Entrevista a Agustín Rossi

Agustín Rossi y Jorge Viano
coronaron el acuerdo con una cena.

Rossi: “Binner no se compromete con la ciudadanía”
Si hay una virtud que el precandidato a gobernador por el Frente de la Victoria, Agustín Rossi, demostró en los últimos meses, es la obstinación. De otra manera no podría haber resistido la sucesión de “operaciones políticas” para inducirlo a resignar la postulación (tanto a él como a Omar Perotti) y liberar de adversarios internos a Rafael Bielsa, el elegido del gobernador Jorge Obeid.
En busca de confirmar nuevas incorporaciones a su espacio político, Rossi recorrió el viernes último varias localidades sureñas, visitando Chovet, Murphy, María Teresa, San Gregorio y Venado Tuerto. La fatigosa jornada incluyó charlas con jefes comunales y dirigentes políticos y sindicales, concluyendo en una cena con referentes departamentales del sector e invitados especiales, como el abogado y escritor Roberto Landaburu.
Horas antes, el presidente del bloque de diputados nacionales del Frente para la Victoria había concedido una entrevista en la Redacción de El Informe, donde destacó las coincidencias alcanzadas esa misma jornada con el líder lucifuercista Jorge Viano para la incorporación de la agrupación “17 de Octubre-Lealtad” a las actividades preelectorales del Comando “Rossi Gobernador”.
Entre los acompañantes del Chivo sobresalieron Oscar Barotto, Antonio Prats, y el jefe comunal de Teodelina, Martín Labbé, virtual precandidato a senador provincial por el rossismo en el departamento General López, aun cuando el aspirante al Sillón del Brigadier López prefirió no adelantarse en el anuncio de postulaciones.

- ¿Qué reflexión le merecen las “operaciones” que intentan situar a Rafael Bielsa como “el preferido” del presidente Kirchner y, en esa misma línea, que anuncian casi todas las semanas que usted y Omar Perotti están a punto de bajar sus candidaturas?
- Yo no sé cuál es el efecto de estas actitudes, pero estoy seguro de que no se construye una candidatura con esas armas. Desde mediados del año pasado venimos sufriendo esa clase de operaciones políticas. Sin embargo, acabo de acompañar a Néstor Kirchner en su viaje a Río de Janeiro con motivo de la reunión de presidentes del Mercosur, y está claro que en el Gobierno nacional no hay preferencia por ninguno de los tres precandidatos. A mí ya me habían aconsejado desde la Casa Rosada que siguiera trabajando, recorriendo la provincia y fortaleciendo el sector.

- No se puede decir lo mismo del gobierno de Jorge Obeid…
- No, para nada. La predilección del gobernador Obeid por Bielsa es muy evidente. Hubiera preferido que se mantuviera prescindente, pero lo que él hace está dentro del marco de la legitimidad.

- ¿No cree que hay intendentes y jefes comunales presionados por el gobierno provincial, en función de subsidios prometidos y obras públicas aún inconclusas, para encuadrarse en apoyo a Bielsa?
- Todavía hay que esperar, son muchos los que aún están expectantes; confío en que decidan en función de lo que consideren la precandidatura a gobernador más conveniente para representar los intereses del justicialismo en la elección general.

- Una primaria con más de una lista, ¿es lo mejor que le puede ocurrir al PJ santafesino?
- Sin ninguna duda, porque un proceso electoral interno contribuirá a movilizar el justicialismo, cosa que sería inviable con una lista de consenso. En los últimos tiempos, salvo cuando se presentó Carlos Reutemann, el peronismo nunca se encolumnó detrás de un único candidato. Podríamos recordar en el ’95 la interna entre Obeid y (Héctor) Cavallero, y en el 2003 entre Obeid y (Alberto) Hammerly. Luego, es la propia ley la que unifica a los partidos en la elección general. También resulta beneficiosa la interna para darle legitimidad popular al candidato electo, y así transitar con fuerza los últimos 60 días de campaña.

- ¿Cuál es su opinión sobre la posición expectante del “Cuarto Espacio” que reúne a la dirigencia reutemista?
- Es razonable que los dirigentes más cercanos a Carlos Reutemann decidan integrarse para ponerse a resguardo de la dispersión. Esto le ha dado una cuota de estabilidad a este proceso electoral interno. Nos hemos reunido con el Cuarto Espacio, como también lo han hecho con los otros dos precandidatos. Ahora ellos deberán tomar una definición. De todos modos, la incorporación como primer precandidato a diputado de Federico Reutemann -sobrino del senador nacional- es una fuerte señal de nuestras pretensiones de que ese espacio tan influyente en la política santafesina de los últimos 16 años, esté representado en nuestra lista.

- ¿Cuándo se anunciarán las demás candidaturas?
- Confiamos en que en los primeros 15 días de febrero podamos presentar los candidatos a intendente de las ciudades de Santa Fe y de Rosario. Y un poco más adelante anunciaremos el nombre del precandidato a vicegobernador.

- ¿Y los candidatos del departamento General López?
- En cada rincón de la provincia aclaramos que cada departamento y cada ciudad tiene plena libertad para seleccionar sus candidatos. Nunca me gustó que me impusieran los candidatos “a dedo” y ahora no pienso incurrir yo en el mismo error. Contamos con el respaldo de dirigentes prestigiosos que sabrán tomar las mejores decisiones.

- ¿Qué evaluación hace del precandidato del Frente Progresista, Hermes Binner?
- En principio, advierto que ha llegado el momento de que los santafesinos sepan qué quiere hacer Binner en el gobierno. Hasta ahora, cada vez que abre la boca, se sumerge en lugares comunes o en frases hechas. Suele decir que apuesta al cambio, pero sería oportuno saber de qué clase de cambio habla. Si es que tiene propuestas, aún no las divulgó. Cuando uno es candidato, se tiene que comprometer con la ciudadanía, y establecer un contrato electoral, obligándose a cumplir con sus propuestas; pero si no se propone nada, no hay tal compromiso.

- ¿Qué le sugiere la alianza de partidos que está construyendo la oposición?
- Bueno, se trata de una coalición electoral que es extrañamente amplia, con extremos tan opuestos como el Partido Comunista y María del Carmen Alarcón. Cuando se combinan estas alianzas tan amplias con un vacío de propuestas, es inevitable la asociación con la Alianza nacional del ’99. Las coaliciones estructuradas con el solo objetivo de ganarle al otro generan una cuota de inestabilidad institucional.

- Una de sus propuestas más novedosas es la reforma policial, ¿cómo piensa instaurarla?
- Nuestra propia Constitución provincial nos encomienda garantizar los servicios de salud, educación y seguridad. Sin embargo, tenemos ministerios de Salud y de Educación, pero nos falta el de Seguridad. Eso haríamos en primer lugar, crear un Ministerio de Seguridad, o una Secretaría de Seguridad, que dependa directamente del gobernador. En este marco, lanzaríamos una profunda reforma policial, saliendo del esquema de policía única para implementar las policías múltiples, con policías de prevención y policías de investigación, y con la participación en la conducción de los intendentes y presidentes comunales. En esa misma línea formaríamos una policía rural, con la participación de las entidades del empresariado.
Otro aspecto novedoso de esta propuesta es que la Lotería santafesina tendría su propio cuerpo de inspectores para combatir el juego clandestino, excluyendo a la policía de esas tareas para asignarle labores preventivas más específicas y, al mismo tiempo, ponerla a salvo de un potencial factor de corrupción.

(Publicado el lunes 29 de enero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Frentistas y eléctricos moverán las piezas tras la confirmación del candidato scottista

En la convulsionada Intendencia municipal las internas entre sus principales dirigentes consumen la mayor parte de los días. “Halcones” y “palomas” no se dan tregua. Una encuesta conocida a finales del año pasado subió las acciones de estas últimas, pues, según esos números, la intención de voto del supersecretario José Freyre estaría apenas por debajo del intendente Roberto Scott, condición que éste había impuesto para ceder el trono. Sin embargo, los “halcones”, que apuestan a la reelección indefinida del Mago, insisten en que la verdadera medición se efectuará recién el mes entrante, en un último intento de postergar una vez más las bien ganadas ilusiones del porotismo. Si bien es cierto que la voluntad de Scott de no volver a presentarse no sería fingida, y que ahora estaría dispuesto a bendecir la postulación de su yerno para reemplazarlo en el Sillón de Aufranc, las presiones de su propio entorno, para que todo siga igual, aún subsisten, y no son pocas.
La definición del candidato oficialista también ocupa la atención de los jefes opositores, pues los ejes de la campaña electoral no serían los mismos con Freyre que con Scott. De todos modos, advierten que, uno u otro, tendrá como prioridad la defensa de los más de 11 años de gestión. “Una propuesta de gobierno realizable y creativa, ayuda, pero también hay otros factores que tener en cuenta…”, manifestó un referente opositor, generando una dosis de misterio antes del remate: “Scott convenció a mucha gente de que su gobierno es muy bueno. Eso explica que todavía conserve buena imagen y alta intención de voto. La verdad es otra… y está a la vista, está peleado con todas las instituciones, el gabinete es un caos y no puede hacer andar ni a los colectivos del pueblo; la ciudad crece a pesar de ellos, pero eso que interpretamos nosotros, tendremos que hacérselo entender a los votantes; si no…”.
La sinceridad brutal de ese comentario de café, tantas veces escuchado en los últimos tiempos, ya está resaltado en la agenda de varios jefes de campaña. Como siempre en estas épocas, las promesas abundan, desde los estrategas del propio oficialismo y, claro está, desde los que están fuera de la Intendencia. Sin embargo, después de un mandato de casi una docena de años, que ambiciona un cuarto período consecutivo, podría darse una tendencia del electorado a decidir en función de lo bueno, lo regular o lo malo que se considere a este gobierno, antes que por los aburridos paquetes de promesas. Si así fueran las cosas, Scott ya demostró largamente sus virtudes como propagandista de su propia gestión; la oposición, en cambio, pocas veces exhibió idéntica eficiencia en ese cometido, tanto sea para destacar sus labores legislativas, como para combatir las políticas equívocas de la Intendencia.

No sobran candidatos
Aunque todavía emergen dirigentes del socialismo y el ARI que apuestan a una lista única en el Frente Progresista, hay tantas chances de que ello ocurra como de que Roberto Scott y Jorge Viano decidan de común acuerdo un candidato a intendente del PJ. A estas alturas, es seguro que el pueblense Roberto Meier y el radical Lisandro Enrico se medirán en las primarias, y quizá en el marco de un acuerdo para que ninguno se beneficie por compartir la boleta con Hermes Binner. A pesar de ello, no se descarta que el dematiísmo intente perturbar a Enrico a través de una postulación alternativa a intendente, que bien podría encarnar Delfor Hernández. Estas presiones tendrían por objeto que Lisandro resigne la primera concejalía, cosa que para el Pibe es innegociable, pues al abandonar la banca en diciembre, dejaría como herencia nada menos que a dos dematiístas en el bloque radical del Concejo, siendo él, para colmo, presidente del partido. “Antes, el exilio”, habría confesado el futuro papá entre sus allegados. Asimismo, concebir un candidato a concejal de consenso también es una utopía, casi tanto como conseguir en Venado un remís en día de lluvia, porque ambos sectores presentan diferencias muy marcadas, y no se arriesgarían a ungir una figura que no les asegure fidelidad religiosa.

En tanto, los pueblenses no tienen dudas de que Meier será su único candidato a intendente, pero asoman las vacilaciones cuando se les consulta sobre el primer concejal. Claudio Natali, que completa su mandato a fin de año, y es el edil que más chances tiene de presidir el Concejo a partir de marzo, no está convencido de lidiar por otro período. “La actividad legislativa es ingrata y desgastante”, suele comentar el Conejo en su entorno más íntimo. Sin embargo, las necesidades políticas podrían imponer condiciones. Si el Tío Meier fuera electo intendente, es factible que Oscar Pieroni ocupe la Jefatura de Gabinete o, en su defecto, la Secretaría de Gobierno, es decir que deberían ingresar en reemplazo de Meier y Pieroni -les quedan dos años de mandato- dos pueblenses sin ninguna experiencia parlamentaria. Solamente la reelección de Natali dejaría a Pueblo en "condiciones aceptables", dentro del ámbito legislativo, para debutar en el gobierno de la ciudad en las mismas condiciones que hoy lo ejerce el scottismo: con tres concejales propios.
Un pueblense y un radical, o un radical y un pueblense. Así quedaría encabezada, después de las primarias, la nómina de candidatos a concejal del Frente Progresista. En la UCR, la identidad de ese postulante será, desde el vamos, desequilibrante en la interna partidaria; en Pueblo, el desafío es cómo proceder para que un eventual desembarco en San Martín y Marconi no los desarticule en Sarmiento y Alem.

También en el PJ
No solamente las fuerzas opositoras desnudan inconvenientes para componer sus listas de concejales. Hasta el scottismo carece, por ahora, de candidatos de vuelo propio que puedan traccionar votos sin esperarlo todo del efecto arrastre de Scott o Freyre. Sólo el regreso de Jorge Lagna, después de un mandato como diputado provincial, podría reforzar la oferta parlamentaria oficialista, pero el propio Pito deslizó alguna vez que, de volver a la política local, sería como candidato a intendente, salvo que se dedique a hurgar en otras sectas, desde su nuevo oficio de escritor.
Cruzando a la vereda de enfrente, en la agrupación “17 de Octubre” reinaba hasta ayer un absoluto hermetismo sobre sus estrategias, tanto en el alineamiento provincial, como en las candidaturas locales. Como en el resto de las fuerzas venadenses, los vianistas tienen unas cuantas definiciones pendientes, a la espera de noticias que maduran en otros campamentos. Pero en la tarde de la víspera se filtró un rumor que dará que hablar: “Si se presenta Freyre, va Patricia (Romero); si se presenta Scott, va (Jorge) Viano”. Así como los contrincantes del Frente Progresista se dispondrían a usar un discurso o el otro, según quién sea el postulante oficialista, los lucifuercistas tienen un candidato para cada opción.
En otro orden, el encuentro previsto para hoy en nuestra ciudad con el precandidato a gobernador Agustín Rossi serviría para empezar a dilucidar cómo se presentarán los lucifuercistas en las próximas elecciones. Por estas horas, la “17 de Octubre” estaría cerca de arreglar con el Chivo y concurrir a las primarias dentro del Frente para la Victoria. Pero, por las dudas, hay un Plan B. Si el presidente Kirchner, con las súplicas de Jorge Obeid y la anuencia de Carlos Reutemann, obliga a bajarse a Rossi y Omar Perotti, y transforma a Rafael Bielsa en el candidato del consenso forzado, el vianismo apelará a la estructura del Frente Venadense (nada que ver con el Frente Progresista) para participar en las primarias y las generales por fuera del PJ, pues consideran que el barbado ex canciller no les deja margen para otra cosa, después de haberse excedido en sus piropos a los scottistas, al tiempo que ignoró a los demás sectores del peronismo venadense.

(Publicado el viernes 26 de enero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Siniestros de tránsito, para llamarlos por su nombre

En los primeros días de enero, las estadísticas confirmaron lo que los argentinos tanto temíamos: los muertos en accidentes de tránsito de 2006 habían superado largamente los de 2005 y, como sombrío augurio para el año recién estrenado, en las tres semanas de 2007 se registraron más de 200 víctimas fatales y cerca de 400 heridos de diversa consideración. Escalofriante.
Mientras algunos gobernantes se hacen los distraídos, al menos en la provincia de Buenos Aires, Felipe Solá declaró la “emergencia vial”, y la Defensoría del Pueblo de la Nación lanzó una campaña, denominada, “Porque la Vida Vale”, que se propone reunir 400 mil firmas para que, entre otras cosas, el Gobierno nacional instaure la “emergencia vial” en todo el territorio argentino, dado el creciente número de víctimas fatales en rutas y calles. La iniciativa impulsa, además, la apertura inmediata de un plan integral de seguridad vial.
En este sentido, el ombudsman, Eduardo Mondino, convocó a cambiar las terminologías habituales, según la siguiente evaluación: “La palabra accidente es una verdadera barrera para enfrentar la prevención en la problemática del tránsito. Accidente implica un hecho imprevisto y azaroso, un producto de la casualidad que suele atribuirse al destino o a la mala suerte. Los mal llamados accidentes son en realidad siniestros que, en nuestro país, son la primera causa de muerte entre personas menores de 45 años. Debemos eliminar la palabra accidente de nuestro vocabulario porque las causas de los siniestros son pasibles de ser previstas y, por lo tanto, prevenidas”.
Dispuesto a bregar por la declaración de la emergencia vial en todo el territorio de la Nación, la Defensoría del Pueblo también propicia la creación de la autoridad nacional de Seguridad Vial y de un Registro Nacional de Antecedentes del Tránsito, como así también unificar criterios y requisitos para la expedición de licencias de conducir en todo el país y establecer un Plan Nacional de Educación Vial que se integre a la currícula de escuelas y colegios.
Toda la información actualizada sobre la marcha de la iniciativa popular, así como el formulario imprimible de la planilla para asentar las firmas de adhesión, se encuentra en la página web de la Defensoría (www.defensor.gov.ar), mientras que las consultas telefónicas pueden ser realizadas al 0810-333-3762 o por mail a mondino@defensor.gov.ar.

(Publicado el miércoles 24 de enero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Ciudad limpia, un propósito que requiere coraje político

Hoy la higiene de los espacios públicos venadenses deja bastante que desear. Los vecinos así lo hacen saber mediante sus reclamos, tanto en la Intendencia, como a través de la prensa. Concientes de ese malestar, debieron brindar explicaciones dos altos funcionarios: la secretaria de Servicios Públicos, Liliana Rostom, primero, y el supersecretario José Freyre, después. Si bien ambos alertaron sobre la inconducta social de algunos convecinos, crítica con la cual no se puede menos que coincidir, está visto que la administración tiene demasiados problemas para cumplir con una de sus obligaciones más elementales, como lo es mantener la limpieza de la ciudad.
No hay ninguna duda de que Venado cuenta con habitantes desaprensivos que no dudan en alterar el entorno social sacándose la basura de encima a cualquier hora y cualquier día. Si se trata de residuos menores, aún sabiendo que los recolectores circulan cerca de la medianoche, sacan sus bolsitas mucho tiempo antes, incluso en horas de la mañana, dejándolas a merced de los perros o la putrefacción; si son residuos mayores, como los restos de podas y cortes de pasto, los acumulan en la calle (total es “pública”), sin importar que falten 10 días para la recolección. Como síntesis, la vertiginosa formación de “minibasurales” en terrenos baldíos es la más flagrante expresión de un comportamiento irracional.
Sobre estas actitudes, los funcionarios no hacen más que culpar a la gente, y tienen parte de razón en ello, pero fallan en dos aspectos que son de su entera incumbencia: 1) No promueven campañas de concientización sistemáticas; y 2) No tienen el coraje de aplicar, en segunda instancia, las medidas correctivas pertinentes.
Quienes nos disponemos a “con-vivir” en sociedad, en lugar de recluirnos, solitarios, en una isla perdida en medio del mar, o tal vez en la recóndita ladera de una montaña, debemos cumplir con una suerte de “contrato social” que nos ponga a resguardo de ciertos signatarios irresponsables del mismo. Así pues, una vez superado un lapso de sensibilización, tendrá que sobrevenir una estricta inspección municipal que multe las transgresiones, tanto sea de horarios como de procedimientos, en relación con los residuos que se colocan en la vía pública. Es cierto que estos procesos de transformación de los hábitos sociales son antipáticos, sobre todo en sus inicios, y ocasionan disgustos (¿pérdida de votos?), pero es la única forma: primero la concientización social y después la penalización individual. No hay sociedad seria que no se organice bajo estos preceptos básicos. En Venado, en cambio, ni siquiera se los tiene en cuenta. Ni se sensibiliza, ni se apercibe, ni se castiga. Ni tampoco se premia a los “cumplidores”.
En consecuencia, no basta con llamados voluntaristas a colaborar con la limpieza de los espacios públicos. Una ciudad es una suma de complejidades que requiere de otras decisiones, por fastidiosas que resulten. De otro modo, seguiremos barriendo la tierra debajo de la alfombra.

(Publicado el martes 23 de enero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Samco: efectos políticos y legales de los despidos

La semana pasada habíamos evaluado, todavía en caliente, los 12 despidos de empleados contratados del Hospital Gutiérrez, por decisión del interventor del Samco, Ramiro Huber, en sintonía con la directora médica, Noemí Azcona, pues según cuentan en los pasillos del centro sanitario, el firmatense no tomaría ninguna decisión trascendente sin la previa interconsulta con la ex jefa de Salud del gobierno scottista. Para colmo, apenas conocida la drástica resolución, se rumoreó desde fuentes confiables que son unas cuantas salidas más las que están en estudio en la cúpula del Gutiérrez.
Entre las voces más esperadas, ya con los despidos sentenciados, se incluían la de los referentes gremiales de UPCN y ATE en el orden local, pero sus pronunciamientos no habrían tenido la intensidad que los damnificados deseaban. En este sentido, varios de los contratados que no obtuvieron la renovación de sus vínculos laborales señalaron que el año pasado, por ejemplo, ante cada movilización, eran convocados por los jefes sindicales, recordando además que se había incorporado a la agenda de las reivindicaciones gremiales su pase a la planta permanente, sobre todo porque algunos de los contratados permanecían desde hacía largo tiempo en esa relación precaria.
Aun sin el apoyo pretendido de sus representantes directos, al menos la mitad de los trabajadores despedidos ya habría gestionado el inicio de las acciones judiciales para embestir contra el Samco, por interpretar que no basta con un preaviso de 48 horas para darle legalidad a la medida.
Por su parte, el ex tesorero del Samco, Raúl Murat, fue uno de los primeros en ligar estos despidos con una represalia política contra la administración que él integró, responsabilizando de la movida al intendente Roberto Scott y el senador provincial Ricardo Spinozzi. Murat también fue muy duro con los sindicatos involucrados, a los que cuestionó por acatar los despidos con pasividad. Luego, en la mañana del sábado, la concejala lucifuercista Patricia Romero, declaró en el programa “Periodismo al Día” (91.5 Mhz), que los nuevos mandamás del Samco desataron una “persecución política”.
Así como en el ámbito privado varios factores denuncian que el sistema de salud está en crisis, en el hospital público también se atraviesan instancias de máxima tensión, desconociéndose por estas horas si el maridaje entre Scott y Spinozzi sigue con viento de cola o si, por el contrario, las rispideces que mantienen en el plano de los alineamientos políticos provinciales les habría obligado a bifurcar sus estrategias en el Gutiérrez.

(Publicado el lunes 22 de enero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Entrevista a Vicente Sava


Los recuerdos del amigo venadense de Nicolino Locche

Vicente Sava es aún muy recordado en la ciudad, sobre todos por aquellos que superan los 50 años, tanto como su hermano “Chito”, caudillo del peronismo venadense hasta mediados de los ‘80.
Surgidos en la política local al calor de la “Resistencia Peronista”, tras el Golpe del ’55, los Sava despertaban amores y odios. Los más veteranos no olvidan las furiosas internas que libraban el “Chito”, con Vicente como escolta, contra la fracción de Héctor Manzini. Tanta fue la rivalidad que en el ’73 concurrieron divididos a las elecciones y posibilitaron el impensado triunfo de Fernando López Sauqué, con la "Unidad Vecinal", al mismo tiempo que en toda la Argentina las urnas desbordaban de votos peronistas. Aún hoy, a pesar de los años y los achaques, Vicente se mantiene ligado al justicialismo, tanto es así que asistió al acto que el precandidato a gobernador Agustín Rossi presidió el 15 de diciembre en Teodelina.
También se lo recuerda a Vicente Sava por haber sido uno de los amigos dilectos de Nicolino Locche, “el Intocable”, aquel gran campeón mundial de peso welter junior, que desde su Mendoza natal asombró con sus fintas, sus amagues, sus célebres “visteos”, un Chaplin del cuadrilátero que le dio un toque artístico al duro deporte de los puños. Como supo definir un prócer del periodismo, Félix Daniel Frascara, en una noche del ’60, desde el ring side del Luna Park, Nicolino expresaba “el arte de no pegar sin dejarse pegar”. Así era nomás, un talento defensivo; un temible contragolpeador; transgresor; enemigo del gimnasio y la balanza; adicto al cigarrillo como pocos. “Fue una amistad de más de 40 años. El 7 de septiembre fue el primer aniversario del fallecimiento de Nicolino… cinco días antes hubiera cumplido 67 años”, acota Vicente, visiblemente emocionado.

- ¿Cómo empieza esa amistad tan perdurable?
- En el año ’64, yo me dedicaba a la venta de fruta, y estando en San Martín, Mendoza, un finquero amigo me invita a comer un asado en su casa. Los otros invitados eran Jorge Cafrune, Daniel Riolobos y Nicolino Locche, que ya era campeón de tres categorías. En esa cena se originó una larga y profunda amistad con Nicolino.

- ¿Qué recuerda del Nicolino boxeador?
- Era un virtuoso, un elegido, uno de esos tipos que nacen uno cada cien años, como Diego Maradona en el fútbol. Su estilo fue único e inimitable, un verdadero maestro del boxeo. Pero era muy haragán para el gimnasio. A él le encantaba agasajar a sus amigos. Recuerdo que muchas veces me llamaba por teléfono a la mañana para que me fuera a su casa, en Mendoza, a comer un chivo, por ejemplo. Y allá salíamos con el auto, a comer juntos, y al otro día volvíamos.

- ¿También lo acompañaba en las peleas?
- Sí. Cuando Nicolino peleaba los sábados en Buenos Aires me pasaba a buscar por acá los miércoles. Se devoraba los tallarines que le preparaba mi señora y partíamos. Y el jueves a la mañana salía a correr por Palermo, bajo las órdenes del preparador físico; mientras tanto, don Paco Bermúdez -manager de Locche- y yo tomábamos mate en el auto. En esos entrenamientos matinales se encontraba con Víctor Galíndez, Víctor Echegaray, “Ringo” Bonavena, Ramón La Cruz y Carlitos Monzón, unos monstruos de la época.

- ¿Guarda en la memoria alguna anécdota vivida con él?
- Muchísimas. Una de las más simpáticas fue cuando Nicolino peleó en Buenos Aires con el campeón del mundo, Ismael Laguna, en el ’65, y fuimos a verlo con mi hermano Chito, Marcos Ciani y el gerente del Banco Monserrat. Habremos llegado al hotel a las siete o siete y media de la tarde. ¡Y el tipo todavía estaba durmiendo la siesta! No podíamos creer que viviera con tanta tranquilidad. Esta misma situación se dio en Japón… Locche se durmió en el camarín un rato antes de salir a pelear por el título del mundo.

- ¿A Venado venía seguido?
- Sí, muy seguido, por lo menos cada 15 días. Si no tenía alguna pelea cercana, pasábamos muchas horas en el Chanta Cuatro, comiendo asados, jugando al truco, al metegol. Nicolino amaba esta ciudad. Tanto es así que cuando gana el título mundial ante Paul Fuji, el 12 de diciembre del ‘68, desde arriba del ring dedica el triunfo, no a los hermanos Sava, sino a Venado Tuerto. Y después de esa pelea nos vino a visitar al Chanta.

- También compartieron negocios.
- Así es. En su momento nos asociamos en una inmobiliaria que estaba en Mitre 77 y fue muy exitosa. “Sanico” se llamaba, por mi apellido y el diminutivo de su nombre. Y jamás tuvimos problemas entre nosotros. Locche era muy derecho y muy desinteresado. Por eso mismo murió pobre, con una módica jubilación.

- Nicolino era un gran fumador…
- Fumaba muchísmo, jamás dejaba el cigarrillo, ni siquiera cuando entrenaba. Cuando venía a Venado los muchachos se sorprendían porque durante la comida era capaz de fumarse cuatro o cinco cigarrillos, pitaba entre bocado y bocado, a veces. Sus preferidos en ese tiempo eran LM y Benson. Todos los días se fumaba dos atados. Al final lo pagó muy caro, porque sufrió graves problemas respiratorios, aunque, según dicen, hasta último momento siguió fumando a escondidas de la familia. En cambio, con la bebida nunca cayó en excesos. Bebidas blancas no tomaba, aunque su botellita de vino tres cuartos en las comidas era infaltable.

- Después del éxito, ¿él cambió su forma de ser o siguió siendo el mismo que usted había conocido?
- Siempre fue igual, jamás cambió su estilo. Esa misma humildad de los primeros años la conservó siendo campeón mundial. Y a pesar de las dolencias que lo aquejaron por culpa del cigarrillo, su carácter alegre, amable y bonachón perduró hasta su último día.

- Usted también lo acompañó en la mala época, después de perder el título mundial.
- Bueno, el título lo pierde en marzo del ’72, en Panamá, con Alfonso Frazer. Y un tiempo después Nicolino empieza a sufrir dificultades, le llovían los embargos al pobre. Así que me reuní con Tito Lectoure y organizamos una serie de exhibiciones en el interior del país para recaudar fondos y saldas esas deudas. También conseguimos que la Gobernación mendocina lo contratara para dar clases de boxeo.

- Vicente, usted tiene en su casa un pequeño museo con recuerdos del Intocable…
- Así es. El primer pantalón me lo regaló en Ezeiza, antes de partir a Japón para pelear con Fuji. “Te regalo este pantalón con el que gané tres títulos sudamericanos porque me vuelvo con el cinturón de campeón del mundo”, me dijo Nicolino,
con esa confianza enorme que se tenía. También me trajo la ropa de entrenamiento con la famosa publicidad de Peñaflor y el afiche gigante con que se había promocionado en Tokio el combate con Fuji. Tengo el trofeo y los guantes de la pelea con Antonio Cervantes, el famoso “Kid Pambelé”. En fin, es un pequeño museo que atesoro en mi casa junto a los mejores recuerdos de tantos años de amistad con Locche.

- ¿En los últimos años se siguieron frecuentando como antes?
- No, ya no tanto. Yo sufrí algunos problemas serios de salud y él también se enfermó. Esos inconvenientes nos fueron distanciando un poco. También había cambiado bastante la situación económica de los dos. Ya no estábamos tan bien como en aquellas épocas de los años ‘60. Los dos nacimos en cunas humildes, disfrutamos de una etapa de apogeo y volvimos a vivir con lo justo.

- Gracias por los recuerdos, Vicente…
- No, gracias a ustedes por acordarse, no tanto de mí, sino de esta relación de amistad tan entrañable con ese gran campeón y, ante todo, con ese enorme ser humano que fue Nicolino Locche. El nació y murió en su Mendoza, pero tenía una “segunda patria”, y era Venado Tuerto. Esta visita del diario me emociona porque la siento como un justiciero homenaje a la leyenda, al viejo amigo, a ese boxeador único e idolatrado que tantas sonrisas nos arrancó a los argentinos.
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Biografía intocable
Nicolino Locche nace el 2 de septiembre de 1939 en Mendoza.
A los nueve años comienza a practicar boxeo, debutando como profesional el 11 de diciembre de 1958, con un triunfo por nocaut en el segundo round ante Luis García. Más tarde se consagraría campeón mendocino, campeón argentino y campeón sudamericano de peso liviano. En 1966 ingresa a la categoría welter junior y obtiene las coronas nacional y continental.
Se lo conocía como “el Intocable”, llenaba el Luna Park en cada una de sus presentaciones, incluso es el primer boxeador del país que lleva público femenino a sus peleas. En 1968 llega a la cima de su carrera deportiva y se consagra campeón mundial venciendo a Paul Fuji, en Tokyo. Defiende su título exitosamente en seis ocasiones, ante Manuel Jack Hernández; Carlos Hernández; Joao Enrique; Adolph Pruitt; Antonio Cervantes y Domingo Barrera Corpas, hasta que el 10 de marzo de 1972 pierde la corona por puntos, en Panamá, contra Alfonso Frazer. Aunque intenta recuperarla, no lo logra y decide retirarse en 1973, aunque volvería en 1975, por los apremios económicos. Poco después llegaría el retiro definitivo, con 117 victorias (sólo 14 por nocaut) en 136 combates profesionales.
En 2003 ingresa al Salón Internacional de la Fama del Boxeo.
A fines de abril de 2004 se presenta el libro “Nicolino Locche, la leyenda intocable”, que narra su biografía deportiva a lo largo de 300 páginas.
Locche muere el 7 de septiembre de 2005, en Mendoza, cinco días después de haber cumplido 66 años.

(Publicada el lunes 22 de enero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Los plazos se vienen encima y las decisiones tendrán que apurarse

En la política santafesina reina la calma que precede a la tempestad. Esa es la sensación y, a la vez, el augurio. Con la mayoría de los dirigentes de vacaciones, recomponiendo fuerzas para afrontar la exigente temporada electoral que se avecina, el interrogante que predomina en la provincia es el mismo de finales del año pasado: ¿cómo se presentarán el Frente para la Victoria y el Frente Progresista para tamaña ocasión? Son tan impredecibles los acontecimientos políticos que aquellos que tenían el consenso asegurado, los binneristas, podrían derivar en una novelesca primaria con radicales disconformes como adversarios; y los que irremediablemente se dirigían a una interna con tres precandidatos, los justicialistas, desembocarían en un consenso forzado, guiño presidencial mediante. De todos modos, ni una cosa ni la otra están abrochadas, ni mucho menos. Ni siquiera está confirmada la fecha de los comicios, aunque todo hace suponer que las generales serán el 2 de septiembre, y las primarias, donde aún subsisten mayores dudas, el 1 de julio. Una vez acordados estos detalles entre el gobierno santafesino y las principales fuerzas políticas provinciales, se firmará el decreto de convocatoria a elecciones, donde estarán en disputa importantes cargos, tales como gobernador y vice, 50 diputados provinciales y 19 senadores provinciales, junto con intendentes, concejales y comisiones comunales.
Mientras tanto, se estaría evaluando la posibilidad de suspender la obligatoriedad de la primaria en aquellas categorías donde todas las fuerzas políticas presenten un solo candidato, aunque para esta última decisión habrá que aguardar que las juntas electorales de cada partido o frente comuniquen al Tribunal Electoral las nóminas oficializadas. Cabe recordar que con motivo de las legislativas de 2005, se llegó a un acuerdo político y se sancionó la ley 12.425, cuyo artículo primero establecía: “Suspéndase, con carácter extraordinario y por única vez, la realización de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias convocadas para el día 7 de agosto de 2005, mediante decreto Nº 606 del Poder Ejecutivo provincial, en aquellas municipalidades y comunas donde se haya presentado una sola lista de candidatos o en la que todos los partidos políticos, confederaciones de partidos o alianzas electorales transitorias participantes de la elección, hayan presentado una única lista de candidatos cada uno de ellos”.
Esta última cuestión es de relativo interés para los 50 mil electores venadenses, pues son prácticamente nulas las posibilidades de que, en el orden municipal, el justicialismo y la coalición binnerista acuerden sendas listas únicas. En cambio, una nueva excepción podría beneficiar a los ciudadanos de pueblos vecinos -donde el fenómeno de las listas únicas es frecuente-, que podrían acudir a votar directamente el domingo de las generales. No obstante, los nuevos legisladores, o el futuro gobernador, deberían impulsar cuanto antes las enmiendas que requiere esta ley de internas abiertas, obligatorias y simultáneas, aun cuando lo más correcto, para desalentar especulaciones y oportunismos políticos, es que el sistema electoral se incluya en una próxima reforma constitucional.

Interna inexorable
Dentro del Frente Progresista venadense, aun cuando pocos lo hubieran creído, ni el tórrido enero frenó las reuniones de la mesa de enlace entre las distintas fuerzas. No obstante, según admiten los propios dirigentes de la oposición, ni aunque Hermes Binner lo suplicara de rodillas habría margen para negociar una lista única. “La interna de la oposición es inexorable”, aseguró un alto dirigente pueblense, en coincidencia con el pensamiento del radical Lisandro Enrico. Apenas el ex concejal Juan Moscoso, referente del socialismo en nuestra ciudad, mantiene en alto esas banderas del consenso, pero, a estas alturas, con escasas expectativas.
Para el mes entrante, la oposición se propone apurar tres cuestiones básicas: oficializar la mesa de enlace; definir la síntesis de un programa de gobierno y acordar un “pacto de no agresión” en las primarias. Pueblenses, radicales enriquistas, socialistas, aristas y demoprogresistas, acuerdan en estos planteos, pero aún es un misterio la estrategia del dematiísmo, abiertamente enfrentado con Enrico y con el pueblense Roberto Meier, y que ni siquiera acudió con sus exponentes más notables a la cena convocada por Binner en la Sociedad Rural el 22 de diciembre. Incluso, la convocatoria del radicalismo santafesino a internas el 18 de marzo en busca de dirimir las candidaturas que el partido deberá cubrir en el frente, amenaza en el orden local con la reedición de la contienda entre enriquistas y dematiístas, que podría dejarlos al borde del desangramiento.
En tanto, en la agenda de los líderes opositores sobresale una cuestión aún no dilucidada, pero de indiscutible gravitación en las próximas elecciones: ¿Quién tendrá el todopoderoso nombre de Hermes Binner a la izquierda de la sábana que incluirá las cinco categorías electorales en pugna? Como la ley electoral vigente establece, en el artículo sexto, que la oficialización de candidatos a gobernador requiere, como mínimo, de la compañía de 14 aspirantes a senador provincial y una lista de diputados provinciales, ya se especula con la opción de que, en algunos departamentos, los precandidatos frentistas, a intendente, por ejemplo, se midan mano a mano en la primaria, despojados de la influencia de Binner en la boleta.
Todo se cocina a fuego lento, bajo los calores de enero. Nadie quiere arriesgar más de la cuenta. Incluso, algunos referentes locales, desparramados en sus reposeras, prometen no mover un dedo hasta que el escenario provincial quede más o menos claro. Ya no falta tanto. Los plazos se vienen encima.

(Publicado el viernes 19 de enero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Más muertos en las rutas que en asaltos y secuestros

Las estadísticas de 2006 son lapidarias: con 7.557 muertos en accidentes de tránsito, el promedio arroja 21 decesos diarios. Un muerto por hora en las rutas y calles del país, siendo el 85 por ciento de los accidentes ocasionados por “fallas humanas”. Una verdadera endemia social. A pesar de que el Gobierno lanzó el Plan Nacional de Seguridad Vial 2006-2009, con el propósito de reducir tan escalofriantes cifras en un 20 por ciento, la realidad muestra que las muertes por accidentes se elevaron el año pasado en más de un cinco por ciento respecto de 2005, según estadísticas divulgadas por la organización Luchemos por la Vida.
Además de ser uno de los países con más altos índice de mortalidad en este segmento, en la Argentina, los accidentes de tránsito son la primera causa de fallecimiento de los menores de 35 años.
En esta catarata de datos sorprendentes que supimos conseguir, se destaca otro, aportado por la Dirección Nacional de Política Criminal: de los 6.453 homicidios cometidos en 2005, más de la mitad (3.443) fueron homicidios culposos en accidentes de tránsito. En otras palabras, se cobran muchas más vidas las calles y las rutas que los asaltos y los secuestros. Sin embargo, las marchas populares y los debates televisivos se dedican exclusivamente a la denominada problemática de la inseguridad. Según especialistas en la materia, la cuestión del tránsito no se refleja en votos y la otra sí. En el plano local, el propio intendente Roberto Scott lo demuestra, ocupándose con más ahínco de los latrocinios urbanos y rurales, mediante esporádicas convocatorias a la meneada Junta de Seguridad Urbana, que de la sistemática matanza en la ruta 8.
Salvo honrosas excepciones, no hay políticas estatales de tránsito ni tampoco recursos presupuestarios para sostenerlas. No crecen ni la conciencia ciudadana ni las obras públicas para mejorar la red vial; sólo se multiplican las asociaciones de familiares de las víctimas.
En la primera mitad de enero ya se produjo la misma cantidad de muertes que en el transcurso de todo el mismo mes en el 2006. Un augurio nada halagüeño para el flamante 2007.
Todos tenemos algo que ver con este evitable flagelo: los gobernantes, sin políticas de Estado, que no apuran la construcción de autopistas y autovías, que no ordenan controles rigurosos en las rutas, que no instauran la educación vial en las aulas, que no penalizan a los infractores; y los ciudadanos, sin conciencia social, que no actuamos con la prudencia, el respeto al prójimo y la cortesía que deben prevalecer en la conducción vehicular.

(Publicado el miércoles 17 de enero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Fiestas populares que habría que recuperar

Por estos días de enero comienzan a proliferar los festivales de música folclórica, como los cordobeses de Jesús María y Cosquín, que convocan a decenas de miles de espectadores de todo el país (además de centenares de miles de televidentes), en un anticipo de las fiestas de carnaval tradicionales de Entre Ríos y Corrientes que en nuestra región se expresan con tanto éxito en el corsódromo de la vecina ciudad de Arias. En otro orden, y en otra época del año, también se ha ganado un lugar destacado la Fiesta Nacional del Teatro Independiente, con sede en Murphy.
Sin embargo, en Venado, desde la Fiesta Nacional del Malambo que había impuesto en los ’80 el gobierno de Ernesto De Mattía (también lo había intentado con el rock nacional en Bohemios), no volvieron a repetirse propuestas de fiestas populares, que tanta atracción despiertan en la ciudadanía, sobre todo en los veranos, sea el espectáculo de canto, danza o doma.
En estos tiempos de redescubrimiento del valor de la política y de la importancia del Estado en la organización social, es oportuno que las gestiones municipales y comunales de la región comiencen a otorgarle la correspondiente prioridad a estos acontecimientos culturales que contribuyen a reforzar la identidad comunitaria y afirmar lazos de solidaridad entre los ciudadanos. Sin ir más lejos, uno de los ejemplos más notables es el que, desde 1980, y sin interrupciones, desarrolla la comunidad de Chovet, con su “Fiesta del Arbolito”, denominación que actualizó a la original “Fiesta de las Familias”. En su reciente edición del sábado 6 de enero, unas seis mil personas se congregaron en torno a la plazoleta comunal en cuyo centro se erige el gigantesco árbol de Navidad decorado con luminarias multicolores. En los últimos años, esta fiesta popular chovetense venía quebrando sucesivamente sus propios récords de público, pero en este enero superaron todas las expectativas, duplicando en la plaza la cantidad de habitantes de la localidad.
La festividad, que ya adquirió reconocimiento nacional, si bien recibió un meritorio impulso del actual presidente comunal Esteban Bogdanich, ya se había transformado por su propio peso en una página insustituible de las tradiciones de la comunidad. Los jefes políticos se suceden unos a otros, pero el proyecto institucional no se altera en su esencia. Es que la propia gente asume la fiesta como propia, orgullosa de esa suerte de Torre de Babel, donde más de la mitad de los asistentes llega desde otras ciudades de la región, incluidos los oriundos del pueblo que regresan para compartir con sus familiares las fiestas de fin de año.
Por su parte, las autoridades comunales se esfuerzan cada año en pos de mejorar la organización (difusión, iluminación, mesas, sillas, baños químicos, escenario, quioscos, etc.) de esta celebración basada en la solidaria cena a la canasta con posterior baile, junto con la elección de la Reina, los fuegos artificiales y la presencia de los Reyes Magos, que alimentan la expectativa de los chicos para recibir un juguete de las propias manos de estos míticos personajes.
Hoy, Chovet recoge unánimes comentarios de admiración por este singular despliegue. Otras comunidades del sur santafesino deberían evaluar la creación de eventos semejantes o, porqué no, desempolvar algunos que languidecieron hasta desaparecer.

(Publicado el lunes 15 de enero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

La "buena estrella" del Mago y los riesgos del triunfalismo

En estos convulsionados tiempos políticos nadie puede dudar de que al intendente Roberto Scott los astros le sonríen. Aunque no siempre fue así. En septiembre del ‘95, cuando se postulaba para la Intendencia después de un par de años como concejal -función que ahora denuesta-, Scott apostó a la candidatura de Héctor Cavallero, el ex intendente de Rosario que el presidente Menem le había cooptado al entonces socialismo popular en busca de imponerlo en el gobierno de Santa Fe. Mientras tanto, el gobernador en funciones, Carlos Reutemann, electo en el ’91 gracias a la milagrosa Ley de Lemas (el más votado había sido el radical Horacio Usandizaga), había bendecido al ingeniero químico Jorge Obeid, quien ganó las elecciones del ’95 tras un escandaloso escrutinio, aventajando por unos pocos sufragios al bioquímico Cavallero (otra vez el más votado por la gente había sido el abogado Usandizaga).
No había apostado bien, pero ya en el ejercicio de la Intendencia venadense, Scott se las ingenió para recomponer las relaciones con Obeid y con Reutemann, con quienes coexistió a lo largo de sus tres mandatos municipales: ‘95 al ‘99 y ’03 al ’07 con el primero y ’99 al ’03 con el segundo. Sin embargo, nunca se había alineado con la sumisión que los jefes políticos provinciales suelen requerir a intendentes, presidentes comunales y legisladores. Incluso, en 2003, se erigió en uno de los fundadores de una Liga de Intendentes -fue el anfitrión del lanzamiento en su quinta del Parque Cumelén- que no habría de superar la categoría de las buenas intenciones. A la postre, el Mago se inclinó por el reutemista Alberto Hammerly en ese 2003, dando nuevamente la espalda a Obeid, el triunfador. Pero, otra vez brilló la buena estrella, dando lugar con el tiempo a una creciente simpatía mutua entre el intendente Scott y el gobernador Obeid, al mismo tiempo que este último se distanciaba más y más de Reutemann, sobre todo después de eliminar la Ley de Lemas que tantas satisfacciones le había dado al PJ.
Muchos analistas consideraban un riesgo que Scott no se acercara más decididamente al entorno reutemista, siendo que el Lole, en caso de presentarse en 2007, tendría serias chances de consagrarse gobernador por tercera vez. Pero la buena estrella de Scott volvió a brillar, ya que después de mucho insistir en su compromiso, el ex corredor convenció a los santafesinos de que no sería otra vez candidato. Así, la amistad con Obeid no le generó ningún costo a Scott y, además, la autoexclusión del Lole -¿será escolta de unos de los Kirchner?- generó un cierto debilitamiento del senador provincial Ricardo Spinozzi, que si bien se proyectó en la provincia de la mano de Scott, hace ya varios años que está construyendo su propia carrera en el universo reutemista, hasta el punto tal de convertirse en una potencial amenaza para los intereses del clan scottista en Venado.
Por si todo eso fuera poco, hoy Obeid apadrina como precandidato a gobernador de Santa Fe al diputado nacional por la Capital Federal, Rafael Bielsa, quien poco a poco comienza a visualizarse como el hombre del consenso forzado en las filas pejotistas, y en sus frecuentes visitas a nuestra ciudad reconoce a Scott como uno de los primeros que confió en él, entre otras alabanzas, más sorprendentes aún por el contraste ideológico entre ambos.
Scott, que arrancó en el ’95 dándole la espalda a Obeid, ahora es uno de los predilectos del gobernador, como también de su delfín, Rafael Bielsa, muy cerca, según dicen, de recibir un guiño del presidente Kirchner que desmoronaría las pretensiones de internas de Agustín Rossi y Omar Perotti. En estas circunstancias, el reutemismo sin Reutemann ya no muestra la lozanía de otros tiempos, signado por algunos referentes que intentan preservar la identidad como Cuarto Espacio -el venadense Ricardo Spinozzi, entre ellos-, y otros que aceleran los arreglos personales con el bielsismo.
En las segundas líneas oficialistas aseguran que el ex canciller le dio al intendente Scott la prioridad para ungir los candidatos a senador y diputado por el departamento General López. Y, además, la titularidad de un ministerio (¿de Gobierno?). Nada menos.
Entonces, uno de los interrogantes a develar es si el Tino Spinozzi, con buena llegada en la mayoría de las comunas de General López, abrochará el acuerdo con Bielsa y Scott para tratar de retener la senaduría o, en su defecto, incorporarse a la lista de candidatos a diputados provinciales. En este sentido, desde el comienzo de la semana corrió la versión de que el concejal Gustavo Giner, que ya había encolerizado a los reutemistas sureños agitando la opción de que Scott sea candidato a senador provincial (con José Freyre encarando la Intendencia), se habría lanzado él mismo para ese cargo, que el binnerismo intentará arrebatarle a los peronistas a través del socialista venadense Juan Moscoso y el radical isabelense Juan Enrique Lombardi.
Sin embargo, esta desmesurada ola triunfalista podría acarrear efectos indeseables para el scottismo, que ahora estaría dispuesto a presentar nombres propios en los dos primeros puestos de la lista de concejales, arriesgando el destino de los más de 5 mil votos que en las últimas primarias legislativas no se inclinaron ni por el oficialismo ni por los lucifuercistas. Estos últimos, si es que no hay internas y Bielsa se muestra tan condescendiente con el scottismo, también podrían apelar a una estrategia peligrosa para los ocupantes de San Martín y Marconi: desempolvar la estructura del Frente Venadense y presentarse por afuera, con lo cual podrían captar votos justicialistas que, indirectamente, potenciarían las chances del opositor Frente Progresista en un eventual mano a mano con el scottismo.

(Publicado el viernes 12 de enero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Rafael Bielsa y Roberto Scott, nacidos el uno para el otro

Sus adversarios no lo pueden creer, ni los internos ni los externos. Pero el intendente Roberto Scott, transitando el 12º año consecutivo de gobierno, y a pesar de no contar con muchas realizaciones para exhibir, consigue sostener un fuerte liderazgo político local, que podría proyectarse en el ámbito regional, si es que el rosarino Rafael Bielsa se afirma como el candidato del PJ para las generales del 2 de septiembre por cualquiera de los dos caminos posibles: triunfando en las primarias del 1 de julio, o, como él y sus operadores lo desean, forzando la deserción de sus oponentes internos (Agustín Rossi y Omar Perotti) para erigirse cuanto antes en el adalid oficialista que tendrá la ardua misión de frenar el ascenso de Hermes Binner, cuya figura es tan fuerte que ni siquiera la mella la fatigosa discusión con los radicales por el segundo lugar de la fórmula. Como anécdota, en esta visita a nuestra ciudad, algunos se sorprendieron por la prudencia de Bielsa cuando se le consultó sobre la figura de Binner. No habría porqué extrañarse. En su etapa como canciller kirchnerista, el actual precandidato era uno de los que consideraba como una “expectativa razonable” el ingreso al Gobierno del líder socialista en el marco de la transversalidad.
De regreso al plano local, con Carlos Reutemann como candidato, Scott tendría que haber compartido cartel con el referente del Lole en el sur-sur santafesino, Ricardo Tino Spinozzi, pero ahora, tras abrochar el acuerdo con Bielsa, el intendente venadense adquirió una notable influencia política en el departamento, hasta el punto tal de tener en sus manos la definición de dos postulaciones tan influyentes como las del senador provincial y el diputado provincial que competirán para representar a General López en la Legislatura santafesina. También sobrevuelan en la cabeza de Scott otras tres candidaturas locales expectantes: el intendente y los dos primeros concejales.
Mimado por Bielsa, que lo trató de “sabio” en su larguísima visita a Venado -ya prometió retornar antes de fin de mes-, Scott devuelve los piropos y les confiesa a sus íntimos que “está en su mejor momento”, aunque al mismo tiempo sorprende admitiendo el crecimiento del supersecretario José Freyre como candidato a su sucesión en el Sillón de Aufranc. Nadie termina de creerle, ni el propio Freyre, que se siente amenazado en sus aspiraciones por un entorno de halcones scottistas refractario a cualquier cambio. En tanto, la fracción de las palomas -compuesta por el porotismo que el psicólogo edificó con paciencia de orfebre y una parte del tercer sector peronista que lo visualiza como más permeable a las negociaciones que su suegro- considera que es el momento de reciclar la gestión municipal con un nuevo perfil.
No obstante, una de las espadas más confiables del intendente suele pontificar que “Roberto no se va a ir a la casa”, agregando enseguida que “es un político de territorio y no de superestructura. Su fuerte es el contacto con la gente, en un cargo ejecutivo. A él no le cuadran ni una banca legislativa ni un despacho provincial, por importante que sean…”, añade con lujo de detalles, abriendo entonces un inmenso interrogante: ¿Dónde iría Scott si no se postula para un cuarto mandato, ni tampoco se refugia en su casa de calle Maipú ni en su quinta del Parque Cumelén? ¿Supondrá el veterano líder que el joven Freyre, en caso de ser electo, gobernará mansamente según sus dictados?
Mientras tanto, hay dos factores que se empecinan en jaquear los más optimistas cálculos de Scott, quien se apresta a partir de vacaciones a la bella Patagonia: las indomables internas de su propio sector y la persistente acechanza lucifuercista. En este sentido, cabe señalar el juego a dos puntas de Bielsa, que ya tentó a la agrupación “17 de Octubre-Lealtad” liderada por Jorge Viano -antaño cercana al Chivo Rossi- para incorporarse a sus filas, pese al conocido antagonismo con el oficialismo municipal. Es que el bielsismo pretende dejar a Rossi sin referentes de fuste en los principales distritos de la provincia, como Venado, para obligarlo a desertar de las internas, y conformarse como premio consuelo con algunas diputaciones provinciales, en una lista del PJ que no será de consenso, aunque así fuera bautizada. Consultados por la notoria ausencia en el acto donde Bielsa se mostró flanqueado por Scott y Freyre, en el salón de la Asociación Española, los vianistas fueron lapidarios: “No vamos a ningún lugar donde haya scottistas”.
Esperando la bendición del presidente Kirchner y la aceptación del Kily González -un futbolista fetiche en las selecciones nacionales de su hermano Marcelo- de una candidatura en Rosario en busca de atenuar con un matiz canalla su pronunciado perfil leproso, Rafael Bielsa agradece el espaldarazo territorial brindado por un Scott que, con el Lole fuera de carrera, codo a codo con Bielsa y Obeid, se mantiene en el cenit de las decisiones de la política local y regional.

(Publicado el miércoles 10 de enero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

La búsqueda de consensos políticos forzados caracteriza el inicio de 2007

Y al fin llegó el 2007, ese año electoral que desde hace tanto tiempo está en boca de todos los miembros de la clase política y que, por ahora, tan poco inquieta a la mayoría de la sociedad, empecinada en creer, a veces con ayuda de la ineficacia de los propios dirigentes, que los rumbos políticos y los de cada ciudadano transitan por andariveles paralelos y, por lo tanto, sin puntos comunes entre sí.
Después de estrenarse en 2005 en comicios legislativos siempre menos excitantes que los ejecutivos, este año será el debut en nuestra provincia del sistema de internas abiertas, obligatorias y simultáneas para la elección de gobernador, intendentes y senadores provinciales. Así pues, con primarias previstas para principios de julio y generales para los albores de septiembre, apenas iniciado marzo, en sólo 60 días, ya estaremos siendo testigos de las campañas electorales. Sin embargo, las primarias serán nada más que un trámite en el Frente Progresista, Cívico y Social que postula a Hermes Binner, quien hasta el momento aventaja en las encuestas, por varios cuerpos, a los tres precandidatos justicialistas: Rafael Bielsa, Agustín Rossi y Omar Perotti. Es que el socialista, en su condición de único precandidato de la coalición opositora, ya tiene asegurada la candidatura para las generales. Esa no es una novedad, pero sí lo es que Binner, en sus últimas visitas, haya insistido para que en Venado tampoco haya internas en la oposición. En este sentido, los referentes radicales y pueblenses consultados por este diario, admitieron la veracidad de la especie y hasta se animaron a conjeturar que “aún no hay que descartar que, a la larga, todos nos encolumnemos detrás de un único candidato a intendente y una lista común de concejales”. Suena extraño, sobre todo recordando que, semanas atrás, ambas fuerzas políticas ni siquiera pudieron coincidir en el nombre de un presidente opositor para el Concejo, aunque se salvaron del incendio abriendo un paréntesis hasta finales de febrero para madurar ese acuerdo.
“Si Binner lo dice… habrá que pensarlo”, dijo un militante pueblense, con cierta dosis de ironía, teniendo en cuenta la firmeza del ex intendente de Rosario, que no vaciló en abrir un frente de conflicto con el oficialismo de la UCR santafesina para defender la designación como postulante a la vicegobernación de la prestigiosa fiscal federal Griselda Tessio, quien si bien es hija del ex gobernador boinablanca Aldo Tessio, no es afiliada ni tiene militancia en el radicalismo. Hasta el momento, aunque el concejal Lisandro Enrico, con siete años de concejalía en las espaldas, exhibe una respetable intención de voto, el pueblense Roberto Meier se mantiene como el candidato preseleccionado por los venadenses para competir contra el justicialista emergente de la porfía interna entre scottistas y lucifuercistas. Así las cosas, el acuerdo global podría sintetizarse en la candidatura a intendente de Meier y la primera postulación a concejal para la UCR, en tanto que el aspirante a la senaduría provincial surgiría de la pugna entre el socialista Juan Moscoso y el radical Juan Enrique Lombardi. Si bien resigna un escaño -el de Claudio Natali-, como todo hace presumir que justicialistas y progresistas se distribuirán las cuatro bancas en juego en partes iguales, Pueblo conservaría sus fortalezas, sin riesgos, ocupando el segundo escalón de la lista. Tal vez los más desfavorecidos por este factible consenso sean los restantes sectores políticos de la oposición (ARI, PDP y MATE), que no tendrían la oportunidad de medirse en las urnas en busca de mayores espacios en un eventual gobierno municipal frentista.
Ante un Binner que arrancó el año con la fusta bajo el brazo, las necesidades de unidad también están instaladas en el justicialismo santafesino. “Necesitamos un candidato cuanto antes, no podemos esperar las internas”, razonan en el PJ, más aun después que el omnipresente Carlos Reutemann deslizó que el actual diputado nacional por la Capital Federal, Rafael Bielsa, “tiene el viento de cola”, en alusión a los apoyos que recibe del presidente Néstor Kirchner y el gobernador Jorge Obeid, al mismo tiempo que desde la Casa Rosada se mencionaba al Lole como un posible candidato a vicepresidente de la Nación. Sólo la digna obstinación del Chivo Rossi mantiene viva la posibilidad de una interna en el PJ, pero ni él ni el rafaelino Perotti estarían en condiciones de competir contra un contrincante que reúna tan influyentes respaldos políticos y económicos como el ex canciller. Tanto es así que el propio Jorge Viano, que había asistido al acto del rossismo en Teodelina, fue invitado la semana pasada a una reunión clave en Rosario por un acreditado operador de Bielsa, en busca de acercar al lucifuercismo venadense a ese sector, aunque en estos escarceos irrumpe como escollo más empinado la rivalidad del jefe cegetista con el intendente Roberto Scott, quien ya se había transformado en uno de los bielsistas de la primera hora, en sintonía con las necesidades políticas de Jorge Obeid.

(Publicado el viernes 5 de enero de 2007 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Bustos y Scott sólo coinciden en politizar el enigmático secuestro


El 2006 a punto de concluir había comenzado con signos de intolerancia política desde que el intendente Roberto Scott amenazó con enjuiciar a toda la oposición legislativa por ordenar la suspensión de los pagos -considerados abusivos- a los abogados Albarracín. Luego, la convivencia entre los distintos sectores resultó condicionada por esas demandas de Scott y sus asesores esperancinos, que en las últimas semanas empezaron a desvanecerse en los tribunales locales. Como se recordará, la violencia verbal alcanzó su clímax a mediados de abril, con los escarceos de pugilato entre Scott y el edil radical Lisandro Enrico, al término de uno de los micros radiales -contratados con dineros públicos- que el primer mandatario municipal manipuló en reiteradas ocasiones para descalificar a rivales políticos, empresarios, sindicalistas y periodistas, entre otros.
El intendente venadense, que ya había sido demandado por amenazas a militantes de organismos de derechos humanos, se encontró otra vez, en el cierre del año, como protagonista de pleitos judiciales, aunque ya no en el rol de querellante, sino como uno de los sospechados por el militante kirchnerista Darío Bustos, todavía hospitalizado, luego de padecer torturas en su reciente cautiverio.
De una punta a la otra del año, el común denominador local fue la politización de los acontecimientos. El propio Bustos había politizado sus penurias aún antes de ocurrir, mencionando nada menos que a Scott y sus secretarios José Freyre y Juan Vidal como los eventuales agresores. También su madre, Nélida Caseri, había profundizado en esa línea de análisis durante la ausencia de Bustos. Como respuesta, Scott se afirma en la misma politización, salpicando a sus adversarios de la interna justicialista: “Alguien le tiene que haber pagado para que diga eso (…) esto está armado y alguien le pagó”, presumió el jefe del Departamento Ejecutivo, abonando, sin disimulos, la temeraria hipótesis de la autoflagelación. Sin embargo, se contradijo a poco de andar en declaraciones a una radio rosarina, señalando que “todo se trata de un ajuste de cuentas”, con lo cual la agresión no habría sido consentida, para recordar enseguida que Bustos fue denunciado en diversos juzgados por golpear a su ex mujer. Según Scott, “todo está armado para perjudicar políticamente” a Freyre, a quien nunca antes había mencionado tan enfáticamente como precandidato a intendente por la agrupación que lidera.
Paradójicamente, Roberto Scott y los dirigentes de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, de ideologías diametralmente opuestas, coinciden en restarle trascendencia a la militancia por los derechos humanos de Darío Bustos. De todos modos, estos últimos repudiaron la violencia ejercida sobre el vecino del barrio Güemes, en tanto que Scott lo trata de mentiroso y mercenario, sin apiadarse de él en ningún momento. “No está tan lastimado como dice”, arriesga, chocando de frente contra la interpretación del mismísimo secretario de Derechos Humanos del gobierno obeidista, Domingo Pochettino, para quien las lesiones que presenta Bustos son “gravísimas”.
Entre Bustos y los funcionarios municipales cuestionados emerge otro personaje clave de esta enigmática historia: Nélida Caseri, madre de la víctima, y militante peronista de los ’70, que no sólo marcó la cancha cargando contra el intendente Scott y sus más cercanos colaboradores, sino también sobre la policía, la ex nuera, el juez de la causa y las autoridades del Hospital Gutiérrez. Si bien en sus frecuentes diálogos con la prensa ventiló intimidades de la tortuosa relación de su hijo con la ex esposa, Caseri siempre insistió en el móvil político del secuestro, reforzando esa teoría tras la aparición de Bustos en tan lamentables condiciones físicas y psicológicas.
El furioso contraataque de Scott era esperable, porque para salvaguardar su imagen, y la de su gobierno, necesita que la sociedad descrea de la versión de Bustos, o bien que el Poder Judicial, a través de las pericias y las testimoniales, descubra cuanto antes que se trata de un impostor autoflagelado, o bien que los tormentos existieron, pero a causa de un “ajuste de cuentas” por motivos pasionales o de negocios. En tal caso, el militante correría el riesgo de que le suelten la mano los organismos de derechos humanos de fuerte influencia kirchnerista -como Abuelas de Plaza de Mayo- que hasta hoy lo contienen.
Más allá de Scott y de Bustos, no es un buen epílogo del año para los venadenses. No lo habíamos empezado bien, desde el punto de vista de la armonía política, y lo terminamos muy mal. Ya no se habla en los medios nacionales ni del “paraíso sojero”, ni de los shopings, ni de las inversiones millonarias de Soros; se habla de desapariciones, torturas, amenazas y “gatillo fácil”.
Que el 2007 sea mejor.

(Publicado el viernes 29 de diciembre de 2006 en diario El Informe de Venado Tuerto)

La oposición venadense ofrece los primeros gestos de unidad


El candidato a gobernador del Frente Progresista, Cívico y Social, Hermes Binner, presidirá hoy una cena de despedida de año en el predio de la Sociedad Rural de nuestra ciudad, organizada por las seis fuerzas políticas que integrarán la versión local de la coalición: Partido Socialista, Unión Cívica Radical, Pueblo, ARI, PDP y Mate.
De esta manera, el ex intendente de Rosario empieza a cerrar el 2006 liderando cómodamente las encuestas, fortalecido por el paso al costado de Carlos Reutemann y beneficiado con las vacilaciones de un justicialismo que duda entre formalizar las internas, como pretende Agustín Rossi, o forzar un consenso, como prefieren el gobernador Jorge Obeid y Rafael Bielsa. Ni siquiera los conflictos con la UCR opacan la figura de Binner, el más reutemista de los socialistas, que con su estilo parco, demostró firmeza de carácter para limitar las ambiciones de sus socios en el armado del frente.
En la órbita venadense, los trabajosos acuerdos que empiezan a madurar -por ejemplo, con el acto de esta noche-, auguran una vigorosa polarización de las elecciones municipales del próximo septiembre entre el oficialismo peronista y la concertación opositora. “Las seis fuerzas venimos de sacar 21 mil votos en las legislativas del año pasado”, simplificó, optimista, uno de los organizadores de la cena binnerista. Esa foto conjunta del miércoles último en el diario, con la presencia sonriente de los cinco referentes frentistas (sólo faltaba el matista Martín González), no cayó nada bien entre los scottistas ilusionados con enfrentar un arco opositor disperso. Esa inquietud oficialista la confesó el presidente del Concejo, Miguel Pedrola -con mandato prorrogado hasta fin de febrero-, saliendo al cruce con una chicana previsible: “Eso es una bolsa de gatos”. Apelando al refranero popular, un militante radical replicó: “El muerto se asusta del degollado”, aun cuando, responsable, admitió en voz alta algunas prioridades políticas para el primer bimestre de 2007: consolidar una mesa de conducción del frente, establecer un programa de coincidencias básicas y conciliar -entre la UCR y Pueblo- el nuevo presidente del Concejo.
Como, a estas alturas, la posibilidad de pergeñar una lista de consenso está casi desechada, las fuerzas opositoras deberán apelar a la racionalidad política para acotar la intensidad del debate en las primarias. “Hay que ponerse de acuerdo para no hacerle el juego al PJ”, consignó una fuente pueblense entre los brindis anticipados de fin de año, conciente de que una interna sangrienta sólo beneficiaría a los intereses continuistas del oficialismo. “Las primarias definirán el candidato a intendente de la coalición, y escalonarán la lista de concejales, pero también establecerán cuáles son las fuerzas que merecen más espacios en el gobierno”, añadió, abriendo el juego a todos los sectores.
Mientras el socialista Juan Moscoso gana terreno para competir en la interna por la candidatura a senador provincial (nada menos que en la sábana de Binner) con el jefe comunal isabelense Juan Enrique Lombardi, hoy el más afligido de los boinablanca de Venado es el presidente del partido, Lisandro Enrico. En medio de una cruenta interna, el Pibe, que ya lanzó su precandidatura a jefe del Departamento Ejecutivo para medirse en julio con el pueblense Roberto Meier, sufre fuertes presiones, pues el dematiísmo, que conservará la banca de Delfor Hernández por dos años más, pretende imponer el primer precandidato a concejal de la UCR en las primarias, bajo el alegato de equilibrar la postulación de Enrico a la Intendencia. Si así fuera, aun perdiendo la interna, ese hombre podría erigirse en el segundo candidato de la coalición en las elecciones generales, con grandes chances de resultar electo concejal. Para salirse con la suya, los estrategas dematiístas amenazaron con presentar un precandidato paralelo al Sillón de Aufranc, que, dividiendo los votos radicales, desinflaría a Enrico en las primarias. En esta guerra fría hasta se deslizó la hipótesis de un regreso de Ernesto De Mattía como candidato, aunque el ex intendente -y él lo sabe- solo podría disponer de una nueva oportunidad después del retiro de Scott. Nunca antes del eclipse. En el denuesto sistemático del adversario que practica con tanta eficiencia, el actual intendente supo vulnerar a su antecesor. Por eso, un retorno anticipado de De Mattía, sólo beneficiaría a Scott.
Aunque tendría espacios en una administración provincial binnerista (siempre hay un área de Municipios y Comunas para retribuir a un venadense), Enrico reclama que el primer candidato a concejal debe corresponder a su sector. “Es la banca que él abandona después de ocho años, y además, no aceptaría de ninguna manera que el dematiísmo hegemonice la representación legislativa del partido”, bramó un allegado de Lisandro.
A pesar de que el de Roberto Scott no es un gobierno en retirada ni mucho menos, el Frente Progresista tendrá el año que viene una ocasión inmejorable para acceder al gobierno municipal. Una de las claves será la cintura política de los referentes para tejer alianzas. En este sentido, mientras el scottismo no muestra todavía ni un mínimo gesto hacia otros sectores del peronismo, los opositores, al menos, consiguieron sentarse a la misma mesa y unificar algunas líneas de acción para los próximos meses.

(Publicado el viernes 22 de diciembre de 2006 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Un revitalizado Rossi desembarca en General López en busca de aliados


“Si fuese candidato, trataría de convencer al electorado y no esperar que nadie me ponga la mano en el hombro”, dijo Carlos Reutemann esta misma semana en un programa de TV de la localidad de Laguna Paiva -vecina a la capital santafesina-, frase que habrá sonado como música en los oídos de Agustín Rossi y, al mismo tiempo, como un estridente cachetazo para Rafael Bielsa, que desde su arribo a la provincia de Santa Fe sueña con ser el apuntado por el dedo índice del presidente Kirchner, a los fines de evitar las elecciones primarias en el justicialismo. Otro destinatario de las palabras del ex piloto de Fórmula Uno podría ser el intendente rafaelino Omar Perotti, que asomó con una tímida precandidatura a gobernador con la expectativa de que el reutemismo, ante la probable deserción del Lole, lo ungiera como su candidato. Asimismo, no habría que descartar que el mensaje también haya sido dirigido a la Casa Rosada para que sus moradores no se inmiscuyan más de la cuenta en la interna santafesina en ciernes.
Tan contundente fue el gesto de prescindencia de Reutemann que hasta opacó el hecho -no menor, por cierto- de que, por primera vez, negara su candidatura a una tercera gobernación, en vivo y en directo, con su voz y su imagen, sin intermediarios, sepultando las ilusiones de los reutemistas más incrédulos que se aferraban al milagro del regreso.
En el Comando “Rossi Gobernador” del departamento General López todos estaban exultantes con las recientes declaraciones del Lole. “La provincia está llena de operadores trabajando para que Bielsa sea el candidato del consenso, pero en este nuevo escenario, con el Lole que no promueve a nadie y además se declara prescindente, ponele la firma que habrá internas”, estimó un referente rossista del sur santafesino. “El concejal Giner quería saber si el Lole todavía respiraba… bueno, ahí tiene, también habló, y no fue precisamente a favor de Obeid y Bielsa, los referentes de su jefe Scott”, acotó con sorna el seguidor del fortalecido Chivo.
Dispuesto a dar una estocada fundacional en el armado de General López -el tercer departamento más populoso de la provincia-, el presidente del bloque de diputados nacionales del kirchnerismo, Agustín Rossi, presidirá hoy un encuentro en Teodelina, en busca de cosechar adhesiones de líderes peronistas del espectro político y sindical (ya cuenta con el respaldo de los influyentes Uatre y UPCN) de la región. Si bien numerosas figuras relevantes ya confirmaron su asistencia a esta convocatoria regional, surge con fuerza la pregunta del millón: ¿habrá reutemistas en Teodelina? Esta noche tal vez se devele el misterio, aunque las manifestaciones del Lole no hicieron más que ratificar la escasa simpatía de los reutemistas hacia Bielsa, más allá de los coqueteos con el senador provincial Ricardo Spinozzi ensayados por el ex canciller de la Nación en su erudita réplica al análisis político publicado en El Informe el viernes 1 del corriente. “En Teodelina habrá alguna sorpresa, pero no tan grande como la que se llevó el Pito Lagna cuando se le apareció Binner en la presentación del libro contra los socialistas”, auguró el rossista Oscar Barotto.
En tanto, allegados a Rossi admitieron que “hay contactos” con senadores provinciales reutemistas y hasta aventuraron que uno de ellos -afincado en el norte- podría ser candidato a vicegobernador. Desde ya que estas especulaciones influyen en Venado, volviendo a poner el desnudo la inestable relación política entre el bielsista intendente Roberto Scott -cada vez más cerca de la postulación para un cuarto mandato- y el Tino Spinozzi, cuyo objetivo inmediato sería retener la senaduría departamental en el marco de un alineamiento provincial aún indefinido.
Mientras tanto, el lucifuercismo, que en un principio se había alineado con el Chivo Rossi y después optó por desensillar hasta que aclare, estaría presente en Teodelina a través de su máximo referente, Jorge Viano. Con esta reincorporación, el rossismo adoptaría en Venado un marcado perfil anti-scottista, sin olvidar que los eléctricos también conservan una vieja enemistad con Spinozzi.
Además, estos reacomodamientos provinciales y departamentales podrían perturbar los intereses scottistas en la interna venadense, pues con ellos renacería la posibilidad -hasta ayer impensada- de que los lucifuercistas y el tercer sector (o una buena parte de él) consigan acordar una lista única de precandidatos locales para pelear en las primarias del oficialismo por la intendencia y las concejalías.

(Publicado el viernes 15 de diciembre de 2006 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Nada de bendiciones


Señor Juan Franco:

He leído, no puedo decir que con deleite, su hondo “Análisis”, publicado en El Informe, de fecha viernes 1° de diciembre de 2006, titulado “Obeid y Bielsa presionan a Scott para que sea candidato ‘a algo’”. Vamos a comenzar por la generosa y desinteresada (además de objetiva) caracterización que usted hace de mí: “el zigzagueante Rafael Bielsa”. No creo que usted desprecie a la Constitución Provincial, y por lo tanto -como en nada la agravia mi candidatura- no voy a pensar que el adjetivo se está refiriendo a alguna lesión a aquélla. “Zigzaguear” es una onomatopeya que deriva de “zigzag”, esto es, una línea quebrada formada por segmentos lineales que van alternativamente en un sentido y en otro. Como yo modifiqué mi decisión de competir por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por la de hacerlo por la Gobernación de Sante Fe, sólo pasé de un rumbo de dirección a otro. Para “zigzaguear” me habría hecho falta reiterar esa conducta (“alternativamente en un sentido y en otro”), razón por la cual el adjetivo está mal empleado, cosa que es tan censurable a un periodista como la indecencia respecto de la cosa pública a un político. Dicho esto quiero recordarle que acaso el primer hombre público que defendió la presentación de la senadora Cristina Fernández en la arena bonaerense fui yo, y no me limité al aspecto jurídico de la cuestión. Ni ella ni yo dejamos nuestros lugares de nacimiento por voluntad, sino obligados. Nuestras vidas hubieran sido muy diferentes de no haberse desatado sobre la Argentina el Golpe de Estado de ‘76/’83. No estoy arrepintiéndome de las elecciones que hice en cada momento de mi vida, sino diciéndole que ni la senadora ni yo nos fuimos a vivir la bohemia a la “rive gauche” de París, sino una al exilio interior y el otro al exterior (Tarragona, España). Luego, en mi caso, jamás dejé de estar en la provincia. Tengo en Rosario a toda mi familia. Veo a mis padres y hermanos, y mis hijos a sus primas y primo, cada vez que podemos. Finalmente, muchos hombres mucho más ilustres que yo vinieron del extranjero a gobernar argentinos o comprovincianos: Sarmiento, Roque Sáenz Peña, Marcelo Torcuato de Alvear, Juan Perón, Las Heras, Carlos Tejedor. Luego, me parece que se aventura usted demasiado al decir que Jorge Obeid me ha “bendecido”. O se trata de una referencia curialesca que se me escapa por no conocer cuál es su formación académica, o se trata de un error. Ojalá fuese cierto; lo que lo es sin dudas es que durante toda mi vida mi modo de hacer política fue primero construir y luego esperar “bendiciones”, en la convicción de que si no se construye, no alcanza con el más beato de los frailes, y si se construye bien, no hace falta recurrir a la religión, que está para fines más altos: alcanza con el sentido común y alguna encuesta confiable. No sólo se aventura usted, sino que falta a la verdad cuando afirma que Obeid “oxigena” a Scott a cambio de que el respetado intendente “cierre” conmigo. Si así fuera, no sólo estaría denunciando usted una extorsión, lo que debería ser tomado desde ahora por un fiscal dado que se trata de un delito de acción pública, sino además revelando un absoluto desconocimiento de quienes son Obeid, Scott y Bielsa. Obeid, desde ya, no es un extorsionador; no consigo imaginarme a Scott sobre sus rodillas, gimiendo y moqueando como un angelito a la espera de “oxígeno” para la obra pública; y yo no he visitado en mi vida un juzgado para prestar una indagatoria como para -de viejo- ceder ante estos berenjenales. Lea, estudie, hable con los protagonistas, señor Franco: comprender es más difícil que faltar al respeto, pero más útil para los lectores. Es posible, más, es seguro que yo necesite captar votos en el sur-sur santafesino, pero la metodología que usted me atribuye no es la que empleo: prefiero establecer alianzas conversando como hombres de bien con actores de la política, que como si fuera un ranquel desenfrenado tomar a Scott de rehén para lograr un matrimonio a la fuerza. Tomo nota de que el senador de General López está enfrentado abiertamente con “el eje Obeid-Bielsa”: cada vez que hablé con el brillante legislador, se trató de un diálogo sosegado, respetuoso, enriquecedor -al menos para mí-. No sé si la connotación evidentemente bélica que tiene la expresión “el eje” habrá exasperado a Spinozzi, pero no veo en ese joven perspicaz los rasgos histéricos de quien por pertenecer a las “huestes del reutemismo sin Reutemann” piensan automáticamente que el resto del mundo es enemigo íntimo. Finalmente, retorna su pasión bíblica, señor Franco, cuando atribuye a Scott la esperanza de que Kirchner y Reutemann eviten las primarias y “me bendigan a dúo”, como una especie de Pimpinela o de Gardel y Razzano electorales. La esperanza es lo último que se pierde y muchas veces lo que jamás se confiesa; de hecho, a mí Scott no me ha confiado que la tenga, y yo, por mi parte, creo que la política es más compleja que caminos tan lineales como el que usted describe, un arte de imprevistos, y un terreno donde para escribir útilmente, hay que tener muy buena información y no tratar de imitar a Alexandre Dumas. Quien quiera aventuras, tiene “Los tres mosqueteros”. Se me ocurre que El Informe es uno de los mejores recursos que tienen a mano los venadenses para saber qué pasa, no qué podría pasar si Obeid fuera, por ejemplo, D’Artagnan, Scott fuese Athos, y Bielsa fuese Porthos o Aramis.

Rafael Bielsa
DNI 10.986.005

(Este "derecho a réplica" del ex canciller, actual diputado nacional y precandidato a gobernador por el PJ, fue publicado el lunes 4 de diciembre de 2006 en diario El Informe de Venado Tuerto)

El scottismo tendría nuevos aliados para retener la presidencia del Concejo

Apenas pasado el mediodía del próximo miércoles se conocerá el nombre del nuevo presidente del Concejo venadense. Los candidatos para ocupar el sillón mayor de Sarmiento y Alem son, hasta ahora, tres: el oficialista Miguel Pedrola, que pretende la reelección; el pueblense Claudio Natali y el radical Delfor Hernández. Sin embargo, el hombre clave en esta elección parece ser otro radical, Lisandro Enrico. Ratificando una vez más las fuertes disidencias internas en la UCR, bastó que trascendiera la posibilidad de que Enrico acompañara la candidatura de Natali, para que Hernández pateara el tablero anunciando su propia postulación.
En principio, los pueblenses habrían aceptado las exigencias de Lisandro para sellar el acuerdo: obtener el apoyo meierista para una presidencia radical a partir de diciembre de 2007 y establecer por consenso las políticas institucionales del Concejo desde la semana próxima. Además, el presidente de la UCR y los de Pueblo coinciden en que este pacto sería una demostración de fuerzas de la debilitada versión venadense del Frente Progresista.
Con su osada estrategia, Hernández condicionó a Enrico, forzándolo a la disyuntiva de apoyar un candidato de su propio partido -a pesar de los enfrentamientos internos- o apuntalar uno de la agrupación -Pueblo- con la que chocarán en las primarias de julio, salvo que se concilie una lista única.
Si Enrico opta por la segunda opción, la lógica indica que el presidente será Natali, salvo que el terceto scottista de concejales consiga el respaldo de la lucifuercista Patricia Romero y/o del dematiísta Hernández. Descartada la primera hipótesis, se impone indagar sobre la segunda: ¿Un dematiísta apoyando a un scottista? Poco probable desde el antagonismo de sus líderes, aunque en el indiscreto mundillo parlamentario bien se sabe del afecto mutuo que se profesan los médicos Hernández y Pedrola. En este sentido, las especulaciones se bifurcan: que Delfor arrime el cuarto voto a Pedrola, o -menos factible- que los oficialistas se vuelquen en apoyo del radical para emparejar la hipotética concertación de pueblenses y Enrico. En tal caso, Romero tendrá que sostener su propia candidatura para no avalar a los abanderados de los enemigos políticos del vianismo: Natali, el de Meier; o Pedrola, el de Scott.
En cambio, si Lisandro considera que no se justifica lesionar más aún las relaciones internas, tendrá que sintonizar las estrategias con Hernández, descartando a los pueblenses como socios. Entre ellas podría evaluarse desde formar junto con Romero el tercer grupo de tres ediles, hasta pactar con el oficialismo, dando lugar a otro interrogante: ¿Acordarán los radicales ahora con los mismos scottistas que enfrentarán en las generales de septiembre?
Impulsando un nombre propio para la presidencia, Pueblo comprometió en primer lugar a la UCR y, en cierta medida, al lucifuercismo, aunque ni unos ni otros olvidan que los meieristas arrastran el antecedente de haber respaldado por cinco años consecutivos a cuanto candidato apadrinó el intendente Scott. Asimismo, Roberto Meier empieza a pagar los costos de sus exacerbadas críticas a Ernesto De Mattía y Jorge Viano, referentes de Hernández y Romero, respectivamente.
Por esas extrañezas de la política, una vez que los pueblenses decidieron quitarle el apoyo al oficialismo, ahora podría ser un dematiísta el que garantice la continuidad scottista en la presidencia del Concejo.
En los últimos cinco años, a estas alturas de diciembre, ya se sabía que el oficialismo tenía todas las de ganar; esta vez, es posible que la incógnita se estire hasta último momento.

(Publicado el lunes 4 de diciembre de 2006 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Obeid y Bielsa presionan a Scott para que sea candidato "a algo"

Tan furiosas son las internas en el scottismo que en los últimos tiempos han eclipsado las confrontaciones con el lucifuercismo. Hasta el propio intendente y fundador del sector gobernante, Roberto Scott, admitió en declaraciones televisivas la existencia de enfrentamientos entre miembros de sus diversas líneas… algo así como la interna de la interna.
Hasta el segundo mandato -completado en diciembre de 2003-, al amparo del liderazgo indiscutido de Scott, las rispideces se resolvían más fácilmente, pero bastó que, promediando la tercera gestión, el intendente fuera un poco más allá con sus señales de no postularse por cuarta vez consecutiva, para que la interna se pusiera al rojo vivo. En estas batallas también está influyendo la interna provincial del PJ, que hoy tiene como mayores antagonistas al gobernador Jorge Obeid, con su bendecido Rafael Bielsa, y Carlos Reutemann, quien ya anunció que no será candidato, y aún se desconoce si terminará apadrinando a un hombre de su entorno para competir en las primarias de julio, o si acompañará al ya lanzado rafaelino Omar Perotti.
Casi a último momento, Roberto Scott se había bajado en 2003 de la Liga de Intendentes que lo contaba entre sus pioneros, para alinearse con Alberto Hammerly, el candidato impulsado por el gobernador saliente, Carlos Reutemann. Con esa voltereta, Scott desembocó en el mismo espacio de sus delfines Ricardo Spinozzi y Jorge Lagna, postulantes en esa misma elección a senador provincial y diputado provincial, respectivamente. Luego, aunque la elección provincial de Hammerly no fue de lo más feliz, en Venado y General López los scottistas demostraron largamente su poderío. Con este antecedente, Scott consiguió un acercamiento con el también triunfante Obeid, que hoy oxigena la asfixiada gestión municipal venadense con el financiamiento de importantes obras públicas. Sin embargo, el costo político de esas partidas que la Provincia dosificará hasta las oportunas inauguraciones del próximo año electoral, es que el scottismo cierre en la interna provincial con el rosarino Bielsa, candidato del actual gobernador. En este escenario, se complican las chances de que Scott y Spinozzi vuelvan a estar juntos, siendo que este último es un encumbrado referente del denominado cuarto espacio que representa al reutemismo, en oposición al esquema de poder urdido por Obeid.
Así pues, adquiere trascendencia otra resonante declaración del scottista Gustavo Giner, que a principio de semana promovió al intendente venadense como candidato a senador provincial, casualmente el cargo que hoy ocupa Spinozzi y que, en principio, trataría de retener hasta 2011. Ahora, los dichos de Giner, ¿se limitan a un ataque personal contra el Tino o se vinculan a una imperiosa necesidad política? Más de lo segundo que de lo primero. Es que Bielsa, para captar votos en el sur-sur santafesino, requerirá de un apellido atractivo a la derecha de la sábana. Y si el candidato a intendente es José Freyre, arguyen en San Martín y Marconi, porqué no colocar a Scott como aspirante a la senaduría.
Casi como un rehén político del obeidismo, a Scott no le será tan fácil esta vez saltar el cerco como lo hizo cuando militaba en la embrionaria Liga de Intendentes. Paradójicamente, el operador kirchnerista Juan Carlos Mazzón, y uno de los artífices de la creación de la Liga tres años atrás, hoy es otro de los acérrimos defensores de la candidatura del zigzagueante Rafael Bielsa, quien el 16 de junio último declaró a La Nación: “Voy a ser candidato a jefe de gobierno porteño” y un par de meses después dijo: “Tengo la convicción de que voy a ser candidato a gobernador de Santa Fe”.
En otro orden, subsisten interpretaciones contradictorias sobre la excesiva demora en la designación de Noemí Azcona como directora médica del Hospital Gutiérrez. La versión oficial señala que se está a la espera de la creación de un cargo en la Zona VII de Salud para compensar al desplazado scottista Carlos Trongé; y la versión alternativa sugiere que con el nombramiento del firmatense Ramiro Huber como interventor -sucediendo a Tomás Tibaldi- y el de Azcona como directora médica, el Gutiérrez se transformará en un hospital spinozzista, siendo que el scottismo trabajó a destajo en la Batalla del Samco y ahora prácticamente no obtendría beneficios con esta intervención directa de las autoridades provinciales en sintonía con las estrategias del senador de General López, hoy enfrentado abiertamente con el eje Obeid-Bielsa.
Las necesidades scottistas de alinearse con el eje y el crecimiento político de Spinozzi en las huestes del reutemismo sin Reutemann, colisionan frontalmente como nunca antes. A estas alturas, el intendente debe estar aferrado a la ilusión de que el presidente Kirchner y el senador nacional Carlos Reutemann, acuerden, al menos, evitar las primarias y bendecir, a dúo, a Bielsa. Sólo así, Scott podría conservar la precaria unidad interna por un tiempo más. Aunque se avecinan otros desafíos para el oficialismo, como el inicio de las negociaciones con el tercer sector del PJ por el segundo puesto de la lista de candidatos a concejal. Como el año próximo resigna dos bancas legislativas, el scottismo no estaría dispuesto a ceder el segundo puesto a un aliado, pero también sabe que dejando crecer a un tercer sector, corre serios riesgos de perder esa segunda banca en las primarias nada menos que a manos de sus enemigos lucifuercistas, como ya lo padeció hace un par de años.

(Publicado el viernes 1 de diciembre de 2006 en diario El Informe de Venado Tuerto)