Mil tarjetas Evita, 500 ladrillos y varias denuncias complican la retirada de Scott

Las administraciones nacional y venadense no sólo son comparables por identificarse con el Frente para la Victoria, esa suerte de neoperonismo acuñado desde la cúspide del poder político por la construcción pingüina. También admiten semejanzas en sus pretensiones de continuismo a través de familiares: Cristina Fernández, la esposa de Néstor Kirchner; José Freyre, el yerno de Roberto Scott. Al mismo tiempo, los herederos anuncian una mayor calidad institucional para los próximos tiempos, sobre la base del diálogo, la convivencia y el respeto a las instituciones, virtudes que no supieron expresar ni Kirchner ni Scott. Sin embargo, más allá de los posibles cambios de rostros y estilos, las figuras de Néstor Carlos y Roberto Alcides son muy fuertes y, lejos de retirarse, prometen influir en las gestiones de sus afines sucesores, si es que resultan electos. Otra de las semejanzas que predomina es la escalada de denuncias por irregularidades que sobresaltan a los dos gobiernos, el nacional y el municipal, aun cuando -otro común denominador- se beneficiaron por la existencia de oposiciones débiles y fragmentadas. En el orden nacional, las encuestas impermeables a las manipulaciones del Gobierno, ya admiten que Cristina está más lejos del 50 por ciento que del 40 tan temido, que daría lugar a una segunda vuelta entre las dos fuerzas más votadas el 28 de octubre. En Venado, aún no hay certezas sobre las consecuencias políticas de los cargos contra el gobierno scottista, cuyo líder regresó ayer a la conducción de su micro radial -financiado con fondos públicos- para hacer proselitismo a favor de Freyre, agredir a los dirigentes de la oposición y machacar con versiones antojadizas y varias veces desmentidas, pero sin esclarecer ni una sola de las sospechas que ensombrecen su gestión. Ayer mismo, se conocieron los detalles de una denuncia de los concejales del Frente Progresista sobre una cesión de medio millar de ladrillos, autorizada por la Intendencia, en presunto beneficio de un candidato a concejal de la UCR. Los binneristas locales aprovecharon la oportunidad para volver a cuestionar el denominado “pacto scottista-delforista”, que habría comenzado con el respaldo de los ediles oficialistas a Delfor Hernández en la elección de la presidencia del Concejo. Para los radicales frentistas, esas reciprocidades continúan hasta el presente, apuntalando desde San Martín y Marconi la campaña de Delfor y “Chano”, en busca de captar voluntades boinablancas que, de otra manera, reforzarían las chances del Frente Progresista liderado por Roberto Meier y Lisandro Enrico. Mientras otros debaten sobre estos extraños maridajes políticos, el intendente Scott debería aclarar de inmediato ante la ciudadanía este episodio de los ladrillos que vincula al gobierno municipal con dudosas prácticas clientelistas.

Efectos de la Tarjeta
Ni el propio candidato a intendente por el Frente Venadense, Jorge Viano, habrá soñado con el efecto fulminante de la Tarjeta Evita lanzada una semana atrás, no sólo por la cantidad de interesados en recibirla, sino también por el profundo malestar que ocasionó en el grupo gobernante. Obligados a responder centenares de pedidos de los más carecientes y a honrar sus propias promesas electorales, los operadores scottistas se encontraron, de pronto, con una competencia virtual, a partir del compromiso asumido por Viano de entregar mil pesos a cada uno de los mil poseedores del acrílico. Si bien es cierto que la oferta se debilita porque está condicionada al triunfo electoral del dirigente lucifuercista, también lo es que la exacerbación del asistencialismo no desata ningún escándalo, ni sorprende a nadie, por tratarse, mal que nos pese, de un procedimiento habitual en cualquier gobierno, incluso el venadense. Tanto es así que los “Peronistas Autoconvocados”, que habían citado a una marcha de desagravio a la memoria de Eva Perón -por haberle asignado el vianismo su nombre a la Tarjeta-, resolvieron suspender la manifestación anunciada para la tarde de ayer. Horas antes, en el concurrido café de San Martín y Pellegrini bromeaban dos parroquianos sobre los posibles motivos de la “marcha atrás”: o temían reunir menos adeptos que organizadores, o se dedicaron a elaborar el largo listado de causales de desagravio a la memoria de la abanderada de los humildes que olvidaron hacer en todos estos años.
Con el efecto Tarjeta, tan eficiente en sus objetivos que opacó hasta su más filosa solicitada, Jorge Viano recuperó el protagonismo, y también la confianza en adjudicarse, cuanto menos, una concejalía para el vecinalista Oscar Yakas. Por su parte, los meieristas, que se ilusionan con una polarización entre el Frente para la Victoria y el Frente Progresista, ayudada por una lluvia de votos a Hermes Binner -estará mañana en Venado-, también suponen que el Frente Venadense podría capturar votos porotistas en la periferia, y ellos mismos reconquistar los votos del centro que en julio se volcaron a Freyre. En ese sentido, los voceros de las fuerzas acaudilladas por Meier y Enrico sostienen, sin ofrecer más precisiones, que en estos últimos días de campaña, “lo único que queda por hacer es mostrar el verdadero rostro del scottismo”, consiguiendo, con tanto misterio, el cometido de aumentar la expectativa. De todos modos, una catarata de críticas no garantiza un automático cambio de humores electorales en la sociedad. A veces, la ciudadanía prefiere no enterarse de ciertas cosas, y hasta se empecina en desconocer las evidencias.

El “amigo” de Bioy
El domingo pasado, aun sin quererlo, Scott fortaleció más aún su notoriedad de las últimas semanas, ya que fue citado, igual que siete días antes en la columna de Jorge Lanata, en las páginas del diario Perfil, ahora en la entrevista del director del medio, Jorge Fontevecchia, con el candidato a gobernador del Frente para la Victoria, Rafael Bielsa. Consultado sobre su íntima relación con el mandatario venadense, el postulante contestó: “Scott fue la primera persona que apenas empecé la campaña hace 14 meses creyó en mí. Me parece que es un intendente enérgico y querido en su pueblo. Su yerno, José Freyre, acaba de ganar la primaria de manera abrumadora y va a ganar la general. Es un hombre de convicciones fuertes, es un hombre muy locuaz, abogado, amigo de Bioy Casares, que creo que una vez lo invitó a cenar a su casa a Claudio Uberti. Eso es todo lo que puedo vincular entre Uberti y Scott”.
Dentro de un contexto de elogios previsibles, Bielsa mencionó una supuesta amistad entre Scott y el fallecido escritor Adolfo Bioy Casares. ¿Incomprobable? No, falso. Y nadie mejor para atestiguarlo que un verdadero amigo de Bioy en Venado, el periodista Jorge Luis Vecellio -actualmente en México-, que a pesar de la diferencia de edad, construyó en breve lapso una afectuosa relación con el anciano novelista. Consultado mediante el correo electrónico, comentó que “hasta donde puedo recordar, Adolfo Bioy Casares y el intendente Scott nunca llegaron a ser amigos. Sí se conocieron, lógicamente, durante la visita de Adolfo a Venado, en abril de 1997; pero fuera de ese encuentro, nunca se volvieron a ver”, sentenció Vecellio. Y en cuanto a su vínculo personal con Bioy, el ex cronista de El Informe dijo que
“se extendió a lo largo de tres años, desde 1996 hasta su muerte, en marzo de 1999, y durante ese período, trabó amistad con sólo una persona más de Venado: la señora Perla Ciani (viuda del recordado Marcos), a quien siempre recordaba con cariño y por quien siempre me preguntaba cada vez que yo lo visitaba en su departamento de la calle Posadas. De hecho, una semana antes de su fallecimiento, me despidió con una frase indeleble para mí: ‘Venga más seguido y no se olvide de darle mis saludos a Perla’. Fue lo último que me dijo, y ya nunca volvimos a vernos. No recuerdo que me haya enviado saludos para el intendente Scott”.
Para Bielsa, los diálogos y las cenas de Scott con el defenestrado Uberti no deben magnificarse, y tiene razón; pero esa misma prudencia debería utilizar el diputado porteño y ex diplomático, antes de inventar, quién sabe con qué motivos, una relación amistosa del intendente de nuestra ciudad con el laureado Bioy Casares, sólo por un apretón de manos protocolar de una década atrás. El género fantástico, tan atrapante en la literatura, como en “La invención de Morel” del propio Bioy, no merece la misma reputación en el campo de la política.

(Publicado el viernes 24 de agosto de 2007 en diario El Informe)

Cita en Firmat para recrear el consenso por la autovía

Anteayer se llevó a cabo en Casilda la denominada “reunión paralela” de autoridades políticas y entidades intermedias de la región que, masivamente, reafirmaron el proyecto de la autovía Rosario-Rufino, pero “respetando la traza de la ruta 33”, en un categórico rechazo al desvío por la ruta 14 que propone como alternativa el Organo de Control de Concesiones Viales (Occovi), en función del interés de los inversores privados. En la oportunidad, participaron los intendentes de Pérez, Casilda y Firmat, y los jefes comunales de Zavalla, Pujato, Sanford, Chabás, Villada, Arequito, Fuentes, San José de la Esquina y Los Molinos. También asistieron los diputados provinciales Gabriel Real y Alfredo Cecchi, y el senador provincial Juan Carlos Bacalini. Además, los presentes recibieron la adhesión de la Municipalidad de Rosario.
Con esta inobjetable representatividad, decidieron solicitar una urgente audiencia con el presidente Kirchner y el gobernador Obeid, y convocar a todas las localidades vinculadas a la autovía, de Rosario a Rufino, a una reunión en la Municipalidad de Firmat, con el binnerista Carlos Torres como anfitrión, para el martes 4 de septiembre. La fecha, posterior a las elecciones generales, alienta tibias esperanzas de restablecer la uniformidad perdida, pues coincide con el análisis del presidente de la Comisión “Plan Autopistas”, Ovidio Butani, que insistió en la necesidad de superar la etapa electoral para volver a concentrar los esfuerzos regionales en la megaobra vial.
Los dirigentes de la reunión de Casilda apelaron a todos los argumentos, geográficos, económicos, históricos y de seguridad, para defender su posición. Y rechazaron que haya que callarse la boca por temor a que la obra no se haga por culpa de estos disensos. “No vamos a dejarnos condicionar por el unitarismo porteño”, dijo uno de los presidentes comunales, disgustado con las decisiones autoritarias y discrecionales que se adoptan en los despachos capitalinos. “No negociamos ni aceptamos extorsiones”, agregó el mismo mandatario.
El objetivo de la “asamblea de Firmat” es reconstruir entre todos los sectores el consenso original, en el marco de un fuerte compromiso de los interesados en conservar la actual traza de la ruta 33 como eje de la próxima autovía Rosario-Rufino. Para el 4 de septiembre, también se espera la asistencia de dirigentes de peso del sur-sur provincial, como el intendente venadense Roberto Scott, el senador Ricardo Spinozzi y el citado Butani, aunque las relaciones están muy deterioradas con el “bloque casildense”, que se siente traicionado por el “grupo venadense”. Un principio de acuerdo podría sustentarse en un respaldo más enfático de estos últimos a la versión original de la traza, pero pergeñando, al mismo tiempo, un “Plan B”, por si las condiciones de la negociación así lo requieren en el futuro. Sin embargo, la demostración de fuerza del martes último en Casilda fue harto contundente como para negar sus efectos políticos.

(Publicado el jueves 23 de agosto de 2007 en diario El Informe)

Como Evita, la Tarjeta genera amores y odios

La conmoción política por la aparición de la Tarjeta Evita, impulsada por el candidato a intendente del Frente Venadense, Jorge Viano, se prolongó en todos los rincones de la ciudad durante el fin de semana, y promete extenderse en los próximos días, a partir de la conferencia de prensa que el referente del peronismo disidente convocó para mañana, a los efectos de ofrecer más detalles sobre la polémica tarjeta. La noticia mereció una inmediata repercusión local y provincial y se estima que en las próximas horas tendría eco hasta en los medios nacionales. Incluso, en Venado, la promesa de los mil pesos a cada poseedor de la tarjeta opacó la solicitada que el propio secretario general de la agrupación justicialista “17 de Octubre Lealtad” publicó el viernes pasado en los medios gráficos locales, conteniendo duras imputaciones contra el intendente Roberto Scott y sus más inmediatos colaboradores. Sobre esas acusaciones, hasta el candidato a intendente por el Frente Progresista, Roberto Meier, admitió sus coincidencias, aun cuando subrayó sus conocidas diferencias con el lucifuercista, jamás saldadas desde las épicas batallas en las elecciones de delegados de la Cooperativa Eléctrica, donde el líder pueblense respaldaba las listas de la opositora Unirce. Por su parte, en declaraciones a La Capital, Scott dijo ayer que “algún fiscal debería actuar de oficio para investigar el caso (de la Tarjeta Evita)”, pero se cuidó de hacer la misma invitación para que se indague judicialmente a su propia administración sobre las cuantiosas denuncias lanzadas por Viano y Meier.
Rompiendo el hermetismo, fuentes allegadas al vianismo adelantaron que “la Tarjeta Evita no es lo que parece”, deslizando que los beneficiarios de la misma serán los venadenses más humildes, y que la suma comprometida provendrá del ahorro que significaría para las arcas públicas la interrupción de los pagos millonarios a empresas y abogados foráneos, como así también de la salida de la planta municipal de las decenas de parientes conchabados.
Estas versiones no hacen más que agigantar las expectativas por la anunciada rueda de prensa. Por el momento, la única certeza es que Viano pateó el tablero apelando a una osada estrategia política, de aristas discutibles y efectos imprevisibles, y que el oficialismo está inquieto porque otro sector del justicialismo salió a disputarle una franja de miles de votantes dependientes del asistencialismo municipal -exacerbado en procesos preelectorales-, que hasta ahora nadie le discutía.

(Publicado el lunes 20 de agosto de 2007 en diario El Informe)

Scott agarró la manija de la campaña y Viano dio el golpe con la Tarjeta Evita

El scottismo no atraviesa por su mejor momento, a pesar del resultado categórico que obtuvo en las primarias justicialistas del 1 de julio. Con el candidato oficialista José Freyre ausente por entendibles motivos familiares, el intendente Roberto Scott asumió el protagonismo de la campaña, abriendo un interrogante aún indescifrable sobre los eventuales agraciados por este impensado escenario. ¿Se beneficiará Freyre con esta situación? ¿O es que los opositores se están enfrentando ahora, por obra de las circunstancias, con el candidato que ellos deseaban?
En principio, para cualquier postulante en las condiciones de Freyre, la teoría dicta que lo conveniente es propiciar que transcurran los días sin novedades, evitando la apertura de polémicas y huyendo de riesgosos debates donde el dueño del mayor caudal de votos tiene todo para perder y el resto de los candidatos, corriendo desde atrás, todo por ganar. Así lo practicó Mauricio Macri frente a Daniel Filmus, después de la primera vuelta en la Capital Federal, y el mismo procedimiento adopta Hermes Binner ante Rafael Bielsa en la provincia de Santa Fe, al igual que Cristina Fernández en el orden nacional. En nuestra ciudad, la ausencia de Freyre no obedece a un ardid oficialista, sino a razones de fuerza mayor. Entonces, ¿qué actitud debería tomar Scott? El tema jamás fue objeto de discusión, ni siquiera en la mesa chica. El pragmático jefe hace y deshace, según sus humores, y más aún con Poroto distante.
Dando entidad a una ironía lanzada sin pretensiones de seriedad en el programa radial de Jorge Lanata, la semana pasada el intendente se involucró innecesariamente, a través de hirientes declaraciones, en el episodio de la valija venezolana con 800 mi dólares, que le está haciendo perder puntos a la mismísima Cristina. Enterado de que había sido tratado de “delincuente” y “apretador”, Lanata le dedicó a Scott una decena de líneas en su columna dominical de Perfil, y un día después lo entrevistó en su envío vespertino de Radio del Plata, donde el mandatario venadense ratificó algunos dichos, se desdijo de otros -echando culpas a un periodista local- y concluyó con un pedido de disculpas.
Ese mismo lunes de exacerbado protagonismo había comenzado muy temprano, en un desayuno junto al candidato a gobernador del Frente para la Victoria, Rafael Bielsa, quien insistió entre cafés con leche y medialunas que Scott tendría en un gobierno suyo el cargo que quisiera, en el enésimo agradecimiento por haberle abierto las puertas de este bastión reutemista sureño, aun cuando el creador del “proyecto Bielsa” es el gobernador Jorge Obeid, que supo persuadir a casi todos los intendentes y presidentes comunales oficialistas de Santa Fe, en su mayoría dependientes de ayudas provinciales complementarias a las asignaciones de coparticipación.
Previo a estos acontecimientos, Scott, recién llegado de sus vacaciones invernales, había desautorizado la sana intención de Freyre de revisar el contrato de radares, y hoy el propio intendente y sus concejales impulsan con fiereza la prórroga del vínculo, como si dieran lugar a una urgente demanda popular. Al mismo tiempo, el gobierno municipal no consigue justificar la sospechosa tercerización de actividades propias de la Secretaría de Hacienda, que no cuenta con la aprobación legislativa. Así pues, el presagio de que el final de la campaña sería más movido que la hamaca de Firmat, comenzó a cumplirse, aunque no tanto por el rol de la oposición, sino por la decisión personal de Scott de agarrar la manija, junto a la falta de respuestas a las denuncias más pesadas sobre la administración.

Tiempo de revancha
En tanto, recién ahora, sobre el epílogo de la semana, la oposición empieza a mostrar las garras. El Frente Progresista, con Roberto Meier como candidato a intendente y Lisandro Enrico como referente de la UCR, además de exhibir la contención de todas las fuerzas políticas frentistas y encomendarse a que el arrastre de Binner ayude a emparejar la elección, apostaría en los próximos días a un golpe de efecto para mostrar con crudeza las miserias de la gestión scottista.
Por su parte, el Frente Venadense liderado por Jorge Viano, prefirió apurar los tiempos y eligió este viernes, con el gobernador Obeid presidiendo los actos centrales sanmartinianos, para divulgar una solicitada de fuerte contenido acusatorio contra el conjunto del scottismo. Volviendo al discurso virulento de otros tiempos, el jefe lucifuercista se tomó el trabajo de enumerar con lujo de detalles un largo listado de sospechas sobre los procedimientos del gobierno municipal. Mientras el filoso texto llegaba a las oficinas de los diarios para su publicación, en la víspera también irrumpía la Tarjeta Evita, un plástico que el peronismo antiscottista repartió en las barriadas más humildes de la ciudad. La semana que viene, en conferencia de prensa, Viano asumirá el compromiso de entregar mil pesos a cada poseedor de la tarjeta “para que pueda concretar algunos de sus proyectos hoy postergados”, anticipando que ese dinero no tendrá que ser devuelto, “puesto que no se trata de un préstamo sino, simplemente, de una pequeña parte que le pertenece de la riqueza que genera nuestra ciudad y que este gobierno le viene robando".
La propuesta del candidato a intendente del Frente Venadense, que sólo motorizará si accede al Sillón de Aufranc, ya cosecha simpatías y reprobaciones, con idéntica intensidad. Ayer era inocultable la conmoción entre los operadores scottistas, que a la inquietud por la supremacía de Binner en las encuestas, suman otra fuente de desvelos con esta movida transgresora del vianismo, resuelto a disputarles una ancha franja de votantes dependiente del asistencialismo. El Frente Progresista ya había dado por perdida esa desigual batalla, priorizando el trabajo militante en el rectángulo céntrico, en busca de recuperar los votos del Tío y de Enrico que en las primarias se trasladaron a Freyre. En cambio, el Frente Venadense, con la Tarjeta Evita, no se resigna y sale en busca de captar las adhesiones de un sector de la población que, hasta ahora, controlaba el oficialismo, sin competidores a la vista. No hay dudas de que a partir de hoy se desatará una fuerte polémica en Venado, donde estarán en debate lo legal, lo político y lo ético de la osada jugada vianista, pero desde el punto de vista del marketing electoral, está claro que los disidentes del PJ dieron el primer gran golpe de la campaña en busca de acortar distancias.

(Publicado el viernes 17 de agosto de 2007 en diario El Informe)

Insólito: la autovía "separa" a la región

La suspensión de la reunión llamada para la tarde de ayer en nuestra ciudad por el presidente de la Comisión “Plan Autopistas”, Ovidio Butani, aduciendo falta de quórum, dejó al borde de la ruptura al otrora homogéneo bloque de ciudades, comunas, legisladores y entidades intermedias que pugnaban ante el Gobierno por la construcción de la autopista o, en su defecto, de la autovía para unir Rufino con Rosario. Tanto es así que un grupo de poblaciones situadas a la vera de la ruta 33, con el jefe comunal de Chabás, Osvaldo Salomón, a la cabeza, convocó enseguida a una reunión paralela para el próximo martes 21 en la Municipalidad de Casilda, a los efectos de sostener que la futura autovía adopte como eje la actual traza de la ruta 33, según se había conciliado en los primeros encuentros multisectoriales.
El origen de la división es que otros interesados en el proyecto admiten ahora la factibilidad de que la autovía imite el recorrido de la ruta 33 desde Rufino hasta Firmat, para luego tomar por la 93 hasta Miguel Torres y continuar por la ruta 14, reconociendo que es la alternativa más económica de las tres barajadas por los técnicos del Organo de Control de Concesiones Viales (Occovi).
Así pues, los tiempos se acortan y los consensos se dilatan. Mientras un sector apura una reunión para la semana que viene, Butani prefiere postergarla hasta pasados los comicios del 2 de septiembre, a los efectos de garantizar una presencia mayoritaria de representantes. Para algunos observadores, estos fuertes disensos colocan a la región en serio riesgo de perder la prioridad de la obra.
Meses atrás, el drama era de Rufino, que una vez más estaba a las puertas de una marginación, hasta que surgió la oportuna decisión política del Gobierno para ubicar a esa ciudad como punto de partida de la autovía. Ahora, las que se sienten excluidas y traicionadas son las comunas enclavadas sobre las márgenes de la 33, entre Firmat y las cercanías de Rosario. Todas ellas, en afinado coro, rechazan el argumento de que la traza por la 14 es más económica, pues aseguran que se encarecerá con el costo extra de las conexiones pavimentadas y los fletes.
¿Será posible reconstituir el agrietado bloque regional? Difícil. Hay demasiados intereses y lobbies en juego. En principio, es razonable que los que se sienten damnificados tiren de la cuerda, pero ¿hasta dónde tensarla? ¿Hasta el límite irresponsable de arriesgarlo todo?
En un escenario tan comprometido, tendría que prevalecer el sentido común de las autoridades nacionales para establecer una u otra opción, aunque algunos se disgusten, pero jamás privar a la región de la imprescindible obra vial por la falta de acuerdo de los jefes políticos de la zona. Sobre todo a estas alturas, en que la transformación de la ruta 33 en autovía no admite más postergaciones, en función de los graves perjuicios que ocasiona minuto a minuto.

(Publicado el jueves 16 de agosto de 2007 en diario El Informe)

El amigable diálogo entre Scott y los "delincuentes"

Cerca de la media tarde del lunes último, el intendente Roberto Scott fue entrevistado en el programa de Radio del Plata, “Lanata PM”, por el conductor del ciclo, Jorge Lanata, y Reynaldo Sietecase, después del escándalo por el ingreso a la Argentina de los 800 mil dólares en la valija venezolana. Además de costarle el puesto al jefe del Occovi, Claudio Uberti, el episodio despertó fuertes sospechas sobre el destino de ese dinero negro, que algunos vinculan con el financiamiento chavista a grupos políticos y sociales de nuestro país. El domingo pasado, en su columna de Perfil, Lanata hilvanó una serie de conjeturas que ubicaron al candidato a gobernador por el Frente para la Victoria, Rafael Bielsa, como uno de los posibles beneficiarios de la ayuda económica, y también cayó en la volteada el venadense Scott, varias veces sindicado como jefe de campaña o, al menos, asesor del ex canciller. Por esas horas, también circulaba el rumor de una amistad entre Scott y el defenestrado Uberti, oriundo de la vecina Wheelwrigth.
En declaraciones publicadas el sábado 11 en el periódico El Alba, Scott dijo que estaba muy viejo “para perder tiempo con estos delincuentes”, aludiendo al dirigente pueblense Fabián Vernetti y al propio Lanata, al que también había calificado de “apretador”, pero en la charla radial no solamente se desdijo, sino que apeló al gastado ardid de desautorizar al cronista de turno. “En 14 años en la función pública los diarios de acá han dicho tantas cosas de mí…”, señaló, dispuesto a restablecer la paz con los periodistas de “Lanata PM” que, desde ya, no tendrían la misma piedad que los venadenses para las extralimitaciones verbales del intendente.
Sobre su relación con Uberti, Scott admitió que lo conocía por la gestión de obras para las rutas nacionales que cruzan la ciudad de Venado Tuerto, negando cualquier vínculo amistoso entre ambos. Para despegarse aún más, y de paso salpicar a la oposición, el intendente recordó que el destituido funcionario es primo hermano de la madre de Lisandro Enrico y que en los años ‘70 residió un tiempo en una quinta que pertenecía al padre del edil radical. Sin embargo, la solidez de su discurso comenzó a desmoronarse ni bien Lanata le mencionó el nombre de Claudio Hure, un ex director de Vivienda de su administración, que más adelante cumplió funciones junto a Uberti. “Hure no está más en el Occovi porque se peleó con Uberti”, simplificó Scott, reiterando el argumento que esa misma mañana del lunes 13 había usado Rafael Bielsa, durante su estancia en Venado, para alejarse de Uberti. “Hace 20 días le retiré la palabra porque maltrató a mi esposa en un diálogo telefónico”, consignó escuetamente el ex canciller, sumándose a la extensa legión de kirchneristas que se pelearon a tiempo con el pobre Uberti.
Minutos después, Sietecase aprovechó la ocasión para aclararle al entrevistado que Lanata y él jamás habían escrito en la revista El Entuerto, como lo había asegurado Scott a los medios locales. “A Vernetti no lo veo desde hace más de 10 años”, acotó el periodista rosarino, descartando formar parte de un complot contra el gobierno venadense, como también conjeturó el caudillo municipal.
Para hacer sus acostumbradas demostraciones de fuerza en el pago chico, el intendente Scott trató a Jorge Lanata y los suyos, de pillos, delincuentes, apretadores, y de no conocer límites morales ni éticos, pero se despidió del diálogo radial con un tímido pedido de disculpas.

(Publicado el miércoles 15 de agosto de 2007 en El Informe de Venado Tuerto)

Como el pez, Scott por la boca muere

El diario La Nación divulgó el domingo pasado un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), que coloca a nuestra ciudad entre las que menos presión impositiva ejercen sobre el sector industrial, con el consiguiente atractivo para la radicación de empresas. El dato sobresale aún más en un contexto donde, en el último lustro, la mayoría de los gobiernos municipales aumentó las cargas fiscales a través de tasas e impuestos.
El dictamen, reproducido ayer en El Informe, fue bienvenido en los despachos de San Martín y Marconi, aunque los memoriosos optaron por conservar un perfil bajo, evitando ostentaciones, aun en medio de la campaña electoral, pues este mismo instituto -perteneciente a la Fundación Mediterránea- había sido denostado hace apenas un año por el mismísimo intendente venadense, luego de divulgarse, también a través de La Nación, una lapidaria estadística que ubicaba a Venado entre las peores ciudades argentinas, en términos de transparencia en la función pública. Fiel a su naturaleza, Scott no practicó ninguna autocrítica y, por las dudas, cargó con fiereza contra el IERAL, endilgándole animosidades contra la ciudad. Al mismo tiempo, en busca de deslegitimar la investigación, recordó que el organismo estaba ligado a la Fundación Mediterránea, alguna vez presidida por Domingo Cavallo, negando así al ex superministro caído en desgracia, como si el Mago no hubiera sido en los ’90 un acérrimo menemista hasta su repentina conversión al kirchnerismo. De neoliberalismo a “centroizquierda”, sin escalas ni escrúpulos.
Un mes más tarde, Scott comenzó a sufrir el efecto devastador de sus propias palabras, cuando el mismo IERAL entregó a la poderosa autopartista local Corven, la Mención a la Competitividad 2006, por su creciente inserción en los mercados externos y sus méritos en innovación tecnológica y comercial. “Tragame tierra”, habrá pensado el tres veces intendente.
La falta de una oportuna autocrítica vuelve a castigar ahora a Scott, imposibilitado de disfrutar con plenitud de este reconocimiento del IERAL. Después de haberlo desautorizado en su momento, tiene dos alternativas: ufanarse de la distinción rogando que nadie recuerde sus descalificaciones de agosto pasado, o incurrir en un ejercicio de hipocresía valorizando las conclusiones de los mismos técnicos que denostó -con fuerte sesgo autoritario- luego de que el mismo IERAL confirmara al país lo que todos los venadenses ya sabíamos: en la administración scottista se esconde sistemáticamente la información pública, que incluye balances mensuales, ejecución presupuestaria, boletines oficiales, licitaciones, concesiones, decretos, personal de planta, contratados, remuneraciones.
“El acceso a la información no sólo resulta casi imposible para el ciudadano común, sino también para sus representantes en el poder legislativo de la ciudad, lo que nos habla de una deliberada política de ocultamiento de la información como forma de administrar los fondos públicos y ejercer el poder público de manera arbitraria y poco transparente”, consignaba uno de los párrafos de la resolución impulsada por los ediles de la oposición en respuesta al dictamen del IERAL que avergonzó a los venadenses.

(Publicado el martes 14 de agosto de 2007 en El Informe)

Caído Uberti, Lanata se acordó de Scott y Bielsa

Víctima de su propia incontinencia verbal, el intendente Roberto Scott acabó enredado en el escándalo que precipitó el despido del jefe del Organo de Control de Concesiones Viales (Occovi), Claudio Uberti, quien había acompañado en un avión contratado por Enarsa a Guido Antonini Wilson, el venezolano que pretendió ingresar al país ilegalmente una valija con casi 800 mil dólares. Mientras la fiscal actuante sospecha de contrabando e incluso de “lavado de dinero”, un periodista del staff del programa radial de Jorge Lanata deslizó un comentario el jueves pasado sobre la relación amistosa entre Uberti -oriundo de la vecina Wheelwrigth- y Scott. Consultado por la prensa local, el intendente vinculó el episodio a una “operación” pergeñada por el primer candidato a concejal del Frente Progresista, Fabián Vernetti, valiéndose de su amistad con Lanata, según deslizó el mandatario municipal. “Nosotros no tenemos nada que ver con todo esto, estamos dedicados a trabajar para que Roberto Meier sea el próximo intendente de Venado”, se despegó Vernetti. “Es lamentable que se hable de Venado por estas cosas”, agregó, sin ánimos de polemizar.
En declaraciones conocidas entre el viernes y sábado últimos, Scott hizo todo lo posible por agigantar un rumor liviano y sin mayores ambiciones de trascendencia. Aun así, en busca de robustecer su desmentida, el intendente incurrió en groseras falacias, señalando que la revista El Entuerto, que contaba con Vernetti entre sus plumas más destacadas, era auspiciada por el Sindicato de Luz y Fuerza, y que Jorge Lanata había sido columnista de esa misma publicación. “Ni una cosa ni la otra son ciertas”, manifestó el dirigente pueblense, ofreciendo como prueba la colección de revistas, desde el primer número hasta el último. “Debería inquietar a los santafesinos que el candidato (Rafael) Bielsa amenace con designar a un mitómano compulsivo como ministro de Gobierno”, dijo Vernetti, en alusión a Scott. “Como miente ahora, nos mintió a los venadenses durante 12 años (…) Lo peor es que pretende hacerlo por cuatro años más, con su yerno (José Freyre) en el gobierno y él controlando los hilos del poder”, redondeó.
“Si había dinero para mí lo estoy esperando”, dijo Scott al periódico El Alba, completando una zaga de infortunadas declaraciones. Además, que Scott recurriera a tan insostenibles artimañas para justificarse, habría decidido a Lanata a acordarse de él en su columna semanal de Perfil -la edición de la víspera se agotó en los kioscos venadenses-, bajo el título Muerte de un viajante, que alude a los oscuros antecedentes del ex mano derecha del superministro Julio De Vido. Según Lanata, que descubrió la bolsa de la ex ministra de Economía, Felisa Miceli, y ahora ataca de nuevo con la valija de los 800 mil dólares, “Claudio ‘Pachi’ Uberti mantiene una antigua relación de amistad con Roberto Scott, intendente de Venado Tuerto hace doce años, y asesor de la campaña de Bielsa. Scott fue quien le abrió las puertas del sur de la provincia. Mientras el propio Bielsa votaba en contra de tratar el caso de la valija en el Congreso, el rumor de que el dinero podía haber estado destinado a su campaña se corría en los pasillos legislativos, y se acrecentó cuando el ex canciller asistió al acto de Chávez en la Rosada”.
Rafael Bielsa, que hoy visita nuestra ciudad, no sólo está preocupado porque a 20 días de las elecciones de gobernador todas las encuestas favorecen al socialista Hermes Binner, sino también por esta inesperada complicación, que lo coloca más cerca del escándalo que de la Casa Gris. Mucho más inquieto aún debe estar por estas horas el candidato bielsista a presidente comunal de Wheelwright, José Tomey, tras haber basado la campaña de las primarias en su vieja amistad con el malogrado Uberti. Si ya había perdido ante el postulante a la reelección del Frente Progresista, el radical Roberto Gianetti, por 1.760 votos contra 1.577, después de la caída en desgracia del hijo pródigo, la suerte de Tomey estaría echada, especulan en el pueblo que hace un par de años elevó al rango de ciudadano ilustre al ex jefe del Occovi. Es que durante su gestión en el Gobierno nacional, Uberti consiguió obras viales millonarias para Wheelwright (rotonda en la ruta 8 y pavimentación del acceso), hasta el punto de sepultar de la memoria colectiva un pecaminoso prontuario, aguantando un tiempo oculto en el campo de un abogado venadense, para luego exiliarse en la santacruceña Río Gallegos, donde trabó una sólida amistad con De Vido, el hombre fuerte del gobierno kirchnerista.
Confiado en retener el gobierno municipal después de los excelentes resultados obtenidos por el supersecretario José Freyre en las internas del 1 de julio, Scott supone que sus exabruptos no empañarán la campaña oficialista, aunque un reflexivo porotista confesó ayer, un poco en broma y un poco en serio, que “al Mago tendríamos que secuestrarlo, así no habla por un buen tiempo”. No es para menos. Aun cuando la versión difundida en el programa radial de Lanata fuera absolutamente apócrifa, Scott se defiende con falsedades que despiertan dudas, y hasta aprovecha la ocasión para lanzar temerarias amenazas contra el juez Héctor Vitelli, por no haber fallado en su favor en la querella por calumnias e injurias que había impulsado contra Enrico.


(Publicado el lunes 13 de agosto de 2007 en El Informe)

Auguran un final de campaña más movido que la hamaca de Firmat

Los arquitectos de la campaña scottista darían lo que no tienen por atravesar sin estrépitos los pocos días que faltan para las elecciones del 2 de septiembre. No es para menos. Después de la holgada victoria de José Freyre en las primarias justicialistas, confían en que ese caudal electoral se conservará en las generales para retener el tentador poder municipal por otros cuatro años, y así establecer el más largo reinado de un mismo grupo político en la historia centenaria de Venado, superando al radicalismo de Ernesto De Mattía, que gobernó sin interrupciones entre el ’83 y el ’95. Sin embargo, en términos personales, Roberto Scott sólo igualará al líder boinablanca en la docena de años de mandato. Hasta la reapertura democrática, y la fiebre reeleccionista, nadie había ocupado el Sillón durante tanto tiempo, y en forma consecutiva, como José Amado Aufranc, el primer intendente venadense, que administró la ciudad desde 1935 hasta 1940, apenas cinco años.
De regreso a la actualidad, si el oficialismo apostaba a una campaña insulsa, hasta el momento se ha salido con la suya, porque los candidatos del Frente Progresista, Roberto Meier, y del Frente Venadense, Jorge Viano, más allá de algunas declaraciones aisladas de subido tono contra el coro estable de San Martín y Marconi, se dedicaron con carácter de prioridad a reorganizar sus respectivas formaciones, algo magulladas por los resultados poco satisfactorios de las internas. En este sentido, los binneristas locales -ayer presentaron su lista de candidatos- lograron lo que muchos consideraban imposible: contener, después de las primarias, a las seis fuerzas integrantes del Frente Progresista, destacándose el fuerte protagonismo asumido por el radical Lisandro Enrico, dispuesto a no dar ventajas en la pelea por la cuarta banca -la única de color aún incierto-, que hasta ahora quedaría en poder de la directora de Acción Social, Norma Orlanda, por unas pocas decenas de votos de ventaja sobre la enriquista Mirian Talamone. A pesar del traspié ante Meier, las expectativas políticas de Enrico están intactas, pues se erigió en el radical de General López con mayores chances de ocupar cargos relevantes en un gobierno provincial del socialista Hermes Binner. Otro de los elegidos sería el caudillo isabelense Juan Enrique Lombardi, si es que no consigue destronar al encumbrado reutemista Ricardo Spinozzi de la senaduría departamental.
Por su parte, el presidente del Concejo, Delfor Hernández, insiste en presentarse como el único radical en carrera por el Sillón de Aufranc, pero sus relaciones carnales con el scottismo, tan efusivas como las simpatías de Alicia Tate y Juan Carlos Millet con el obeidismo, escandalizan a los radicales más caracterizados, que visualizan en Talamone la opción más confiable para que el partido no pierda la concejalía a manos de un justicialista. A mediados de esta misma semana, los pactos tantas veces denunciados (y tantas otras veces desmentidos) entre el PJ y la UCR antifrentista, se ponían en evidencia hasta en las carteleras que rodean la plaza San Martín, donde lucían prolijamente intercalados los afiches de Rafael Bielsa y los de Alicia Tate junto a Juan Carlos Millet.

Calma y tempestad
Así como el oficialismo ruega que en Venado no se mueva ni una hoja hasta después del escrutinio, las distintas vertientes opositoras, todavía agazapadas, prometen que muy pronto se sacudirán hasta las hamacas, como en la vecina ciudad de Firmat. Según comentan sus operadores, “la ineficiencia de la gestión municipal, el obsceno clientelismo y la falta de transparencia”, serán ejes centrales de las embestidas en las últimas dos semanas de campaña. “No empezamos antes porque la gente se harta enseguida”, reconoció un pragmático radical frentista. “Se van a sorprender todos”, vaticinó otro de los dirigentes consultados en la víspera, con aire misterioso y un as en la manga, sin ofrecer más detalles.
En tanto, el Tío Meier, de licencia en el Concejo, hace unos cuantos días que retomó su periplo de reuniones en los barrios, con un discurso bastante más duro y ordenado que en las primarias, que amplifica ante los micrófonos que se le cruzan. La privatización de Hacienda y de los radares; nada de erradicación del Basural; poco de pavimento y mucho de parentela en la función pública, prevalecen en la arenga de la militancia del Frente Progresista, como también en la del vianista Frente Venadense, que incorpora la promesa de una impiadosa auditoría para probar que la gestión municipal está plagada de irregularidades.
De todos modos, los meieristas y sus aliados reconocen off the reccord que, aun sin despreciar los esfuerzos locales, según pasan los días, más se ilusionan con el efecto arrastre de la sábana de Binner. “La polarización provincial será arrasadora y eso nos ayuda a nosotros”, confió anoche un referente pueblense, convencido de que se aproxima una elección muy distinta a la del 1 de julio.
Este llamativo sosiego en la campaña -funcional a los intereses del oficialismo- a tan pocas semanas del decisivo 2 de septiembre, “es la calma que precede a la tempestad”, según coinciden en los cuarteles de la oposición.

(Publicado el viernes 10 de agosto de 2007 en diario El Informe)

Radares en ruta 8, de la prevención al negocio

Que los “halcones” del scottismo ortodoxo y las “palomas” del porotismo renovador tienen constantes “cortocircuitos” es un secreto a voces en los corrillos de San Martín y Marconi, aunque también es cierto que la cercanía de retener el poder político municipal consigue el milagro de apaciguar las intrigas palaciegas. Sin embargo, con el supersecretario José Freyre alejado de la campaña electoral por delicadas razones familiares, el intendente Roberto Scott reasumió cierto protagonismo en los últimos días, y lo hizo contrariando las pretensiones del candidato oficialista de “revisar” la cuestionada concesión de los radares en las rutas nacionales que atraviesan nuestra ciudad. Con escaso tacto, dadas las circunstancias, Scott insistió en que el control radarizado continuará en manos privadas una vez que concluya la actual concesión (el 31 del corriente), a pesar de las objeciones del Concejo (impulsa la “municipalización” del sistema), y de las manifestaciones revisionistas de su yerno.
La evidente desinteligencia fue explotada por el Frente Progresista, uno de cuyos referentes más filosos, el radical Lisandro Enrico, volvió a la carga refrescando aquello de “Freyre al gobierno, Scott al poder”, en obvia alusión a que el actual intendente el que manda en la Municipalidad, y seguiría haciéndolo si Poroto triunfara en las generales del 2 de septiembre. En la misma línea crítica, el concejal aseguró que el de los radares es un “negocio recaudatorio fabuloso” y dijo que Scott es uno de sus “beneficiarios”, agregando que desde la instrumentación de los cinemómetros en las rutas, “aumentaron los accidentes, las muertes y el negocio”.
Por su parte, el intendente venadense argumenta que es ineludible ceder la concesión del servicio a una empresa capacitada para efectuar la cobranza de las multas en cualquier punto del país, aduciendo que dicha tarea es imposible para la Municipalidad. En este sentido, trascendió que se reunirá con los representantes de una empresa cordobesa que podría reemplazar a Buenos Aires Vial, y sobre la propuesta del Concejo de “municipalizar” los radares, fue lapidario: “No saben nada, son unos inconcientes totales”.
A tres semanas de las elecciones, es razonable que las posiciones de uno y otro lado se exacerben, aunque se impone una serie de interrogantes, cuyas sinceras respuestas podrían contribuir a esclarecer la controversia: 1) El fuerte incremento de accidentes y muertes en la ruta 8, ¿debe atribuirse únicamente al mayor tránsito vehicular, o también a la ineficiencia del sistema de radares para reducir la velocidad?; 2) Sobre la “municipalización” de los cinemómetros, ¿es cierto que la Municipalidad está imposibilitada de cobrar las multas en otras jurisdicciones, o existen alternativas para ello?; 3) ¿No es exagerada la ganancia millonaria que la Municipalidad facilita al concesionario, en función de los magros resultados obtenidos?; y 4) Si fuera renovada la concesión, como pretende Scott, titubea Freyre y rechaza la oposición, ¿será factible implementar un mecanismo transparente para desterrar las sospechas sobre el monto y el destino de la suculenta recaudación por las multas?

(Publicado el jueves 9 de agosto de 2007 en El Informe de Venado Tuerto)

Defensor del Pueblo, otro aporte bienvenido

Las siempre complejas relaciones entre las autoridades del Estado, cualesquiera sea su nivel, y los ciudadanos, generan tensiones que despiertan la necesidad de fundar herramientas idóneas para restablecer el deseable equilibrio. Aun cuando, en teoría, el Estado tiene el deber de proteger a las personas, en la práctica se suceden distorsiones (avasallamientos de las libertades), que se potencian cuando coinciden las tendencias hegemónicas y nepotistas de los gobernantes, con opositores débiles (o complacientes) y una población despreocupada de los asuntos públicos. En la actualidad, una de las figuras más utilizadas para combatir estos desequilibrios en la función pública es la del Defensor del Pueblo, cuyos orígenes se remontan al defensor civitatis, una magistratura municipal cuya misión era velar por el pueblo que padecía las incontrolables exacciones y abusos de los funcionarios imperiales y la crisis económica que afectó al mundo romano desde el Siglo III.
Si bien en los ’90, esta misma administración scottista impulsó una Defensoría del Pueblo -en la misma sede de San Martín y Marconi-, la experiencia se fue diluyendo sin pena ni gloria. Ahora, a través del concejal Miguel Pedrola, vuelve a la carga con un proyecto de ordenanza para la instauración del Defensor del Pueblo u Ombudsman (“protector del hombre”), admitiendo que los venadenses no cuentan con un “sistema ágil” para la investigación de irregularidades en la Municipalidad.
En adelante, los distintos bloques legislativos tendrán que debatir sobre la competencia, jurisdicción y elección del Defensor del Pueblo, ya que la actividad suele mostrar sustanciales diferencias, según cómo se instrumente. De todos modos, es un dato auspicioso que desde el oficialismo se proponga que la facultad de designar al Defensor del Pueblo y su adjunto sea del Concejo, y por mayoría simple. También que la duración en el cargo sea de dos años, y con una sola posibilidad de reelección.
Así como merece rescatarse la idea opositora de contratar asesores externos para optimizar la tarea fiscalizadora del Concejo, también hay que darle la bienvenida al proyecto de Pedrola, pues las incumbencias del Defensor del Pueblo, si no se distorsionan desde el vamos, podrían favorecer los objetivos de transparencia, una de las mayores deudas pendientes de este gobierno municipal, aun cuando sea la menos demandada por la sociedad venadense. Asimismo, algunos optimistas observadores suponen que un Ombudsman eficiente, imparcial y comprometido, cubriría el hueco que suelen dejar los miembros del Poder Judicial en el ámbito regional, bajo la justificación de no judicializar la política.

(Publicado el martes 7 de agosto de 2007 en El Informe de Venado Tuerto)

El Concejo "se refuerza" para un mejor control de la Intendencia

El Concejo parece haber aprendido la lección, a juzgar por la reciente decisión de impulsar un concurso público para contratar un asesor contable externo. Aunque los resultados electorales responden, siempre, a un abanico de factores, las primarias del 1 de julio demostraron que el candidato del oficialismo obtuvo más votos que la suma de los tres postulantes al Sillón de Aufranc surgidos desde el Concejo: el pueblense Roberto Meier y los radicales Lisandro Enrico y Delfor Hernández. Sin restar méritos al supersecretario José Freyre, ni tampoco al intendente Roberto Scott, quien le brindó los espacios para su desarrollo político y, oportunamente, dio el paso al costado para cederle la candidatura, los últimos comicios dejaron al desnudo un fenómeno que todos suponíamos: el desprestigio de la actividad legislativa local, al que también contribuyó Scott, con sus ataques y desplantes sistemáticos sobre el Concejo. “Qué mejor que debilitar el órgano de control del Departamento Ejecutivo y desde el cual, además, intentan fortalecerse mis futuros adversarios”, habrá meditado el pragmático intendente. En tanto, imposibilitados de establecer una agenda propia, los ediles acaban desgastados por el cúmulo de asuntos procedentes de la sobredimensionada Intendencia, como así también de las entidades intermedias y los ciudadanos comunes, con el agravante de padecer un gobierno municipal escasamente transparente, que complica aún más la tarea fiscalizadora de la oposición.
En febrero del año pasado, marcamos con disgusto que “cada vez que se aborda el presupuesto del Concejo, sus integrantes no van mucho más allá de la discusión de las dietas o los gastos, siendo que la ocasión es propicia para repensar esta anacrónica estructura parlamentaria en busca de perfeccionar, tanto la actividad legislativa propiamente dicha, como los controles sobre la Intendencia. Desde la contratación de asesores hasta la informatización pendiente, todo resulta muy costoso, y los concejales -salvo los del grupo oficialista- no cuentan con una estructura acorde a sus funciones, como la que dispone el Departamento Ejecutivo (…) No alcanza con la voluntad y el talento de los concejales, si no se moderniza la estructura legislativa. Tal vez ese debate deba esperar un año más”. Finalmente, un largo año y medio hubo que esperar para que los concejales comprendieran que, más allá de la colaboración de sus propios asesores, el cuerpo parlamentario debe contar con profesionales especializados -no uno, sino varios, en distintas áreas- para optimizar los controles y mostrar, con el tiempo, que desde la función específica de la oposición se puede ser aún más eficiente que el propio oficialismo.

(Publicado el lunes 6 de agosto de 2007 en El Informe de Venado Tuerto)

General López, prioridad en la campaña de Binner y Tessio

Para el Frente Progresista, Cívico y Social, cuyos candidatos Hermes Binner y Griselda Tessio visitaron ayer nuestra ciudad, el departamento General López -el tercero más populoso de la provincia- es considerado clave para alzarse con la Gobernación. En este sentido, después de haber elegido el centro político de la región para la presentación de la propuesta de justicia y seguridad, se estima que la fórmula de la coalición opositora recorrerá el sur-sur santafesino con más frecuencia que en las primarias. De todos modos, allegados al líder socialista comentaron con entusiasmo en los corrillos de la Asociación Española que, esta vez sí, podrán beneficiarse en General López con una boleta sábana -con las cinco categorías-, al igual que el PJ el 1 de julio.
En los próximos días se conocerán las primeras encuestas sobre el mano a mano que disputarán el 2 de septiembre los diputados nacionales Hermes Binner y Rafael Bielsa -el primero por Santa Fe y el segundo por la Capital Federal-, pero es previsible que, además de la previsible polarización, el comicio también se destaque por la paridad, aun cuando el ex intendente de Rosario, que se presentó a internas con lista única, arranca con un piso de votos bastante más alto que su contrincante oficialista. Sobre el eventual comportamiento de los votantes de Agustín Rossi en las generales, la única certeza es que no todos tributarán a la candidatura de Bielsa. Mucho influirán, en este sentido, las realidades territoriales. En General López, por ejemplo, el rossista Martín Labbé, que ocupa el puesto 23 de la lista, deberá trabajar codo a codo con los bielsistas, porque solamente un triunfo electoral del ex canciller le permitiría saltar de la jefatura comunal de Teodelina a una de las 50 bancas de la Cámara de Diputados santafesina.
Sin embargo, en regiones donde los seguidores rossistas quedaron relegados después de la desigual porfía contra el aparato provincial controlado por el gobernador Jorge Obeid -el padrino de Bielsa-, hay varios despechados dispuestos a cobrarse las mil y una operaciones pergeñadas para voltear al Chivo Rossi de la interna del PJ.
Asimismo, deben tenerse en cuenta los ciudadanos que se involucraron en la interna peronista, inclinándose por el muchachito que se oponía a los poderosos, aun sabiendo que en la elección de septiembre votarían por el Frente Progresista.
Si bien públicamente se empecinan en sumar los votos de Bielsa y Rossi, como si estuviera vigente la Ley de Lemas, en el PJ reinan los temores, y se reconocen dependientes de una protagónica participación en la campaña de Néstor Kirchner, Cristina Fernández y Carlos Reutemann para compensar los temidos aires de cambio.
En Venado, después del holgado triunfo en las primarias, el supersecretario José Freyre quedó a las puertas de retener la Intendencia para el scottismo, como así también el senador Ricardo Spinozzi, postulante a la reelección. Sin embargo, no descartan que una fuerte polarización entre Binner y Bielsa en toda la provincia -incluido General López- arrastre las demás categorías de la elección (involucradas en la misma sábana) y empareje los resultados finales, favoreciendo las expectativas de Roberto Meier por el Sillón de Aufranc, y Juan Enrique Lombardi por la senaduría. Otra de las alternativas más o menos razonables que evalúan los analistas es la victoria de Binner, Spinozzi y Freyre, que mantendría con vida a la oposición local y regional. En tal sentido, ya circulan nombres de dirigentes venadenses que suenan para acompañar a Binner en una gestión de gobierno, como el socialista Juan Moscoso en el área de Salud (¿Zona VII?) y el radical Lisandro Enrico (¿Subsecretaría de Municipios?). Los socialistas, que conocen de sobra eso de desembarcar en el poder y conservarlo, no vacilarían en clavar referentes en los sitios neurálgicos de cada departamento, en busca de generar un desarrollo político propio y, al mismo tiempo, compensar el poder de los senadores, que en su mayoría serían del PJ.
En el Frente Progresista saben que General López encierra 31 distritos fundamentales para acceder a la Gobernación y, desde esa perspectiva, intensificarían la campaña provincial en la región. Por su parte, en el PJ, confían en el doblete de Spinozzi y Freyre, pero aceptan que “no sería lo mismo” si el poder político provincial “cae en otras manos” después de 24 años consecutivos de reinado peronista.

(Publicado el viernes 3 de julio de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Olimpia y la crónica de una quiebra anunciada

La confirmación de la quiebra de Olimpia en segunda instancia fue, en cierto modo, una noticia previsible, aun cuando el club tiene plazo hasta el 10 del mes entrante para interponer un recurso salvador. Es que la entidad de barrio San Martín, que conoció la gloria en la década de los ’90, auspiciado por el Banco Integrado Departamental, hace más de ocho años que viene eludiendo la liquidación patrimonial con la misma cintura que exhibían el Puma Montecchia o Lucas Victoriano desde la base del quinteto rojo. En marzo del ‘99, la institución había impulsado su propio concurso preventivo para zafar de un inminente pedido de quiebra por parte de algunos de sus acreedores. Caído el BID, su principal patrocinante, Olimpia extendió el período de éxitos deportivos, pero a costa de un fuerte endeudamiento económico. A partir de entonces, con el juez Federico Longobardi a cargo del caso, asume sus funciones el síndico Daniel Lesnaberes y Osvaldo Di Benedetto continúa en sus funciones como presidente. Hasta que en octubre de 2000, el club decide acogerse a los beneficios de la flamante ley de salvataje de entidades deportivas, dando lugar a la suspensión del concurso y, en principio, alejándose un poco más de la quiebra tan temida. Así pues, se forma un triunvirato fiduciario, compuesto por Víctor Hugo Berra, Juan Manzini y Hugo Caviasso, que administra el club bajo la supervisión judicial. El objetivo era conservar la plaza en el torneo de ascenso y, si fuera posible, ascender de categoría, pero también obtener excedentes, a través de la publicidad y los ingresos televisivos, para satisfacer los reclamos de los acreedores, que superaban los 600 mil pesos, según la primera verificación de créditos (más adelante se sumaron los perjudicados por la malograda tómbola). Sin embargo, ante la presión de los damnificados que seguían sin cobrar (API, ex entrenadores y ex jugadores), el juez Longobardi determina la quiebra en junio de 2004, pero la presentación de un recurso ante la Cámara de Apelaciones por parte del triunvirato posterga los efectos de la sentencia, en busca de ganar tiempo para conseguir nuevos patrocinantes. Desde entonces, Olimpia se mezcla entre los animadores de la segunda división del básquet nacional, aunque jamás logra reunir los ingresos suficientes para cumplir con sus acreedores. Tampoco el arribo de la “Gerenciadora Roja” alcanza para ello, a pesar de las buenas campañas. Y ahora acecha la quiebra, entrando en dudas la continuidad de la práctica profesional de básquet en Venado, e incluso el futuro del estadio Olimpia. Llegada esta instancia, la única alternativa para evitar la liquidación patrimonial, y sobrevivir, es el pago a los acreedores, o bien la suscripción de planes de pago. Recién entonces podría pensarse seriamente en la continuidad en los torneos de ascenso. De todos modos, el estadio, construido en el marco de la ley provincial del deporte -impulsada por el entonces legislador santafesino Julio Eggimann-, no puede ser objeto de liquidación, sino que debe permanecer dedicado a fines deportivos. Y aun en la peor de las hipótesis, la disolución de la entidad en el proceso de quiebra, el inmueble sería transferido directamente a manos del gobierno provincial.

(Publicado el martes 31 de julio de 2007 en diario El Informe)

Docampo: "La mierda se combate con mierda"

El viernes 20 de julio se presentó en el envío semanal “En la Tecla” (Canal 12), Alberto Docampo, dispuesto a ofrecer más detalles sobre la denuncia judicial presentada tres días antes contra altos jefes policiales de la región, a los que involucró en el negocio del narcotráfico. En esa ocasión, los periodistas Gustavo Orellano, Juan Franco y Mauro Dalmazzo, entrevistaron a Docampo (“cobrador de incobrables”, según su propia definición) en el inicio del programa. Con el correr de los días, las declaraciones del singular personaje radicado en Venado Tuerto cobraron más y más repercusión, hasta el punto que hoy el conjunto de la dirigencia política local y regional está debatiendo la cuestión que, incluso, ya trascendió en la esfera provincial. Los segmentos más destacados de una entrevista imperdible, donde Alberto Docampo, con 51 años de edad y cerca de 20 detrás de las rejas, cuenta casi todo lo que sabe sobre “la ruta de la droga”, a partir del conocimiento que le brinda su contacto cotidiano con la marginalidad.
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En la Tecla: ¿En qué consiste su denuncia?

Alberto Docampo: Yo presenté la denuncia ante la Fiscalía y se elevó a la doctora Leale, jueza de Instrucción de los Tribunales de Melincué, que dio lugar a la presentación y decidió una custodia personal para mi persona. Lo que estoy denunciando es cómo se traía la droga (de Rosario a Venado), quién la traía y cómo se repartía.

ELT: ¿Contra quiénes son los cargos?

AD: Contra Cristian Romero y Carlos Ramonda, que el año pasado eran los jefes de la AUE (Agrupación Unidades Especiales). Estos son los funcionarios policiales que me ofrecieron vender droga, y que dependen del jefe de la Unidad Regional VIII, Miguel Polenta. A nivel policial, Polenta es la cabeza del departamento (General López), y vos podés pasar una vez, dos veces, tres veces… pero si vos pasás (a la droga) durante un año, o es una persona incapacitada o hay alguna complicidad. También denuncié a Ramonda y a Gallucci (ex jefe del Sindicato de municipales) por enriquecimiento ilícito. Una persona honesta, decente, trabajadora, no puede tener en tan poco tiempo tantas quintas y tantas casas.

ELT: ¿Cómo accedió a los datos para fundamentar esa denuncia?

AD: Mi trabajo me lleva a conocer de estas cosas y de muchas otras. Yo me dedico a trabajar con morosos incobrables y recupero de herramientas. Estoy metido en distintos ámbitos, relacionado con gente buena y también con gente mala.

ELT: ¿Cómo fue esa oferta para vender droga?

AD: Ellos me ofrecieron que vendiera la droga acá, y les dije que de ninguna manera llegaría a eso. Que yo tome porque me guste, es una cosa, pero jamás me pondría a envenenar a las criaturas y a la gente. Soy un consumidor, no un narcotraficante. Ahí comenzó una persecución. Inteligentemente, me fui, sin siquiera decirle nada a mi familia, porque tenía miedo de que me “planten” algo en el auto. ¿Cómo es esto? De noche te tiran algo adentro, a las ocho de la mañana vienen, te hacen un allanamiento, traen testigos y “encuentran algo”, como ya me lo hicieron en varias oportunidades. Por ejemplo, te ponen una nueve (pistola 9 mm), te forman una causa federal y te sacan de circulación por dos o tres años.

ELT: Usted denunció que le habían “plantado” medio kilo de cocaína…

AD: Sí. Me “plantaron” medio kilo el 27 (de junio) y el 2 (de julio) ya estaba en libertad. ¿Qué crees vos? ¿Cómo lo vio a todo esto el juez Sutter Schneider en Rosario? Me hicieron un operativo terrible, con tiros y persecuciones, algo fuera de lo normal. Yo venía con una pareja arriba (en el auto), y supuestamente me encuentran medio kilo de cocaína. En realidad, yo había comprado 500 pesos, pero lo demás me lo “plantaron”.

ELT: Convengamos que medio kilo de cocaína cuesta una fortuna…

AD: Claro, y medio kilo de cocaína no es para consumo… ¿quién va a consumir medio kilo de cocaína? Con eso tenés para cinco meses.

ELT: Después de su denuncia, el juez ordenó un allanamiento en Rosario y secuestró cuatro kilos de cocaína.

AD: Así es. Esa noticia salió publicada en La Capital del 29 de junio. Esa droga era supuestamente para traer a Venado. Ellos, supuestamente, me seguían a mí. Y yo, supuestamente, los seguía a ellos.

ELT: En este momento la gente debe estar preguntándose porqué de pronto plantea una denuncia tan fuerte… ¿qué hay detrás de todo esto?

AD: Es muy simple. Yo sé todo y no sé nada. Mientras no me molestan, yo no molesto. Y a mí me molestaron. Yo me había hecho al costado porque no quería caer en todo esto, pero esta gente insistió e insistió con las persecuciones. La noche que hice esta denuncia había cuatro o cinco autos particulares sin patente y con vidrios polarizados dando vueltas alrededor de mi casa. Yo sentí que no tenía más alternativa que acudir al Poder Judicial y a los medios de comunicación. Me obligaron a esto. Y si yo hablo es porque tengo un respaldo. Cuando la Justicia me llame para la indagatoria correspondiente, yo sé cuáles son mis pruebas.

ELT: Usted sabe que es una denuncia arriesgada, porque si no se comprueba nada, hasta le pueden hacer un juicio por calumnias e injurias…

AD: Que lo hagan, yo sé cómo manejarme.

ELT: Hasta una jueza federal como Laura Cosidoy, en Rosario, tuvo problemas por sus denuncias…

AD: Claro, ella en varias oportunidades dijo que la Policía es la que la tiene mal.

ELT: Usted estuvo varios años preso y debe saber cómo llega la droga a las cárceles. ¿Para usted llega de la misma forma que a Venado?

AD: A los visitantes los requisan de punta a punta, incluso con vejámenes a las mujeres, así que por ese lado seguro que no llega. Más claro, imposible.

ELT: ¿Qué busca con todo esto?

AD: Decir la verdad sobre lo que está sucediendo con la droga en Venado Tuerto, porque hay mucha gente que lo sabe y se calla.

ELT: ¿No cree que sus antecedentes pueden debilitar las denuncias?

AD: ¿Vos pensás que un chico salido de la Universidad puede saber lo que yo sé? No. Entonces, hablando mal y feo… la mierda se combate con mierda.

La "ruta de la droga" y una denuncia inquietante

La denuncia presentada días atrás por Alberto Docampo contra jefes policiales de nuestra región, por el presunto delito de narcotráfico, aún conmueve a la ciudadanía, sorprendida por la fuerte participación mediática del susodicho, que después de acudir al Poder Judicial, recorrió los medios de prensa más importantes de Venado para divulgar la delicada situación. Dicha decisión refuerza la seguridad de Docampo, quien por determinación judicial ya goza de una protección ante eventuales represalias. Haberse presentado, dando la cara, es el mejor resguardo de su integridad al que podría haber recurrido. Además, que toda la comunidad del sur santafesino conozca la gravedad de la denuncia, referida nada menos que a la ruta de la droga que desangra a nuestra juventud, compromete a los agentes judiciales que están a cargo de la investigación a cumplir con más ahínco sus sagrados deberes de funcionario público.
Aunque los antecedentes y las actividades de Docampo podrían resentir, a priori, la credibilidad de sus planteos, él mismo se ocupa de sacar fuerzas de flaquezas, subrayando que el submundo que las circunstancias lo han llevado a transitar, hoy le permiten conocer con absoluta precisión muchos asuntos ajenos al dominio de la mayoría de los ciudadanos. “La mierda se combate con mierda”, dijo Alberto Docampo en el imperdible cierre de la entrevista que concedió el viernes último en el envío En la Tecla (Canal 12). “Mientras no me molestaron, yo no abrí la boca; ahora me molestaron y no voy a parar hasta que ellos acaben en la cárcel”, sentenció con pasmosa serenidad y la copia de la denuncia judicial entre manos.
Es en este punto donde el denunciante se fortalece, cargando las tintas cuando refiere que, después de negarse a la venta de cocaína -él asegura que sólo es consumidor-, vive en un riesgo permanente de que sus denunciados le planten en su domicilio, o en su vehículo, sustancias prohibidas para sacarlo del medio, frase que, en la jerga del hampa, puede adquirir las interpretaciones más diversas.
La incredulidad popular en la resolución de los casos ligados a la corrupción y a la droga, tal vez no alcance los niveles escandalosos de la década de los ’90, pero no se progresó demasiado al respecto, más allá del valorable cambio de caras y, sobre todo, de procedimientos, en el máximo tribunal de justicia de la Nación. Sin ir más lejos, hasta la jueza federal Laura Cosidoy, a pesar de su investidura, puede dar fe de las dificultades padecidas por sus embates contra el narcotráfico. ¿Qué puede pasar con la denuncia de Docampo? De ser veraces sus acusaciones, servirá para reconciliarlo con la sociedad y para comenzar, de una vez por todas, con las postergadas depuraciones; de tratarse de una historia falsa, él mismo deberá hacerse cargo. Que sea una cosa o la otra, pero que la causa no se duerma.

(Publicado el lunes 23 de julio de 2007 en El Informe de Venado Tuerto)

Opositores creen que el clima puede cambiar tras el "huracán" y la nieve

La esperanza es lo último que se pierde, reza el dicho popular, y de él se aferran los postulantes de la oposición. A pesar del formidable rendimiento electoral del oficialista José Freyre en la interna del Frente para la Victoria, aún conservan expectativas el Frente Progresista, con la candidatura a intendente del pueblense Roberto Meier, y el Frente Venadense, con el lucifuercista Jorge Viano como referente.
“Si nevó en Venado Tuerto, porqué no podríamos dar vuelta esta elección… en julio pasó el ‘Huracán Freyre’, pero quién te dice que en septiembre no cambie el viento…”, lanzó, optimista, un alto dirigente meierista al término del cónclave del miércoles entre todas las fuerzas políticas que integran el Frente Progresista local. Convencidos de que no hay tiempo que perder, anoche mismo se llevó a cabo la reunión inaugural del comité de campaña, con un par de miembros de cada sector, destacándose las presencias de Roberto Meier y Lisandro Enrico. En ese marco, las prioridades para los días venideros serían la unificación de la propuesta de gobierno frentista, en tanto que los máximos referentes definirían un paquete de cinco o seis temas que se transformarían en ejes de la próxima campaña. Si bien los líderes del radicalismo, el socialismo, el ARI, el PDP y Mate, habrían coincidido en que los pueblenses, como vencedores de la interna, cuentan con la anuencia para otorgarle un perfil propio a dicha campaña, consideran que la polarización augurada por Meier (con Freyre como antagonista) sólo se lograría endureciendo el discurso opositor, descubriendo las contradicciones del candidato oficialista y mostrando el Gabinete que escoltaría al Tío para gobernar la ciudad. Mientras tanto, Jorge Viano descarta que Meier vaya a modificar su habitual perfil conciliador, y sostiene entre sus allegados que eso le permitiría captar votantes del Frente Progresista, sobre todo entre aquellos que en las primarias se inclinaron por el carácter más aguerrido de Enrico. De todos modos, binneristas y vianistas (recientes aliados de Agustín Rossi) no sólo coinciden en su aversión a todas las expresiones que abrevan en el bielsismo, sino también en el augurio de que el domingo 2 de septiembre se incorporarán unos 6 mil votos positivos, entre los que no sufragaron en las primarias (la ley no les impide hacerlo en las generales) y los votos en blanco que se convertirían en “votos útiles”. Ambos dependen -en buena parte- de ellos para fundamentar sus ambiciones, de apropiarse del Sillón de Aufranc y dos concejalías, los del Frente Progresista; de obtener una banca, los del Frente Venadense. Esa estratégica “cuarta banca” es la que desvela a más de uno, ya que las tres primeras están prácticamente en manos de los scottistas Bibiana Pieli -¿habría un enroque femenino con la jefa de Acción Social, Norma Orlanda?- y Gustavo Giner, y el pueblense Fabián Vernetti. La enriquista Mirian Talamone es, hoy por hoy, la mejor ubicada para ocupar la “cuarta banca”, aunque el scottismo no se resigna -no está tan lejos-, ni tampoco el Frente Venadense, con Oscar Yakas listo para dar el zarpazo. Incluso aceptando la razonable hipótesis del incremento de electores y de votos positivos, la pregunta obligada es porqué beneficiarían a los candidatos opositores en desmedro del oficialista, que podría favorecerse con el “voto a ganador”. Pero, contra esta teoría, los referentes opositores se ilusionan con la aparición del fenómeno del “voto miedo”, sobre todo entre los independientes, que buscaría evitar el desequilibrio político resultante de un triunfo scottista en septiembre con la misma holgura que en julio.
Sin embargo, concientes de que estos factores externos son insuficientes para consumar el milagro que persiguen, la coalición binnerista local y el frente vianista revelaron, por distintos medios, sus intenciones de inaugurar estrategias que se proponen, al menos, obstaculizar la serena marcha de José Freyre. Aprovechando la introducción en la agenda ciertos temas incómodos para el oficialismo, tales como la tercerización de Hacienda y el contrato de los radares, intentarían involucrar a Freyre como protagonista de decisiones polémicas del gobierno municipal, aun cuando, rápido de reflejos, el candidato de Scott salió a desactivar esos presuntos focos de conflicto, anunciando “replanteos” en la tercerización y adelantando que la Municipalidad podría adquirir los cinemómetros para cortar la dependencia con las cuestionadas empresas prestadoras del servicio de control de velocidad en las rutas nacionales. Con admirable cintura política, Freyre consiguió arribar a las primarias sin pagar ningún costo, ni por medidas de gobierno, ni por la insostenible comunión de ortodoxos apuntalados por Scott (pretende imponer la continuidad de la mayoría de sus colaboradores) y porotistas con ínfulas progresistas. En este circo de la política local, si el actual intendente es apodado el Mago en su círculo íntimo, el supersecretario merecería largamente el mote de equilibrista, dadas sus aptitudes para contener en el mismo nido a los halcones que pugnan por sobrevivir y las palomas que buscan ganar espacios a los codazos. Aunque, se sabe, la cercanía del poder suele facilitar estos matrimonios por conveniencia.
Transitando carriles paralelos, Meier y Enrico por un lado, y Viano por el otro, presumen que el humor de la gente puede cambiar desde hoy hasta septiembre, así como se deterioró en corto lapso la imagen otrora todopoderosa del Gobierno nacional. Con este antecedente, el oficialismo venadense se desplaza despacito y por las piedras, evaluando cada movimiento y sabiendo que después de la contundente victoria del 1 de julio tiene muy poco para ganar y mucho para perder.

(Publicado el viernes 13 de julio en diario El Informe de Venado Tuerto)

Ahora sólo falta que llueva café

Hay que remontarse, tal vez, al último Mundial ganado por nuestra Selección nacional -la del gol de Diego a los ingleses-, hace más de 20 años, para encontrar el último episodio de espontánea y masiva congregación popular, comparable al que se dio ayer en Venado, y en otras tantas localidades de la región y el país, sorprendidas por una nevada tan intensa como inusual para la pampa húmeda que se caracteriza por otras bellezas naturales. Es que si bien son centenares los venadenses que visitan la nieve con frecuencia, en las serranías cordobesas o en los magníficos parajes patagónicos, el fenómeno climático de la víspera horizontalizó las emociones. Esta vez la nieve había venido a visitarnos a nosotros, después de 34 años, aunque en aquella oportunidad había sido más efímera, casi una visita de médico, según cuentan los mayores. Si hasta los que acostumbran a disfrutar de las vacaciones de invierno en el sur, y esta vez se quedaron en la ciudad, gozaron más aún de la nieve, sin esquíes ni pendientes, pero en compañía de vecinos, parientes y amigos, en las mismas plazas y paseos de toda la vida, deleitándose también con el insospechado entorno de sus propios hogares y arboledas, otrora verdes o amarillentas, según la época, pero jamás blanquecinas, como en el amanecer de este histórico 9 de julio.
Los más emocionados por el aluvión de copos de nieve eran los más chiquitos y los ancianos, algunos de ellos con los ojos humedecidos por el llanto. “En julio del ’73 había ido a visitar a una hermana en Buenos Aires, y me perdí la nevada. Pensé que jamás vería la nieve. No puedo parar de llorar…”, confesaba una señora, en el centro de la plaza San Martín, entre lágrimas y estornudos. Mientras tanto, no faltaron los que se presumen de ingeniosos, atosigando a conocidos mediante cadenas de mails y mensajes de texto, con el reconocimiento de que un candidato local había cumplido, sin mayores demoras, con la promesa de hacer nevar en Venado… para felicidad de todos los niños.
La red de informaciones había empezado temprano, siendo los pioneros aquellos que, aprovechando el feriado del Día de la Independencia, transitaban la ciudad de madrugada. Cerca de las dos de la mañana, ya no había lugar para confusiones… ni agua nieve, ni nevisca ni garrotillo, ni nada de eso que se le parece, pero no es… ¡era nieve, nomás! Más cerca del mediodía, los servicios telefónicos, sobre todo los de mensajes de texto, estaban al borde del colapso. Muchos creyeron que se trataba de una broma de mal gusto, como un periodista que recibió el mensaje en su celular, y respondió, malhumorado, sin levantarse de la cama: “Sí, y mañana llueve café”.
Afuera, cámaras fotográficas digitales -dicen que en los supermercados ayer se agotó el stock- y filmadoras inmortalizaban la nevada y los clásicos muñecos. Uno de los fotógrafos de ocasión, que había llegado al centro en una cuatro por cuatro desde una quinta de la ruta 8, aguó la fiesta de los que escucharon su amarga descripción de algunas casillitas de chapa de las afueras, cubiertas de nieve, más heladas que de costumbre, con cabecitas pequeñitas asomando, entre asombradas y sufrientes.
Esta vez nos visitó la nieve, y nos sacó a todos a la calle, al mismo tiempo. Un verdadero fenómeno, digno de imitación.

(Publicado el martes 10 de julio en diario El Informe de Venado Tuerto)

Meier apuesta a la "polarización", pero Viano y Delfor jugarán su propio partido

Después del “huracán Freyre” que sopló en las elecciones primarias del domingo último, el tiempo no corre con la misma velocidad para todos. En los despachos del candidato oficialista, José Freyre, los días se hacen interminables. “Ya pasaron cinco, pero faltan otros 58”, sacan cuentas en el entorno porotista, tomando como referencia el 2 de septiembre de los comicios generales, con una ansiedad que contrasta con la pasmosa calma del triunfante supersecretario. Dispuesto a no darle ni un solo tranco de ventaja a la oposición, Freyre se apuró en correrle la línea a su militancia, imponiendo un nuevo desafío: captar más adhesiones aún para obtener la cuarta concejalía (las tres primeras ya están en manos de los scottistas Bibiana Pieli y Gustavo Giner, y del pueblense Fabián Vernetti). Apenas iniciada la semana, los cuatro candidatos sobrevivientes descubrieron sus primeras movidas. Así como Freyre apeló a la estrategia de ensanchar los objetivos, el candidato del Frente Progresista, Roberto Meier, se propone instalar un escenario de polarización entre Freyre y él, casi como si las generales fueran un ballottage. Sin embargo, los postulantes del Frente Venadense, Jorge Viano, y de la UCR, Delfor Hernández, adelantaron que están dispuestos a jugar su propio partido. El sindicalista dijo que, a través de Oscar Yakas, darán pelea por la cuarta banca, y Delfor Hernández, con menos chances, busca fortalecerse desde su condición de único radical en la carrera por el Sillón de Aufranc. Así como las matemáticas determinan que los sufragios del Frente Progresista, sumados a los de Viano y Delfor, superan los de Freyre, en términos políticos esa acumulación es incomprobable, y hasta improbable. Aun cuando existe un grave enfrentamiento político y personal con el intendente Scott, Viano jamás haría ni un solo gesto para beneficiar a Meier, con el que también conserva (y acrecienta) diferencias insalvables a partir de las incursiones del barbado edil en las elecciones eléctricas. Por su parte, Hernández, que en las primarias resultó funcional a Meier para eliminar de la competencia a su adversario interno Lisandro Enrico, en los comicios generales favorecerá los intereses del oficialismo, al menos si consigue cristalizar el declarado objetivo de absorber votos radicales de la coalición binnerista. Tal vez a Jorge Viano un escenario con Freyre y Meier como únicas opciones le resulte incómodo, pero no sería el caso de Delfor, devenido en el opositor predilecto de Scott, hasta el punto que fue electo presidente del Concejo con los votos de sus pares oficialistas.
Estas razonables apetencias de lucifuercistas y dematiístas, junto con el previsible éxodo de algunos simpatizantes enriquistas, no dejarían demasiado margen de crecimiento para Meier. Además, los votos en blanco en la categoría de intendente no fueron tantos (menos de 4 mil), y si bien en Venado no se registró un gran caudal de votantes (apenas superó el 70 por ciento), tampoco vale la pena ilusionarse con un súbito incremento de electores en septiembre. Mucho menos factible es captar adherentes entre los votantes ganadores que respaldaron al oficialismo. Entonces, aun cuando Poroto ya hubiera llegado a la cresta de su rendimiento electoral, ¿de dónde saldrían los votos para revertir una tendencia tan marcada?

Tibias esperanzas
A pesar de todo, Roberto Meier dispone de algunas novedades alentadoras, después de haberle ganado a Enrico una interna opacada por el paso del “huracán Freyre”. El primer dato es que, en septiembre, el Tío integrará una boleta sábana de cinco cuerpos, como Freyre en las primarias, que evitará cualquier confusión dentro del cuarto oscuro. Así como el domingo último los referentes locales, como José Freyre y Ricardo Spinozzi, traccionaron votos para el precandidato a gobernador Rafael Bielsa desde abajo, los meieristas también consideran que en el próximo turno se beneficiarán con la disputa de una suerte de ballottage entre el Frente Progresista de Hermes Binner y el Frente para la Victoria del ex canciller, cuya infartante paridad arrastrará votos en sentido inverso, es decir desde arriba. Además, la composición definitiva de la sábana favorece, en principio, las expectativas de contener la mayoría de los votos aportados por los radicales frentistas. ¿Por qué? En el medio de la boleta, en la categoría del senador provincial, Meier estará flanqueado por el caudillo radical Juan Enrique Lombardi, y en el extremo derecho, la enriquista Mirian Talamone ocupará el segundo puesto de la lista de concejales, debajo de Vernetti. Cabe acotar que de conservarse en las generales la proporción electoral del 1 de julio, Talamone se adueñará de la deseada cuarta banca -la que abandona Enrico por conclusión de mandato-, relegando las aspiraciones de la jefa de Acción Social, Norma Orlanda, tercera en la nómina oficialista.
Aunque todavía luce dolido por la derrota en la interna, y por la permanencia de Hernández con el discurso zumbón de la “dignidad radical”, Enrico se reunirá el martes próximo con Meier, junto a sus respectivos colaboradores, para acordar una estrategia antes de involucrarse activamente en la campaña. Tal vez, para sus adentros, no lo entusiasme tanto la candidatura a intendente del Tío, pero se le avecinan necesidades políticas influyentes para su futuro inmediato: que Binner sea electo gobernador; que Talamone retenga la banca; y que Delfor no se alce con una pila de votos que lo instale como nuevo referente del radicalismo. Por eso, los pueblenses intuyen que el Pibe adoptará una actitud de compromiso con la causa del Frente Progresista (“Aunque no nos une el amor, nos une el espanto”, admiten), y no sólo para contener votantes de la UCR, el PDP y el ARI, sino también para reforzar con su carácter aguerrido una inminente campaña que el concejal Meier tendrá que liderar con ritmo, intensidad y ambiciones superadoras a las demostradas hasta el momento.
La otra gran esperanza meierista, además de la ilusión de contener, como base de lanzamiento, los 12 mil votos de las primarias y contar en las generales con el viento a favor del “efecto Binner”, es que en el plano local se genere la polarización que auguran, es decir una suerte de ballottage entre Meier y Freyre, apelando a que el electorado apueste al “voto útil”. El propio candidato lo planteó en el comienzo de la semana: “Quedamos solamente dos postulantes con chances de ser intendente: uno es Freyre y el otro soy yo. Los que no desean la continuidad de este gobierno, tendrían que apoyarme a mí…”, sintetizó el Tío, con cierta dosis de voluntarismo, ya que -como quedó dicho más arriba- hay jefes opositores que abjuran del scottismo, pero tampoco lo digieren a él. En este sentido, los pueblenses, un poco en broma y un poco en serio, se lamentan de que en el régimen electoral santafesino no impere la “segunda vuelta”, o ballottage, donde sólo clasifican los dos más votados, como Mauricio Macri y Daniel Filmus en la reciente elección porteña.

(Publicado el viernes 6 de julio de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Tras el "huracán Freyre", Meier queda a la espera de un milagro


Con un aluvión del 44 por ciento de los votos en las primarias venadenses, el scottista José Freyre se convirtió en el candidato a intendente del Frente para la Victoria rumbo las elecciones de septiembre y, al mismo tiempo, resultó el gran triunfador de la jornada, aventajando en forma contundente al Frente Progresista, en cuya interna se impuso ajustadamente el pueblense Roberto Meier ante el radical Lisandro Enrico. En la edición del viernes último señalamos que “los scottistas descuentan un triunfo abrumador en la interna del Frente para la Victoria ante el estoico Oscar Barotto, y auguran, al mismo tiempo, una ventaja decisiva sobre el opositor Frente Progresista”. Con los resultados puestos, no hay dudas de que el oficialismo cumplió con creces sus propósitos electorales, ya que obtuvo más de 4 mil votos (unos 12 puntos) de diferencia frente a la coalición binnerista, sobre la cual habíamos considerado que “… entre ambos (Meier y Enrico), este domingo (por ayer) no pueden menos que empardar al postulante oficialista, si es que pretenden conservar las ilusiones intactas hasta el definitorio 2 de septiembre de los comicios generales”. Demasiado lejos quedaron los dos concejales de emparejar la línea de Freyre como para no resentir sus expectativas. Ni siquiera habría alcanzado el mencionado empate, ya que después de esta clase de internas en los frentes integrados por partidos políticos diferentes, suele suceder que el vencedor no cuente en las generales con la totalidad de los votos del grupo perdedor. En estas condiciones, la ventaja de Freyre podría considerarse como irreversible, sobre todo ante las posibilidades prácticamente nulas de que Meier se beneficie en septiembre con un redireccionamiento de los votos de Jorge Viano y Delfor Hernández. En primer lugar porque en reiteradas oportunidades el jefe lucifuercista y el ex intendente Ernesto De Mattía (máximo referente del sector de la UCR que postuló a Delfor) sufrieron los más agrios desplantes del líder pueblense. Y también porque ambos candidatos aspiran a un mayor lucimiento en el próximo turno: con el traspié de Enrico, Delfor tendrá el estímulo de erigirse en el único radical en carrera por la Intendencia; y Viano, el otro justicialista en danza a través del Frente Venadense (además de Freyre), tratará de ganar nuevos adeptos profundizando su perfil opositor. Anoche, en el bunker vianista admitían, en sintonía con los delforistas, que la circunstancia de presentar lista única los había limitado en su desarrollo electoral. “Yendo solos la motivación no es la misma, pero en septiembre será otra cosa”, advertían.
De todos modos, Meier confía en que las generales marcarán una fuerte polarización entre su candidatura y la de Freyre, dando a entender que la mayoría de las voluntades opositoras se concentrarán en respaldo a su figura. Optimista a ultranza, a pesar del arrasador huracán porotista, el Tío auguró también que los cuantiosos votos en blanco de las primarias se reducirán a su mínima expresión en las generales. “Enrico y yo, que no teníamos el voto sábana como Freyre, fuimos los más perjudicados por equívocos que dieron lugar a numerosos votos en blanco y anulados”, declaró Meier a una FM, aun cuando alabó la performance del postulante oficialista y evitó poner excusas.
Con pocas expectativas de beneficiarse con la transferencia conciliada de votos de Viano y Hernández, y menos aún de captar votos porotistas, Meier, devenido candidato único del Frente Progresista, depende ahora de un milagro para impedir el continuismo scottista en la ciudad. Entre otras cosas, más allá de sus hipótesis sobre la polarización y la reconversión de votos en blanco, deberá consolidar una verdadera coalición entre las seis fuerzas frentistas (la prioridad es contener los casi 12 mil votos de ayer), mostrar los miembros de un eventual gabinete y liderar una campaña con otras pretensiones, menos voluntarista y testimonial, más ambiciosa y aguerrida. Caso contrario, Meier no tendrá mayores chances en la batalla final contra el poderoso aparato municipal, representado por un destacado candidato como Freyre, y reforzado con el deslumbrante rendimiento electoral del senador Ricardo Spinozzi, cuya presencia en la misma boleta favoreció tanto a Poroto como al precandidato a gobernador Rafael Bielsa. Asimismo, colgado en la sábana de diputados provinciales, el hábil Jorge Lagna se aseguró otros cuatro años en la Cámara baja santafesina, incluso ante una victoria del socialista Hermes Binner.
Por su parte, Lisandro Enrico (¿arrepentido como Meier de no haber acordado una lista única?), después de protagonizar una destacada y tempranera campaña, se transformó en un digno perdedor de la interna, ya que cayó por poco más de mil votos ante el candidato que un año atrás lo triplicaba en las encuestas. En este sentido, también cabe acotar que la presencia de Hernández por fuera del binnerismo, y portando el sello de la UCR, privó al Pibe de decisivos votos boinablanca que podrían haberle ayudado a doblegar a los pueblenses. Sacando fuerzas de flaquezas, Enrico se propone ahora ahogar las penas colocando a Mirian Talamone, consagrada número dos de la lista de ediles del Frente Progresista -detrás del meierista Fabián Vernetti-, como su reemplazante en el Concejo a partir de diciembre. No será un trámite sencillo, de todos modos, porque si el porotismo aumenta aún más su caudal, además de retener las bancas de Bibiana Pieli y Gustavo Giner, podría incorporar una tercera concejalía para la actual jefa de Acción Social, Norma Orlanda.
Con una figura tan atractiva para el tradicional votante peronista como para el indescifrable electorado independiente, José Freyre se calzó con suficiencia el traje de candidato a intendente en un domingo sólo comparable con el de la categórica reelección de Roberto Scott en el ’99. Cauteloso, Poroto evitó sumarse a la ola triunfalista de los más desaforados de su entorno; prometió reintegrarse a sus funciones a partir de la mañana de hoy; y convocó a los suyos a no dormirse en los laureles. Obsesivo como pocos, es conciente de que la ventaja obtenida es prácticamente indescontable, pero jamás cometería el pecado de relajarse justo ahora, cuando el Sillón de Aufranc está a la vuelta de la esquina. Con festejos desenfrenados y discursos encendidos en el centro de cómputos de Freyre, y celebraciones más mesuradas en el cuartel pueblense, se apagó otra emotiva jornada electoral, la antesala de las generales, que incorporó como nota inquietante los más de 9 mil votos entre blancos y anulados para la elección de gobernador. Según Meier, el fenómeno obedeció mayoritariamente a errores de los electores que no votaban sábanas, lo cual es grave, porque significa que la ciudadanía no conoce el sistema, aunque también se insinúa que, con ese comportamiento, muchos expresaron su repudio a la obligatoriedad de votar en las internas. Sin dudas que esta ley es perfectible, pero habría que tener en cuenta que ayer no aparecieron en las boletas tantos impresentables como en los tiempos de la Ley de Lemas, y también tendríamos que recordar que, antes, cuando los candidatos eran elegidos en internas cerradas, donde sólo votaban los afiliados, por lo general no ganaban los mejores, sino los que controlaban el aparato, imponiendo un menú de postulantes nefastos al resto de la sociedad.

(Publicado el lunes 2 de julio de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)