La visita de Freyre al Concejo, un cachetazo para el estilo Scott

El desembarco en el Concejo del intendente electo José Freyre, junto con algunos de sus más estrechos colaboradores, significó un gesto valioso en busca de reconstituir las relaciones que se fueron deteriorando en los últimos años, a partir del incumplimiento de los deberes de funcionario público de Roberto Scott, que durante la mayor parte de la gestión desconoció el trascendente rol de control y equilibrio político que le cabe a la institución parlamentaria en la organización democrática y republicana de gobierno. Aunque, por obvias razones, Freyre no lo cuestionó en su momento, debe reconocerse que apenas encontró el espacio, incluso antes de apoltronarse en el Sillón de Aufranc, ofrendó una marcada voluntad de reconciliación con el cuerpo legislativo, poniendo al mismo tiempo una distancia del estilo pendenciero de Scott en sus 14 años consecutivos en la función pública. Aunque condescendiente en estos tiempos de enamoramiento mutuo, la oposición ya le espetó a la delegación oficialista que para aprobarle el “impuestazo” (ajuste de tasas y otros tributos), requerirán el compromiso de que la empresa a cargo de la tercerización de las cobranzas -impuesta por el scottismo sin la anuencia del Concejo- “no se lleve más dinero de los venadenses”.
Esa misma visita sirvió para confirmar la designación de Hernán Roma como jefe del próximo gabinete municipal, cuyo perfil ejecutivo y empresarial es más afín con esta responsabilidad que con la candidatura a concejal tan meneada en las últimas elecciones primarias. Con larga trayectoria como directivo del Centro Regional para el Desarrollo, la figura conciliadora de Roma es considerada clave para la articulación del gobierno de Freyre con las entidades intermedias, con el propósito de consolidar un bloque multisectorial que refuerce los puentes con un gobierno provincial que, por primera vez en la era scottista, será de distinto signo político. Otra de las fortalezas del empresario de los combustibles reside en su rol de coordinador del Plan General, aunque hay concejales que planean solicitarle un paso al costado, a los efectos de que la función sea ocupada por un dirigente desvinculado del oficialismo, en sintonía con el proyecto de reglamento interno de la Junta Promotora.
Asimismo, otro hombre fuerte de la gestión porotista será el responsable (¿director o secretario?) del área social, José Luis Aguirre, un psicólogo venadense que residió largo tiempo en Rosario, y es tan amigo de Freyre como el propio Roma. Aunque no optó por conchabar parientes, el intendente electo se rodeó de un par de colaboradores de extrema confianza en las áreas que considera vitales para su mandato: la relación con las instituciones desde la Coordinación de Gabinete, y el control de las actividades de asistencialismo y promoción social. No es casual que Freyre haya depositado en figuras tan cercanas las responsabilidades que él mismo cumplió en sus ocho años dentro de la gestión scottista. También asoma entre los principales miembros del entorno porotista el secretario de Obras Públicas, Daniel Dabove, experimentado lugarteniente del próximo intendente, que ambiciona desempeñarse en un área más ligada a la planificación y la administración, aunque no se descarta que continúe en forma temporaria en la misma cartera.
La dificultad para conseguir un reemplazante en Obras Públicas no es la única que sufre Freyre, que luce calmo como siempre en su aspecto exterior, pero cuya procesión va por dentro, porque a sólo diez días de la asunción formal tiene varios huecos en todas las líneas, con el agravante de que hay funcionarios de peso, como el secretario de Gobierno, Juan Vidal, y la secretaria de Servicios Públicos, Liliana Roston, que pugnan por su continuismo en la Intendencia, al mismo tiempo que suenan los nombres de varios posibles sustitutos. Mientras algunos resultan ratificados en sus cargos, como Guillermo Imbern (Hacienda); Darío Mascioli (Desarrollo Productivo); Mirtha Demarchi (Educación); y Andrés Pieli (Cultura), Vidal y Rostom no se sentirían tratados con la misma consideración.
Hay otros funcionarios resistidos por el porotismo, como el gerente de Compras, César Sola; el coordinador de Juventud y Tercera Edad, Tomás Balzaretti; y el director de Asuntos Jurídicos, Gerardo Di Nardo, pero el supersecretario no suelta ni una sola pista sobre el futuro de los mismos. Más aún, se especula en los corrillos municipales que el mes entrante debutará un gabinete de transición, donde a la par de porotistas de pura cepa, sobrevivirán algunos dinosaurios, que serían relegados recién en el transcurso de 2008 o 2009, “una vez que Scott haya perdido la influencia que todavía conserva”, arguyen los más interesados en que el actual intendente cumpla sus reiteradas promesas de dedicarse exclusivamente a ejercer el rol de abuelo.
En sus primeras determinaciones de fuste, Freyre desactivó una bravuconada electoral en la Cooperativa Eléctrica y lideró una visita de cortesía a los concejales, con la promesa de respetar a la institución legislativa, desde la asistencia a la apertura de las sesiones ordinarias, hasta la respuesta puntual a todos los pedidos de informes. También despertó enormes expectativas en las entidades intermedias más influyentes de la ciudad. Con sus primeros gestos políticos, Freyre tomó una saludable distancia del estilo Scott, expresada en la voluntad de liderar un gobierno con capacidad de gestión, respetuoso de la calidad institucional y refractario a las confrontaciones innecesarias.

(Publicado el viernes 30 de noviembre de 2007 en diario El Informe)

Aborto legal para no morir

Las declaraciones del actual secretario de Salud de Rosario y futuro ministro de Salud santafesino, Juan Carlos Capiello, a favor de la despenalización del aborto, desataron numerosas adhesiones, aunque también algunos rechazos, como el del concejal scottista venadense Gustavo Giner, que se mostró escandalizado por la iniciativa. Mientras tanto, en nuestro país se desarrolla una campaña nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, en el marco de una alianza de organizaciones sociales, culturales y sindicales, junto con personalidades ligadas a los ámbitos académicos y científicos. El eslogan que propicia el reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos como derechos básicos de todas las personas, es el siguiente: “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”. Y el objetivo de la campaña es despenalizar y legalizar el aborto para que las mujeres que decidan interrumpir un embarazo tengan atención segura y gratuita en hospitales públicos y obras sociales. Para los promotores de este movimiento progresista, “la despenalización del aborto significa que las decisiones reproductivas pertenecen a la conciencia (de la mujer o de la pareja), y no al Estado o a las iglesias”, advirtiendo también que “la legalización del aborto no obliga a ninguna mujer a practicarlo, pero sí exige del Estado garantizar las opciones, el acompañamiento y la calidad de atención a mujeres y niñas que atraviesan estas decisiones”.
También alertan que las mujeres pertenecientes a los sectores mejor ubicados social y económicamente acuden en forma privada a profesionales idóneos, en tanto que las originarias de las franjas más carecientes sólo tienen acceso a procedimientos caseros o de baja calidad, y por lo tanto, riesgosos para su salud y su vida. En este sentido, fuentes estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación afirman que el 70 por ciento de las muertes por gestación son totalmente evitables. Así pues, garantizar servicios de aborto legal, seguro y gratuito, se fundamenta en una razón de salud pública: la gran cantidad de abortos que se producen a diario con graves secuelas y daños para las mujeres que acuden a esta practica, y que podrían evitarse si estuvieran garantizados servicios integrales para mujeres y niñas. Por otra parte, estimaciones del Indec consignan que el 37 por ciento de los embarazos que se registran en el país terminan en aborto; y de ellos, cerca del 15 por ciento corresponde a adolescentes menores de 20 años.
Está muy claro que la clandestinidad del aborto no impide su realización, solamente aumenta los riesgos y atenta contra la dignidad de las mujeres y de toda la sociedad. Por el contrario, se sabe que la legalización del aborto los hace disminuir, en la medida en que suele estar acompañada de otras políticas públicas en el mismo sentido de vigencia del derecho a la vida de las mujeres. Tanto es así que en la Argentina hay 20 veces más muertes por aborto que en los países que lo han legalizado.

(Publicado el miércoles 28 de noviembre de 2007 en diario El Informe)

Aflojaron los controles en la noche venadense

En estos días se intensificaron los reclamos con motivo de la reaparición de los descontroles en la noche venaense, convirtiéndose los medios de comunicación y los concejales en los principales receptores de la disconformidad que, en mayor medida, manifiestan padres de adolescentes y vecinos de los pubs más concurridos. Tal vez con distintos intereses, unos y otros se sienten desprotegidos. Los primeros porque el Estado municipal no estaría haciendo cumplir las ordenanzas que rigen la diversión nocturna, más aún cuando están involucrados chicos y adolescentes; y los segundos porque no pueden descansar en horas de la noche. Según esta descripción, otra vez el poder político falla en el sagrado rol de hacer cumplir las normas, como sucede con la Ley Antitabaco, con el tránsito, o con los remises ilegales, sólo por citar las problemáticas más actuales.
Por estos días, se conoce que el intendente electo José Freyre estudia, contrarreloj, la formación del gabinete que lo escoltará en el comienzo del mandato. Su inquietud, según trascendió, no reside solo en las personas, sino también en el rediseño del organigrama. Así pues, el formato de la nueva estructura de colaboradores será toda una definición política de parte de Freyre, pues de ella se desprenderá el perfil de la gestión, más allá de los nombres que, en principio, resultarían de una combinación entre rostros nuevos y cara conocidas. Aun cuando sea dueño de de una personalidad diametralmente opuesta a la de Roberto Scott, Freyre, con largos años en el oficialismo, debe intuir que no dispondrá de plazos tan largos para demostrar una voluntad de cambio, como podría tenerlo un flamante gobierno de signo opositor.
Una vez en funciones, Freyre tendrá que avivar a la Municipalidad boba de los últimos tiempos, donde, según las reglas de juego vigentes, pierden los cumplidores y ganan los especuladores. Ya citamos el caso de los no fumadores, que a pesar de constituir una mayoría, padecen la sistemática violación de sus derechos, con la contribución de una Intendencia que mira para otro lado, quizá atontada por las tóxicas humaredas. Ahora rebrota el mismo fenómeno con la noche, como lo denuncian los padres agrupados en Voluntad Ciudadana. Si bien es cierto que estamos en presencia de una problemática social de difícil abordaje, también lo es que la las autoridades municipales deben hacerse respetar exigiendo el cumplimiento estricto de las leyes locales. No se trata de ser “el malo de la película”, sino de que cada uno haga lo que debe hacer, como lo demanda el grupo de padres que, incrédulo, descubre cómo los controles se relajan con la misma rapidez que el tema se cae de las tapas de los diarios. No alcanza con reacciones aisladas y efectistas, sino que hace falta una estrategia sostenida, apta para modificar los peores hábitos culturales.
Si se quiere, se puede, eso está fuera de discusiones, porque así lo demostró el firmtense Carlos Torres con los cascos de los motociclistas, y Hugo Espina, en Elortondo, con la estricta prohibición de expender bebidas alcohólicas a menores, en pubs, boliches y otros comercios. Hace falta decisión y coraje de estadista para no temerle a los costos políticos. De Scott ya nada puede esperarse; ahora, todas las expectativas se depositan en Freyre.

Ley Antitabaco: falta predicar con el ejemplo

Con la Ley Antitabaco, en nuestra ciudad pasó lo peor que podía pasar: que los responsables de espacios públicos cerrados descubrieran, no solo que los no fumadores no hacían valer sus derechos, sino también que el gobierno municipal tampoco ejercía el poder de policía para hacer cumplir la ley, suscribiendo los convenios pertinentes con el gobierno obeidista, que puede arrogarse entre sus méritos el haber impulsado esta normativa ejemplar en el contexto nacional. Sin embargo, nuestra ciudad se ubica entre las más grandes de la provincia en que, literalmente, no se hizo nada para imponer la Ley Antitabaco en la sociedad, sabiendo que los primeros tiempos de instrumentación son claves para empezar a modificar hábitos culturales tan nocivos como arraigados.
A pesar de constituir la mayoría, los no fumadores -o fumadores pasivos- continúan, casi sin chistar, sufriendo los efectos devastadores ocasionados por el humo tóxico proveniente del consumo de cigarrillos en lugares cerrados. Salvo honrosas excepciones, ni los dueños de los locales ni los ciudadanos afectados por las densas humaredas, mostraron la convicción suficiente para iniciar el cambio cultural. En consecuencia, es posible que ese estado de resignación haya sido interpretado como una suerte de encuesta por el gobierno municipal, dando lugar a la siguiente hipótesis: Si los perjudicados no abren la boca, para qué enfrentarnos con los empresarios y los fumadores. Aunque no sea el análisis propio de un estadista, que debería priorizar, más allá de los costos políticos, una mejor calidad de vida para todos los habitantes, existen los administradores que evalúan la realidad desde otros puntos de vista, menos edificantes.
Mientras tanto, el último martes, en la sala Borges del Centro Cultural se brindaron sendas charlas informativas en el marco del programa provincial “La salud es de todos”, con el objetivo de concientizar a los alumnos sobre la prohibición de fumar en ciertos lugares. Y en los próximos días se anuncia la prosecución de las actividades con una recolección de firmas, y una charla debate abierta para el público en general.
La iniciativa es plausible y merece el apoyo de toda la ciudadanía, pero es la Municipalidad, a través de su área de Salud, la que debió ponerse, desde el primer momento, al comando de esta campaña contra el consumo de tabaco en lugares cerrados, una costumbre que en los países desarrollados está extinguida, o en extinción -incluso en ciudades vecinas-, pero que en Venado nos negamos a entender. Siempre que se habla delante de un niño, o de un adolescente, hay que recordar aquello de predicar con el ejemplo, para no correr el riesgo de la desautorización por parte de los menores. A estos centenares de chicos que concurrieron a las charlas informativas, ¿les habrán comentado que las autoridades municipales jamás se interesaron por el tema?


(Publicado el viernes 9 de noviembre de 2007 en diario El Informe)

Caula, primera dama de Binner en la región

Dos meses atrás, más precisamente el viernes 7 de septiembre, este diario anunciaba que “en la Dirección de Educación y Cultura Regional, la reemplazante de la rufinense Marta Comellas podría ser una combativa docente venadense -hoy en funciones directivas- que milita en una de las fuerzas del Frente Progresista”. Casi ni hacía falta especificar que se trataba de Mabel del Valle Caula, directora de la Escuela Nº 447 “Manuel Vicente Manzano” e integrante del Partido Socialista, aunque en esos momentos ni siquiera la propia docente tenía certezas de la probable designación. Hasta que la semana pasada recibió la oferta formal del gobernador electo Hermes Binner para acompañar a la futura ministra de Educación, Elida Rasino, desde la regional más austral de la provincia de Santa Fe, con jurisdicción en General López y parte de otros departamentos linderos.
Caula, que se reunió el lunes último en la localidad de Funes con la propia Rasino, ya había adelantado el mes pasado a los medios venadenses que estaba dispuesta a aceptar el cargo, si es que le era ofrecido por las autoridades del triunfante Frente Progresista.
Después de la polémica administración liderada por Comellas, la primera dama elegida por Binner para la región despierta nuevas esperanzas en el sector. Pergaminos no le faltan. Además de acreditar una dilatada trayectoria docente en las áreas de Historia y Geografía, se perfeccionó con la Licenciatura en Política y Gestión Institucional. Por otra parte, teniendo en cuenta que en nuestra provincia la tensión entre el gobierno y los maestros es constante, también debe contarse como una fortaleza la militancia gremial de la futura funcionaria, que -se supone- le permitirá una interpretación más sensible de las demandas de sus pares. Un año atrás, con gran esfuerzo personal y el apoyo de la mutual Ammsafe, publicó el libro Política para Estudiantes, demostrando una vez más su pasión por las ciencias políticas y la formación ética y ciudadana.
En principio, la designación de Caula garantiza una sintonía fina con las prioridades de Binner para el área, tales como el plan de emergencia para poner los edificios escolares en condiciones dignas (también habrá que construir unas cuantas para paliar el déficit), y el debate por la carrera y el salario docente, junto con la contribución provincial a las cooperadoras, pero, de todos modos, entre las fuerzas binneristas de Venado y la región cunde cierto desasosiego, porque los referentes políticos más importantes, como el pueblense Roberto Meier, el socialista Juan Moscoso y los radicales frentistas Juan Enrique Lombardi y Lisandro Enrico, aún no recibieron novedades en función de sus justificadas expectativas.


(Publicado el jueves 8 de noviembre de 2007 en diario El Informe)

El gobierno de Obeid ya no es tan bueno como antes

Sorpresivas resultaron las declaraciones del secretario de Obras Públicas, Daniel Dabove, acerca de la responsabilidad del gobierno provincial obeidista en las exageradas demoras para la reconstrucción de la avenida Alem, ante el incumplimiento de la empresa adjudicataria de las obras. Ese mismo gobierno santafesino idealizado a lo largo de casi cuatro años por el intendente Roberto Scott y sus colaboradores, de pronto comienza a cargar con culpas, quizá porque se encuentra a unas pocas semanas del retiro, y desde el 10 diciembre, el actual gobernador de la segunda provincia más rica de la Argentina, Jorge Obeid, el dueño de la seductora combinación de lapicera y chequera, ese que venía con la valija repleta de subsidios en cada una de sus visitas, se convertirá en un diputado nacional entre tantos, en uno más, sin mayor influencia, sobre todo si el kirchnerismo insiste en gobernar con superpoderes, aunque desde el mes entrante, con mayoría en ambas cámaras legislativas, no tendría sentido insistir con esas prácticas.
También podría evaluarse que en esta transición se dieron las condiciones para decir la verdad, pues debutará un nuevo gobierno provincial, de distinto signo que el reelecto en Venado. No se conoce cómo será la relación de José Freyre con Hermes Binner, pero ya se sabe que Obeid pertenece al pasado y, como tal, para la descarnada lógica política, cargará con más culpas que virtudes.
Sin titubeos, Dabove cuestionó que “no hay voluntad de las partes (la Provincia y la empresa constructora) para solucionar este tema”, pese a que en la misma charla con la prensa se ilusionó en que una próxima reunión de Scott con Obeid consiga destrabar el tema a la brevedad.
La refuncionalización de la avenida Alem es una obra no solamente indispensable, sino también urgente, porque el Parque Industrial “La Victoria” incorpora cada día más empleados, y la mayoría de ellos está obligada a desplazarse en bicicleta o ciclomotor por la peligrosa Ruta 8, incluso en los horarios nocturnos, porque la arteria en reparaciones permanece desde hace varios meses en un estado de intransitabilidad, complicando también la situación de los residentes en ese sector de la ciudad.
Muchas veces, sobre todo desde el espectro opositor, suele deslizarse que el país, o la provincia, o la ciudad, crecen de noche, mientras sus dirigentes duermen, en tanto que los más ácidos sentencian que hay comunidades que crecen a pesar de sus políticos. Tal vez se trata de una consideración desmedida, producto de las pasiones, pero en algún punto es necesario deslindar responsabilidades. Mientras las autoridades del Parque Industrial se multiplican para incorporar todos los servicios posibles en busca de favorecer a las empresas instaladas, y de propiciar nuevas radicaciones, y el emprendimiento conjunto de Cooperación Seguros y la Mutual entre Asociados de Cooperación Mutual Patronal, bajo la denominación Celimex SA, se apresta a inaugurar nada menos que una zona libre aduanera en la ciudad, es una vergüenza que una vía de comunicación clave como avenida Alem continúe, a estas alturas, en tan impresentables condiciones.

(Publicado el miércoles 6 de noviembre de 2007 en diario El Informe)

Gorilas hay en todos lados

Mucho se habló y escribió sobre las recientes elecciones nacionales que consagraron a Cristina Kirchner como Presidenta de los argentinos. Hay numerosas cuestiones que merecen profundizarse en el análisis, como la apatía ciudadana; la deserción de autoridades de mesa, la dispersión opositora, la crisis de los partidos políticos, entre tantas otras. Pero pocos imaginaban la resurrección de la anacrónica estigmatización de gorilas esgrimida por engreídos referentes del Frente para la Victoria contra candidatos y votantes de opciones no peronistas. El primero en hacerlo fue el jefe del Gabinete de Ministros, Alberto Fernández, tildando a los porteños de “soberbios” y de “vivir en una isla”, por haberle dado el triunfo a Elisa Carrió. Hasta el matrimonio K reprendió por el exceso al ex cavallista capitalino. Luego fue el presidente del bloque oficialista de diputados nacionales, el santafesino Agustín Rossi, quien estableció que “a ella (por la postulante de la Coalición Cívica) la votaron los gorilas, que no es la clase media ni alta, sino los represores que están en contra de la política de derechos humanos que lleva adelante el Gobierno nacional” y agregó que “su discurso es peligroso porque trata de retrotraer al país a la división de peronistas y antiperonistas que tanto daño nos hizo a los argentinos”.
Patéticos los discursos de Fernández y Rossi, empecinados en satanizar a los votantes no kirchneristas, como si el modelo buscado fuera una hegemonía sin lugar para opositores. Para colmo, ortodoxos y “progre” del PJ, a coro, califican de gorilas a todo aquél que no coincidió con su preferencia electoral, como si la condición de no peronista fuese equivalente a la de antipopular.
Cuentan que el mote de gorila tiene su origen en los dichos de un impresentable coronel antiperonista, enrolado en la Revolución Fusiladora del ’55 (también denominada “Libertadora”), que por entonces habría manifestado que “los militares somos como los gorilas, porque estamos formados para pelear hasta morir...”. Durante décadas, el vocablo gorila fue el más apropiado para definir el antiperonismo. Eran tiempos en que los sectores populares se identificaban casi exclusivamente con el novel movimiento nacido el 17 de octubre del ‘45. Pero con el correr de los años, se demostraría que también había gorilas dentro del peronismo, como los mentores de la Triple A durante el tercer gobierno del General Perón, persiguiendo, secuestrando y asesinando a militantes progresistas. Más adelante, en el siguiente gobierno peronista, el cuarto del siglo XX, tendría lugar la más ominosa entrega de las reservas naturales y el patrimonio nacional, en los dos mandatos consecutivos de Carlos Menem, en alianza con los Alsogaray y Cavallo. Unos pocos peronistas se retiraron dignamente, condenando al “gorila musulmán”, pero la mayoría -incluido el matrimonio K- se alineó con el modelo antipopular (y gorila) de los ’90.
A estas alturas, es evidente que hay discursos que atrasan y sólo se proponen crear falsas divisiones. Los gorilas, entendidos como sectores antipopulares, existieron, existen y existirán, pero hay que estar prevenidos de los predicadores de versiones demagógicas y maniqueístas de la historia. Es falso que de un lado estén los buenos y del otro lado estén los malos. Gorilas, como suele decirse, hay en todos lados, incluso en el peronismo venadense, entre cuyos dirigentes descuellan reconocidos exegetas de la teoría de los dos demonios acuñada por los golpistas del ’76 para justificar los más abominables crímenes dictatoriales. Asimismo, las últimas elecciones revelaron cómo ciertos gobernantes oficialistas apelaban a los peores ardides clientelistas para perpetuarse en sus funciones, a través de la manipulación de los más carecientes y menos instruidos. Para el elemental Chivo Rossi, gorilas son los que votan o piensan distinto que el peronismo, mientras él y otro coro de irresponsables avalan con el silencio hasta las prácticas más aberrantes, por el sólo hecho de compartir el mismo signo político. Si sos de los míos, vale todo; si no, te combato, sin importar lo que hagas. Puro código corporativo, al filo de lo mafioso. Tal vez Cristina, que también recibió los apoyos más heterogéneos (en Venado la votaron defensores de la dictadura y perseguidos por esos mismos militares), se identifique con los líderes europeos que suele visitar a menudo, y lidere una gestión que priorice la redistribución de la riqueza, la institucionalidad y, de una vez por todas, desaliente las falsas antinomias que algunos trasnochados intentan revivir.

(Publicado el lunes 5 de noviembre de 2007 en diario El Informe)

Antes de fin de año, Venado con aduana propia

Desde hace un buen tiempo se habla en Venado del establecimiento de una aduana, “puerto seco” o, para ser más rigurosos, de una zona primaria aduanera, con depósito fiscal. Con las obras de infraestructura prácticamente concluidas en el Parque Industrial “La Victoria, con frente sobre el Km 364,5 de la Ruta 8, el Centro de Logística para la Importación y Exportación (Celimex) aguarda la autorización de la Aduana nacional para habilitar el organismo antes de fin de año. Además de actuar como gerente general de Cooperación Seguros y coordinar la Comisión Plan Autopistas, Ovidio Butani es el gerente de Celimex SA, y en esta entrevista responde las preguntas clave para descubrir en qué beneficiará la aduana a Venado y la región.

- Butani, ¿para qué sirve una aduana en Venado?
- La instalación de la zona primaria aduanera en nuestra ciudad ofrecerá ventajas comparativas a las empresas que ya están exportando y/o importando y, además, fortalecerá las chances de aquellas que pretenden iniciarse en el comercio internacional, garantizando condiciones más favorables para aumentar la cantidad de empresas exportadoras de la región.
Las regiones productivas se fortalecen por múltiples factores concurrentes, entre ellos, los servicios, como las vías terrestres, las vías aéreas, el agua potable, el gas natural, un parque industrial, y también un aduana, como la que estamos cerca de inaugurar. Es una fortaleza más para la región, una ventaja más en términos de competitividad. Los directivos de Cooperación Seguros y de la Mutual entre Asociados de Cooperación Mutual Patronal, las entidades que promovimos la formación de Celimex y de la aduana, estamos persuadidos de que, en el mediano plazo, Venado se convertirá en un mayor polo de desarrollo económico regional. Contamos con los recursos humanos y económicos necesarios para proyectarnos, tal vez nos falte un poco más de coraje y decisión como comunidad, pero depende de nosotros mismos que en el futuro no tengamos que envidiarle nada a nadie. No debemos olvidar nunca que un gran país se construye con la suma de regiones sobresalientes.

- ¿Cuánto se invirtió y qué obras se realizaron?
- La inversión total, entre el predio y la infraestructura, se aproxima a los 2,5 millones de pesos. Contamos con un Depósito Fiscal General; depósito de contenedores; playa de maniobras; zona de verificación de mercaderías; rampas móviles automáticas de carga y descarga; balanza fiscal; puertas automatizadas; cámaras de TV para monitoreo de movimientos; jaula para mercadería decomisada; playa de estacionamiento de camiones y un sector destinado a las oficinas de Celimex -hoy en Mitre 670- y la sede administrativa del Parque Industrial. El predio adquirido por Celimex tiene más de 44 mil metros cuadrados porque en el futuro deberemos incorporar nuevas naves para satisfacer la demanda, y esas ampliaciones hay que preverlas desde el vamos.

- ¿Cuáles son las ventajas que brindará la aduana a las empresas de la región?
- Los beneficios son innumerables, pero el más atractivo para los productores es que aquí mismo se precintarán los contenedores y desembarcarán en destino sin pasar por ninguna otra mano. “Hacer aduana” significa que la mercadería es revisada antes del embarque, y esa delicada tarea será llevada a cabo íntegramente en nuestra ciudad. Asimismo, para los productos que sean adquiridos en el exterior, el precinto de seguridad del contenedor será retirado recién en Venado.

- De todos modos, el interesado está en condiciones de elegir libremente la aduana…
- Sí, existe total libertad en ese sentido, pero confiamos en que los empresarios que ya están operando en el comercio exterior se vuelquen a esta aduana, a medida que les brinde más ventajas que las que hoy reciben en otras, desde el punto de vista económico, de la agilidad y la seguridad, entre otras variables. En Celimex también nos impusimos el objetivo de asesorar, capacitar, impulsar rondas de negocios, en fin, brindar una asistencia a las empresas para colocar cualquier tipo de mercadería en el destino deseado, por el precio final más ventajoso, y con el complemento de un servicio integral en cuanto a los aspectos legales, contratación de transporte nacional e internacional, documentación aduanera, liquidación de divisas y control de llegada de cargas en destino.
Además, Celimex está habilitada para incursionar en el comercio exterior, así que puede oficiar de gestora para operaciones de exportación e importación. Desde ya que otra de las prioridades será brindar asesoramiento a las pequeñas empresas que se inician en la actividad, y que aún no cuentan con áreas de trabajo especializadas en la temática. Por otra parte, registramos nuestra marca para ponerla al servicio de grupos de empresas, a fin de lograr economías de escala y optimización de recursos para la colocación de productos en el mercado externo.

- ¿Ya tienen el personal debidamente capacitado para la actividad?
- En principio, el vista y guarda de aduana serán enviados desde la Aduana de Villa Constitución, de la cual dependemos, es decir que de lunes a viernes estarán a disposición de los interesados. De todos modos, ambicionamos que en el futuro estos funcionarios residan en Venado para que se familiaricen con el entorno regional. En tanto, Celimex ya incorporó dos despachantes de aduana matriculados. Hasta ahora, el exportador que deseaba que la verificación y el precintado de la mercadería se hicieran en su propia fábrica, antes de la carga, debía convocar especialmente a un guarda de aduana de Villa Constitución, por ejemplo, con los costos y demoras imaginables. Con la aduana en Venado, todas las gestiones serán mucho más sencillas, incluso será posible en algunos casos que la operatoria se realice en la propia empresa.

- ¿Cuáles son los beneficios directos para las mutuales de esta inversión millonaria?
- La razón que nos impulsó fue la voluntad de jerarquizar la ciudad y reforzar sus potencialidades. Tener una aduana es una ventaja competitiva más, sobre todo estando instalada en un Parque Industrial en pleno crecimiento, y a escasos kilómetros del sector céntrico. Que nadie suponga que esto es un gran negocio para nuestras entidades. Tanto es así que esta zona primaria aduanera se la cedemos en comodato a la Aduana nacional. Nuestra gran apuesta es contribuir al desarrollo económico regional, a la generación de un “círculo virtuoso”, que más adelante nos beneficie a todos, con mayor cantidad de negocios, más circulación de dinero y generación de fuentes laborales. No recibimos beneficios directos con esta iniciativa, sino indirectos.
Como promotor del proyecto, Celimex tomó el compromiso de erigirse en celoso custodio del funcionamiento óptimo de la aduana. En definitiva, el objetivo es ofrecer a la región una herramienta eficiente que nos integre al mundo, que contribuya a convertir a Venado en una referencia productiva medular, y donde se destaque la articulación entre lo público y lo privado, como ocurrió en los últimos tiempos con el Parque Industrial “La Victoria”.

(Publicado el viernes 2 de noviembre de 2007 en diario El Informe)

Caso Brian: contener antes de marginar... una vez más

Anoche, a pesar del mal tiempo, familiares, amigos y vecinos de Brian Díaz, el chico asesinado de un tiro el jueves último por otro adolescente en el barrio Ciudad Nueva, marcharon por el sector céntrico en demanda de justicia y seguridad, reforzando con esa presencia callejera la nota entregada el martes al intendente Roberto Scott “para prevenir males mayores y nuevos conflictos”. En esa ocasión, la treintena de firmantes solicitó que la Municipalidad disponga el inmediato traslado de la familia del joven agresor, alegando que los mayores no están nunca, “y los chicos se juntan y hacen lo que quieren”. En este sentido, la abuela de la víctima, y una de las promotoras de la marcha, Luisa Reina, fue contundente en sus dichos: “El barrio es el nido de la droga, y la policía lo sabe muy bien”.
Ya no se trata de episodios de violencia aislados en distintos puntos de la ciudad, ni tampoco de presuntos delincuentes foráneos que desembarcan para cometer fechorías y regresar de inmediato a sus lugares de origen. Estas teorías, tantas veces esgrimidas para deslindar responsabilidades, ya no tienen lugar, porque en el tejido social venadense se están generando las condiciones para arrojar a los adolescentes a la vagancia, el delito, el consumo de drogas y hasta la manipulación de armas de fuego.
Más allá de los pedidos de justicia y controles policiales, que son propios de estas circunstancias, ahora se incorpora el dramático reclamo de “traslado forzoso” de la familia Vélez, que sin bien es comprensible desde el punto de vista del dolor de los deudos, merece un análisis social más profundo, pues una aceptación de las autoridades municipales daría lugar a la formación de un ghetto en busca de recluir a las familias marginales. Lejos de haber hallado una solución, estaríamos agigantando la problemática social de los excluidos que existen en Venado, y que son más de los que la mayoría supone.
“Queremos un barrio seguro, un lugar en donde podamos criar con libertad a nuestros hijos…”, sostienen los vecinos del Ciudad Nueva, pero ese loable objetivo no se conseguirá mudando familias de una punta a otra de la ciudad, sino conteniendo a todos estos grupos de riesgo, mediante la Supersecretaría de Promoción Social que debutaría en el gobierno de José Freyre. A pesar de las inexplicables dificultades económicas que atraviesa, la Municipalidad está en condiciones de montar la estructura suficiente para generar emprendimientos productivos donde incluir a los jefes de estas familias en problemas y, junto con las autoridades regionales de Educación, garantizar la escolaridad de los hijos, todo bajo la supervisión cotidiana de asistentes sociales. Si nada de esto se lleva a cabo, no tiene sentido pedir más policías, o “mano dura”, ni tampoco demandar “traslados” que equivaldrían, una vez más, a barrer la tierra debajo de la alfombra. Si la marginalidad es una situación social, por lo general forzada, que apremia y tortura, la marginación por parte del resto de la sociedad es una fuente inagotable de resentimientos que pueden desbordar de la peor manera.

(Publicado el jueves 1 de noviembre de 2007 en diario El Informe)

Ideas para ordenar el caótico tránsito local

Entre las varias asignaturas pendientes que deberá enfrentar, a partir del 10 de diciembre, el intendente electo José Freyre, se encuentra el ordenamiento del tránsito vehicular en la ciudad, un problema sin solución para las tres gestiones consecutivas del scottismo. Desde el gobierno municipal se recurrió, una y otra vez, a sendas justificaciones, absolutamente comprobables, tales como el espíritu transgresor de los conductores, incluyendo desde camiones hasta bicicletas, y el alto promedio de unidades por habitante. Sin embargo, estas realidades, por influyentes que sean, en modo alguno eximen al oficialismo de la responsabilidad de no haber impulsado ninguna estrategia sostenida para ponerle límites al caótico tránsito venadense, que ya se cobró varias vidas en el sector céntrico, además de las tragedias que se repiten en las dos rutas nacionales que seccionan la ciudad. Suele decirse que la rigurosidad en materia de inspección de tránsito suele ser “piantavotos”, sobre todo cuando las normas se aplican sin privilegios para nadie, pero en las comunas que se ocuparon del tema con seriedad de estadistas, el tiempo demostró que esas decisiones políticas terminaron siendo alabadas por la población, simplemente por haber contribuido a una mejor calidad de vida.
Aún se desconoce en qué categoría del organigrama municipal encuadrará Freyre al área de Tránsito, pero lo más factible es que decida no perder tiempo y aprovechar los primeros meses de mandato para lanzar una estrategia capaz de evitar que la cuestión se convierta más adelante en un dolor de cabeza, aun cuando, a juzgar por los resultados electorales, este desmadre no significó mayores costos políticos para Roberto Scott.
Mientras tanto, desde la oposición promueven reformas para el ordenamiento del tránsito urbano, como el bloque legislativo pueblense que, entre otras cosas, propone fundar un sistema de premios y castigos para los conductores, bajo el mismo espíritu de proyectos existentes en las cámaras legislativas santafesinas. A la usanza de los modelos vigentes en ciertos países desarrollados, la iniciativa impulsa la entrega de la licencia para conducir, con un cierto puntaje inicial, que disminuye en función de la acumulación de sanciones, hasta desembocar en el retiro de la misma. También se imponen plazos de castigo para volver a tramitar el carné, como así también la obligatoriedad de aprobar un curso de reeducación vial, entre otras pruebas de aptitud. El proyecto meierista, que se estudia en una de las comisiones del Concejo, también contempla premios para los buenos conductores, como la reducción del costo de renovación de la licencia.

(Publicado el martes 31 de octubre de 2007 en diario El Informe)

Elección en riesgo por sistema caduco y autoridades desertoras

Solamente el destino, o la voluntad popular de ratificar con holgura el proyecto kirchnerista, evitaron que la jornada de las elecciones presidenciales desembocara en un escándalo nacional, porque la catarata de denuncias de electores y dirigentes damnificados, dejó al desnudo que en varios sectores del conurbano bonaerense se perpetró un sistemático robo de boletas, que obligó a muchos ciudadanos a votar forzosamente en blanco, o hacerlo por un candidato que no era el de su preferencia. Sin embargo, los líderes de la oposición comprendieron que Cristina Fernández había superado la línea del 40 por ciento con el margen necesario para eludir la segunda vuelta, y limitaron el tono de las acusaciones, pero distinto hubiera sido el escenario si la candidata oficialista terminaba más cerca de la frontera entre la consagración de Cristina como presidenta electa y la convocatoria a un ballotage entre las dos más votadas para el 25 de noviembre. Como arguyó el Gobierno, los partidos de la oposición debían tener fiscales en todas las mesas para impedir estos atropellos, pero también es cierto que desde el poder político se negaron los episodios, como lo hizo el ministro del Interior, Aníbal Fernández, jactándose de haber monitoreado un comicio “sin ningún incidente en todo el país”, con la vana pretensión de ocultar la operación de robo de boletas.
Los electores, además de soportar su propia apatía, padecieron exageradas demoras para poder votar en muchos puntos del país, tanto por la sobrecarga de electores (así redujeron la cantidad de mesas), como por las dificultades para habilitar las urnas ante la masiva deserción de autoridades, que no solo demoraron el comienzo del acto, sino que también generaron dudas en cuanto a la transparencia del comicio, porque la fiscalización corrió por cuenta, en numerosos casos, de improvisados, en tanto que se desaprovechó la experiencia de los presidentes designados, como también de sus auxiliares, que al menos tenían los instructivos pertinentes. El Gobierno, como organizador de las elecciones, tampoco supo prever esta ola de renuncias, más allá de que el comportamiento de las autoridades de mesa que no cumplieron con sus deberes cívicos, es condenable, sobre todo porque en su mayoría pertenecen a los sectores medios, esos que con más énfasis demandan conductas intachables a sus dirigentes.
Tanto por el robo de boletas, como por las largas colas, se reabrió tímidamente el debate por la instrumentación del denominado “voto electrónico” para 2009, que ya funciona en varios países, y en la Argentina se vienen haciendo pruebas piloto en los últimos años. La iniciativa merece evaluarse en el marco de la tantas veces postergada reforma política aunque, en rigor, los antecedentes establecen que tampoco es la panacea.

(Publicado el martes 30 de octubre de 2007 en diario El Informe)

Cristina también ganó en Venado y la región

La mayoría de la treintena de distritos del departamento General López, incluidas las cuatro ciudades, se pronunció en sintonía con el electorado argentino, que estableció la victoria de la candidata oficialista Cristina Kirchner en la elección presidencial, con el 43 por ciento de los votos, superando largamente a su inmediata perseguidora, Elisa Carrió, pero traspasando por escaso margen el 40 por ciento requerido por la Constitución para evitar el ballotage. En Venado Tuerto, la primera dama se alzó con el 33 por ciento de los votos, en tanto que Carrió cosechó el 28 por ciento; más atrás, se ubicaron Alberto Rodríguez Saá (17 por ciento), un apellido que cae bien en nuestra ciudad, y Roberto Lavagna (16 por ciento). Además de Venado, Firmat, Villa Cañás y Rufino, Cristina habría prevalecido en el resto de las comunas de General López, salvo María Teresa, Maggiolo, Diego de Alvear, Wheelwrigth, Santa Isabel y Carmen, las tres primeras en manos del puntano y las restantes de Lilita.
A pesar de la caída aplastante ante Carrió en Rosario, el Frente para la Victoria se impuso en la reñida provincia de Santa Fe, demostrando que el socialista Hermes Binner tenía razón cuando advirtió que los votantes del Frente Progresista tomarían distintos caminos, además de Lilita, como Cristina, Roberto Lavagna y hasta Pino Solanas. Además, en el orden regional, vuelve a sobresalir la contribución de General López al justicialismo provincial. Apuntalado por estos resultados en sus dominios, el nombre del senador reelecto Ricardo Spinozzi ya se baraja con más fuerza para ocupar distintas responsabilidades en el proceso de refundación partidaria, desde la jefatura del PJ hasta la presidencia de la Cámara de Senadores. No obstante, también es cierto que la influencia de los jefes territoriales en estas presidenciales no debería sobredimensionarse, ni en Venado ni en la región, pues muchos de ellos votaron a Cristina con la nariz tapada y sin más compromisos que forzadas adhesiones públicas. Asimismo, cabe acotar que, junto con Spinozzi y el scottismo, otros sectores políticos locales se habían alineado a su tiempo con Cristina, tales como el lucifuercista Jorge Viano; el rossista Julio Eggimann y los pueblenses Oscar Pieroni y Fabián Vernetti.
Sin haber repetido las resonantes cosechas de la oposición en los grandes centros urbanos, los referentes de la Coalición Cívica en nuestra ciudad, con el concejal Roberto Meier a la cabeza, se mostraron satisfechos con el segundo puesto obtenido, al tiempo que la triunfante Cristina Fernández quedó muy lejos de obtener los mismos porcentajes acumulados en la sumatoria nacional, con el aporte clave del territorio bonaerense (38 por ciento del padrón nacional). Allí, el oficialista Daniel Scioli ganó con holgura en la elección de gobernador, de la mano de los influyentes caudillos peronistas del conurbano. En tono de broma, uno de los más caracterizados seguidores locales de Carrió se ufanaba, en los primeros minutos de hoy, de que, “si era por Venado, había ballotage”, en alusión a que la postulante oficialista no pudo ni siquiera aproximarse a la línea del 40 por ciento. También Lavagna y el Alberto redondearon cifras aceptables en nuestra ciudad, pero lejos de los porcentajes de las mujeres en pugna.
En el orden nacional, entre los candidatos de la oposición, sólo Carrió y Lavagna emergen como sobrevivientes del 28 de octubre, en tanto que del centro a la derecha no quedó casi nada en pie, en función de los decepcionantes rendimientos de Alberto Rodríguez Saá; Ricardo López Murphy; Jorge Sobisch; y hasta Mauricio Macri, que no consiguió sostener a ninguno de sus bendecidos. La elección bonaerense también sirvió para sepultar a Luis Patti y Juan Carlos Blumberg, los torpes predicadores de la “mano dura”. En tanto que la izquierda volvió a fracasar en todas sus variantes, en otra muestra de enfermiza dispersión. Por su parte, conciente de la flaca performance electoral en las principales capitales del país, donde el reclamo de institucionalidad fue más fuerte que los logros económicos del Gobierno, Cristina Kirchner cerró la noche del domingo con un discurso que sorprendió por el tono generoso y conciliador. Ella sabe que su fuerza es enorme, pero también interpreta que se vio beneficiada por la atomización opositora y un singular ballotage, urdido a la sombra del Pacto de Olivos, a la medida del oficialismo de turno. También es conciente la primera dama que nunca un Presidente, del ’83 a la fecha, salvo el propio Kirchner en 2003, había obtenido menos del 47 por ciento en una presidencial, aunque ella solo observó la sideral distancia sobre el segundo postulante. También debe suponer que lo peor del PJ bonaerense se atribuirá una ancha porción de la victoria kirchnerista de la víspera.
Entre los puntos oscuros de la jornada, quedarán el escamoteo sistemático de las boletas de algunos partidos, generando centenares de denuncias, que deberían apurar al Gobierno a implementar el voto electrónico, como así también a modernizar el sistema de entregas de los DNI, cuya histórica ineficiencia impide emitir el sufragio a miles de ciudadanos en cada acto electoral. Asimismo, debería entender la oposición que no hay chances de gobernar si no se cuenta, antes, con un fiscal para cada mesa. La vocación de poder hay que demostrarla desde el vamos. También persiste el sabor agridulce de haber transitado un nuevo comicio, que no es poco, pero sin euforia ciudadana, lejos de la fiesta cívica de otros tiempos, y con el triste escenario de mesas con un presidente a solas, como autoridad, y uno o dos fiscales como única compañía. Como bien dijo Cristina, en la proclamación como presidenta electa, la sociedad se construye entre todos los argentinos, no sólo desde el Gobierno; y es así que todos, es decir, cada uno de nosotros, tendremos que reconciliarnos con la política, porque nos guste o no, influye en forma tajante sobre nuestras vidas.

(Publicado el lunes 29 de octubre de 2007 en diario El Informe)

Si hay ballotage, y el "ganador local", las mayores incógnitas

Que las costumbres sociales mutan a pasos acelerados, no es ninguna novedad. Podríamos contar por decenas las habitualidades de los años ’80, o incluso de los ’90, que hoy ya forman parte de los recuerdos. Todo, o casi todo, es sepultado sin remordimientos, bajo la dictadura de las nuevas tendencias. Hasta el punto tal que en nuestro país cayó en el más profundo desinterés la elección de un Presidente, nada menos. La indiferencia mayoritaria -menos mal que el voto es obligatorio- es más penosa todavía para los que nos emocionamos con la restauración democrática de principios de los ’80, con la recordada Multipartidaria, aún en el gobierno militar, y luego con los multitudinarios actos de cierre de campaña, con la gente en la calle, y los líderes imaginando una Argentina mejor. Más desasosiego debe ocasionar esta abulia preelectoral entre los que fueron testigos de la última gran oportunidad para el despegue argentino, en los ’70, con las masivas movilizaciones populares respondiendo al regreso tardío del General Perón.
Pero, a contramano de los ’70 y los ’80, hoy pulula una mayoría de compatriotas atravesada por un concepto infeliz, según el cual: “La política no le cambia la vida a la gente”. Nada más falso. Es en el terreno de la política, o del poder político, a partir de tomar las riendas del Estado, donde se dirimen las cuestiones más elementales que influyen en la vida de los ciudadanos. No es el Estado el sinónimo del poder absoluto, pues la sociedad democrática se construye entre los distintos sectores, en una dinámica articulación de intereses, desbordante de tensiones. Así pues, las orientaciones del Gobierno influyen necesariamente en nuestras actividades y proyectos, no sólo durante los cuatro años de un mandato, porque es usual -y razonable- que las autoridades asuman compromisos a más largo plazo. Entonces, cómo creer que la política nos pasa por el costado.
También están los veinteañeros, que no disfrutaron de las románticos florecimientos de los ’70 y los ’80, donde las mayorías creían en la política como instrumento de cambio social. Aquellos crecieron en una época donde la política se asociaba nada más que con fracaso y corrupción, hasta desembocar en los episodios del diciembre negro, que dejaron el país y sus instituciones al borde del abismo.
A la conocida apatía de la población en general, reflejada en el alto porcentaje de indecisos, en nuestra ciudad la situación se agravó por la falta de compromiso de varios de los referentes locales con sus propios candidatos presidenciales. No se verán esta vez decenas de remises -ni legales ni truchos- recorriendo frenéticamente la ciudad, de punta a punta, como el 2 de septiembre. Además, en las últimas horas, se confirmó en numerosas ciudades una masiva deserción de autoridades de mesa, aumentando los temores de fraude entre las fuerzas opositoras que, además, desconfían hasta de su propia capacidad de fiscalización de los comicios.
Pero no solo hay comportamientos espontáneos de indiferencia en este proceso preelectoral, sino también los hay inducidos por una ola de encuestas de dudosa factura, que intentó convertir la elección en un mero trámite burocrático, como si no hubiera otra opción presidencial que la esposa del presidente Kirchner. En este sentido, si bien desde todos los sectores se admite que Cristina será la más votada el domingo (con la tracción decisiva de los coincidentes comicios bonaerenses), la única incertidumbre es si se alzará con el 40 por ciento de los votos para imponerse en primera vuelta (el segundo más votado estaría lejos del 30 por ciento), o si tendrá que asumir el riesgo de enfrentarse, el 25 de noviembre, en un crucial ballotage, con la dueña del segundo puesto, que todos los consultores adjudican a Elisa Carrió, la postulante de la Coalición Cívica. En esta inédita porfía femenina, así como la candidata oficialista consiguió instalarse en la percepción popular como la más votada, también Lilita hizo lo suyo para demostrar que el pasaje a la segunda vuelta no es una misión imposible, sobre todo en un hipotético escenario de gran concurrencia a las urnas y bajo porcentaje de voto en blanco.
Para la franja más politizada, el atardecer dominguero venadense tendrá el condimento de la incertidumbre, pues ante la ausencia de encuestas -como en los viejos tiempos-, no hay pronósticos ciertos sobre los resultados locales, sino apenas sensaciones. Aunque lo trascendente -en términos de lucha por el poder- es la sumatoria nacional, también importan los números del pago chico. En este sentido, no se descartan sorpresas electorales, como la ratificación de la ruptura de los alineamientos verticales, bendiciendo un signo político diferente a los vencedores semanas atrás en la ciudad y la provincia, y desafiando así la lógica de que los tres más votados en Venado serían Cristina, Lilita y Lavagna. Silenciosos, los puntanos de Alberto Rodríguez Saá pretenden dar el batacazo en el sur santafesino, como en 2003.
Resulta doloroso este clima de marcada indiferencia cívica, pero reconforta el ánimo, de todos modos, haber arribado al fin de semana electoral con la autoridad presidencial reconstituida, entre otros logros impensados pocos años atrás. Hoy las demandas son otras. Y los electores, por estas horas, definen en sus reflexiones en qué manos depositarán la conducción de la Argentina que viene. Más allá de las insatisfacciones económicas, de las deudas sociales sin saldar, de la baja calidad institucional, la oferta de candidatos es amplia y, por sobre todas las cosas, hay que recordar que la democracia costó muy caro a los argentinos como para protestar mediante la abstención o el voto en blanco. Un país que hace poco más de cinco años estaba en llamas, no tiene margen para jugar con fuego.

(Publicado el viernes 26 de octubre de 2007 en diario El Informe)

Freyre comienza a tender los puentes destruidos por Scott

Sobre el mediodía del viernes, el intendente electo José Freyre confirmó que el oficialismo no fogonearía listas para las elecciones de delegados de la Cooperativa Eléctrica convocadas para el domingo 4 de noviembre. Desde que ocupa el gobierno municipal, el scottismo nunca había estado en condiciones tan favorables para darle batalla al líder lucifuercista Jorge Viano en sus propios dominios. Después de retener la Intendencia con un triunfo categórico, y aprovechando las mayores facilidades para participar que brinda -a partir de este año- el estatuto reformado de la Eléctrica, en San Martín y Marconi muchos creyeron que había llegado el día. Pero las prioridades políticas se interpusieron a las ansias revanchistas. Con el traje de intendente en el placard, Freyre no esperó el 10 de diciembre para estrenarlo, y se lo calzó en silencio para tratar de reconstruir los puentes destruidos por el carácter rupturista del saliente Roberto Scott. Así pues, Freyre se reunió con los representantes de la Cooperativa Eléctrica y la Cooperativa de Obras Sanitarias a los efectos de reanudar las relaciones institucionales en un clima de armonía; incluso, en su entorno deslizaron que se habría encontrado también con miembros de la Sindicatura del BID en busca de restablecer las negociaciones por la millonaria deuda municipal con la masa acreedora.
Ya habíamos anticipado algunas de las prioridades de la gestión de José Freyre para el cercano 2008: conciliar el plan de obras y firmar los contratos de concesión de energía y de alumbrado público con la Eléctrica; restablecer el diálogo por el proyecto de tratamiento y disposición final de los residuos sólidos domiciliarios (paso indispensable para la erradicación del Basural) con Obras Sanitarias; y renegociar la deuda con el ex BID para rescatar a la Municipalidad de la categoría de insolvente.
Cuando el supersecretario ya había comenzado a hilvanar sus estrategias, el anuncio de las elecciones eléctricas alarmó a la comandancia scottista. Por un lado, la voluntad de concertación acordada con el presidente de los eléctricos, Carlos Pucci, se quebraría apenas confirmada la presentación de listas del gobierno municipal, y con ello se derrumbarían las pretensiones de Freyre de cerrar los contratos pendientes el año entrante; pero, al mismo tiempo, el scottismo no estaba dispuesto a un repliegue que pudiera colocarlo bajo sospecha ante la población, tanto sea de una renuencia a la confrontación, como de haber pactado con el lucifuercismo. ¿Qué hacer entonces? Planificar una retirada digna y combativa.
Así fue como se sucedieron los desembarcos scottistas en las dependencias de la Cooperativa Eléctrica en busca de planillas para presentar listas. Poco después, se descubriría que esos presuntos objetivos participativos habían sido una puesta en escena para justificar la prescindencia y los ataques a la acotada democratización de la Eléctrica, algo que en la jerga boxística se denomina retroceder pegando. Es en este punto donde comienza la sobreactuación scottista, pues ni los miembros del gobierno municipal, ni del bloque legislativo oficialista, que hoy se escandalizan por la existencia de un único padrón de asociados -no puede fotocopiarse ni retirarse de la sede administrativa-, jamás dijeron ni una sola palabra desde el poder político cuando los apoderados de Unirce hacían ese mismo reclamo años atrás. Eran los tiempos, no tan lejanos, en que el scottismo apuntalaba las listas eléctricas -basta repasar las nóminas- para evitar que pueblenses y socialistas se fortalecieran a partir de un crecimiento electoral en las asambleas de la Cooperativa. Con la concejala Bibiana Pieli como adalid, los scottistas pretendieron fundamentar su obligada abstención en las elecciones, al mismo tiempo que torpedeaban la apertura impulsada por Viano (basada en antiguas demandas de Unirce), pero dieron lugar a recordaciones de su pasado reciente, tan incómodas como irrefutables.
Mientras se meneaban las supuestas candidaturas oficialistas para las asambleas del mes entrante, hacía tiempo que Unirse se había autoexcluido. Desde algunos sectores se interpretó como una contradicción esta ausencia, justo en el debut de la reforma estatutaria tan largamente reclamada. Todo lo contrario. Con la democratización, Unirce se quedó sin sus principales banderas de oposición. Además, los militantes meieristas y socialistas, que conforman la base de la agrupación, acaban de transitar dos extenuantes campañas electorales (primarias y generales) y, según revelaron, ya no tenían fuerzas para continuar con luchas proselitistas en este año. También influyeron los conflictos internos que atraviesan dichos sectores en el orden local. Estas son las verdaderas razones del desistimiento de Unirce, relativizando el argumento de que no querían meterse en una interna justicialista, que, como ahora se sabe con certeza, nunca superó la categoría de amenaza.

(Publicado el lunes 22 de octubre de 2007 en diario El Informe)

Interna scottista podría desbaratar estrategia de Freyre en la Eléctrica

Según se publicó en este diario el viernes último, las autoridades de la Cooperativa Eléctrica convocaron a elecciones de delegados para el domingo 4 de noviembre y el plazo para la presentación de listas de candidatos vence mañana a la medianoche. Ante la deserción de la Unión por la Recuperación de la Cooperativa Eléctrica (Unirce), liderada por pueblenses y socialistas (“no nos metemos en las internas del peronismo”, dijo ayer uno de sus voceros), algunos creían que el debut del estatuto reformado -entre otros cambios, permite votar a los asociados empadronados con la sola presentación del DNI- desembocaría en la oficialización de listas únicas del lucifuercismo en los ocho distritos. Sin embargo, cinco semanas atrás, ya habíamos señalado que “las próximas elecciones eléctricas podrían desencadenar en otra fuerte confrontación entre los dos sectores más influyentes del justicialismo venadense: el scottismo, recientemente ratificado en el gobierno municipal por otros cuatro años, y el lucifuercismo liderado por Jorge Viano, que además de protagonizar un auspicioso debut electoral en los comicios generales, controla el cuerpo de delegados de la Cooperativa desde hace varios años”.
Estos pronósticos comenzaron a corroborarse esta misma semana, con la presencia en la Eléctrica de los concejales scottistas Gustavo Giner y Bibiana Pieli, a los efectos de retirar planillas para la confección de listas, entre otras gestiones. Testigos del desembarco de ambos ediles en las oficinas de Mitre y Belgrano comentaron que otro de los miembros de la comitiva oficialista hacía reclamos a viva voz, augurando con su actitud belicista una escalada de confrontaciones en los próximos días.
Entre las autoridades eléctricas el episodio habría causado cierta sorpresa, pues del discurso del intendente electo José Freyre se desprendía una voluntad de negociación en busca de conciliar a la brevedad el nuevo contrato de concesión. En esas condiciones, contando con idéntica predisposición de los cooperativistas, Freyre hubiera podido arrogarse la consolidación de ese acuerdo como uno de los primeros grandes logros de su gestión en 2008, interrumpiendo el largo período de enfrentamientos inaugurado por el saliente Roberto Scott. Pero nada de eso será posible a partir de una pugna electoral de imprevisibles consecuencias como la que podría avecinarse. Conociendo los efectos adversos de transformar una elección de delegados eléctricos en una batalla más de la interna justicialista, tanto Scott como Freyre, cautelosos, anticiparon en su momento la decisión de apoyar listas formadas por miembros de comisiones vecinales y entidades intermedias, si los vianistas no mostraban signos de apertura, pero en este escenario, con los reelectos Giner y Pieli adquiriendo tamaño liderazgo desde el vamos, está claro que las listas opositoras no solo estarían bendecidas, sino también fogoneadas por el gobierno municipal. Así pues, aunque se impusieran los scottistas en las asambleas del 4-11, el próximo Consejo de Administración continuará con una mayoría lucifuercista, y es posible que el costo político para la ciudad sea una nueva demora en el diálogo entre las partes para rubricar los contratos de concesión pendientes.
De todos modos, aún subsisten dudas sobre las verdaderas intenciones de Freyre en esta delicada operación política. Para algunos,
envalentonado por su reciente victoria en las elecciones generales, optó por abandonar el pacifismo y salir a cobrarse viejas deudas con el lucifuercismo; para otros, el intendente electo acaba de sufrir los efectos devastadores de una más de las tantas internas que se desatan a diario en la plana mayor del scottismo.
Tal vez el transcurso de las horas esclarezca si el actual supersecretario y próximo jefe del Departamento Ejecutivo está propiciando el choque cuerpo a cuerpo con los eléctricos -y posterga la negociación tibiamente iniciada-; o bien que la autoría intelectual de la operación corresponde a los sectores del oficialismo que no se alinearon con el intendente electo ni siquiera después de su triunfo.

(Publicado el jueves 18 de octubre de 2007 en diario El Informe)

Vilma Ripoll, casi tan lejos de Cristina como de Carrió

De regreso de actividades proselitistas en Rosario y antes de partir rumbo a Córdoba para continuar la campaña, la candidata a presidente de la Nación por el Movimiento Socialista de los Trabajadores y la Nueva Izquierda, Vilma Ripoll, visitó el viernes último a familiares y amigos en su Firmat natal, y por la noche desembarcó en Venado, donde concedió algunas entrevistas con medios locales y regionales.
Dueña de una dilatada trayectoria en el gremio de la Sanidad, y con dos experiencias como diputada nacional, Ripoll, enfermera de profesión, confiesa su orgullo por esta candidatura a Presidente de los argentinos, siendo escoltada en la fórmula por el diputado y actor Héctor “Cacho” Bidonde.
Sobre las tibias expectativas despertadas en la población por la campaña política, la dirigente consideró que, sobre la base de encuestas dibujadas, el Gobierno consiguió, en parte, el propósito de instalar a Cristina como la virtual ganadora en primera vuelta; pero también responsabilizó a las fuerzas opositoras de no sostener diferencias sustanciales con el oficialismo. En este sentido, destinó las críticas más gruesas a Elisa Carrió. Si bien le reconoció a Lilita sus valientes denuncias sobre la matriz de la corrupción kirchnerista, Vilma Ripoll cuestionó sus últimas incorporaciones, como Patricia Bullrich y Alfonso Pratt Gay, y aseguró que la Coalición Cívica no ataca en ningún aspecto las estructuras del modelo en curso. “A los que no están dispuestos a votar a Cristina, porque saben que se viene un gobierno peor que el actual, les pedimos que cambien de verdad. Cuando actuamos como legisladores, no solo denunciamos, también presentamos propuestas”, destacó. “Hay que tener memoria y recordar cómo nos fue cuando, para sacar a uno, votamos a otro parecido, como en el ’99 con (Fernando) De la Rúa. Hoy el voto útil es el voto que puede empezar a construir un cambio en serio”, sentenció la firmatense, anticipando que propiciarían el voto en blanco en caso de haber segunda vuelta en noviembre. “Si no es desde la Presidencia de la Nación, ese cambio tendrá que comenzar por las cámaras legislativas, con más diputados de izquierda, y sin esos ‘superpoderes’ que el oficialismo impone para gobernar sin controles”, añadió. “Ahora las cosas están claras, de la nueva política y la transversalidad, no quedó nada. Cristina pactó con lo peor del PJ bonaerense para asegurarse el triunfo el 28”, remató.

Corrupto como Menem
Entre sus propuestas, Vilma Ripoll mencionó la eliminación del IVA para los productos de la canasta de alimentos, que enseguida provocaría una reducción de precios del 15 por ciento, según su propia evaluación. También dijo que los salarios, las jubilaciones y los planes sociales, deben ajustarse según la inflación, “pero con los índices reales, no con los ‘truchos’, que complicarán las futuras negociaciones salariales”, auguró la candidata. Además, alertó que durante la campaña electoral en el exterior, Cristina adelantó que su gobierno “otorgará más beneficios a empresas multinacionales que vienen otra vez para quedarse con los servicios públicos y los recursos naturales, como el petróleo, el gas y la minería”, objetó la postulante de la Nueva Izquierda. “El gobierno de los Kirchner es tan corrupto como el de Menem, ya que el modelo se basa en la enajenación de los servicios públicos y los recursos naturales, otorgando miles de millones en subsidios, sin ninguna clase de controles”, agregó.
Más adelante, profundizó en el fenómeno de la inseguridad, señalando que la causa estructural reside en las desigualdades sociales, en tanto que la derecha, a través de las leyes de “mano dura” impulsadas por Juan Carlos Blumberg, y apoyadas en el Congreso por el Frente para la Victoria, ya mostró un estruendoso fracaso. “Hoy la brecha entre ricos y pobres es mayor que en la época del menemismo, y en este contexto no hay solución para la inseguridad. Aún así, deben tomarse medidas urgentes, atacando el triángulo de impunidad existente entre políticos, jueces y comisarios. Para ello, proponemos elección por voto directo de jueces y comisarios, con revocabilidad de mandatos”, resumió Ripoll, en busca de incrementar el control social.
Consultada por la fragmentación de la izquierda, que concurre a estas elecciones con cinco fórmulas diferentes, la referente del MST admitió ese escenario adverso, aun cuando aclaró que desde su sector bregaron -sin éxito- por la unidad. “Hay agrupaciones muy sectarias y dirigentes muy personalistas, que impiden las coincidencias. Desde la Nueva Izquierda estamos ofreciendo una opción amplia y no dogmática, donde confluyen figuras prestigiosas como Patricia Walsh y Cacho Bidonde”, definió la candidata.
Pese a estar afincada desde hace largos años en Buenos Aires, Vilma sigue de cerca la evolución de los sucesos políticos en Santa Fe. Sobre los recientes comicios provinciales, opinó que “la victoria de Hermes Binner reflejó la necesidad de la gente de encontrar nuevas herramientas para sacarse de encima al viejo PJ. De todos modos, el Frente Progresista tiene sus limitaciones, porque entre sus candidatos presidenciales se encuentran (Elisa) Carrió, (Roberto) Lavagna, y hasta Cristina. Incluso hay socialistas en el gobierno de Kirchner”, subrayó. De todos modos, en sintonía con las demandas de Binner, la santafesina consideró prioritario modificar la ley de coparticipación en beneficio de las provincias, que hoy son rehenes del Gobierno. En esa misma línea, estableció que las retenciones al agro deben ser coparticipables y repudió que se arguyan razones económicas para definir la traza de la autovía Rufino-Rosario cuando esta región es una de las más fuertes contribuyentes al presupuesto nacional.

Perfil de la candidata
Vilma Ripoll nació en Firmat en 1954 y es licenciada en enfermería. Trabaja desde hace 23 años en el Hospital Italiano, donde fue delegada general durante una década. En 1973, fue fundadora y primera presidenta del Centro de Estudiantes de Enfermería de la Facultad de Medicina en la Universidad Nacional de Rosario. En la dictadura debió exiliarse cuatro años en Colombia. Integró la conducción combativa y antiburocrática de Sanidad Capital, hasta que Carlos Menem ordenó intervenir el sindicato. Es miembro de la dirección nacional del MST. En el 2000 fue elegida diputada porteña por Izquierda Unida, siendo reelecta en 2003. Es autora de numerosas leyes en favor de los sectores populares, entre ellas, la primera fábrica recuperada por sus trabajadores en la Capital, el blanqueo salarial docente y la jornada de seis horas del subte. Como legisladora, cobró el mismo sueldo que en su trabajo como enfermera. A la mitad del segundo mandato, cumplió el compromiso de compartir la banca con otra fuerza frentista, la traspasó y volvió a su trabajo en el Hospital, dando un ejemplo inédito en la política argentina. Es candidata a presidenta de la Nación en representación del MST y también aspira a una banca de diputada nacional por la provincia de Buenos Aires.


“Los haremos hamacar”
“Puedo dar fe de que las hamacas de Firmat se mueve solas”, dijo Ripoll. “Hasta se chocaban entre ellas”, reforzó, aprovechando el simpático episodio para acuñar un eslogan: “Soy de la ciudad en donde las hamacas se hamacan, y si el domingo 28 nos eligen a nosotros, los de la Nueva Izquierda, que nadie dude de que vamos a hacer hamacar a los viejos políticos”.
(Publicado el martes 16 de octubre de 2007 en diario El Informe)

El extraño caso de enemigos locales con idénticos referentes nacionales

Las próximas elecciones nacionales, tanto las presidenciales como las legislativas, con dirigentes originarios del PJ y la UCR pululando en distintas listas, demuestran que la atomización hace tiempo que dejó de ser un patrimonio de la izquierda en la Argentina. Casi nada quedó del bipartidismo de los ’80, que alineaba verticalmente a la mayoría, desde la Casa Rosada hasta la comuna más pequeña del interior. Por aquel entonces, las pretensiones de las autodenominadas terceras fuerzas de quebrar ese régimen de reparto del poder eran consideradas utópicas. Así ocurría también en nuestra ciudad, con la presencia de fuertes bloques legislativos de los partidos tradicionales, y ni la más remota chance de que algún díscolo concejal hiciera rancho aparte, como es tan común desde los ’90 en adelante, cuando la crisis de la política ya fue inocultable y los partidos languidecían. Hoy, por el contrario, todo es confusión, o transición, según la versión más optimista de la historia.
Los reordenamientos políticos son pintorescos y, en ciertas ocasiones, el enrolamiento de dirigentes venadenses con los proyectos nacionales establece alianzas locales impensadas, y hasta risueñas, aunque en la realidad territorial no sean tales. Por ejemplo, el intendente Roberto Scott y el líder lucifuercista Jorge Viano, peronistas ambos pero fuertemente enemistados, coincidirían en el apoyo a Cristina Kirchner. En tanto, algunos referentes de la estructura vecinal de Pueblo, como el concejal Oscar Pieroni y su futuro compañero de bloque, Fabián Vernetti, ambos de procedencia justicialista, también expresarían su aval a la continuidad de la gestión kirchnerista. No hay dudas de que los motivos que mueven a cada uno de los protagonistas en estos alineamientos son distintos, pero el dato es relevante para tratar de comprender este singular proceso político nacional.
Al mismo tiempo, vuelve a sorprender la alta intención de voto que tendría en Venado el puntano Alberto Rodríguez Saá, amenaza que obligó a los referentes locales del Frente para la Victoria, como el intendente electo José Freyre, el senador reelecto Ricardo Spinozzi y el propio Scott, a motivar a la militancia en estas dos últimas semanas, para no acabar descolocados ante la Casa Rosada con un resultado adverso en la noche del 28. Hoy mismo está prevista la visita del jefe del bloque de diputados nacionales kirchneristas, Agustín Rossi, que intentará darle un perfil más aguerrido a la gélida campaña, de la mano de sus referentes locales, Julio Eggimann y Oscar Barotto.
En la cúpula del Frente Progresista santafesino, el gobernador electo Hermes Binner incurrió en una sobreactuación para despegarse de la candidata presidencial de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, ironizando que no podía cortar la boleta en la que el postulante a vice de Lilita es el presidente del PS nacional, Rubén Giustiniani. De todos modos, la prescindencia era la decisión políticamente correcta para el líder socialista, conciente de que en las bases de la triunfante concertación conviven simpatizantes de Carrió, Roberto Lavagna y hasta la mismísima Cristina. Mientras se prueba el traje de gobernador, Binner recuerda a los suyos que es muy factible que deba convivir los cuatro años de mandato con el matrimonio Kirchner en el poder. Incluso, no descartan que la familiaridad sea mayor aún si, con los resultados puestos, comienza a gestarse en la Argentina a partir de 2008 una nueva bipolaridad, con los K como líderes desde la centroizquierda, y el electo jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, desde la fortalecida centroderecha.
Por otra parte, con la ex jefa del ARI se alistan, por ejemplo, el pueblense Roberto Meier y los radicales frentistas Lisandro Enrico y Juan Enrique Lombardi. En tanto, el otro hombre fuerte del binnerismo de General López, el reelecto intendente firmatense Carlos Torres, tributa a la candidatura de Lavagna, en sintonía con su coterráneo Gabriel Real, que avala la postulación del ex ministro de Economía, incluso con una lista de diputados nacionales del Partido Demócrata Progresista, liderada por el histórico Carlos Favario, e integrada también por el venadense Mario Soldini.
Sin grandes novedades, el presidente del Concejo, Delfor Hernández, sigue vinculado a la UCR ortodoxa de Juan Carlos Millet y Alicia Tate, ocupantes de los primeros puestos de la lista de candidatos a diputado nacional que apoya a Lavagna.
Desde la izquierda, el referente de la agrupación MATE, Martín González, que había acompañado tibiamente al Tío Meier en su reciente incursión dentro del Frente Progresista, ahora regresa a las fuentes como candidato del Frente Amplio hacia la Unidad Latinoamericana (FRAL), un acuerdo de comunistas y humanistas que lo ubicó en el sexto lugar de la nómina de candidatos a diputados. Otro que dio el salto fue el veterano dirigente local Ismael Ghío, quien desde la plataforma del novel Frente Venadense que albergaba al peronismo antiscottista, se subió al también debutante movimiento Provincia Unidas del gobernador neuquino Jorge Sobisch y el escritor menemista Jorge Asís.

(Publicado el viernes 12 de octubre de 2007 en diario El Informe)

Las madres se arremangan y los funcionarios no renuncian

Los episodios que se suscitan en el Jardín Nucleado Nº 110, por la falta de un cargo de portera, muestran a las claras la profunda reforma que deberá encarar el próximo gobierno provincial en el área de la infraestructura educativa. La ineptitud de las actuales autoridades para resolver un tema tan sencillo es alarmante, hasta el punto que una directiva convocó a los propios padres a ejercer “tareas comunitarias” a través de “guardias permanentes” para que la institución no deba cerrar sus puertas. Meses atrás, el debate en la ciudad se había instalado porque, supuestamente, algunos establecimientos educativos imponían la obligatoriedad de abonar la cuota de la Cooperadora, pero en esta oportunidad los padres fueron invitados a prestar servicios de limpieza en la escuela, desafiando todos los límites imaginables.
Como se sabe, después de la traumática jubilación de una empleada, las actividades del concurrido Jardín entraron en crisis. Mientras se consigue una reemplazante para la portería o, al menos, la colaboración de un beneficiario de planes asistenciales, resignado por la desidia de las autoridades y, al mismo tiempo, impulsado por el amor a sus hijos, un grupo de padres tomó la iniciativa de prestar las “tareas comunitarias” (¿no suena a castigo?) en turnos rotativos. “Todos tratamos de colaborar, porque nadie espera milagros de parte del Estado”, dijo una de las madres. ¿Será un milagro que el gobierno de turno cumpla con sus responsabilidades? No será fácil para Hermes Binner desarticular tanta burocracia ineficiente e insensible, pero tendrá que sacarse de encima cuanto antes esa pesada herencia, para poder gobernar y satisfacer las expectativas de los cientos de miles de santafesinos que pedían un cambio a gritos en áreas tan sensibles como la educación, la salud y la justicia.
Más allá de valorar la contribución temporaria de los padres, como también la multiplicación de esfuerzos de la mayoría de los docentes, se requiere de una vez por todas que desde la Casa Gris se privilegie a la educación pública. Tal vez no se entere de este patético episodio ningún canal de TV capitalino, y nos salvemos de caer en el ridículo ante los ojos de todo el país, pero debería alcanzarnos con comprender la gravedad de la situación. Madres rotando en guardias permanentes para tareas comunitarias en un jardín de infantes, ¿no es escandaloso para la poderosa provincia de Santa Fe, el “corazón de la pampa húmeda”, el “paraíso de la soja”? Seguro que sí, pero desde el poder político se hacen los distraídos, ningún funcionario renuncia a su cargo y todo sigue su curso en la Argentina de las grandes contradicciones.

(Publicado el martes 9 de octubre de 2007 en diario El Informe)

La "ley antitabaco" en Venado se hizo humo

En junio de 2005 se sancionó, a principio de 2006 entró en vigencia, y en agosto del mismo año se reglamentó la “ley antitabaco”, con la cual Santa Fe se anticipó a varias provincias, y al Gobierno nacional, cuyo proyecto de ley aún no consiguió atravesar el filtro del Senado. Sin embargo, no basta con la sanción de la ley, sino que también hay que hacerla cumplir. A veces, las nuevas normas no hacen más que adaptarse a los usos y costumbres, y entonces no hay mayores polémicas; pero en otras ocasiones, el texto y el espíritu de la ley chocan con hábitos culturales fuertemente arraigados en la sociedad, como el de fumar en lugares públicos, sin olvidar los lobbies de las tabacaleras, que también hacen lo suyo. Es aquí donde a la función del legislador debe suceder de inmediato la de los ejecutivos, ejerciendo sin dobleces el poder de policía, hasta convertir en sentido común la utopía de los no fumadores de respirar aire puro en bares y restaurantes, junto con restricciones a la publicidad y la venta de cigarrillos a menores, como lo hicieron con éxito tantos países, con el beneficio para la salud pública de reducir la morbimortalidad causada por el consumo activo y pasivo del tabaco.
La Ley 12.432, en su artículo 10, involucra a municipios y comunas, dentro de sus jurisdicciones, como “responsables de ejercer el debido cumplimiento de la presente ley”. Pero dicha norma sólo funciona en las municipalidades y comunas que razonaron con estatura de estadistas, mientras que en aquellas donde cada acto se evalúa en función de las próximas elecciones, prefieren dejar las cosas como están. Así, están todos en paz: los fumadores, porque pueden disfrutar de su vicio en cualquier lado; los empresarios, por no correr el riesgo de perder algún cliente; y los no fumadores… porque se muestran resignados a la indefensión.
Con otro compromiso con la comunidad, en junio del año pasado, el Concejo rafaelino -respetado por el intendente Omar Perotti- dispuso adherir a la ley provincial; autorizar a la Intendencia a firmar un convenio de colaboración con el Ministerio de Salud provincial para hacer efectiva la aplicación de la ley en el ámbito de la ciudad; y ordenar la realización de campañas de concientización y prevención contra el consumo del tabaco.
El objetivo de los rafaelinos era, en primer lugar, sensibilizar a la población, y recién en una segunda etapa, comenzar con las sanciones a través de inspectores municipales, pero una vez que todos supieran de qué se trata la ley. En Venado no se hizo nada.
Las autoridades locales, que no ignoran cuáles son sus obligaciones, descubren que sólo unos pocos se atreven a reclamar por sus derechos, y entonces se despreocupan de temas vinculados con la salud pública que deberían considerar prioritarios.

(Publicado el martes 9 de octubre de 2007 en diario El Informe)

Freyre y Spinozzi, las caras de Cristina en Venado y la región

Durante el fin de semana, a escasos 20 días de las elecciones presidenciales, las estructuras justicialistas, obligadas por las circunstancias, convocaron sendas reuniones a los efectos de organizar la campaña local en respaldo a la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner. Aunque el cónclave más importante reunió el sábado a scottistas y spinozzistas -alineados con Rafael Bielsa en las primarias del 1 de julio-, los primeros en salir al ruedo fueron los sectores de Julio Eggimann y Oscar Barotto, que el viernes próximo presentarán en Venado al ex precandidato a gobernador santafesino y actual jefe del bloque oficialista de diputados nacionales, Agustín Rossi, en busca de fortalecer las aspiraciones kirchneristas de imponerse en la primera vuelta.
De todos modos, los rossistas no tendrían la intención de impulsar una campaña paralela, sino que están a la espera de que las dos principales figuras del justicialismo local, el intendente electo José Freyre y el senador reelecto en General López, Ricardo Spinozzi, se pongan al frente de las tareas para apuntalar a Cristina desde sus respectivas estructuras políticas. En este sentido, aun cuando la candidata no los deslumbre ni mucho menos, ambos dirigentes, que a partir del 10 de diciembre ya no tendrán la contención de un gobierno provincial del mismo signo, deberán mostrar ante la Casa Rosada que en las presidenciales del 28 del corriente supieron defender los intereses del Frente para la Victoria. El escenario, desde ya, no es el más cómodo, como siempre que hay poco por ganar y mucho para perder, pero Freyre y Spinozzi, a pesar de todo, deberán ser las caras de Cristina en Venado y la región.
Mientras tanto, los referentes regionales del postulante presidencial Alberto Rodríguez Saá, a punto de desembarcar en nuestra ciudad con fines proselitistas, intentarán erigirse en la sorpresa de la elección en Santa Fe, reiterando el rendimiento electoral de 2003 en la región, con el Adolfo como candidato. La dirigente bancaria María del Carmen Goniel es una de las históricas que estará en primera fila para darle la bienvenida al líder del autodenominado peronismo auténtico, en tanto que otro de los destacados que escoltará al visitante puntano será el firmatense José Chipoloni, tercero en la lista de candidatos a diputados nacionales que lidera el industrial ucedeísta Carlos Castellani, y estará pegada a la del Frente Justicia y Libertad (Frejuli), relegando a las restantes nóminas simpatizantes de los Rodríguez Saá a presentarse en forma individual en el cuarto oscuro.

(Publicado el lunes 8 de octubre de 2007 en diario El Informe)