrevista, Viano sostuvo que, más allá de los esfuerzos de la concejala Romero, “en la ciudad no existe la oposición”, y mencionó que este fenómeno quedó al desnudo con el reciente aumento de las tasas municipales en un 17 por ciento, recordando la sugestiva ausencia del edil Delfor Hernández, que facilitó las ambiciones del oficialismo. “Es inconcebible que el Departamento Ejecutivo presente un proyecto a media mañana y en el mediodía se apruebe sin ningún análisis ni debate entre los concejales. Para colmo, tampoco exhiben la información que se les requiere para evaluar la legitimidad de los aumentos”, agregó.
“Pese a que hasta el año pasado una de las banderas de las gestiones de Scott y Freyre había sido que gobernaban sin aumentar impuestos, en 2008 los venadenses ya sufrimos dos severos ajustes, aun cuando la situación requería otras alternativas, en función de las secuelas del conflicto del Gobierno con el campo y, en las últimas semanas, de los coletazos de la crisis internacional”, razonó el referente lucifuercista. “Si las tasas estaban retrasadas, se podía apelar a la fórmula del aumento progresivo, a través de correcciones escalonadas. Pero hoy la Intendencia atraviesa una situación económica agobiante y las autoridades creyeron que con estos aumentos drásticos podrán recaudar lo suficiente para tapar el ‘agujero negro’ de las cuentas públicas”, agregó.
Más adelante, Jorge Viano reconoció el indiscutible respaldo popular cosechado por el actual intendente José Freyre en los últimos comicios, pero advirtió que se trata de “un gobierno con muchos anuncios y pocas realizaciones”, como lo sintetizó en una dura solicitada que se divulgó días atrás en medios gráficos locales y regionales. Casi con el mismo rigor, el gremialista consideró que el gobernador Hermes Binner no actúa con la celeridad esperable, aun cuando elogió su constante presencia en nuestra ciudad, como así también la valiosa decisión política de construir el nuevo Hospital Gutiérrez.
Luego, Viano ratificó su apoyo a la protesta del campo, basado en que la actividad agropecuaria es el motor económico en Venado Tuerto y las poblaciones de la región. “No podíamos mirar para otro y dejar que la ciudad se hundiera por la parálisis. Había que ser realistas y defender lo nuestro”, remarcó, añadiendo que en la actualidad el matrimonio presidencial sufre, por sus propios errores, un creciente descrédito entre la gente. “Si hoy se presentaran a elecciones, no les iría nada bien”, auguró el dirigente.
Sobre la oposición en el plano nacional, que luce casi tan debilitada como en nuestra ciudad, Jorge Viano se mostró optimista, y opinó que “se están estructurando grupos influyentes del peronismo no kirchnerista, tanto en la Nación como en la provincia”.
(Publicado el miércoles 29 de diciembre de 2008 en El Informe)
En otro segmento de la entrevista, Viano sostuvo que, más allá de los esfuerzos de la concejala Romero, “en la ciudad no existe la oposición”, y mencionó que este fenómeno quedó al desnudo con el reciente aumento de las tasas municipales en un 17 por ciento, recordando la sugestiva ausencia del edil Delfor Hernández, que facilitó las ambiciones del oficialismo. “Es inconcebible que el Departamento Ejecutivo presente un proyecto a media mañana y en el mediodía se apruebe sin ningún análisis ni debate entre los concejales. Para colmo, tampoco exhiben la información que se les requiere para evaluar la legitimidad de los aumentos”, agregó.
“Pese a que hasta el año pasado una de las banderas de las gestiones de Scott y Freyre había sido que gobernaban sin aumentar impuestos, en 2008 los venadenses ya sufrimos dos severos ajustes, aun cuando la situación requería otras alternativas, en función de las secuelas del conflicto del Gobierno con el campo y, en las últimas semanas, de los coletazos de la crisis internacional”, razonó el referente lucifuercista. “Si las tasas estaban retrasadas, se podía apelar a la fórmula del aumento progresivo, a través de correcciones escalonadas. Pero hoy la Intendencia atraviesa una situación económica agobiante y las autoridades creyeron que con estos aumentos drásticos podrán recaudar lo suficiente para tapar el ‘agujero negro’ de las cuentas públicas”, agregó.
Más adelante, Jorge Viano reconoció el indiscutible respaldo popular cosechado por el actual intendente José Freyre en los últimos comicios, pero advirtió que se trata de “un gobierno con muchos anuncios y pocas realizaciones”, como lo sintetizó en una dura solicitada que se divulgó días atrás en medios gráficos locales y regionales. Casi con el mismo rigor, el gremialista consideró que el gobernador Hermes Binner no actúa con la celeridad esperable, aun cuando elogió su constante presencia en nuestra ciudad, como así también la valiosa decisión política de construir el nuevo Hospital Gutiérrez.
Luego, Viano ratificó su apoyo a la protesta del campo, basado en que la actividad agropecuaria es el motor económico en Venado Tuerto y las poblaciones de la región. “No podíamos mirar para otro y dejar que la ciudad se hundiera por la parálisis. Había que ser realistas y defender lo nuestro”, remarcó, añadiendo que en la actualidad el matrimonio presidencial sufre, por sus propios errores, un creciente descrédito entre la gente. “Si hoy se presentaran a elecciones, no les iría nada bien”, auguró el dirigente.
Sobre la oposición en el plano nacional, que luce casi tan debilitada como en nuestra ciudad, Jorge Viano se mostró optimista, y opinó que “se están estructurando grupos influyentes del peronismo no kirchnerista, tanto en la Nación como en la provincia”.
(Publicado el miércoles 29 de diciembre de 2008 en El Informe)
Suba de tasas municipales con polémico "gatillo fácil"
La reciente aprobación de un aumento del 17 por ciento en las tasas municipales demostró que la Ordenanza General Impositiva merece una nueva revisión, porque es objetable la vigencia de una “cláusula gatillo” que propicia estos ajustes en función de la evolución de ciertos indicadores económicos que, para colmo, siempre ascienden, incluso contra toda lógica, como el precio del combustible, que continúa en alza, pese a que el barril de petróleo permanece con tendencia a la baja. Si bien los ediles del arco opositor aclaran que no existe ninguna “cláusula gatillo” (ajuste automático), porque es el Concejo quien tiene la última palabra en materia de tasas y tributos, la Intendencia, siempre necesitada de recursos, presionará una y otra vez con las conclusiones de dicha “tablita”, que no solo acorrala a la oposición, sino que también disminuye los costos políticos al oficialismo, sosteniendo sus pedidos de ajuste en normativas sancionadas con el consenso legislativo. En este sentido, el mismo presidente del Concejo, Miguel Pedrola, señaló que el aumento podría haber sido hasta del 23 por ciento. También argumentó que la Municipalidad debe seguir prestando servicios y no se puede desfinanciar. Todo eso es cierto. Pero, aun así, resulta discutible que, en ciertos períodos, las tasas deban “readecuarse” exclusivamente sobre la base del índice de precios, el valor del combustible y la escala salarial de los municipales. También importa evaluar el contexto social y económico en el momento de plantear esos ajustes, y además, los concejales deberían, tal vez, incluir otras referencias influyentes, como la calidad del gasto y la transparencia. Por ejemplo, un súbito aumento de las erogaciones en la planta de personal municipal, no justificaría un alza de las tasas, si es que dichas incorporaciones se vuelven improductivas o innecesarias. En consecuencia, esa cláusula, que no es “gatillo”, pero es “casi gatillo”, debería revisarse cuanto antes, sobre todo teniendo en cuenta que, desde diciembre de 2009, el actual oficialismo contará con una representación de -como mínimo- cinco ediles, es decir que tendría el número suficiente para aprobar todos los aumentos que demande el Departamento Ejecutivo, según la normativa vigente. También cabe acotar que las tarifas de los servicios de agua potable y cloacas, concesionados a la Cooperativa de Obras Sanitarias, se actualizan sobre la base de una fórmula polinómica compuesta por unas cuantas variables, aunque los nuevos valores recién se fijan cuando los aprueba el Concejo.
Sin embargo, no todas las culpas son achacables a la Intendencia en el segundo aumento consecutivo de tasas, previsible en medio de la crisis nacional e internacional, aunque al mismo tiempo sorprendente, si se recuerda que el scottismo se jactaba de gobernar sin tocar los impuestos.
En tal sentido, los ediles Roberto Meier y Delfor Hernández no hubieran querido que tan prontamente se verificaran las atribuciones de Pedrola en su rol de presidente del Concejo -el candidato que ambos acompañaron junto con el cuarteto oficialista-, pues con su determinante “doble voto”, acabó estableciendo el ajuste del 17 por ciento, sin dar lugar a mayores debates. Pero todavía es peor la situación política del radical Hernández, que no asistió a esa reunión extraordinaria, permitiendo que el flamante presidente -ahora en línea directa con la Intendencia- consumara la drástica suba. Casualmente, los tres concejales mencionados, que a fines del año próximo cumplirán ocho años de gestión, ya insinuaron otra coincidencia: todos ambicionan un tercer período consecutivo en la banca.
La concejala lucifuercista Patricia Romero -la más férrea opositora al porotismo a lo largo del año- se plantó desde el vamos en su negativa a avalar cualquier aumento de las tasas, por minúsculo que fuere; esa misma posición adoptó orgánicamente el Partido Socialista, alegando el ajuste concedido a principio de año y el incremento de la coparticipación a municipios y comunas desde la administración binnerista. También puntualizaron las contradicciones del Frente para la Victoria local, que vuelve a presionar a los contribuyentes en medio de la crisis y aprueba en Venado lo mismo que rechaza en Santa Fe. No sólo que esta vez coincidieron -raramente- el partido de la rosa y su terceto legislativo, sino que este último recobró la unidad de bloque, aunque sea por un rato.
En la misma tendencia crítica se enroló el ex concejal y actual secretario parlamentario santafesino, Lisandro Enrico, que repudió el aumento de las tasas municipales, condenando la “sobredimensión” del gasto público venadense y cuestionando a ediles opositores con excesiva predisposición a negociar con la Intendencia.
Tan cierto como que no se puede gobernar ni prestar servicios sin recursos, es que no se debe sobrecargar al contribuyente, pero ese equilibrio no se conseguirá solamente con la ayuda de “tablitas” que arrojan porcentajes en función de variables caprichosas, sino que se requiere el indispensable debate, que en esta ocasión no se generó con la intensidad deseable, ni en el Concejo ni, mucho menos, en la ciudad.
Sin embargo, no todas las culpas son achacables a la Intendencia en el segundo aumento consecutivo de tasas, previsible en medio de la crisis nacional e internacional, aunque al mismo tiempo sorprendente, si se recuerda que el scottismo se jactaba de gobernar sin tocar los impuestos.
En tal sentido, los ediles Roberto Meier y Delfor Hernández no hubieran querido que tan prontamente se verificaran las atribuciones de Pedrola en su rol de presidente del Concejo -el candidato que ambos acompañaron junto con el cuarteto oficialista-, pues con su determinante “doble voto”, acabó estableciendo el ajuste del 17 por ciento, sin dar lugar a mayores debates. Pero todavía es peor la situación política del radical Hernández, que no asistió a esa reunión extraordinaria, permitiendo que el flamante presidente -ahora en línea directa con la Intendencia- consumara la drástica suba. Casualmente, los tres concejales mencionados, que a fines del año próximo cumplirán ocho años de gestión, ya insinuaron otra coincidencia: todos ambicionan un tercer período consecutivo en la banca.
La concejala lucifuercista Patricia Romero -la más férrea opositora al porotismo a lo largo del año- se plantó desde el vamos en su negativa a avalar cualquier aumento de las tasas, por minúsculo que fuere; esa misma posición adoptó orgánicamente el Partido Socialista, alegando el ajuste concedido a principio de año y el incremento de la coparticipación a municipios y comunas desde la administración binnerista. También puntualizaron las contradicciones del Frente para la Victoria local, que vuelve a presionar a los contribuyentes en medio de la crisis y aprueba en Venado lo mismo que rechaza en Santa Fe. No sólo que esta vez coincidieron -raramente- el partido de la rosa y su terceto legislativo, sino que este último recobró la unidad de bloque, aunque sea por un rato.
En la misma tendencia crítica se enroló el ex concejal y actual secretario parlamentario santafesino, Lisandro Enrico, que repudió el aumento de las tasas municipales, condenando la “sobredimensión” del gasto público venadense y cuestionando a ediles opositores con excesiva predisposición a negociar con la Intendencia.
Tan cierto como que no se puede gobernar ni prestar servicios sin recursos, es que no se debe sobrecargar al contribuyente, pero ese equilibrio no se conseguirá solamente con la ayuda de “tablitas” que arrojan porcentajes en función de variables caprichosas, sino que se requiere el indispensable debate, que en esta ocasión no se generó con la intensidad deseable, ni en el Concejo ni, mucho menos, en la ciudad.
Lisandro Enrico repudió el reciente aumento de las tasas municipales
El reciente aumento del 17 por ciento en la tasa general de inmuebles, solicitado por la Intendencia local y aprobado por el Concejo -que se suma al instrumentado a principio de año-, generó una ola de críticas desde el arco opositor, cuestionando la imprudencia de darle cauce a otro ajuste de las tasas en medio de una crisis económica que tanto compromete el bolsillo de los contribuyentes. En esta oportunidad, el que se expidió fue el ex concejal Lisandro Enrico: “No me parece conveniente que la ciudad sufra en menos de un año dos aumentos de impuestos, más aún luego de un ajuste tan importante como el del último verano. Este no es un momento oportuno para multiplicar impuestos, sino para restringir al máximo los gastos municipales improductivos y burocráticos -que son muchos- y reforzar la inversión en obras y servicios públicos”. En ese mismo sentido, Enrico opinó que es necesario administrar los dineros públicos con prudencia y eficacia, pero “por el contrario, hoy se está compensando la sobredimensión del gasto público con constantes subas de impuestos. Esta enormidad nunca había ocurrido en nuestra ciudad… entre estos dos impuestazos consecutivos hay contribuyentes que pagan un 200, 250 o 300 por ciento de aumento”, reprochó el dirigente radical.
Extrañas vacaciones
La medida, que fue aprobada por los cuatro votos oficialistas (Giner, Orlanda, Pieli y Pedrola) y rechazada por los socialistas Pieroni, Meier y Vernetti y la lucifuercista Romero, consiguió imponerse finalmente gracias al “doble voto” de Miguel Pedrola, que “desempató” estrenando su flamante condición de presidente del Concejo. Sobre este singular desenlace, Enrico dijo que “si bien algunos ediles se desempeñan como si el Concejo fuera ‘la escribanía’ de la Municipalidad, yo creo que una de sus funciones básicas es defender a los ciudadanos venadenses de los abusos del poder político, como estos desmedidos aumentos de impuestos. Lamento -agregó- que ciertos concejales que deberían ejercer como opositores, no compartan este concepto y, en cambio, opten por tejer acuerdos con la Intendencia, de espaldas a la gente”. Sobre este punto, Lisandro Enrico aludió a la actitud de su correligionario Delfor Hernández, quien no asistió a la sesión que trató el aumento de impuestos, dándole la oportunidad de la aprobación al oficialismo, a traves del mencionado “doble voto” de Pedrola. “Me afligen mucho los últimos pasos del concejal Hernández, primero votando al peronismo para la Presidencia del Concejo, y después ausentándose de manera muy sugestiva en una sesión tan importante. Todos sabemos que diciembre es un mes de extraordinarias y que suelen tratarse temas clave que no pudieron resolverse a lo largo del año. Un concejal no puede salir de vacaciones en ese período, y mucho menos dejando a la oposición con un voto menos cuando se sabía de este pedido del intendente para volver a ajustar las tasas”, planteó el secretario parlamentario de la Cámara Baja de nuestra provincia.
Tablita inapropiada
En otro tramo de la entrevista, Enrico se mostró disconforme con esta ordenanza que en función de la evolución de determinadas variables, como el índice de precios mayoristas del Indec, la nómina salarial municipal y los combustibles, posibilita un ajuste periódico de las tasas. “En teoría, esa fórmula arrojaría un número que luego el Concejo debe analizar, pero en la práctica se trata de una norma que asimila los impuestos locales con las tasas de interes bancarias. Esa ‘tablita’ facilita que la Intendencia salga a buscar recursos una y otra vez a costa del contribuyente. No es razonable que las tasas acompañen automáticamente el cambio de esos índices económicos establecidos caprichosamente. Esto es renunciar a la función legislativa indelegable de defender a la gente de los atropellos. Los debates tributarios están atravesados por decenas de variables tecnicas, pero en el fondo deben responder a una decisión política. Es muy grave que en Venado, en unos pocos minutos, se haya aceptado un aumento que en cualquier ciudad sólo se aprobaría luego de un prolongado y enriquecedor debate público”, manifestó Enrico.
Renovación política
Sobre las elecciones legislativas del año entrante, el dirigente admitió que el oficialismo se beneficia en esta ocasión porque “apenas pone en juego una de las cinco bancas que se renuevan”, pero de todos modos consideró que “es un momento propicio para que las fuerzas aliadas en el Frente Progresista saquen a relucir sus mejores candidatos, en lugar de insistir con dirigentes desgastados que se desvincularon de las necesidades de la gente y hoy priorizan negociar con la Intendencia. Dentro de la UCR, estoy trabajando para esa renovación”, garantizó Enrico.
Luego, evaluando el primer año de gobierno de Jose Freyre, el secretario parlamentario resumió que “no ha mostrado más que anuncios” y alertó que “Venado está incluida entre las tres o cuatro localidades santafesinas con mayores dificultades financieras”. No obstante, el dirigente radical puntualizó que el gobernador Hermes Binner ayudará siempre a los venadenses, porque jamás discriminará a la ciudad, aun cuando sea administrada por otro sector político. Sin embargo, Lisandro Enrico definió que “tambien hace falta despabilar a los políticos locales para que la ciudad crezca, porque se dilapidaron los mejores años de crecimiento de la economía argentina de los últimos tiempos, sin que Venado se diera por enterado de ese fenómeno cíclico”, completó.
(Publicado el lunes 22 de diciembre de 2008)
Extrañas vacaciones
La medida, que fue aprobada por los cuatro votos oficialistas (Giner, Orlanda, Pieli y Pedrola) y rechazada por los socialistas Pieroni, Meier y Vernetti y la lucifuercista Romero, consiguió imponerse finalmente gracias al “doble voto” de Miguel Pedrola, que “desempató” estrenando su flamante condición de presidente del Concejo. Sobre este singular desenlace, Enrico dijo que “si bien algunos ediles se desempeñan como si el Concejo fuera ‘la escribanía’ de la Municipalidad, yo creo que una de sus funciones básicas es defender a los ciudadanos venadenses de los abusos del poder político, como estos desmedidos aumentos de impuestos. Lamento -agregó- que ciertos concejales que deberían ejercer como opositores, no compartan este concepto y, en cambio, opten por tejer acuerdos con la Intendencia, de espaldas a la gente”. Sobre este punto, Lisandro Enrico aludió a la actitud de su correligionario Delfor Hernández, quien no asistió a la sesión que trató el aumento de impuestos, dándole la oportunidad de la aprobación al oficialismo, a traves del mencionado “doble voto” de Pedrola. “Me afligen mucho los últimos pasos del concejal Hernández, primero votando al peronismo para la Presidencia del Concejo, y después ausentándose de manera muy sugestiva en una sesión tan importante. Todos sabemos que diciembre es un mes de extraordinarias y que suelen tratarse temas clave que no pudieron resolverse a lo largo del año. Un concejal no puede salir de vacaciones en ese período, y mucho menos dejando a la oposición con un voto menos cuando se sabía de este pedido del intendente para volver a ajustar las tasas”, planteó el secretario parlamentario de la Cámara Baja de nuestra provincia.
Tablita inapropiada
En otro tramo de la entrevista, Enrico se mostró disconforme con esta ordenanza que en función de la evolución de determinadas variables, como el índice de precios mayoristas del Indec, la nómina salarial municipal y los combustibles, posibilita un ajuste periódico de las tasas. “En teoría, esa fórmula arrojaría un número que luego el Concejo debe analizar, pero en la práctica se trata de una norma que asimila los impuestos locales con las tasas de interes bancarias. Esa ‘tablita’ facilita que la Intendencia salga a buscar recursos una y otra vez a costa del contribuyente. No es razonable que las tasas acompañen automáticamente el cambio de esos índices económicos establecidos caprichosamente. Esto es renunciar a la función legislativa indelegable de defender a la gente de los atropellos. Los debates tributarios están atravesados por decenas de variables tecnicas, pero en el fondo deben responder a una decisión política. Es muy grave que en Venado, en unos pocos minutos, se haya aceptado un aumento que en cualquier ciudad sólo se aprobaría luego de un prolongado y enriquecedor debate público”, manifestó Enrico.
Renovación política
Sobre las elecciones legislativas del año entrante, el dirigente admitió que el oficialismo se beneficia en esta ocasión porque “apenas pone en juego una de las cinco bancas que se renuevan”, pero de todos modos consideró que “es un momento propicio para que las fuerzas aliadas en el Frente Progresista saquen a relucir sus mejores candidatos, en lugar de insistir con dirigentes desgastados que se desvincularon de las necesidades de la gente y hoy priorizan negociar con la Intendencia. Dentro de la UCR, estoy trabajando para esa renovación”, garantizó Enrico.
Luego, evaluando el primer año de gobierno de Jose Freyre, el secretario parlamentario resumió que “no ha mostrado más que anuncios” y alertó que “Venado está incluida entre las tres o cuatro localidades santafesinas con mayores dificultades financieras”. No obstante, el dirigente radical puntualizó que el gobernador Hermes Binner ayudará siempre a los venadenses, porque jamás discriminará a la ciudad, aun cuando sea administrada por otro sector político. Sin embargo, Lisandro Enrico definió que “tambien hace falta despabilar a los políticos locales para que la ciudad crezca, porque se dilapidaron los mejores años de crecimiento de la economía argentina de los últimos tiempos, sin que Venado se diera por enterado de ese fenómeno cíclico”, completó.
(Publicado el lunes 22 de diciembre de 2008)
Freyre pone a Pedrola de presidente y quiere a Meier y Delfor como escoltas
La semana política se había inaugurado con los primeros escarceos por la presidencia del Concejo, promediando la misma se precipitaron todas las postulaciones y, sobre el cierre, puede anticiparse que Miguel Pedrola retomará el cargo en la sesión a realizarse el miércoles 10 de diciembre, una jornada histórica en la que los argentinos festejaremos los 25 años de la restauración democrática. En busca de recuperar el protagonismo cedido durante un año y medio al aliado radical Delfor Hernández, los cuatro concejales justicialistas acudieron a la Intendencia para plantearle al intendente José Freyre que había llegado el momento de volver a la Presidencia, pero esta vez no lo hicieron desde la dispersión y a la espera de una bajada de línea, sino que antes habían conciliado defender la postulación de Pedrola. Casi en la misma época, después de largo tiempo de mutua indiferencia, Freyre consultó sobre el tema al senador provincial y presidente del PJ santafesino, Ricardo Spinozzi, quien se mostró complacido con la nominación de Pedrola para presidir el Concejo, aunque lo más trascendente haya sido el acercamiento entre los dos jóvenes referentes del peronismo venadense.
Aun cuando en la Intendencia consideran “inviable” que la oposición coincida -con sus cinco votos- en un candidato alternativo, la decisión es ir un poco más allá de los cuatro ediles propios para consagrar a Pedrola, y así es que arrancaron las negociaciones con el socialista Roberto Meier y el boinablanca Delfor Hernández, a la vez que habrían descartado cualquier relación con los socialistas Oscar Pieroni y Fabián Vernetti y la lucifuercista Patricia Romero, precisamente los tres ediles más distantes del universo oficialista.
En este marco, uno de los más fuertes cimbronazos políticos del 10 de diciembre lo podría protagonizar el Tío, tal vez no por inesperado, pero sí por consumar una escandalosa ruptura en las entrañas del socialismo. Orgánico, reservado y disciplinado, el partido de la rosa no generaba estas rispideces, hasta que desembarcaron los pasionales pueblenses, con sus internas a cuesta.
Hasta ahora, todo indica que Meier desacatará la decisión de apoyar la candidatura presidencial de Pieroni impulsada por el PS; y, por el contrario, optaría por acompañar la designación de Pedrola, como lo hizo siempre que el scottismo promovió candidatos propios, tales como Jorge Lagna y el mismo Pedrola. Cabe recordar que en las dos elecciones de presidente del Concejo realizadas el año pasado, el Tío votó en abril (las postergadas desde diciembre de 2006) a Claudio Natali -se desempató por sorteo- y en diciembre último lo hizo por Pieroni, pero en ambas ocasiones el candidato del oficialismo era el radical Hernández. Esta vez, con un peronista bendecido desde la Intendencia, Meier retomaría la tradición y, según cuentan en los corrillos parlamentarios, hasta podría adueñarse de la vicepresidencia 1ª, a cambio de dicho respaldo. En tanto, Delfor, ya resignado a volver a la banca, aspiraría a ese mismo cargo con el que tentarían a Meier, aunque también podría abrocharse un acuerdo global con el radical como vice 2º, con lo cual Pedrola asumiría fortalecido con una mayoría de seis votos.
Entre otras especulaciones, también se contempló la alternativa -con la presunta venia de Meier- de que en el marco de un arreglo político aún más amplio, el cargo de vice 1º sea para Pieroni, otorgándole ocho votos al candidato a presidente del oficialismo (con la suma de las voluntades de Vernetti y el propio Pieroni), aunque esta versión luce bastante enclenque, porque el socialismo ya se expresó públicamente, y en duros términos, acerca de las gestiones de Pedrola y Hernández al comando del Concejo, y de ningún modo aceptaría volver sobre sus pasos para sostener a Pedrola, aun cuando se lo recompense con la vicepresidencia 1ª para uno de los suyos. Además, se conoce que el sub-bloque integrado por Pieroni y Vernetti deplora las estrategias de co-gobierno del Tío Meier, más allá de admitir -en voz baja- que el intendente Freyre está a punto de superar el primer año de mandato sin un ápice de desgaste; por el contrario, algunas encuestas recientes lo ubican mejor aún que cuando resultó electo para gobernar la ciudad. Sin embargo, como en las elecciones legislativas se registra una mayor dispersión del voto, el ala dura del socialismo pretendería marcar la cancha y no ceder más terreno ante otros grupos partidarios de marcado perfil opositor, como el que lidera la vianista Romero, o el espacio que recrearía el año venidero el radical binnerista Lisandro Enrico, en su regreso al escenario político local.
El oficialismo ya tomó la decisión de recuperar la Presidencia del Concejo, y para ello cuenta con los cuatro votos que, en este contexto, serían suficientes, pero de todos modos se propone tejer acuerdos con los opositores más afines, Meier y Hernández, que ya no es tan dócil como tiempo atrás, aunque en la Intendencia se jactan de que “en los grandes temas” podrían contar con su voto. Para ellos dos serían las vicepresidencias en danza, y también se los abastecería de una línea directa con Freyre, porque el objetivo es tenerlos cerca para encarar futuras negociaciones. En tanto, Pieroni, Romero -ambos irían por la reelección- y Vernetti, se repartirían el ancho callejón opositor, un poco por decisión propia, otro poco por deserciones ajenas.
En síntesis, el porotismo no desconocerá al Concejo como lo hacía el scottismo, pero intentará controlarlo con astutas alianzas, al menos hasta diciembre del año próximo, cuando pueda reunir la mayoría legislativa propia y ya no necesite depender de terceros.
Aun cuando en la Intendencia consideran “inviable” que la oposición coincida -con sus cinco votos- en un candidato alternativo, la decisión es ir un poco más allá de los cuatro ediles propios para consagrar a Pedrola, y así es que arrancaron las negociaciones con el socialista Roberto Meier y el boinablanca Delfor Hernández, a la vez que habrían descartado cualquier relación con los socialistas Oscar Pieroni y Fabián Vernetti y la lucifuercista Patricia Romero, precisamente los tres ediles más distantes del universo oficialista.
En este marco, uno de los más fuertes cimbronazos políticos del 10 de diciembre lo podría protagonizar el Tío, tal vez no por inesperado, pero sí por consumar una escandalosa ruptura en las entrañas del socialismo. Orgánico, reservado y disciplinado, el partido de la rosa no generaba estas rispideces, hasta que desembarcaron los pasionales pueblenses, con sus internas a cuesta.
Hasta ahora, todo indica que Meier desacatará la decisión de apoyar la candidatura presidencial de Pieroni impulsada por el PS; y, por el contrario, optaría por acompañar la designación de Pedrola, como lo hizo siempre que el scottismo promovió candidatos propios, tales como Jorge Lagna y el mismo Pedrola. Cabe recordar que en las dos elecciones de presidente del Concejo realizadas el año pasado, el Tío votó en abril (las postergadas desde diciembre de 2006) a Claudio Natali -se desempató por sorteo- y en diciembre último lo hizo por Pieroni, pero en ambas ocasiones el candidato del oficialismo era el radical Hernández. Esta vez, con un peronista bendecido desde la Intendencia, Meier retomaría la tradición y, según cuentan en los corrillos parlamentarios, hasta podría adueñarse de la vicepresidencia 1ª, a cambio de dicho respaldo. En tanto, Delfor, ya resignado a volver a la banca, aspiraría a ese mismo cargo con el que tentarían a Meier, aunque también podría abrocharse un acuerdo global con el radical como vice 2º, con lo cual Pedrola asumiría fortalecido con una mayoría de seis votos.
Entre otras especulaciones, también se contempló la alternativa -con la presunta venia de Meier- de que en el marco de un arreglo político aún más amplio, el cargo de vice 1º sea para Pieroni, otorgándole ocho votos al candidato a presidente del oficialismo (con la suma de las voluntades de Vernetti y el propio Pieroni), aunque esta versión luce bastante enclenque, porque el socialismo ya se expresó públicamente, y en duros términos, acerca de las gestiones de Pedrola y Hernández al comando del Concejo, y de ningún modo aceptaría volver sobre sus pasos para sostener a Pedrola, aun cuando se lo recompense con la vicepresidencia 1ª para uno de los suyos. Además, se conoce que el sub-bloque integrado por Pieroni y Vernetti deplora las estrategias de co-gobierno del Tío Meier, más allá de admitir -en voz baja- que el intendente Freyre está a punto de superar el primer año de mandato sin un ápice de desgaste; por el contrario, algunas encuestas recientes lo ubican mejor aún que cuando resultó electo para gobernar la ciudad. Sin embargo, como en las elecciones legislativas se registra una mayor dispersión del voto, el ala dura del socialismo pretendería marcar la cancha y no ceder más terreno ante otros grupos partidarios de marcado perfil opositor, como el que lidera la vianista Romero, o el espacio que recrearía el año venidero el radical binnerista Lisandro Enrico, en su regreso al escenario político local.
El oficialismo ya tomó la decisión de recuperar la Presidencia del Concejo, y para ello cuenta con los cuatro votos que, en este contexto, serían suficientes, pero de todos modos se propone tejer acuerdos con los opositores más afines, Meier y Hernández, que ya no es tan dócil como tiempo atrás, aunque en la Intendencia se jactan de que “en los grandes temas” podrían contar con su voto. Para ellos dos serían las vicepresidencias en danza, y también se los abastecería de una línea directa con Freyre, porque el objetivo es tenerlos cerca para encarar futuras negociaciones. En tanto, Pieroni, Romero -ambos irían por la reelección- y Vernetti, se repartirían el ancho callejón opositor, un poco por decisión propia, otro poco por deserciones ajenas.
En síntesis, el porotismo no desconocerá al Concejo como lo hacía el scottismo, pero intentará controlarlo con astutas alianzas, al menos hasta diciembre del año próximo, cuando pueda reunir la mayoría legislativa propia y ya no necesite depender de terceros.
El presidente del Concejo será oficialista, si el oficialismo quiere
Los conciliábulos por la presidencia del Concejo venadense para el período 2008-2009 se desarrollaban hasta la semana pasada en estricto off the reccord, pero desde el último lunes se comenzaron a marcar las posiciones más rotundamente, sobre todo de los bloques que se despegan de eventuales respaldos a los concejales que en los últimos años acapararon el cargo presidencial en el cuerpo legislativo: el radical Delfor Hernández y el justicialista Miguel Pedrola.
En principio, el actual presidente -de procedencia dematiísta- intentaría articular una alianza para conservar el privilegiado sitial hasta el vencimiento de su mandato, pero serían mínimas las posibilidades de reeditar una negociación con el oficialismo porotista, como un año atrás. En primer lugar, porque la UCR, ante la cercanía de las campañas por el recambio de cinco bancas, estaría dispuesta a recuperar el perfil opositor y, además, porque la mesa chica de la Intendencia, ante la ausencia de ofertas presentables (la despechada denuncia de los bolsones habría dañado la precandidatura a concejal del supersecretario de Promoción Social, Germán Mastri), ahora no descarta acudir a Pedrola, un experimentado negociador en las lides legislativas, que sería más valioso aún para el intendente José Freyre en un año donde la gestión estará condicionada por los comicios primarios y generales.
Un dato trascendente para la evaluación de esta pulseada lo aportó ayer la presidenta del Partido Socialista local, Rosana Bellatti, advirtiendo que de ningún modo apoyarían la candidatura de Pedrola para la Presidencia, ni tampoco la de Hernández. Con esta posición, se ratifica un cambio de rumbo de la centro-izquierda vernácula, pues durante su trayectoria política, los pueblenses -hoy casi todos en el PS- habituaron a los venadenses a votar para presidente por el candidato que impulsaba el oficialismo, con el argumento de no entorpecer las relaciones entre la Intendencia y el Concejo. “No le demos razones a Scott para gobernar desconociendo la función legislativa”, insistía en diciembre de 2001 el recién llegado Meier, desatando la irritación de los radicales, aún sedientos de revancha. Sin embargo, el año pasado el liderazgo del Tío se quebrantó internamente y, además, se precipitaron episodios que ayudaron a romper la tradición pro-oficialista inaugurada por Meier. Todo empezó en la disputa por la Presidencia que no se pudo dirimir -por falta de acuerdo- en diciembre de 2006, y se postergó hasta abril de 2007, con la particularidad de que los antagonistas eran opositores: Delfor Hernández (con el aval scottista) y Claudio Natali, que además del apoyo de Meier y Oscar Pieroni, recibió el voto del radical Lisandro Enrico, priorizando los espacios compartidos en el armado del Frente Progresista. En aquella definición por sorteo del mes de abril, el azar favoreció a Delfor, que en diciembre último fue ratificado en el cargo a través de la mayoría formada por los concejales porotistas y el propio Hernández, a partir de la asunción de la nueva composición legislativa. En esa ocasión, sin candidatos oficialistas a la vista, el bloque socialista había propuesto como presidente a Pieroni, en tanto que, fiel a su estilo, la vianista Patricia Romero se quedó con su propio voto.
Para el mes entrante entonces, la novedad política más significativa es que los socialistas, aun cuando el oficialismo presentara un candidato propio (en lugar de aliarse con un “opositor”), impulsarían como presidente a uno de los suyos, Oscar Pieroni -autor de un proyecto para modificar integralmente la estructura interna del cuerpo-, con el decidido respaldo de Fabián Vernetti. Sin rodeos, para los binneristas venadenses, las presidencias de Pedrola y de Hernández fueron “pésimas”, y entre los comunes denominadores de ambas señalan que el trabajo de las comisiones escasea; los proyectos duermen hasta caerse al archivo; y no hay transparencia en el manejo de los recursos. Sin el liderazgo de otrora y anticipado por el otro sub-bloque socialista, Meier deberá optar entre la disciplina partidaria o insistir en su clásica posición de acompañar al bendecido desde el Sillón de Aufranc. Mientras tanto, otros habitué de los pasillos municipales arguyen que si la “Operación Pedrola” abortara, la Intendencia tentaría al Tío como candidato presidencial, así como antes sucedió con Delfor.
Más allá de estas especulaciones, después de un año y medio de sugestivas cesiones, es muy factible que el oficialismo recobre la Presidencia del Concejo haciendo valer su condición de primera minoría. A estas alturas, si bien numéricamente la sumatoria es posible, no hay margen político para que los cinco ediles opositores coincidan en un candidato alternativo. No sólo por la posición que podría adoptar Meier en sintonía con el porotismo, sino porque ya circulan los nombres de Hernández, Pieroni y Romero -cada uno por su lado- como aspirantes a la poltrona mayor de Vías y Obras.
Todo depende de la Intendencia, que deberá acostumbrarse a no renunciar al protagonismo político, porque es casi un hecho que en diciembre de 2009 tendrá, al menos -obteniendo sólo dos de las cinco bancas en juego-, un fornido bloque de cinco concejales, esto es, una mayoría propia inédita para este sector, que colocaría al porotismo en un escenario ideal para afrontar la última mitad del mandato. No obstante, las minorías opositoras, cuando no tienen chances -como ahora- de construir mayorías en las votaciones, suelen adoptar estrategias más combativas e incómodas para los intendentes. En este sentido, es clave la figura del presidente del cuerpo para amalgamar criterios de trabajo y mantener el diálogo con los bloques opositores. Aunque suene extraño, la Presidencia del Concejo que más debe interesarle a Freyre no es la que se elegirá en pocos días, sino la del año próximo, cuando obtenga la mayoría oficialista en el cuerpo legislativo. “Se necesita político venadense con cintura de diplomático para importante cargo público”, barruntan con un año de anticipación en San Martín y Marconi, aunque jamás se atreverían a publicarlo en los avisos clasificados.
(Publicado el miércoles 26 de noviembre de 2008 en diario El Informe)
En principio, el actual presidente -de procedencia dematiísta- intentaría articular una alianza para conservar el privilegiado sitial hasta el vencimiento de su mandato, pero serían mínimas las posibilidades de reeditar una negociación con el oficialismo porotista, como un año atrás. En primer lugar, porque la UCR, ante la cercanía de las campañas por el recambio de cinco bancas, estaría dispuesta a recuperar el perfil opositor y, además, porque la mesa chica de la Intendencia, ante la ausencia de ofertas presentables (la despechada denuncia de los bolsones habría dañado la precandidatura a concejal del supersecretario de Promoción Social, Germán Mastri), ahora no descarta acudir a Pedrola, un experimentado negociador en las lides legislativas, que sería más valioso aún para el intendente José Freyre en un año donde la gestión estará condicionada por los comicios primarios y generales.
Un dato trascendente para la evaluación de esta pulseada lo aportó ayer la presidenta del Partido Socialista local, Rosana Bellatti, advirtiendo que de ningún modo apoyarían la candidatura de Pedrola para la Presidencia, ni tampoco la de Hernández. Con esta posición, se ratifica un cambio de rumbo de la centro-izquierda vernácula, pues durante su trayectoria política, los pueblenses -hoy casi todos en el PS- habituaron a los venadenses a votar para presidente por el candidato que impulsaba el oficialismo, con el argumento de no entorpecer las relaciones entre la Intendencia y el Concejo. “No le demos razones a Scott para gobernar desconociendo la función legislativa”, insistía en diciembre de 2001 el recién llegado Meier, desatando la irritación de los radicales, aún sedientos de revancha. Sin embargo, el año pasado el liderazgo del Tío se quebrantó internamente y, además, se precipitaron episodios que ayudaron a romper la tradición pro-oficialista inaugurada por Meier. Todo empezó en la disputa por la Presidencia que no se pudo dirimir -por falta de acuerdo- en diciembre de 2006, y se postergó hasta abril de 2007, con la particularidad de que los antagonistas eran opositores: Delfor Hernández (con el aval scottista) y Claudio Natali, que además del apoyo de Meier y Oscar Pieroni, recibió el voto del radical Lisandro Enrico, priorizando los espacios compartidos en el armado del Frente Progresista. En aquella definición por sorteo del mes de abril, el azar favoreció a Delfor, que en diciembre último fue ratificado en el cargo a través de la mayoría formada por los concejales porotistas y el propio Hernández, a partir de la asunción de la nueva composición legislativa. En esa ocasión, sin candidatos oficialistas a la vista, el bloque socialista había propuesto como presidente a Pieroni, en tanto que, fiel a su estilo, la vianista Patricia Romero se quedó con su propio voto.
Para el mes entrante entonces, la novedad política más significativa es que los socialistas, aun cuando el oficialismo presentara un candidato propio (en lugar de aliarse con un “opositor”), impulsarían como presidente a uno de los suyos, Oscar Pieroni -autor de un proyecto para modificar integralmente la estructura interna del cuerpo-, con el decidido respaldo de Fabián Vernetti. Sin rodeos, para los binneristas venadenses, las presidencias de Pedrola y de Hernández fueron “pésimas”, y entre los comunes denominadores de ambas señalan que el trabajo de las comisiones escasea; los proyectos duermen hasta caerse al archivo; y no hay transparencia en el manejo de los recursos. Sin el liderazgo de otrora y anticipado por el otro sub-bloque socialista, Meier deberá optar entre la disciplina partidaria o insistir en su clásica posición de acompañar al bendecido desde el Sillón de Aufranc. Mientras tanto, otros habitué de los pasillos municipales arguyen que si la “Operación Pedrola” abortara, la Intendencia tentaría al Tío como candidato presidencial, así como antes sucedió con Delfor.
Más allá de estas especulaciones, después de un año y medio de sugestivas cesiones, es muy factible que el oficialismo recobre la Presidencia del Concejo haciendo valer su condición de primera minoría. A estas alturas, si bien numéricamente la sumatoria es posible, no hay margen político para que los cinco ediles opositores coincidan en un candidato alternativo. No sólo por la posición que podría adoptar Meier en sintonía con el porotismo, sino porque ya circulan los nombres de Hernández, Pieroni y Romero -cada uno por su lado- como aspirantes a la poltrona mayor de Vías y Obras.
Todo depende de la Intendencia, que deberá acostumbrarse a no renunciar al protagonismo político, porque es casi un hecho que en diciembre de 2009 tendrá, al menos -obteniendo sólo dos de las cinco bancas en juego-, un fornido bloque de cinco concejales, esto es, una mayoría propia inédita para este sector, que colocaría al porotismo en un escenario ideal para afrontar la última mitad del mandato. No obstante, las minorías opositoras, cuando no tienen chances -como ahora- de construir mayorías en las votaciones, suelen adoptar estrategias más combativas e incómodas para los intendentes. En este sentido, es clave la figura del presidente del cuerpo para amalgamar criterios de trabajo y mantener el diálogo con los bloques opositores. Aunque suene extraño, la Presidencia del Concejo que más debe interesarle a Freyre no es la que se elegirá en pocos días, sino la del año próximo, cuando obtenga la mayoría oficialista en el cuerpo legislativo. “Se necesita político venadense con cintura de diplomático para importante cargo público”, barruntan con un año de anticipación en San Martín y Marconi, aunque jamás se atreverían a publicarlo en los avisos clasificados.
(Publicado el miércoles 26 de noviembre de 2008 en diario El Informe)
La pugna por presidir el Concejo descifra las tendencias políticas
En las proximidades del 10 de diciembre, y en coincidencia con los 25 años de la restauración democrática en la Argentina, los concejales venadenses deberán renovar las autoridades del cuerpo, es decir, la Presidencia y las dos vicepresidencias. El cargo, aun cuando no tiene en el ámbito municipal la influencia de una vicepresidencia en la Nación o una vicegobernación en la provincia, representa la segunda responsabilidad política de la ciudad, luego del intendente municipal; incluso, lo reemplaza en su ausencia. Además, las negociaciones entre los distintos bloques que desembocan año tras año en la designación del presidente suelen ofrecer valiosas pistas acerca del comportamiento y las tendencias de cada uno de los sectores. En 2006, por ejemplo -en rigor la elección se postergó hasta abril del año siguiente-, la novedad fue la nominación por sorteo de Delfor Hernández, después de un insistente empate con el pueblense Claudio Natali. El año pasado, se generó otra sorpresa, con la reelección del médico radical, pero mediante el inédito apoyo del bloque scottista. En ese momento, a partir de una las primeras decisiones políticas del flamante intendente José Freyre, se reveló cierta “desconfianza” en su núcleo parlamentario, constituido por Miguel Pedrola, Bibiana Pieli, Gustavo Giner y la debutante Norma Orlanda. Incluso trascendió que, en última instancia, Freyre le había trasladado la responsabilidad de conciliar el candidato a los cuatro ediles mencionados, aunque ellos tampoco consiguieron ponerse de acuerdo en una figura de consenso.
Así fue como Delfor, un áspero combatiente de la inserción boinablanca en la coalición binnerista santafesina, resultó ratificado en la presidencia, despertando sospechas entre propios y extraños, y hasta comentarios irónicos por la presunta alianza entre grupos irreconciliables, como el scottismo y el dematiísmo. Sin embargo, después de algunas votaciones que lo vincularon con los intereses del oficialismo, en los últimos tiempos Hernández recuperó algunos rasgos opositores, como en el reciente debate por la aprobación de la venta de terrenos municipales para saldar la deuda con el Banco del Chaco por la red de agua, que había contraído el gobierno radical, y que su sucesor desconoció irresponsablemente. En esta oportunidad, el presidente del Concejo, respondiendo con fidelidad a su padrino político, fue el primero que repudió el intento oficialista de regularizar las acreencias pero, claro está, eludiendo cualquier discusión sobre las desacertadas estrategias scottistas en el tratamiento de las deudas generadas en los ’90, como consecuencia de la caída del Banco Integrado Departamental, mecenas financiero de la Municipalidad venadense en aquellos tiempos de la plata dulce. De todos modos, el súbito viraje delforista no solo obedecería a la reaparición de Roberto Scott para atacar a De Mattía, el síndico Juan Venturini y otros rivales políticos, sino también al incipiente reagrupamiento de la UCR local, que después de largos años de diáspora, al menos este mes consiguió reunir en un almuerzo a sus principales referentes de las últimas décadas, con motivo del festejo del 25º aniversario del histórico triunfo electoral de Raúl Alfonsín. Se dice que, en ese cónclave partidario, una de las coincidencias fue recobrar un perfil más nítidamente opositor del radicalismo respecto del gobierno de Freyre, y ese sentido debería interpretarse el realineamiento de Hernández, más aún conociendo que el secretario parlamentario santafesino, Lisandro Enrico, quien no se caracteriza por su “complacencia” con el oficialismo, ya tendría “casi tomada” la resolución de competir en las primarias binneristas del año próximo para liderar en las generales la nómina legislativa de dicho sector.
En este marco, hasta ahora, ninguno de los concejales se pronunció públicamente sobre la renovación de autoridades, pero en los corrillos de Sarmiento y Alem trascendieron al menos dos nombres: el de Hernández, que tal vez no se beneficie nuevamente con el apoyo oficialista. Un poco porque él mismo podría ratificar en los próximos pasos su distanciamiento de la Intendencia, y otro poco porque Miguel Pedrola contaría en esta ocasión con el consentimiento de Freyre para regresar a la Presidencia, y también con el apoyo del bloque socialista, que suele inclinarse en estas circunstancias por el postulante del oficialismo. Luego, este probable reconocimiento porotista a la figura del infectólogo podría anticipar su candidatura a la reelección como concejal el año próximo, que al mismo tiempo representaría un gesto de buena voluntad de Freyre hacia el senador provincial Ricardo Spinozzi, que tiene a Pedrola entre sus colaboradores más próximos. Las hoscas relaciones entre el Tino y Freyre se habían deteriorado un poco más en las internas partidarias del último invierno, y ahora, Pedrola, que anhelaba recalar por fin en un cargo ejecutivo a partir de 2009, estaría cerca de continuar su carrera política como concejal de la ciudad y, además, como máxima autoridad del cuerpo. No sólo eso: el relanzamiento político de Miguel Pedrola con la bendición porotista podría significar que Spinozzi postergue una vez más su irrupción en la escena política local enfrentando las formaciones de origen scottista. También habría otros motivos: a pesar de la crisis, y con casi un año de gestión, la imagen positiva del intendente José Freyre luciría intacta, según las últimas encuestas.
(Publicado el lunes 24 de noviembre de 2008 en diario El Informe)
Así fue como Delfor, un áspero combatiente de la inserción boinablanca en la coalición binnerista santafesina, resultó ratificado en la presidencia, despertando sospechas entre propios y extraños, y hasta comentarios irónicos por la presunta alianza entre grupos irreconciliables, como el scottismo y el dematiísmo. Sin embargo, después de algunas votaciones que lo vincularon con los intereses del oficialismo, en los últimos tiempos Hernández recuperó algunos rasgos opositores, como en el reciente debate por la aprobación de la venta de terrenos municipales para saldar la deuda con el Banco del Chaco por la red de agua, que había contraído el gobierno radical, y que su sucesor desconoció irresponsablemente. En esta oportunidad, el presidente del Concejo, respondiendo con fidelidad a su padrino político, fue el primero que repudió el intento oficialista de regularizar las acreencias pero, claro está, eludiendo cualquier discusión sobre las desacertadas estrategias scottistas en el tratamiento de las deudas generadas en los ’90, como consecuencia de la caída del Banco Integrado Departamental, mecenas financiero de la Municipalidad venadense en aquellos tiempos de la plata dulce. De todos modos, el súbito viraje delforista no solo obedecería a la reaparición de Roberto Scott para atacar a De Mattía, el síndico Juan Venturini y otros rivales políticos, sino también al incipiente reagrupamiento de la UCR local, que después de largos años de diáspora, al menos este mes consiguió reunir en un almuerzo a sus principales referentes de las últimas décadas, con motivo del festejo del 25º aniversario del histórico triunfo electoral de Raúl Alfonsín. Se dice que, en ese cónclave partidario, una de las coincidencias fue recobrar un perfil más nítidamente opositor del radicalismo respecto del gobierno de Freyre, y ese sentido debería interpretarse el realineamiento de Hernández, más aún conociendo que el secretario parlamentario santafesino, Lisandro Enrico, quien no se caracteriza por su “complacencia” con el oficialismo, ya tendría “casi tomada” la resolución de competir en las primarias binneristas del año próximo para liderar en las generales la nómina legislativa de dicho sector.
En este marco, hasta ahora, ninguno de los concejales se pronunció públicamente sobre la renovación de autoridades, pero en los corrillos de Sarmiento y Alem trascendieron al menos dos nombres: el de Hernández, que tal vez no se beneficie nuevamente con el apoyo oficialista. Un poco porque él mismo podría ratificar en los próximos pasos su distanciamiento de la Intendencia, y otro poco porque Miguel Pedrola contaría en esta ocasión con el consentimiento de Freyre para regresar a la Presidencia, y también con el apoyo del bloque socialista, que suele inclinarse en estas circunstancias por el postulante del oficialismo. Luego, este probable reconocimiento porotista a la figura del infectólogo podría anticipar su candidatura a la reelección como concejal el año próximo, que al mismo tiempo representaría un gesto de buena voluntad de Freyre hacia el senador provincial Ricardo Spinozzi, que tiene a Pedrola entre sus colaboradores más próximos. Las hoscas relaciones entre el Tino y Freyre se habían deteriorado un poco más en las internas partidarias del último invierno, y ahora, Pedrola, que anhelaba recalar por fin en un cargo ejecutivo a partir de 2009, estaría cerca de continuar su carrera política como concejal de la ciudad y, además, como máxima autoridad del cuerpo. No sólo eso: el relanzamiento político de Miguel Pedrola con la bendición porotista podría significar que Spinozzi postergue una vez más su irrupción en la escena política local enfrentando las formaciones de origen scottista. También habría otros motivos: a pesar de la crisis, y con casi un año de gestión, la imagen positiva del intendente José Freyre luciría intacta, según las últimas encuestas.
(Publicado el lunes 24 de noviembre de 2008 en diario El Informe)
Nuevas elecciones para un viejo vecinalismo
A principio de año, se proyectaba un escenario propicio para corregir los históricos inconvenientes con los padrones para las elecciones de las comisiones vecinales. Sin comicios de intendente ni de concejales, el acuerdo político asomaba más cercano. Votar en las 20 comisiones el mismo domingo del año y, además, hacerlo con un padrón nacional desagregado por barrios, se imponía como un progreso significativo, a los efectos de limitar la influencia de los aparatos, tanto en la jornada comicial como, previamente, en la elaboración de los padrones. Una vez resuelta esta cuestión elemental de la transparencia electoral, estarían dadas las condiciones para abrir el debate conceptual acerca del rol del vecinalismo. Pero basta repasar las páginas de los diarios para comprobar que nada cambió lo suficiente como para despertar expectativas. El 10 de diciembre se cumplirán 25 años desde la restauración democrática en la Argentina, y aunque, por lo general, no quedan dudas sobre la elección de Presidente, gobernadores, intendentes y concejales, en las comisiones vecinales se conserva ese tufillo de las metodologías amañadas de otros tiempos. Es inadmisible que los responsables del área municipal de vecinales aún no hayan conseguido establecer un sistema electoral que sea creíble para la ciudadanía y, en consecuencia, fortalezca la representatividad de las distintas comisiones.
Con el gastado ardid de los empadronamientos barriales, la incorporación de nuevos votantes es controlada por los vecinalistas en funciones. De este modo, no sorprende a nadie que en 12 de los 20 barrios se hayan presentado listas únicas ligadas políticamente al gobierno municipal. En tales condiciones, hasta el armado de una lista de candidatos no oficialista se transforma en una misión hazañosa. Así pues, los próximos dirigentes barriales no tendrán la indispensable legitimidad para plantear las prioridades de sus respectivos sectores. En rigor, es aquí donde se plantea el debate de fondo acerca del rol del vecinalismo que, en nuestra ciudad, salvo excepciones, es entendido como la representación del intendente ante los vecinos, y no como tendría que suceder, con el jefe de la vecinal como el delegado de los intereses de los vecinos ante la Intendencia y el Concejo. Sin dudas, los venadenses asistimos a una flagrante distorsión de funciones, que ayuda a incrementar la indiferencia de la mayoría de la gente, simplemente porque no le descubre sentido a la militancia vecinal y, además, porque intuye procedimientos viciados desde el vamos.
El vecinalismo que contribuye a transformar su lugar en el mundo es el que tiene vida propia, el que no se guarece bajo el ala del gobierno de turno. En este caso, sólo tributará como apéndice del proyecto político del oficialismo, pero jamás tendrá autonomía para operar en representación de los vecinos del barrio. La ciudad necesita mucho más que eso. Necesita una dirigencia barrial jerarquizada, legitimada y preparada, incluso, para definir prioridades presupuestarias municipales en sus sectores a través de mecanismos participativos. Pero estamos lejos. Con estos métodos electorales más dignos de la década infame que del tercer milenio, y con tan obscena dependencia del poder político, estamos lejos.
(Publicado el jueves 20 de noviembre de 208 en diario El Informe)
Con el gastado ardid de los empadronamientos barriales, la incorporación de nuevos votantes es controlada por los vecinalistas en funciones. De este modo, no sorprende a nadie que en 12 de los 20 barrios se hayan presentado listas únicas ligadas políticamente al gobierno municipal. En tales condiciones, hasta el armado de una lista de candidatos no oficialista se transforma en una misión hazañosa. Así pues, los próximos dirigentes barriales no tendrán la indispensable legitimidad para plantear las prioridades de sus respectivos sectores. En rigor, es aquí donde se plantea el debate de fondo acerca del rol del vecinalismo que, en nuestra ciudad, salvo excepciones, es entendido como la representación del intendente ante los vecinos, y no como tendría que suceder, con el jefe de la vecinal como el delegado de los intereses de los vecinos ante la Intendencia y el Concejo. Sin dudas, los venadenses asistimos a una flagrante distorsión de funciones, que ayuda a incrementar la indiferencia de la mayoría de la gente, simplemente porque no le descubre sentido a la militancia vecinal y, además, porque intuye procedimientos viciados desde el vamos.
El vecinalismo que contribuye a transformar su lugar en el mundo es el que tiene vida propia, el que no se guarece bajo el ala del gobierno de turno. En este caso, sólo tributará como apéndice del proyecto político del oficialismo, pero jamás tendrá autonomía para operar en representación de los vecinos del barrio. La ciudad necesita mucho más que eso. Necesita una dirigencia barrial jerarquizada, legitimada y preparada, incluso, para definir prioridades presupuestarias municipales en sus sectores a través de mecanismos participativos. Pero estamos lejos. Con estos métodos electorales más dignos de la década infame que del tercer milenio, y con tan obscena dependencia del poder político, estamos lejos.
(Publicado el jueves 20 de noviembre de 208 en diario El Informe)
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