Scott, seducido por el poder, podría complicar las ambiciones de Freyre

En las entrañas del scottismo acaba de desatarse, ahora sin disimulos, una suerte de interna familiar por la sucesión en el Sillón de Aufranc. Si bien es frecuente el lanzamiento de postulantes alternativos desde San Martín y Marconi, la maniobra sería meramente distractiva. Así lo establecen, al menos, los operadores más cercanos al riñón scottista. Según ellos, los precandidatos a intendente por el oficialismo son dos y nada más que dos: el actual intendente Roberto Scott y su yerno, el supersecretario José Freyre.
Lo cierto es que, a estas alturas, Scott es una víctima de sus propias palabras. Sobre el posible candidato del sector, el intendente insistió hace un par de días en que “puede ser cualquiera que las encuestas le den bien”. Ese mismo discurso había enarbolado antes de los comicios de 2003, cuando no tenía competidores internos a la vista. Pero hoy el escenario cambió, y mucho. Los sondeos de intención de voto ya evidencian que Freyre mide casi tan bien como su propio suegro. En otras palabras, el supersecretario puede ganar o perder las próximas elecciones de intendente, como podría ganarlas o perderlas Scott. No sólo eso. Pese al perfil bajo que cultiva, Freyre supo desarrollar una estructura política propia en la interna del scottismo, donde conviven desde conocidos empresarios y dirigentes intermedios hasta encumbrados miembros del gobierno municipal y referentes barriales. Asimismo, ya hizo públicas sus ambiciones de poder en la ciudad, y hasta utiliza los micros radiales de la Intendencia con la misma soltura que su suegro. Otro dato insoslayable es que Freyre jamás abandonó la jefatura política de la Dirección de Acción Social que le otorgó Scott después del debut en la estructura del Plan General. “Al principio creí que era una carga familiar que me había endosado el intendente, pero después empecé a descubrir que el pibe tenía futuro”, sentencia el ex secretario de Obras Públicas, Carlos Dimmer, evocando los comienzos de Poroto en la función pública una década atrás. De Acción Social, Freyre saltó a fines de 2003 a liderar la lista de candidatos a concejal del oficialismo, pero renunció a la banca seis meses después, convocado para desempeñarse en la vacante Jefatura de Gabinete. Ni en su breve paso por el Concejo ni hoy como supersecretario, Freyre se alejó de Acción Social, aun cuando el cargo está formalmente en manos de Norma Orlanda. En este sentido, la permanencia de Freyre en la estratégica repartición municipal fue sintetizada en rueda de amigos por un profesional que fichó en el porotismo: “José es un muy buen candidato para el centro y en los barrios con más necesidades es poco menos que venerado”. Sin embargo, esta fortaleza de Freyre suele depararle algunos disgustos cuando el habitual clientelismo se desmadra, como sucedió en las recientes elecciones vecinales. En ellas, aunque el secretario de Gobierno Juan Vidal, además de crear su brigada paralela de servicios públicos, incursionó apadrinando candidatos propios en ciertos barrios, el jugador más decidido fue el citado Freyre, que más de una vez admitió entre sus íntimos el “grave error” scottista de haber subestimado al lucifuercismo en las vecinales.
En esta descripción de los acontecimientos, no cuaja el nuevo discurso del intendente: “Si las encuestas me dan para asegurar el triunfo, el candidato seré yo”. Ahora, con un oficialismo en condiciones -según las encuestas- de pelear mano a mano con la coalición opositora para retener el gobierno, Scott está en problemas. Es que ya no se acuerda cómo es eso de vivir sin poder político, sin privilegios, sin aduladores. Y, para colmo, el posible sucesor no es un extraño al que podría sacar de carrera de un plumazo, sino que es su propio yerno, con el que comparte el sabroso asado de los domingos y los tintos que él mismo combina con veleidades de enólogo.
Después de la renuncia de 2004, Freyre ya no podría intentar un regreso al Concejo, ni tampoco mantenerse aferrado por mucho tiempo más a los pantalones de Scott. Hay una embrionaria estructura política -sin espacio en una eventual reelección del Mago- que reclama la candidatura a intendente del actual supersecretario. De otro modo, cansada de esperar, la militancia más principista del porotismo podría emigrar en busca de otros horizontes, mientras que los oportunistas de siempre saldrán disparados a guarecerse bajo el ala de Scott.
Diciembre sería el mes de las definiciones, aunque si las cosas se complican habría que esperar hasta los primeros meses del año próximo para saber qué precandidato impulsará el scottismo para competir en las primarias del justicialismo.
Si Scott no tiene la grandeza de retirarse a tiempo, podría precipitar una fractura irremediable en la interna de su agrupación. Hasta sus colaboradores más obsecuentes dudan del éxito de un cuarto mandato consecutivo, “menos si el próximo gobernador es Binner”, suele alertar uno de sus apóstoles. “Acordate que amenazó con echarlo a patadas de Venado”, añade, memorioso.
Con su suegro y descubridor de un lado, y su propia formación política demandante del otro, José Freyre conserva un trabajoso equilibrio dentro del scottismo. Aunque ni siquiera llegó a los 40 años, es irrefutable que la política no siempre concede una segunda oportunidad. Freyre está ante la primera de su vida; pero Scott, atrapado por las seductoras telarañas del poder, podría complicar sus aspiraciones.

(Publicado el viernes 3 de noviembre de 2006 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Peisino en la presidencia, un valioso gesto de apertura en Obras Sanitarias


La flamante designación como presidente de la Cooperativa de Obras Sanitarias de José Luis Peisino significa un auspicioso gesto de apertura en esta segunda etapa de administración de los Vecinos. En lugar de insistir con figuras desgastadas por mil batallas, la coalición triunfante debutó en la gestión con decisiones felices, cediendo la presidencia al abogado de militancia radical y perfil progresista, que se desempeñó como secretario de Acción Social, primero, y de Gobierno, después, en el apogeo dematiísta de los ‘80. En tanto, desde la presentación de la lista de la triple alianza de vecinos, lucifuercistas y socialistas, ya se conocía que, en caso de imponerse, el estratégico rol de síndico sería retenido por el abogado socialista Guillermo Morel.
En consecuencia, los sillones más influyentes de la concesionaria de cloacas y agua potable ya están ocupados por dos hombres sin ataduras con un pasado reciente caracterizado por frecuentes encontronazos con la Intendencia, el Concejo, la Autoridad de Aplicación y el personal. Además de constituir dos de las caras nuevas de la cúpula de la COS, el vecino Peisino y el renovador Morel también coinciden en su visión crítica de la gestión scottista.
Entre las múltiples lecturas que ofrece la composición del nuevo Consejo de Administración, se destaca además la incorporación como tesorero de Rubén Pighín, quien, junto a José Luis Peisino, son estrechos colaboradores en la administración de la quiebra del ex BID del contador Juan Arnaldo Venturini, de históricos lazos afectivos y profesionales con la Cooperativa de Obras Sanitarias y pública enemistad con el actual intendente venadense.
La vieja guardia de los vecinos está representada en los principales cargos por el empresario Fabricio Fernández en la vicepresidencia y la docente Cristina Aisemberg -presidenta saliente- en la secretaría, mientras que Alejandro Zapata y Eduardo Parodi ocupan responsabilidades menos influyentes.
Otro aspecto digno de mención es que, con el referente de la alianza Unidad, Vicente Vivas, como único sobreviviente opositor, la renovada estructura ejecutiva carece de puentes de diálogo con el gobierno local. Si subsistía alguno, aunque sea enclenque, el propio Scott, sangrando por la herida, lo destruyó desde el vamos con una irresponsable declaración de guerra a las autoridades elegidas por la mayoría de los delegados. Antes de la elección, el intendente se había ocupado de impulsar un innecesario embargo de las cuentas de la empresa, apelando una vez más a un estilo pendenciero que tanto perjudica la convivencia política en la ciudad.
Cosechando su siembra, el Departamento Ejecutivo se encontrará en el año electoral que se avecina con un Concejo de mayoría opositora (¿y presidente no scottista desde diciembre?) y, además, con las dos cooperativas de servicios públicos controladas por dirigentes opositores. Tantas adversidades sufre el scottismo en los últimos tiempos que, en virtud de una resolución judicial, ni siquiera pudo acceder a la administración del Hospital Gutiérrez, luego de la Batalla del Samco. Con estas referencias inmediatas, en San Martín y Marconi se ilusionan con adueñarse de la mayoría de las vecinales que renovarán autoridades el domingo que viene.
El primer gran desafío para la flamante gestión de José Luis Peisino es restablecer las relaciones con los distintos actores políticos y sociales, desde el intendente hasta los empleados, sin importar los alineamientos electorales de cada uno. Después de la porfía política, ya es tiempo de concentrar las energías en el desarrollo de las postergadas obras sanitarias. No será tarea sencilla. Las relaciones internas están resentidas y, desde fuera, el intendente no conoce otra receta que la confrontación. Sin embargo, no hubo amparos ni impugnaciones; a pesar de todo, los consensos son posibles.

(Publicado el viernes 27 de octubre de 2006 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Al final, la Unidad se quebró y ganaron Vecinos y Luz y Fuerza


“Mucho aparato, pocos votantes y un resultado final aún incierto”. Ese había sido el título del análisis del día después de las asambleas de distrito de la Cooperativa de Obras Sanitarias del domingo 10 de septiembre, que motivó algunas manifestaciones de disgusto en la mañana siguiente, aunque en su última parte se limitaba a destacar que la definición se daría recién en la asamblea general ordinaria, una suerte de segunda vuelta electoral con los 38 delegados en condiciones de impulsar distintas alianzas. Aunque resulte doloroso para los que obtuvieron la primera minoría en la sumatoria de los 11 distritos, anoche no hubo una burla a la voluntad de los asociados, sino una esperable negociación entre fuerzas que presentaban tantas afinidades y discrepancias como las que componían la entonces triunfante alianza Unidad.
“Aún es temprano para hablar de vencedores y vencidos”, decíamos también el lunes 11 de septiembre. Así era nomás. Contra todos los augurios, la mayor sorpresa registrada en la noche de la víspera fue la aparente caída de un soldado del sector Unidad (scottismo, “12 de Junio”, históricos y empleados), que hasta la tarde de ayer contabilizaba 18 votos propios como punto de partida, pero después de la votación secreta se encontró con que eran apenas 17. En cambio, la coalición de Vecinos y Luz y Fuerza, que arrancaba con una base de 17 delegados (12 lucifuercistas, 4 Vecinos y el renovador Guillermo Morel), terminó sumando al rebelde de Unidad (algunos lo llaman traidor) y, quizá, al socialista Juan Moscoso, en tanto que el voto en blanco habría sido el de Martín Lüders, el delegado más cercano a los pueblenses de Roberto Meier. Es decir que si el delegado de Unidad no daba el triple salto mortal a la alianza de Vecinos, Luz y Fuerza y parte de Renovación, la elección habría concluido en un empate en 18 delegados, ante la ausencia de la delegada Violeta Alvarez.
Si bien Moscoso no se pronunció sobre los porqué de su respaldo a la coalición victoriosa, allegados al ex concejal dieron a entender que el embargo scottista a las cuentas de la Cooperativa de Obras Sanitarias terminó de definir su tendencia, junto a la voluntad de aferrarse a la misma línea del también socialista y síndico electo, Guillermo Morel, y del presidente de la UCR local, Lisandro Enrico, quien se había declarado en sintonía con el sector que cuenta con Alejandro Zapata y Jorge Viano como principales referentes.
Hoy se inaugura una nueva etapa en la concesionaria, donde la prioridad es calmar las aguas de una vez por todas, pacificar las cruentas internas de los últimos tiempos.
La vigencia del sistema proporcional -siempre más representativo que las listas completas- facilitó el fenómeno inusual de que los Vecinos, con apenas cinco delegados electos -cuatro, después de una renuncia- se hayan adjudicado la totalidad de los cargos en disputa para el Consejo de Administración, pues los lucifuercistas no pretendieron espacios y el renovador Morel quedó a cargo de la estratégica sindicatura. Sin embargo, los Vecinos -con algunas caras nuevas y descontaminadas que podrían otorgarle un perfil distinto- ya no tendrán el control hegemónico de antaño, pues la asamblea de delegados, con esta composición, ejercerá un fortísimo poder paralelo, donde el lucifuercismo y los renovadores conservarán tanta influencia como los propios Vecinos en los cargos ejecutivos. Como afirmaron ayer algunos observadores, también habrá que observar la evolución de las fidelidades durante el largo año de mandato.
De todos modos, en estas condiciones, los Vecinos no tienen margen de maniobra para tomar las represalias tan temidas contra los empleados que adhirieron a los postulados de la alianza Unidad ni tampoco para obstaculizar su libre agremiación en el Sindicato de Obras Sanitarias.
Aunque los referentes de Unidad eran Oscar Demarchi y Vicente Vivas, el cachetazo más duro de la elección de anoche lo sufrió el gobierno scottista, que deberá revisar sus sistemáticas presiones sobre la Cooperativa de Obras Sanitarias y dedicarse a ejercer con mesura y equilibrio sus responsabilidades como poder concedente.

(Publicado el jueves 26 de octubre de 2006 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Un embargo político, 35 votos cantados y tres indecisos bajo fuertes presiones

El Concejo había mostrado rapidez de reflejos la semana pasada rechazando la judicialización iniciada por el Departamento Ejecutivo con el embargo a las cuentas de la Cooperativa de Obras Sanitarias. Pero, en la última sesión, los ediles opositores no obraron con idéntica convicción para forzar la convocatoria al tribunal de conciliación que el contrato de concesión contempla para zanjar las controversias entre las partes. Ahora se aguardan sendos informes, tanto de Asuntos Jurídicos de la Municipalidad como de la Cooperativa, al tiempo que se programa una reunión con la Comisión Auditora del “Fondo de previsión para la cancelación de deudas de la obra de agua potable”, que integran los oficialistas Gustavo Giner, Daniel Dabove y José Freyre. Mientras tanto, si bien se sustituyó el objeto del embargo -ahora son los depósitos a plazo fijo y no los fondos disponibles-, la causa judicial impulsada por la Intendencia sigue abierta. En este sentido, el scottismo se salió con la suya, consiguiendo llegar a la asamblea general de delegados del martes próximo con fuertes presiones sobre los Vecinos. “Si ganara Unidad, el embargo se levanta al otro día”, observó un edil opositor, graficando el trasfondo político de la medida. Es cierto que las autoridades sanitaristas demoraron excesivamente el pago de la tercera y última cuota del adelanto global de 2,1 millones comprometido para cancelar deudas, pero hay otras realidades que atender cuando se trata de una cooperativa de servicios públicos que está haciendo esfuerzos enormes para consolidar -con recursos propios- el complejo sistema de agua potable. Este ensañamiento del Departamento Ejecutivo, demostrado en la pretensión de triplicar la deuda de capital con intereses y punitorios (a pagar por los socios de la COS), contrasta con el estilo almibarado que el intendente Scott suele dispensar a empresas y profesionales foráneos que desembarcan para prestar servicios vinculados al gobierno municipal.
Esta embestida con tufillo electoralista complica aún más los preliminares de la asamblea del próximo martes, donde el flamante cuerpo de delegados designará por lista completa las autoridades de la empresa para el próximo período.
La lista Unidad, que había obtenido 17 delegados en las asambleas electorales, ahora suma 18, como consecuencia de la renuncia por razones personales de un delegado de los Vecinos, que en el acto fue reemplazado en su distrito (según lo establece el sistema D’Hont) por el scottista José Mariné, de Unidad. Por su parte, la alianza de Vecinos y Luz y Fuerza, que originalmente acumulaba 17, si bien perdió un soldado por la citada renuncia, lo recuperó con la incorporación de Guillermo Morel, el único de los cuatro delegados de la lista Renovación (socialistas y pueblenses) que ya confirmó su adhesión a la impensada concertación. Tanto es así que el abogado se candidatea para síndico titular. De este modo, son tres los delegados renovadores aún indecisos: Juan Moscoso, Martín Lüders y Violeta Alvarez. Esta última sería la más afligida por las fuertes presiones desatadas en los últimos días. Se trata de una mujer bastante mayor, tal vez incluida en la lista sin imaginar que ese voto, en virtud del sistema proporcional, adquiriría semejante tasación en el mercado electoral. La señora Alvarez estaría sufriendo tironeos desde todos los sectores, para que vote, para que falte, para que se abstenga, para que renuncie. “Está muy asustada, superada por las circunstancias”, reveló uno de los referentes renovadores, desconfiando de su asistencia a la asamblea del martes.
El delegado de mayores responsabilidades políticas del trío es, sin dudas, el ex concejal Juan Moscoso, que dudaría entre apoyar a los Vecinos y Luz y Fuerza (alianza donde milita el también socialista Morel) o reforzar el abstencionismo que pregona Roberto Meier, tentado desde el vamos a facilitar el triunfo de Unidad. No obstante, la decisión orgánica pueblense se definirá en la reunión partidaria de mañana. Tanto Moscoso como Martín Lüders, el delegado más afín a los meieristas, aguardarán esa resolución, pero no necesariamente se atarían a ella. Con el supuesto 18 a 17 a favor de la coalición de scottistas, “12 de Junio”, históricos y empleados sindicalizados en Obras Sanitarias, sumado a la previsible abstención de Alvarez, Moscoso y Lüders saben que, para ellos, abstención o voto en blanco, equivale a otorgarle el poder a la lista de consejeros liderada por Oscar Demarchi y Vicente Vivas. En tanto, desde la perspectiva de la militancia socialista y pueblense, se avistan dos elementos que habrían aumentado las chances de los devaluados Vecinos: 1) El salvaje embargo scottista a las cuentas de la COS; y 2) La decisión lucifuercista de apoyar la continuidad sin pedir consejeros a cambio.
También estaría influyendo el presidente del radicalismo, Lisandro Enrico, socio de Moscoso en el Frente Progresista, Cívico y Social, y ferviente defensor del acuerdo de Vecinos y Luz y Fuerza, aunque ese súbito interés colisiona con su renuncia pública a intervenir activamente en las elecciones de delegados.
De la resolución de todas estas cuestiones depende el resultado final de la asamblea, que por ahora es incierto. Cualquiera de las listas está en condiciones de imponerse, sin descartar una emotiva paridad en número de delegados.
Que el martes cada uno vote según sus íntimas convicciones, que no haya más apretadas, que no se judicialice la asamblea, que los delegados sepan convivir en la diversidad, que los perdedores no se juramenten hacerle la vida imposible a los vencedores. Que después de tantos ruegos y plegarias… se hagan los milagros.

(Publicado el viernes 20 de octubre en diario El Informe de Venado Tuerto)

En un clima enrarecido se presentan hoy las dos listas de Obras Sanitarias

Por un acuerdo entre todos los sectores, se postergó para las 13 de hoy el cierre del plazo para presentar las listas de candidatos a consejeros -serán dos- que competirán el martes 24 en la asamblea general ordinaria de la Cooperativa de Obras Sanitarias. En esa ocasión, los 38 delegados designarán la nueva mayoría, pues tienen que renovar seis consejeros (sobre los nueve que componen el Consejo de Administración) y el síndico.
Apenas concluidas las 11 asambleas electorales de distrito, la alianza Unidad (scottistas, “12 de Junio”, Sindicato de Obras Sanitarias de Rosario e históricos) supo que sus 17 delegados habían sido emparejados por la coalición entre Vecinos (5) y Luz y Fuerza (12), aprovechando las posibilidades que otorga la segunda vuelta en la asamblea general. Desde entonces, los cuatro delegados de Renovación (pueblenses y socialistas) se convirtieron en los más apetecibles. Unos y otros necesitaban, como el agua, los votos renovadores para inclinar la balanza.
Si bien el sector liderado por el concejal Roberto Meier había sostenido la campaña electoral con sus militantes, los resultados arrojaron tres delegados para el socialismo y sólo uno para los pueblenses, que enseguida fracasaron en sus intenciones de impulsar una lista de consenso entre los cuatro participantes. Muerta esa utopía antes de nacer, y concientes del altísimo valor de esos cuatro asambleístas, los pueblenses dialogaron tanto con los arracimados en Unidad como con el tándem Vecinos-Luz y Fuerza, reclamando la mitad más uno de los delegados. “No podemos ir como furgón de cola ni de unos ni de otros”, argumentó un edil meierista. “Si no tenemos poder de decisión, nos bajamos”, amenazó. Y se bajaron nomás, porque ni Vecinos ni Unidad estaban dispuestos a resignar la mayoría en el futuro Consejo de Administración.
A pesar de la temprana tendencia socialista a cerrar filas con los vecinos-lucifuercistas, Meier se inclinó por el abstencionismo, ya que no aceptaba compartir lista con el lucifuercismo ni tampoco con algunos dinosaurios de Vecinos y Unidad.
Este probable escenario de ruptura había sido anticipado el viernes pasado, en esta misma columna de opinión, con un interrogante: “¿mantendrán el consenso los tres socialistas y el pueblense?” A estas alturas, Pueblo se autoexcluyó de la compulsa -su delegado Martín Lüders se abstendría- y serían los tres socialistas, con Guillermo Morel y Juan Moscoso como abanderados, los que podrían otorgar a Vecinos y Luz y Fuerza la veintena de delegados requerida -como mínimo- para definir la elección. Sin embargo, la delegada Violeta Alvarez, que los socialistas cuentan como propia, en el bunker de Unidad era sindicada anoche como una “abstencionista” más, junto con Lüders. Incluso los más osados aseguraban que un delegado de los Vecinos presentaría la renuncia de un momento a otro en disconformidad con la política de alianzas urdida por Alejandro Zapata.

Sospechoso embargo
Mientras la flamante coalición de Vecinos, Luz y Fuerza y socialistas se aúna en la espinosa tarea de controlar los 20 delegados y los pueblenses regresan a casa, todavía vuelan las esquirlas del misil scottista que significó el embargo contra la Cooperativa de Obras Sanitarias por la deuda de la tercera y última cuota de 700 mil pesos. Rápidos de reflejos, los seis concejales opositores aprobaron anteanoche una ordenanza para que la Intendencia revea dicha judicialización, siendo que el contrato de concesión contempla una instancia de conciliación previa entre las partes. La avasalladora decisión del grupo gobernante atenta contra los intereses de la población, pues -si la acción judicial progresa- afectará a la Municipalidad o a la Cooperativa de Obras Sanitarias, es decir, al conjunto de los venadenses. “Cualquiera sea la conclusión del litigio, los damnificados seremos los mismos con este embargo de las cuentas, acá ya se sabe quién pierde”, subrayó el edil Oscar Pieroni. “También se sabe quiénes son los únicos que ganarían”, añadió la concejala Patricia Romero, alertando que el embargo por 800 mil pesos, incluye cerca de 200 mil pesos de costas y honorarios, entre cuyos eventuales beneficiarios se cuentan las hijas -ambas abogadas- de los secretarios Juan Vidal y Luis Plantón, según trascendió en la misma sesión legislativa.
“Este es un mensaje muy claro del gobierno municipal. Nos quieren advertir, un día antes de la presentación de las listas de consejeros, que la Cooperativa de Obras Sanitarias será ingobernable sin el scottismo adentro”, remató Claudio Natali. En ese sentido, uno de los más eficientes operadores de Unidad admitió que “la torpeza scottista no tiene fronteras. Por un lado quieren aliarse con Meier y por el otro cometen esa barbaridad del embargo. Así nos vamos a quedar solos”. Una vez más, impulsado por su propia naturaleza pendenciera, el scottismo procedió según una lógica de confrontación, sin dimensionar las consecuencias institucionales y económicas de sus temerarias maniobras políticas.
El intendente y los suyos deberían ser los primeros en detectar que la Cooperativa de Obras Sanitarias necesita, antes que nada, una inmediata pacificación. El odio visceral que se profesan los Zapata y Aisemberg de un lado, y los Demarchi y Vivas del otro lado, no se apagarán echando más leña al fuego. La verdad es que en Obras Sanitarias hay más caudal de odio que de agua potable y que el fétido olor del revanchismo es más intolerable que el de los residuos cloacales que desembocan en las lagunas de tratamiento.
Cualquiera que fuere la coalición que controle el Consejo de Administración, debe saber que contará, desde el vamos, con la mitad de los delegados de la asamblea general en contra. Y nadie podrá gobernar en esas condiciones tan adversas. ¿Será posible la pacificación?

(Publicado el viernes 13 de octubre en diario El Informe de Venado Tuerto)

Presidencia del Concejo, la última batalla política del año


El viernes 9 de diciembre sería la fecha de asunción de los cinco nuevos concejales venadenses, aunque en rigor los debutantes serán dos -el pueblense Oscar Pieroni y la eléctrica Patricia Romero-, pues el scottista Miguel Pedrola, el radical Delfor Hernández y el pueblense Roberto Meier fueron reelectos tras cuatro años de labor parlamentaria. No obstante, la atracción de esta convocatoria no reside en la cantidad de estrenos, sino en la renovación anual de la presidencia del Concejo Municipal, en la cual deberán decidir los nueve ediles, en este caso, los cinco que asumen -o reasumen-, junto a los cuatro que continúan en funciones por dos años más.
Durante los últimos tiempos, aun cuando la oposición contaba con mayoría simple de miembros (cinco sobre nueve), el scottismo logró conservar la estratégica presidencia con la colaboración de un aliado impensable: Roberto Meier. Apenas arribado al cuerpo, en diciembre de 2001, y con la experiencia reciente de belicosas presidencias radicales, el Tío consideró que para atemperar las luchas encarnizadas entre Departamento Ejecutivo y Concejo -los dos organismos políticos que componen la Municipalidad-, era indispensable cederle la conducción al oficialismo. Según la optimista interpretación de Meier, con uno de sus hombres en la presidencia, el intendente Scott tendría que respetar las facultades controladoras del Concejo y establecer una suerte de pacto de gobernabilidad con la oposición. Jamás ocurrió así. Scott se cansó de humillar a todos los concejales, incluido el propio Pedrola, al que luego debió recurrir ante la ausencia de candidatos para liderar la lista, y ahora respaldaría para otra gestión como presidente. Tan sistemático y premeditado es el ataque del intendente al Concejo que al secretario coordinador José Luis Freyre -eterno candidato a la sucesión-, para protegerlo de sus propios desplantes, lo obligó a renunciar apenas seis meses después de asumir como legislador. Más aún, si Scott no dejó de pagarles los sueldos -cree que hacerlo o dejar de hacerlo es una atribución suya- es porque, al fin y al cabo, el Concejo nunca le incomodó demasiado. En este sentido, con cuatro scottistas en el recinto, la oposición ni siquiera podía reunir los seis votos necesarios para rechazarle los vetos a las ordenanzas.
Cuatro años más tarde, Meier debería haber aprendido la lección: aunque le cedan generosamente la presidencia del Concejo, Scott jamás irá contra su naturaleza. El no es un político de consensos, sino de confrontación. Y los concejales, que por lo general se debilitan entre ellos con disputas menores, son una presa tentadora para un intendente que apuesta a dividir para reinar.
Además, en este inminente diciembre, ni siquiera son cinco los ediles opositores que podrían acordar una presidencia no scottista, sino media docena, porque Romero votaría por cualquiera antes que por un soldado oficialista.
¿Una fórmula sencilla? Que pueblenses y radicales se repartan la presidencia, unos en 2006 y otros en 2007. Cierra en la teoría, pero no tanto en la práctica. Aunque en Pueblo comprendieran que no deben seguir siendo funcionales a Scott, podría resultarles complicado pactar con la UCR. Así pues, antes aun de 2006, las dos fuerzas más importantes de la coalición progresista de 2007, Pueblo y la UCR, estarán ante el primer examen público conjunto: ¿depondrán -por razones estratégicas- sus conocidas diferencias, o volverán a cederle al scottismo el estratégico control del Concejo?
Scott ya demostró que no está dispuesto a gobernar junto al Concejo, y muchos menos lo haría en los próximos dos años, con dos tercios del cuerpo en contra y, lo que es peor, con dos candidatos a intendente opositores buscando destacarse desde sus bancas.
En estas condiciones, la UCR y Pueblo tendrían que establecer el primer gran acuerdo político, pero no sólo para imponer el presidente, sino también para conciliar una drástica reorientación de la metodología de trabajo legislativo. Mientras el scottismo intentará retener el cargo en manos de Pedrola para continuar con un Concejo de perfil bajo, la oposición debería ambicionarla para promover una fuerte vinculación con la ciudadanía de sus ordenanzas y resoluciones. Si no se deciden a demandar al intendente por el incumplimiento de los deberes de funcionario público, los ediles opositores tendrán que asumir el protagonismo necesario -presidencia incluida- para dar la lucha política sin más complacencias con el oficialismo.

(Publicado el miércoles 11 de octubre de 2006 en diario El Informe de Venado Tuerto)

La política y la justicia, más enlazadas que de costumbre

La excarcelación de Carlos Fraticelli y Graciela Dieser opacó, con su trascendencia nacional, el resto de los temas políticos de entrecasa, aunque en su embestida, el ex juez acudió a una estrategia política para lapidar a Carlos Reutemann, quien era el gobernador de Santa Fe cuando Natalia fue hallada muerta. Conociendo que su voluntad es alejarse de los escenarios que lo incomodan (hasta el punto de desistir de una nueva postulación a gobernador), Fraticelli y sus calificados asesores eligieron el pico de rating de la conferencia de prensa a la salida de la Alcaidía de Melincué para clavar estocadas contra Reutemann (lo acusa de haberle armado la causa), y su primo Rafael Gutiérrez, presidente de la Corte Suprema de Justicia provincial. Aunque se insinuó que había ensayado una disculpa tras la reacción en cadena de los afectados por sus manifestaciones, un sereno Fraticelli ratificó sus dichos anoche cuando se presentó en la Comisaría 3ª de Rufino.
En otro momento, la pesada descarga de Fraticelli no hubiera inquietado a ningún sector encumbrado del poder, pero hoy se considera desde diferentes ámbitos que la historia oficial del estrangulamiento de la adolescente ya no sería tan hegemónica como antaño, pues en la opinión pública se habría fortalecido la hipótesis del suicidio, como se vislumbró en la calurosa recepción tributada a Fraticelli en su regreso a Rufino luego de seis años. En los próximos meses, la Cámara de Conjueces determinará si Fraticelli y Dieser recuperaron la libertad sólo por un breve lapso y en virtud de un mero tecnicismo, o si los fallos condenatorios a revisar, obedecieron a presiones políticas u otras anomalías.
Yendo de lo particular a lo general, aunque le echen la culpa a jueces y abogados, los sucesivos gobiernos justicialistas provinciales han quedado descolocados frente al tirón de orejas del máximo tribunal nacional, más aún con la influencia que el poder político santafesino -de fuerte impronta menemista entre 1991 y 2003- ejerció siempre sobre la Justicia. Si bien la explosión mediática se precipitó recién con las excarcelaciones de los padres de Natalia, la verdadera bomba había explotado ante nuestras narices cuando la insospechada Corte Suprema de la Nación cuestionó la imparcialidad objetiva de los tribunales penales santafesinos, descubriendo ante los ojos de la ciudadanía las carencias de un deplorable servicio de Justicia que el poder político no supo ni quiso encarrilar.
Por su parte, el mismo juez de Rufino, Víctor Pautasso, ese que Fraticelli tanto maltrató cuando prendió el ventilador en Melincué, acaba de dictar otro fallo en el marco de la inconclusa Batalla del Samco. Sin dar lugar ni a la solicitud de revocatoria de la medida cautelar, ni a la declaración de incompetencia del juzgado rufinense, Pautasso anuló las chances de que el triunvirato scottista liderado por Noemí Azcona -electo en la cuestionada asamblea del 31 de julio- pueda asumir antes de fin de año en la administración del Hospital Gutiérrez. En este sentido, se cree que los sucesivos pasos procesales obligarán a la Provincia a estirar el mandato de Tomás Tibaldi -vence el 15 de noviembre- como interventor del Samco.
Para concluir la columna judicial, otra institución que podría volver a los tribunales en corto lapso es la Cooperativa de Obras Sanitarias, pues la alianza Unidad optaría por ese atajo para impedir que la posible coalición de Vecinos, Luz y Fuerza y Renovación se adueñe del Consejo de Administración. La semana que viene deberán presentarse las listas de candidatos a consejeros (¿serán dos?) que competirán antes de fin de mes, en el transcurso de la asamblea general de delegados. Si bien los referentes de Renovación aún tienen diálogo con todos los sectores, en las próximas horas adoptarían una decisión que, sea cual fuere (¿mantendrán el consenso los tres socialistas y el pueblense?), anticipará el resultado de la elección de consejeros.

(Publicado el viernes 6 de octubre en diario El Informe de Venado Tuerto)

El Chivo reaviva la interna y De Mattía desata la "honestidad brutal" de Meier

Por algo el presidente del bloque de diputados nacionales del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, había confesado meses atrás a un colega: “¡No, a Venado no quiero entrar!, si querés hacemos la nota en una estación de servicios de ruta 33, cuando vaya para Rufino”.
Por fin, esta tarde el precandidato a gobernador presidirá un plenario de la militancia en el Teatro Ideal, pero con nuevos ingredientes. Ya no es el gremialista Jorge Viano su referente local -el Chivo sabía que firmando con el lucifuercismo se ganaba el odio scottista-, sino que lo recibirá un complejo mosaico político en gestación desde que el ex senador provincial Antonio Prats se erigió en el armador territorial del sector en General López. En esa línea, un grupo de dirigentes locales liderado por Oscar Barotto (Marcelo Cacciurri exclamó: “Tarde comprendí” y se bajó por disidencias con el director teatral) se dedicó a la organización del acto, reclutando adhesiones dispersas en el tercer sector del PJ y, según cuentan los promotores, en el grupo del supersecretario José Freyre, que también aportaría militantes. En cambio, el lucifuercismo rechazó el convite y decidió sentarse a esperar una mejor oportunidad, lejos de las butacas del remodelado Ideal. La misma actitud prescindente adoptará la corriente de Julio Eggimann, que antes de embanderarse con uno u otro precandidato, aguardaría los dictados de Kirchner. “Ni siquiera sabemos si habrá internas o si el Presidente bendecirá un candidato”, argumentó el ex diputado provincial.
Las discrepancias entre los sectores del justicialismo local son mayúsculas, pero también se advierten en el seno de sus fracciones internas, como el scottismo, que tiempo atrás se había abroquelado para embestir contra el lucifuercismo en la Batalla del Samco, pero ahora retornó a sus contradicciones. Mientras se anuncia una solapada presencia del porotismo en el acto de esta tarde, el intendente Roberto Scott se jacta de haber fichado con el precandidato Rafael Bielsa, y el senador provincial Ricardo Spinozzi es co-protagonista del lanzamiento de una línea interna reutemista. Algo así como un huevo en cada canasta.
Jaqueado por todos los flancos: encuestas que no lo favorecen, la irrupción de Bielsa -ahora con el apoyo de la Liga de Intendentes-, y las sistemáticas operaciones para que el Lole acepte la candidatura, el Chivo desembarcará en busca de ganar espacios en un territorio complicado, donde son más los que esperan decisiones desde arriba que aquellos dispuestos a fortalecer desde la base un proyecto político provincial.

Honestidad brutal
En el Frente Progresista, Cívico y Social no hay discusiones con el candidato a gobernador, pues Hermes Binner es el hombre de consenso, pero subsisten las idas y vueltas entre socialistas y radicales por la designación del candidato a vicegobernador. Y en el orden local, la situación es tan caótica como dentro del PJ, salvo que las pugnas no son entre líneas internas sino entre partidos distintos. En el comienzo de la semana, Ernesto De Mattía sacudió el tablero político con severas advertencias a Lisandro Enrico y Roberto, los dos precandidatos a intendente de la coalición opositora. Lejos del caudal de adhesiones de los ’80, De Mattía es referente de un sector que conserva cierta influencia en la UCR local, incluso después de haber perdido la interna. Disgustado con Lisandro por lanzarse sin conciliar con el sector Verde que él lidera, alertó que no está descartada la presentación de dos postulantes de la UCR en las primarias. En la misma línea, al Tío Meier le pidió que respete las condiciones del frente, a cambio de garantizarle su apoyo en las elecciones generales, si es que los pueblenses se imponen en las primarias. Apelando por enésima vez a la honestidad brutal, Meier procedió con De Mattía con el mismo rencor visceral con que suele denostar al lucifuercista Jorge Viano, aun cuando ambos dirigentes podrían resultar decisivos para su desembarco o no en la Intendencia, sobre todo en la elección polarizada y ajustada que se pronostica. No obstante, el Tío los condena una y otra vez, rechazando el apotegma de que “los enemigos de mis enemigos son mis amigos”. En rigor, él no se siente enemigo de Scott, ni siquiera le resulta cómodo que lo mencionen como opositor del gobierno municipal. “Soy un candidato alternativo”, suele corregir a sus interlocutores.

Por las cooperativas
Hoy se completa otra semana de intensas negociaciones entre los referentes de los cuatro sectores que obtuvieron representantes en la asamblea de delegados de la Cooperativa de Obras Sanitarias. Los ideólogos de la alianza Unidad, que desde el vamos amenazaron con judicializar la asamblea -¿si los resultados eran adversos a sus intereses?-, ya ensayan cómo escandalizarse si prospera la coalición tan temida entre Luz y Fuerza, Vecinos y Renovación, que juntos sumarían 21 delegados y superarían los 17 de Unidad.
Habíamos vaticinado que aun con pocos delegados un sector podía adquirir protagonismo en el debutante esquema de representación proporcional. Así sucedió con pueblenses y socialistas (Renovación), que a pesar de adjudicarse apenas 4 de los 38 delegados, hoy son jueces de la contienda. Las opciones son: inclinarse por Unidad (17 delegados), o por la alianza -ya consumada- entre dos reconciliados como los Vecinos y Luz y Fuerza (suman 17 delegados entre los 12 de los primeros y los cinco de los segundos). Si bien aún no hay nada abrochado, en las últimas horas se habría reforzado la posibilidad de que los cuatro delegados de Renovación (tres socialistas y un pueblense) consoliden una nueva mayoría junto a los Vecinos y Luz y Fuerza, en una sociedad impensada antes de los comicios. Después de calificar a Unidad como una “enclenque alianza” de ex Veveú, históricos, scottistas, 12 de Junio y Sindicato de Obras Sanitarias de Rosario, entre otros, un delegado renovador justificó ayer que “los sistemas electorales indirectos permiten este tipo de negociaciones, como es la segunda vuelta en las presidenciales, donde pueden establecerse acuerdos para imponerse a la primera minoría. Estábamos acostumbrados a cooperativas con listas únicas, pero la pluralidad favorece estas alianzas, siempre y cuando sean para beneficio de la empresa”, completó la fuente, sin dar más precisiones.
También la Cooperativa Eléctrica arrojó novedades en la semana de la primavera y del bioetanol de George Soros, pues se conoció que el dematiísta Matías Savino había ingresado a último momento como candidato a delegado en una de las listas del lucifuercismo, dando lugar a desmedidos alardes del concejal Delfor Hernández, ya que la designación como delegado de Savino no transforma a la UCR en una fuerza influyente dentro de la Cooperativa Eléctrica que el 1 de octubre elegirá 82 delegados, ni tampoco implica una democratización de la entidad. En este sentido, un rumor que trascendió en los corrillos legislativos del último miércoles es que se habrían desvanecido las últimas esperanzas de retrasar las elecciones de la Eléctrica en virtud de una reciente notificación del Inaes que requiere correcciones en cuatro artículos del estatuto reformado en nuestra ciudad por la asamblea extraordinaria de delegados de mayo pasado. Así pues, recién en 2007 los venadenses disfrutaremos también en la Cooperativa Eléctrica de comicios sin credenciales y con representación proporcional.

(Publicado el viernes 22 de septiembre en diario El Informe de Venado Tuerto)

Del abrazo del oso del scottismo a las curiosas alianzas en la COS

Si junto a la sección Las frases de la semana, El Informe seleccionara La foto de la semana, no hay dudas de que hoy hubiera sido escogida la de los concejales scottistas y pueblenses, codo a codo, sobreactuando el reclamo de postergar la fecha de elecciones de la Cooperativa Eléctrica, una semana después de haber aprobado en el Concejo una resolución unánime en ese sentido. El título de la fotografía con los seis ediles habría sido El abrazo del oso, con el scottismo como El Oso y los meieristas como los abrazados.
Más lúcidos, los radicales Lisandro Enrico y Delfor Hernández no se plegaron a la puesta en escena -tampoco la lucifuercista Patricia Romero, obviamente- montada por el presidente del Concejo, Miguel Pedrola, aun cuando habían respaldado el pedido para que la convocatoria a elecciones se haga en el último plazo posible, a la espera de que el Inaes apruebe el nuevo estatuto eléctrico que, entre otras reformas, elimina las credenciales e incorpora la representación proporcional.
Con su participación en la conferencia de prensa, el sector liderado por Roberto Meier, el primero en exigir la democratización de la Cooperativa Eléctrica, legitimó la insólita pretensión scottista de mostrarse como el nuevo paladín de la apertura en las cooperativas de servicios públicos. El intendente Roberto Scott no es precisamente un virtuoso de la democracia ni de la transparencia. La calidad institucional no es lo que abunda en nuestra ciudad. Tampoco la memoria. Así pues, cuando los scottistas se disfrazaron de democráticos para reclamar la postergación de las asambleas eléctricas (parecían militantes de base de Unirce), los meieristas tendrían que haberles recordado a los venadenses que el intendente y los suyos pecan de hipocresía con estas teatralizaciones, que recién estrenaron cuando el lucifuercismo se les plantó como oposición interna en el justicialismo local. Cuando Scott amenaza con invadir la Eléctrica, no lo hace desde la perspectiva de los intereses ciudadanos, sino en busca de ampliar sus dominios políticos, como también intentó hacerlo ayer en el Colegio de Abogados, recibiendo un duro revés en toda la región.
Para colmo, esa rueda de prensa volvió a distanciar a Pueblo de la UCR, como ya había sucedido en el Samco y en la Cooperativa de Obras Sanitarias. Ni Roberto Meier ni Lisandro Enrico (¿el delforismo le impondrá el primer candidato a concejal?) podrán acceder a la Intendencia con la desconfianza mutua que hoy caracteriza la relación entre ambas fuerzas. A un año de las elecciones generales del domingo 2 de septiembre, unos y otros, con estas actitudes, son funcionales al continuismo scottista en el poder municipal.

Todo puede suceder
En las últimas horas trascendió la versión de un acuerdo cuatripartito en la Cooperativa de Obras Sanitarias que, de progresar, se convertiría en un inusual gesto de la dirigencia. El objetivo sería que los distintos sectores participantes accedan al Consejo de Administración en proporción a los votos obtenidos el último domingo. Como es posible que en la próxima asamblea general de delegados deban elegirse siete cargos (seis consejeros y un síndico), el primer borrador propondría que la triunfante lista Unidad se lleve tres consejeros; Luz y Fuerza, dos; y que entre Vecinos y Renovación definan el restante consejero y la estratégica sindicatura de la empresa. Si bien algunos referentes insisten en darle crédito a esta embrionaria negociación que contemplaría los intereses de todas las partes, la realidad indicaría otra cosa. Por ejemplo, que los lucifuercistas (12 delegados) y los Vecinos (5 delegados) se abroquelen para igualar los 17 representantes de Unidad. La zaga de desencuentros entre ambos desmentiría esta hipótesis, pero en la política, a veces, no une el amor sino el espanto, y los eléctricos reniegan de los scottistas, tanto como los Vecinos de los ex Vecinos Oscar Demarchi (¿candidato a presidente de la COS?) y Vicente Vivas, que se agrupan en Unidad. En ese escenario, adquiere gran importancia la tropa de Renovación (pueblenses y socialistas), que a pesar de haber cosechado apenas cuatro delegados, podría desequilibrar la pugna. En principio, el conocido antilucifuercismo de Meier presagiaba un apoyo automático a Unidad, pero la influencia política del pueblense no sería tanta, un poco por cuestionamientos internos y otro poco porque tres de los cuatro delegados responden al socialismo: Juan Moscoso, Guillermo Morel y Violeta Alvarez, cuyos dirigentes suelen adoptar posiciones más decididamente opositoras que las del barbado Tío. En la mañana de ayer, uno de estos referentes aseguró a El Informe: “Acá no hay nada dicho… vamos a charlar con todos los sectores, sin prejuicios. El objetivo es acordar lo mejor para la Cooperativa”. El mensaje, aunque breve, dejó resquicios para interpretar que aún no está descartado un pacto entre Renovación, Luz y Fuerza y Vecinos, que reformularía las estrategias para la Cooperativa de Obras Sanitarias y dejaría fuera de combate nada menos que a la lista Unidad.

(Publicado el viernes 15 de septiembre en diario El Informe de Venado Tuerto)

Mucho "aparato", pocos votantes y un "resultado final" aún incierto

Una de las conclusiones sobresalientes de la politizada elección de la víspera en la Cooperativa de Obras Sanitarias es que se acabó el tiempo de las hegemonías. Pese a ganar los comicios en la sumatoria de los 11 distritos, cosechando 17 de los 38 delegados en juego, la lista Unidad no consiguió la pretendida mayoría propia (20 delegados). Y ahora deberá negociar con otros sectores para imponer sus criterios en la asamblea general del mes entrante, donde se renovarán los dos tercios del Consejo de Administración (seis consejeros) y el síndico.
Más unidos por el espanto que por el amor -odian visceralmente a los referentes de los Vecinos-, el scottismo puso otra vez, y sin disimulos, el aparato municipal en marcha, en sociedad con dos grupos vinculados a la empresa: los históricos, desplazados en 2002 por los Veveú, y la corriente del resucitado Julio Eggimann, entusiasta fogonero de la agremiación de los empleados en el Sindicato de Obras Sanitarias de Rosario, cuyo secretario general Oscar Barrionuevo participó anoche de los festejos.
También redondeó un buen rendimiento electoral el lucifuercismo, que con sus propias fuerzas, en esta segunda incursión en Obras Sanitarias, consiguió el control de una valiosa docena de delegados.
“En un hipotético escenario de escasos votantes, scottistas y lucifuercistas estarán en mejores condiciones, no sólo por sus vigorosos ‘aparatos electorales’, sino también porque tienen listas en mayor cantidad de distritos”, habíamos anticipado el viernes. Y así fue nomás. Votaron 1.259 personas, una cifra apenas superior a la de candidatos y avales de las cuatro listas participantes. Otra vez el grueso de los asociados optó por la abstención, aun cuando el estatuto brinda la facilidad de sufragar con la sola presentación del DNI.
Tampoco es sorpresa que, pese a su condición de oficialistas, los Vecinos hayan resignado el poder en Obras Sanitarias después de retener apenas cinco delegados. No solo por haberse presentado en 7 de los 11 distritos, sino también porque su pequeña y agrietada estructura había perdido en los últimos tiempos todos los respaldos, tanto de la mayoría del personal de la concesionaria, como del conjunto del arco político.
Por su parte, la coalición de pueblenses y socialistas (lista Renovación), que en otro momento hubiera apoyado a los Vecinos, prefirió concurrir con sus propias candidaturas, pero terminó sufriendo los efectos de la apatía generalizada de los asociados y de la improvisación en el armado de las listas, tanto es así que fue la que compitió con menor cantidad de postulantes (27 de los 38).
Cada sector hará, a partir de hoy, su propia evaluación interna sobre los resultados de ayer. Sin embargo, nadie podrá soslayar que aún es temprano para hablar de vencedores y vencidos. Sin ir más lejos, si se reeditara en la asamblea de delegados de octubre la unidad de criterios demostrada la semana pasada por los referentes de Vecinos, Renovación y Luz y Fuerza, para contraatacar los reclamos de Unidad, sumarían 21 delegados. En ese hipotético escenario, estos tres sectores podrían acordar una lista para la elección de los seis consejeros y dejar afuera a los ganadores de Unidad. También podría suceder que Renovación vuelque sus cuatro delegados en apoyo de los 17 de Unidad, con lo cual sería esta nueva sociedad la que obtendría los 21 delegados.
Aunque hasta hace un tiempo las relaciones eran pésimas entre los Vecinos y el lucifuercismo, hoy habrían restablecido el diálogo, y no debería extrañar que los cinco delegados de los primeros se alíen con los 12 eléctricos para equiparar los 17 de la unión de justicialistas e históricos. Así pues, esa igualdad en 17 delegados la desequilibraría necesariamente la lista Renovación de Roberto Meier y Juan Moscoso. ¿Se inclinará este sector binnerista por la alianza que contiene a scottistas o por la que incluye a lucifuercistas? ¿Contribuirán los progresistas Meier y Moscoso a fortalecer el poder político scottista? ¿Pueblo cometerá el mismo error que en el Samco?
Al fin llegó el día. Hoy tendrá que comenzar una etapa de diálogo entre todas las partes, aunque la sensación es agridulce, por los pocos votantes que ratifican una tendencia inquietante: la gente se despreocupa cuando la elección no es obligatoria. También es cierto que en este abstencionismo hay responsabilidad dirigencial. Tal vez ahora, en un marco de pluralismo y transparencia impuesto por el estatuto, se encuentren mejores rumbos para optimizar la gestión en nuestra Cooperativa de Obras Sanitarias.

(Publicado el lunes 11 de septiembre en diario El Informe de Venado Tuerto)

Con cuatro listas, el diálogo será obligatorio en Obras Sanitarias

Sobre el filo de la medianoche del miércoles, el scottismo se convirtió en el cuarto sector en presentar listas de candidatos para las elecciones a realizarse el domingo 10 del corriente en la Cooperativa de Obras Sanitarias. También participará el lucifuercismo, dispuesto a no ceder ni un tranco en la porfía que mantiene con el grupo justicialista que gobierna la ciudad. Aun así, estas asambleas no se reducirán a un capítulo más de la interna del PJ, como sucediera en ocasión de la Batalla del Samco. Esta vez serán de la partida otras fracciones: el oficialismo de los Vecinos y una coalición opositora de tinte binnerista.
Aunque recién la semana que viene se conocerán las nóminas de postulantes oficializadas, la noticia sobresaliente es que, a partir de fin de año, ya no habrá un sector predominante en Obras Sanitarias, sino que será indispensable la “negociación permanente” entre los distintos bloques, como ocurre en los últimos tiempos en el Concejo. Nada mejor para fiscalizar la gestión ejecutiva. Y en virtud de la histórica democratización del estatuto, que ahora incluye el sistema de representación proporcional, la Cooperativa de Italia al 500 tiene la chance de corregir sus propios defectos, posibilitando que los cuatro sectores cuenten con hombres propios. En consecuencia, la futura asamblea de delegados que surja de la voluntad de los asociados no será meramente decorativa, sino que tendrá grandes responsabilidades -incluso los que obtengan menos representantes-, comenzando con la designación de las dos terceras partes del Consejo de Administración. Como la renovación se realizará por listas completas (seis consejeros y el síndico), se descuenta que habrá diálogos y alianzas entre los sectores. “Salvo un acuerdo entre el scottismo y el lucifuercismo, todo es posible”, evaluó un referente oficialista cerca de la expiración del plazo para presentar listas.
Conciente de enfrentar un escenario más complicado que en la elección del triunvirato del Samco, donde consiguió nuclear toda la oposición al lucifuercismo, en esta oportunidad el scottismo participaría con un perfil bajo, dando espacio a otros dirigentes afines, como Oscar Demarchi y Vicente Vivas, junto a Julio Eggimann -líder de un sector de los empleados que batallan por la sindicalización en Obras Sanitarias- y los históricos de Luis Sacco y Carlos Aimo, entre otros referentes.
Por fuera de las propuestas del justicialismo, los Vecinos cargan sobre sus espaldas con una ardua gestión de cuatro años, que muestra grandes logros y estruendosas frustraciones. Desde la consolidación del sistema de agua potable hasta la ruptura del diálogo con el poder político y los trabajadores; desde la saludable democratización del estatuto hasta las fracturas internas y la postergación del tratamiento de los residuos sólidos; siempre en un contexto de dificultades para gestionar por culpa de la judicialización sistemática de la vida institucional.
Después de haber apoyado la experiencia de los Veveú en sus inicios, el meierismo se fue alejando de ellos hasta convertirse en un fuerte cuestionador de sus políticas desde el Concejo. En esta ocasión, la alianza binnerista de pueblenses, socialistas y matistas, decidió promover listas propias, dejando en una posición incómoda al radicalismo, que habría preferido recostarse en la prescindencia. En este sentido, la aparición de caracterizados militantes de la UCR en las listas de la oposición no peronista, tal vez ayude a reflexionar a los dirigentes boinablanca que, en principio, optaron por un curioso abstencionismo, que imitaría el PDP. En un tiro por elevación a sus socios del Frente Progresista, a mediados de semana los jefes del Partido Socialista, el Movimiento Pueblo y el Movimiento Mate, advirtieron: “No podemos abstenernos ni declararnos prescindentes, justamente cuando las instituciones corren el riesgo cierto de ser el botín disputado por las luchas intestinas del Partido Justicialista, como lo hemos comprobado en la escandalosa elección del Samco”.
Hasta ahora hablamos de los dirigentes; de los más comprometidos en la pugna del poder; de los más de mil venadenses, entre candidatos y avalistas, que protagonizarán estas elecciones. Pero cabe recordar que hay más de 15 mil asociados con derecho a elegir. En las patéticas elecciones sanitaristas del año pasado, apenas concurrió un centenar de votantes. Que el domingo 10 sean varios miles los que colmen de responsabilidades a los nuevos gobernantes de Obras Sanitarias.

(Publicado el viernes 1 de septiembre de 2006 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Intervención scottizada en el Samco y creciente kirchnerización pueblense

Hoy el intendente Roberto Scott puede jactarse de ser el referente indiscutido del sur-sur para el poder justicialista santafesino, mal que le pese a muchos de sus delfines locales. Poco después de que Rafael Bielsa escogiera sus dominios políticos, con motivo del Congreso de la Producción, para el estreno de la precandidatura a gobernador, Scott demostró que tiene una línea directa con los despachos obeidistas. Tanto era el conocimiento de las estrategias provinciales para recuperar, como sea, la administración del Hospital Gutiérrez, que las anticipó el lunes último en El Informe. Tras un diálogo con el jefe del Departamento Ejecutivo, el cronista resumió: “… el intendente evaluó que seguramente el juez no había sido informado sobre la caducidad del mandato de la anterior Junta (Ejecutiva) y que la única solución que atemperaría los ánimos sería una intervención del Ministerio de Salud provincial…”.
Apenas un par de días después, se supo que la ministra Silvia Simoncini había ordenado la intervención del Samco por 90 días, interpretando que la Junta Ejecutiva integrada por Luis Cuicchi, Pablo Longoni y Raúl Murat había concluido su mandato el 27 de julio, es decir cuatro días antes de la asamblea del 31 que ungió al triunvirato femenino liderado por Noemí Azcona, y cuyos efectos fueron suspendidos por el juez Víctor Pautasso admitiendo una medida cautelar solicitada por el jefe cegetista Jorge Viano, quien cuestionó esas designaciones por considerarlas resultantes de violaciones a la Ley Samco, sus modificatorias y garantías constitucionales.
El magistrado rufinense no sólo hizo lugar a las pretensiones de Viano, sino que dictaminó la continuidad de Cuicchi, Longoni y Murat “hasta tanto se resuelva la cuestión de fondo, esto es la nulificación o no de la asamblea celebrada el 31 de julio de 2006”. Sin embargo, de esta intervención provincial se desprende, en primer término, una evidente transgresión a la medida de no innovar del juez, quien habría interpretado que las renuncias de la Comisión Ejecutiva presidida por Cuicchi no se consumaron, pues ni siquiera fueron tratadas por el Consejo de Administración. En rigor, el Ministerio de Salud podría haber intervenido el Samco con absoluta autoridad apenas renunciaron los miembros de la Comisión Ejecutiva y la Comisión de Poderes. Ahora, con una resolución política extemporánea, quedó enfrentado con la Justicia.
Además, el nombramiento como interventor del jefe de la Zona VII de Salud, Tomás Tibaldi, quien había sido militante scottista en la Batalla del Samco, significa una violenta presión política sobre el juez Pautasso, que hoy tiene en estudio la cuestión de fondo. En lugar de colocar un funcionario imparcial con el objetivo de acercar a las partes, el gobierno provincial prefirió dejar la administración del Gutiérrez en manos de uno de los promotores de la postulación de las chicas. Estas presiones habían comenzado apenas trascendió el fallo, contemplando desde un jury de enjuiciamiento a Pautasso hasta el copamiento scottista del Colegio de Abogados que lidera Arsenio Domínguez, el patrocinante de Viano en esta causa.
En la noche del martes, poco antes de conceder una entrevista televisiva, Domínguez deslizó una premonitoria reflexión: “Legalmente (los scottistas) están perdidos, pero las presiones políticas son terribles”. Ya en el escrito presentado por Viano ante el juzgado, el abogado había redactado: “El desarrollo jurídico que expondré demostrará que estamos en presencia de un proceso irregular, viciado de nulidad, producto de un obrar arbitrario y de ilegalidad manifiesta, y con un claro mensaje: “El que tiene el poder político, resuelve la cuestión, como le plazca”. Penalista y adivino.
En estas condiciones, la situación del Samco podría derivar en un conflicto de poderes, pues en la mañana de ayer, cuando Tibaldi se apersonó para hacerse cargo de la administración hospitalaria munido de la resolución ministerial, Luis Cuicchi lo habría enfrentado con el fallo judicial en la mano. “Si quiere puede instalarse en la oficina de (Carlos) Trongé, pero en el Samco, usted no tiene nada que hacer”, cuentan que le advirtió al interventor el presidente de la Comisión Ejecutiva cuyo mandato extendió Pautasso.
Dispuesto a devolver gentilezas, el intendente Scott aprovechó en la víspera la presencia en nuestra ciudad del gobernador Jorge Obeid para agradecerle la oportuna intervención del Samco. ¿De qué manera? Alentándolo, pese a su súbito bielsismo, a reformar prontamente la Constitución provincial para posibilitar su candidatura a la reelección.

¿Un Tío kichnerista?
El otro tema resonante de la semana política fue el desembarco en el local partidario pueblense del diputado nacional ultra-kirchnerista Edgardo Depetris, vinculado a la ATE y la CTA, y referente del sindicalismo pingüino. Dolidos por el desplante del destacado visitante -aunque también se reunió con dirigentes del PJ-, los teóricos scottistas intentaron subestimar un vínculo que, en principio, posiciona al concejal y precandidato a intendente pueblense con preferencias semejantes a las que el kirchnerismo dispensa a nivel provincial al socialista Hermes Binner.
Semanas atrás, la adhesión de Meier a un documento K, laudatorio de la visita a Rosario del Presidente para compartir la inauguración de obras con el intendente Miguel Lifschitz, había generado un impensado escándalo político en Venado. Los scottistas, junto con el radical Delfor Hernández, sacaban turno para pegarle. Desde “arribista” hasta “incoherente”, el Tío recibió los mandobles sonriendo por debajo de la frondosa barba. “Mi referente provincial es Hermes Binner, y él siempre habla del apoyo crítico al Gobierno, de que la política hay que hacerla en celeste y blanco, y no en blanco y negro…”, suele justificarse, parafraseando al aventajado postulante a gobernador por el Frente Progresista.
¿Improvisación? ¿Premeditación? Sólo el entorno meierista conoce el secreto. De todos modos, los efectos políticos inmediatos de estos contactos conformaron a la base pueblense por tres motivos: 1) Interrumpieron los arrumacos con el scottismo que Meier ensayó en la Batalla del Samco y amenazaba reforzar en las elecciones vecinales; 2) Se despegan del mote de gorilas que se les suele asignar a las coaliciones opositoras al peronismo; y 3) En el mejor de los casos, se aproximan a la incorporación de una pata peronista progre en un territorio dominado por un caudillo derechista como Roberto Scott. “Nosotros estamos mucho más cerca del kirchnerismo que ellos”, es otra de las frases de cabecera del Tío.

(Publicado el viernes 18 de agosto en diario El Informe de Venado Tuerto)

Scott se cree imprescindible y Meier sueña con la pata peronista

Descubierto en su desmedido afán por aparecer en la foto junto a Rafael Bielsa en la clausura del reciente Congreso de la Producción, un scottista se justificó: “¡Muerto el rey, viva el rey!”, sintetizando el triple salto mortal de la comandancia municipal, devenida súbitamente bielsista apenas el Lole confirmó que no largará la carrera por el regreso a la Casa Gris. Aunque en su fugaz visita a Venado se abstuvo de dar definiciones sobre su futuro político, Rafael (en las antípodas de su hermano Marcelo, que rechaza todas las ofertas) se mostró entusiasmado en dar pelea por la sucesión de Jorge Obeid, sobre todo si se convierte en el candidato del consenso o, mejor aún, en el bendecido por el omnipotente dedo kirchnerista.
El mismo viernes que el rosarino Bielsa desembarcaba en nuestra ciudad, el venadense Roberto Meier aparecía en el diario La Capital adhiriendo a un texto reivindicatorio de la presencia del presidente Néstor Kirchner en Rosario para inaugurar obras junto al intendente socialista Miguel Lifschitz. Los días posteriores confirmarían que una firma estampada sin demasiadas pretensiones, además de desatar ataques de histeria en la Intendencia, contribuyó a recomponer la imagen del líder pueblense, desteñida por gruesos yerros políticos en la Batalla del Samco, donde diluyó su rol opositor, refrendó tácitamente las sospechosas acreditaciones de la Comisión de Poderes Interventora y, como consecuencia, propició el fortalecimiento de un probable adversario en las generales del año próximo. Es cierto también que, con esa rúbrica pro-kirchnerista, Meier se distanció de los documentos suscriptos por socialistas y radicales, más afines -sobre todo estos últimos- a la postulación presidencial de Roberto Lavagna, pero está claro que el Tío acepta como único referente a Hermes Binner, quien sostiene contra viento y marea una astuta posición de apoyo crítico al Gobierno nacional, con la secreta esperanza de que el Pingüino Mayor se mantenga, en cuanto le sea posible, prescindente en la elección santafesina.
Quizá con la pretensión de manifestarse ante la sociedad como un político confiable para el recambio en el gobierno municipal, Meier se muestra contemplativo con la gestión del intendente y hasta ensaya algunos acercamientos (como en la Batalla del Samco), pero al altísimo costo de resentir su perfil opositor y dejar resquicios para que los ideólogos oficialistas insistan en caracterizarlo como un candidato más devoto a oficiar de furgón de cola del tren scottista que a liderar una experiencia política renovadora. En esa misma línea, el intendente atacó el kirchnerismo del Tío con irónicas declaraciones a un medio gráfico local: “El (Roberto Meier) va a ser peronista, creo que ya lo es. Yo creo que en algún momento se sumará a colaborar con nosotros; de ser así lo recibiremos y lo sumaremos a nuestro equipo de trabajo”. Ese mismo día (miércoles 9), en El Informe, un filoso Meier los golpeó donde más les duele: “El justicialismo venadense está muy atado al reutemismo y el menemismo, que representa las ideas privatistas (…) estamos más cerca nosotros (de Kirchner) que ellos (el PJ local)”.

Un Tío… como en el ‘73
La declaración del concejal Meier fue bienvenida en los agrupamientos progresistas del denominado Tercer Sector del peronismo local (ni scottistas ni lucifuercistas), que observan con inquietud los nuevos bríos reeleccionistas de Roberto Scott. Con expresiones rayanas al mesianismo, el actual intendente volvió a insinuar que se postulará para otro período, pese al protagonismo cedido últimamente al supersecretario José “Poroto” Freyre, considerado por aquellos sectores como la esperanza blanca del scottismo.
“Si José no lanza su propia agrupación, está perdido”, deslizó anoche un conocido empresario en el cóctel servido en el Parque Industrial. Tanto es así que en las últimas horas trascendió que Oscar Barotto -coprotagonista del recordado cara a cara con Scott a la salida de LT29- y el vecinalista Eduardo Pintos, estarían decididos a presentar una agrupación propia, despegándose del proyecto porotista que, paradójicamente, alberga sus principales enemigos dentro del propio scottismo. ¿Por qué? Numerosos personajes del coro estable de San Martín y Marconi verían amenazada su estabilidad en la carrera política con Freyre sentado en el Sillón de Aufranc, y es así que prefieren el abrigo de un Scott más conservador y previsible. Para ellos, salvando las distancias, es tan inviable una Cuba sin Fidel, como un scottismo sin Scott. “Nadie más que un Mago puede encuadrar este aquelarre que no tiene ideología ni estructura”, razonó un apóstol oficialista, con la mirada clavada en el horizonte, por encima de sus anteojos.
El mensaje de Barotto, Pintos y el mismísimo pingüino Julio Eggimann, ya está en la calle. Sin ley de lemas que los conserve unidos a la fuerza, algunos ni siquiera descartan una negociación con Meier, si éste se impone en las primarias. “Si vuelve a presentarse Scott, no cuenten con nosotros”, alertan. Y refuerzan: “Si arman una lista de concejales puramente scottista, nos tendrán en la vereda de enfrente (…) Se van a quedar más solos que María del Carmen Alarcón en el Congreso de la Producción del otro día”, bromeó el encanecido militante, en alusión al vacío que le hicieron sentir a la otrora figura reutemista.
Enterado de estos sucesos en las entrañas justicialistas, cuentan que Meier habría dicho, asomado al jardín de su caserón de avenida Jujuy: “Suena como música en mis oídos”, parafraseando al General. No es para menos. Los pueblenses siempre temieron que el Frente Progresista sea refractario a los peronistas progre que no se identifican con las expresiones locales del PJ, volcadas a la centro-derecha del espectro político. Pero ahora, a partir de una adhesión fortuita arrancada telefónicamente por el secretario de Cultura rosarino, Juan José Gianni, y la sospecha de otra postergación del porotismo, el concejal Roberto Meier se ilusiona con robustecer su ejército mediante la incorporación de una pata kirchnerista, algo así como la contracara de la clásica cooptación peronista.
Por su parte, los referentes del Tercer Sector, coqueteando con el Tío, cuentan con un nuevo factor de presión para que el scottismo les ceda el segundo puesto de la lista de concejales. La amenaza es brava: sin aliados internos, el scottismo perderá la Intendencia y reducirá su capital político a dos bancas legislativas. ¿Se animará el intendente a liderar una inmolación colectiva?
En tanto, la prioridad para pueblenses, radicales y socialistas es acordar cuanto antes un programa de coincidencias básicas y un pacto de no agresión que consolide al Frente Progresista como una alternativa política creíble en la ciudad. En este sentido, así como Meier debe entender que se le estrecha el margen para vincularse con el intendente, el radical Delfor Hernández tendrá que comprender que sus ataques al jefe pueblense por la adhesión a un documento kirchnerista son funcionales al scottismo que tanto condena.
Anoche, los referentes de las tres fuerzas se reunieron para evaluar estas cuestiones, y también habrían progresado en la consideración de un respaldo político frentista a venadenses interesados en participar (por fuera de las fracciones del PJ) en las próximas elecciones de comisiones vecinales y cooperativas de servicios públicos.

(Publicado el viernes 11 de agosto en diario El Informe de Venado Tuerto)

Entrevista a Juan Arnaldo Venturini




Presupuesto 2006, demorado e inflado

El ex secretario de Hacienda y ex concejal Juan Arnaldo Venturini analiza la importancia del Presupuesto para la gestión municipal y reprocha a la Intendencia por la demora en el envío del proyecto al Concejo. Según su punto de vista, los ingresos estimados para 2006 son exagerados, al igual que los gastos. Alerta que los balances de las cuentas públicas son deficitarios desde 2001. Y cuestiona la sobredimensionada planta de personal y la ineficiencia de la gestión. Además destaca otros datos inquietantes, como el sostenido incremento de los subsidios en desmedro de la inversión real, y el desmesurado aumento de partidas para honorarios profesionales.

- ¿Qué representa el Presupuesto para una gestión municipal?
- Según lo prescribe la Ley Orgánica de Municipalidades, antes del 31 de diciembre de cada año, el Departamento Ejecutivo debe enviar al Concejo, para su consideración y aprobación, el Presupuesto Municipal, cuyo diseño debe responder a dos condiciones: informar una estimación de recursos (ingresos) y un cálculo paralelo de las erogaciones (gastos), que se constituirán, una vez aprobado el documento, en el tope máximo que el gobierno podrá desembolsar, para cada uno de ellos, y para todo el período fiscal al que se refiere. Un dato no menor es que la ley prevé, expresamente, que es facultad exclusiva del Concejo la sanción del Presupuesto, a propuesta del Ejecutivo.
Dado que la Administración Pública no puede funcionar sin las referencias y controles que permite un Presupuesto, cuando ese documento (como en nuestro caso) no ha sido aprobado (para el ejercicio fiscal 2006), continúa en vigencia -por proporciones mensuales- el correspondiente al ejercicio anterior, recibiendo el nombre técnico de “reconducido”.

- ¿Con qué criterios evalúa el Concejo el proyecto del Departamento Ejecutivo?
- El Concejo Municipal debe analizar el presupuesto dentro de los parámetros y límites globales. En rigor, es usual que se apruebe ese documento con cifras globales, y luego el Departamento Ejecutivo, mediante un decreto, debería reasignar o distribuir al interior de la Administración Central (áreas o centros de gastos o de actividad), las sumas que en cada caso considera necesario. Este criterio implica una hipótesis de gran elasticidad, extrema, donde el Ejecutivo tiene la facultad de reasignar internamente, sin intervención del Concejo, las partidas de gastos.
En otra hipótesis alternativa, aquella reasignación es analizada por el Concejo, sobre la base de la propuesta detallada del Ejecutivo, e implica, sin duda, y aun cuando aceptemos un mayor criterio de rigidez de gestión, un control más férreo del Poder Legislativo, dado que determina en detalle el origen de los recursos, y fundamentalmente el destino del gasto con un control preventivo. Entre las dos alternativas, me inclino por la segunda.

- A pesar de su importancia, la cuestión del Presupuesto no despierta mayor interés en la gente, ni siquiera en las instituciones intermedias.
- Es que se han impuesto culturalmente en los últimos 30 años determinados paradigmas según los cuales, lo público es de “otro”. Y si es de “otro”, resulta ajeno a lo propio o a lo “nuestro”. Así se explican ciertas conductas sociales, desde la absoluta falta de respeto a las normas de tránsito, el medio ambiente, la higiene pública, llegando hasta la gestión de los fondos públicos. Paralelamente, si eso se ha inducido en la población en general, en cierto sector de la clase dirigente, lo “público”, de la mano de la “privatización”, ha pasado a ser “privado”, con la consiguiente resistencia a rendir cuentas.
Es cierto que el “tema Presupuesto”, su ejecución, control, no están instalados en la sociedad en general, ni en los medios en particular. También es cierto que este instrumento de gestión (el presupuesto) resulta poco utilizado incluso en la actividad privada (salvo en estructuras organizacionales importantes). Durante muchos años, el proceso inflacionario y la propia incertidumbre jurídica, económica y financiera, han hecho que en nuestro país (y nuestro medio), la actividad de proyectar no solo se dificultara sobremanera, sino que además se tornara inútil o ineficaz.
Así, la ausencia de presupuesto, o la laxitud en su diseño, ejecución y control, han servido para improvisar decisiones sobre la marcha. En general, la tarea de planear exige esfuerzo intelectual, búsqueda de consensos, consideración y selección de opciones o alternativas, necesidad de establecer prioridades, asumir compromisos de corto y mediano plazo, etc. Cualquiera de estas cuestiones, o la suma de ellas, pondría en figurillas a más de un dirigente político.

- Que el Presupuesto se esté evaluando a pocas horas de ingresar en el segundo semestre, ¿demuestra que no es prioridad para esta gestión municipal?
- El envío tardío del Presupuesto es una señal respecto de la poca importancia que se da a la más elemental planificación de la gestión pública, más aún cuando no cuenta el Concejo con la debida documentación -rendición final de cuentas- que obligatoriamente debe presentar el Departamento Ejecutivo antes del 30 de abril de cada año, respecto del ejercicio fiscal finalizado (2005). En este caso, esa rendición sería de suma utilidad para evaluar los nuevos valores solicitados, permitiendo compararlos con las cifras efectivamente recaudadas y erogadas en el año anterior.

- ¿Cuál es su análisis preliminar sobre las estimaciones que contiene el proyecto de Presupuesto 2006?
- A pesar de ciertas limitaciones informativas, es posible ensayar un análisis general del proyecto presentado, en relación con los valores de 2005 (iniciales y ampliados), y su respectiva ejecución. El proyecto de Presupuesto plantea para la Administración Central (Departamento Ejecutivo y Concejo, sin contar el Instituto Municipal de Previsión Social), un total de recursos y erogaciones que asciende a 51,9 millones de pesos (para ambos conceptos la cifra es igual, en tanto se trata de cálculos preliminares), que significan, sobre los valores efectivamente realizados en 2005, incrementos del 60,9 % en los recursos y del 47,1 % en los gastos.
Además de estos fuertes incrementos, las cifras llaman la atención si pensamos que en el Presupuesto aprobado para 2006 de la Municipalidad de Rosario, el total de recursos previstos asciende a 568,6 millones de pesos, mientras que los gastos ascienden a 582,6 de pesos. El resultado, es un déficit calculado en alrededor de 14 millones de pesos. Esos valores, para una población de un millón de habitantes implican un gasto de 590 pesos por habitante y por año; para Venado Tuerto (que bordea los 73 mil habitantes), esa relación se eleva a 720 pesos.

- La recuperación económica de los tres últimos años se demuestra en el incremento de los ingresos que consigna el Presupuesto.
- Si repasamos las cuentas totales desde 1991 a 2005 (ver gráfico 1), se aprecian los montos (a valores históricos) de los ingresos y egresos ejecutados en cada año. En este sentido, sobresale con claridad el rápido incremento de las cifras a partir de 2003, atribuible a la recuperación económica que impulsa el crecimiento de los ingresos y el correlativo crecimiento de las erogaciones, básicamente en subsidios e inversión real, aunque esta última dirigida prioritariamente en los últimos ejercicios a equipamiento administrativo, sin que la obra pública alcance los valores del período 1993/95. Asimismo, es llamativa la persistencia del exceso de las erogaciones respecto de los ingresos anuales, lo que significa que los gastos comprometidos en cada año superaron mayoritariamente a los ingresos percibidos efectivamente, con ejercicios deficitarios desde 2001 hasta el presente.

- Al parecer el intendente piensa gastar mucho más dinero este año, y es muy optimista en cuanto a la recaudación.
- Así es. El cotejo entre los ingresos presupuestados para 2005 y 2006 pasan de una estimación de 45,3 millones a otra de 51,9 millones (ver gráfico 2), lo que representa un crecimiento del 14,8 %. Si la comparación la realizamos sobre los valores realmente ingresados (ejecutados), se desprende que el optimismo sobre los ingresos es muy grande, dado que se ha calculado un aumento del 60,9 %. Y la confianza es aún mayor si se piensa que la ejecución efectiva de ingresos de 2005, respecto de lo presupuestado, fue del 71,3 %.
Un análisis similar, ahora para los gastos, indica que la previsión presupuestaria para 2006 es un 17,7 % superior a igual concepto de 2005, y un 47,1 % sobre los valores comprometidos como gasto, aun cuando en las cifras de erogaciones totales no se ha deducido la suma de 1,2 millones imputada como convenio de pagos de honorarios por el Ejecutivo. Ese monto fue anulado por ordenanza del Concejo, pero aún así, la referida cuenta se encontraría excedida en su ejecución, por encima de los valores autorizados por el Concejo para el ejercicio 2005.

- ¿De dónde supone el gobierno municipal que provendrán esos mayores ingresos?
- En el Presupuesto 2006, la Intendencia ha estimado un incremento del 29,9 % de fondos provenientes básicamente de la coparticipación, respecto al Presupuesto 2005, y del 53,9 % respecto a los fondos efectivamente percibidos por tales conceptos en el año terminado. La experiencia del 2004 indica que Venado participó del 2,25 % del total de la coparticipación provincial abonada. Ese porcentaje se redujo al 2,15 % en 2005. Hasta abril del corriente año, los giros realizados por el gobierno santafesino al conjunto de las localidades por tal concepto bordearon los 245 millones (un promedio de 61 millones mensuales). Una proyección lineal de tales valores para todo el año, manteniendo un porcentaje como el referido, determina una expectativa de ingresos del orden de 17 millones de pesos, muy inferior a los 21,4 millones incluidos en el cálculo de recursos a consideración del Concejo.

- ¿Para qué intentaría el Departamento Ejecutivo aumentar “artificialmente” los ingresos calculados?
- Para poder aumentar, paralelamente, y del lado de los egresos, algunas otras partidas. Y en este caso pareciera que el destino correlativo sería un aumento notable en el rubro “inversiones reales”, que no pasarán de meras promesas si los recursos calculados en exceso no se materializan.
La Municipalidad, en un reciente encuentro de secretarios de Hacienda, ha exteriorizado su preocupación por las eventuales (y muy probables) dificultades para cumplir con las pautas de política salarial, emergente de las nuevas decisiones sobre remuneraciones del personal. En ese marco, llaman la atención los incrementos pautados en las tasas municipales (tanto de Tasa General de Inmuebles como de Derecho de Registro e Inspección), habida cuenta de los sustantivos incrementos previstos respecto a los valores ejecutados en 2005, 47,7 % y 39,7 % respectivamente.

- ¿Surgen incorrecciones técnicas en la presentación del proyecto de Presupuesto?
- Más que incorrecciones, correspondería hablar de incongruencias e incumplimientos de disposiciones vigentes. Es evidente que los incrementos porcentuales previstos en el proyecto, tanto en el cálculo de los ingresos, como en los de gastos respecto a 2005 (o a los valores ejecutados de ese ejercicio), no guardan relación alguna ni han respetado los parámetros topes (inflación estimada del 12 % e incremento del PBI del 8 %) previstos por la ley nacional 25.917 de Régimen Federal de Responsabilidad Fiscal al que el propio municipio ha adherido. Tampoco se ha dado cumplimiento en esta oportunidad (ya debió haberlo hecho para el ejercicio 2005 según el Art. 62 de la Ley de Presupuesto Provincial de ese año) a las disposiciones que obligan a presentar los presupuestos por períodos trianuales, aun como ejercicio de planificación. Además, no se han satisfecho las disposiciones de publicación de información (a partir de febrero de 2006) mensual o trimestral respecto de la cuenta de ahorro/inversión/financiamiento y de planta de personal dispuestas por la Ley Provincial 12.397 y su decreto 1975/05.

- ¿La planta de personal está sobredimensionada, como señalan algunos concejales de la oposición?
- El incremento sistemático de la planta de personal municipal (sin incluir Concejo ni Caja de Jubilaciones) determina que la ciudad se encuentre muy por encima de la media de 0,957 empleados públicos cada 100 habitantes, según relevamiento sobre 42 municipios realizada por el INDEC. Esa relación, en 1985, era menor a 1,08, para crecer hasta casi el 1,35 para el ejercicio 2004. Este crecimiento del orden del 30% (por encima del crecimiento poblacional) exige mayor dotación de recursos (inmovilización de fondos en edificios, equipos, comunicaciones, etc.), que no siempre significan mejores servicios para el vecino. Y ello muestra claramente un indicador de ineficiencia de gestión (ver gráfico 3). En este sentido, los incrementos en los valores de las partidas para remuneraciones -en porcentajes mayores a los ajustados por la Administración Pública-, sumados a la falta de acompañamiento de organigrama y planta de personal, hacen presumir que se continuará con las políticas de incrementos, sin control de personal ni de remuneraciones.

- ¿El Ejecutivo sigue la tendencia del Gobierno nacional en el aumento exagerado de los subsidios?
- Hay una evolución preocupante en el criterio de asignación de inversiones y transferencias (subsidios) por parte del municipio. Para la comparación (ver gráfico 4) se han ajustado, por promedio de variación de precios mayoristas y minoristas, las erogaciones totales correspondientes en tales rubros, para los ejercicios 1991 a 2005, dividiendo cada una de ellas por la cantidad de habitantes estimadas según variaciones intercensales. En general, y con preponderancia en 1991/2001, la inversión real por habitante siempre estuvo por encima de la relación subsidios/habitante. Por el contrario, a partir de 2002, los subsidios crecen más rápidamente que la inversión, hasta superarla en 2005 (67,4 pesos por habitante en subsidios contra 60,8 en inversión real).

- Pero algunos subsidios son indispensables…
- Seguro, pero también es cierto que a esos subsidios los perciben los destinatarios más allá de la justicia en su necesidad, urgencia y/o aplicación, basada en la discrecionalidad de la decisión, en tanto no existe debate al respecto, mientras que la inversión es recibida como beneficio directo o indirecto por todos los vecinos. Al respecto, sería deseable que el Concejo participara más directamente en la asignación de los subsidios, precisando programas y planes, o bien se siguiera el ejemplo de otras experiencias, donde los vecinos (contribuyentes), en las boletas de pago de servicios, determinan (votan) por el destino y/o la entidad que desea reciba prioritariamente una determinada asignación de fondos. Esta opción podría conducir, incluso, a mejorar la recaudación de tasas y derechos, además de servir como un mecanismo de participación directa.

- Los honorarios a terceros que tanto debate generaron en este primer semestre vuelven a llamar la atención.
- Sí. Los honorarios a terceros crecen de modo sistemático. Eran 400 mil pesos en 2003; 500 mil pesos en 2004; casi 1,3 millones en 2005 y más de dos millones para este año. En esos incrementos, si bien están incluidos, no inciden los honorarios correspondientes a profesionales de la Asistencia Pública Municipal, que han seguido las pautas de incremento de retribuciones en general. También podríamos recordar, como referencia, que en 1995 se habían presupuestado 60 mil pesos para erogaciones de honorarios.

- ¿Qué expectativas tiene respecto a la tarea de los concejales con el proyecto de Presupuesto 2006, según sus experiencias como secretario de Hacienda y edil en los años ‘80?
- Bueno, precisamente la Ley de Responsabilidad Fiscal a la que ha adherido la Municipalidad, con su cumplimiento, abriría una instancia para, a partir de lo ocurrido en 2005, analizar y diseñar una prudente gestión para 2006 y los siguientes dos ejercicios (2007 y 2008), que se vea reflejada en un Presupuesto estimado sobre bases más sólidas, congruentes y eficientes, que las que emergen del que se encuentra en estudio.

(Publicada el viernes 21 de julio de 2006 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Con un discurso que atrasa, Scott se aleja del "estilo K"

Demostrando que es un político de raza, el intendente Scott cierra el año como esos boxeadores que después de soportar una avalancha de golpes se paran en el centro del ring y muestran la mejor sonrisa ante el rival y el jurado para ocultar su fuerte estado de confusión. Con esa lógica de supervivencia se comportó tras la derrota que en octubre último le birló el precioso poder de veto y, además, consolidó el crecimiento electoral de sus dos grandes adversarios: el lucifuercismo, en la interna peronista, y Pueblo, por fuera. Dispuesto a no reconocer el revés, Scott dio marcha atrás con los cambios previstos en el gabinete. Ya estaban decididos, incluso se habían barajado nombres, pero la pésima elección oficialista -renovaba dos bancas y retuvo apenas la de Pedrola- obligó a postergar el Operativo Renovación.
Confiado en su buena estrella, la que le permitió dominar la escena política venadense durante una década, un Scott falto de reflejos no se detiene a evaluar las transformaciones de la realidad, e insiste con un estilo pendenciero y un discurso derechoso prekirchnerista. Ni siquiera la apología venadense -presuntamente independiente- publicada en la revista Viva causó tanta conmoción como sus declaraciones a La Capital y otros medios de las grandes urbes, donde reforzó la autoritaria teoría de la “mano dura controlada”, junto a promesas de bienvenida a tiros sobre militantes de derechos humanos que podrían tocar el timbre de su casa. No contento con ello, denostó al diputado nacional Miguel Bonasso, uno de los preferidos del presidente Kirchner, y reivindicó nada menos que al policía Luis Patti. En un abrir y cerrar de ojos, Scott -ya demandado por definiciones del mismo tenor- se arriesgó al aislamiento político del omnipresente pingüinismo, sin darse cuenta de que hasta el propio senador Carlos Reutemann hace tiempo que demuestra absoluta sumisión al férreo poder presidencial.
No hay dudas de que Scott no encaja en el estilo K. Y hasta en las herméticas entrañas oficialistas aceptan a regañadientes que la ciudadanía venadense podría demandar un cambio en 2007. Ya no más confrontaciones estériles ni discursos autoritarios. Y qué mejor figura de recambio que José Freyre, piensan. Mesurado, con más semejanzas con el pueblense Roberto Meier que con Scott, Freyre se siente en condiciones de ser el candidato a intendente del scottismo y sólo espera el convite del líder. Pero sin posibilidades de tomar distancia -mucho menos de mostrar diferencias- con el jefe, esa vigilia también lo expondrá durante un largo año a cargar políticamente con las buenas y las malas de la gestión. ¿Si el venadense apuesta a la renovación después de 12 años, se conformará con un cambio de estilo sin salir del scottismo?, es la pregunta que debería desvelar a José Luis y su troupe. En tanto, lucifuercistas y el Tercer Sector se frotan las manos imaginando que el eclipse del Mago podría llevarse puesto también a su delfín.
Como sea, ya no puede atribuirse a la casualidad que el supersecretario se haga cargo de los grandes asuntos municipales, como lo hizo este miércoles retrucando a los concejales por la reprobación del convenio con los abogados Albarracín. En un alarde de fortaleza de carácter, Freyre colocó en las antípodas del scottismo al pacto De Mattía-Viano, resguardando al ascendente Pueblo, que también selecciona los dardos más venenosos para radicales -en el peor momento desde su salida del gobierno en 1995- y eléctricos, antes que para el elenco scottista. Tanto es así que el propio líder pueblense, tal vez con el ánimo de marcar la cancha, incurrió semanas atrás en una sobreactuación al optar por Scott en desmedro de Viano, en una innecesaria invasión de la interna peronista. En el curso de este mes, el Tío también anticipó su estrategia para la carrera a la Intendencia con dos resonantes votaciones: la presidencia del Concejo y el caso Albarracín. A partir de ellas, está claro que pretende mostrarse como el paladín de la racionalidad, como la renovación política pos-scottista, como el candidato de la gobernabilidad. Es una apuesta bastante riesgosa. La confrontación cuerpo a cuerpo con el scottismo fagocitó casi hasta la extinción a la UCR en la última década. Pero también es cierto que una sobresaliente concejala como “Chola” Guaci acabó en el ostracismo político por no despegarse a tiempo del abrazo de oso de Ernesto De Mattía. Mientras ella privilegiaba los intereses municipales por encima de sus diferencias con el intendente radical, el entonces flamante concejal Roberto Scott torpedeaba sin piedad la incipiente obra de agua potable y los restos de un BID que se desmoronaba.
Hoy, en la primera reedición del siglo XXI de aquella novela de los noventa, el rol bonachón de Chola lo cumplen el Tío y Poroto, y el personaje implacable de Roberto Alcides se lo disputan Delfor, Lisandro y Patricia, aunque, según Freyre -ya no tan bonachón-, estos últimos no son más que títeres de Ernesto De Mattía y Jorge Viano.
Próximos capítulos develarán la compleja trama de esta atrapante historia que acabará, con un nuevo intendente, en la primavera de 2007.


(Publicado el viernes 30 de diciembre de 2005 en diario El Informe de Venado Tuerto)

Las internas fagocitan al "verdadero Venado"

Pocas veces la ciudad de Venado Tuerto atravesó un clima de convulsión política y social tan exacerbado como en estos últimos meses. Peor aún es que no se trataría de un fenómeno pasajero, sino que amenaza con instalarse durante -al menos- los dos años venideros, caracterizados como escenarios de ásperas luchas por el poder real en la ciudad. Hasta los Bomberos Voluntarios están embarcados en refriegas institucionales inéditas, aunque ahora, con la intervención de la federación provincial, intentan apagar el incendio como si nada grave hubiera sucedido entre la base bomberil y la flamante mutual.
La mismísima Asociación Italiana, en pleno concurso de acreedores, sufre un encarnizado enfrentamiento -aún no explotó públicamente-entre directivos y padres de alumnos por el futuro de las escuelas, el cine Verdi y otras propiedades de la malograda institución. Ni siquiera el recoleto ámbito de entidades intermedias, como el Centro Regional para el Desarrollo, el Centro Comercial y la Cámara Regional de la Industria y Comercio Exterior, está a salvo de feroces internas.
Hasta el nuevo Concejo, a partir del ingreso de dos ediles de carácter más combativo que los salientes, como Oscar Pieroni y Patricia Romero, podría constituirse en un espacio de confrontación mucho más complejo de superar para un Departamento Ejecutivo liderado por un político personalista, como Roberto Scott, que se encontró hasta ahora con concejales más inclinados a ofrecer un gentil cogobierno que a ejercer una oposición más afilada.
Ni que hablar en el terreno de los enconos intestinos de la Cooperativa de Obras Sanitarias, con una dirigencia sorda y ciega que se autodestruye a fuego lento en la hoguera de las vanidades. En tanto, con la prometida reforma del sistema electoral y el desembarco de viejas caras nuevas en el Consejo de Administración, la Cooperativa Eléctrica consiguió abrir un paréntesis de sosiego mientras maduran los cambios estatutarios que deberán garantizar a los asociados la igualdad de oportunidades para acceder a la asamblea de delegados y, como consecuencia, al gobierno de la empresa.
Tanto en Obras Sanitarias como en la Eléctrica, estos procesos desembocarán durante 2006 en elecciones de delegados que despertarán inusuales expectativas en la ciudad. También el año próximo albergará la renovación de autoridades vecinales en todos los barrios. En esas pugnas, donde se estrenarán las reformas en la polémica ordenanza reglamentaria, quedará expuesta en toda su dimensión la lucha de aparatos entre scottistas y lucifuercistas, como antesala de las atractivas primarias justicialistas de 2007.
Será entonces cuando se libren los primeros combates cuerpo a cuerpo rumbo a la madre de las batallas, y tan furiosa es la pendencia que, desde el vamos, ambos sectores prometen respaldar en las generales, en caso de perder la primaria, al postulante surgido de las filas opositoras.
Caracterizado por su espíritu belicoso, el intendente parece haber contagiado al conjunto de la dirigencia local en su vehemencia, aunque no debería jactarse de ello, pues los liderazgos positivos son aquellos que generan consensos políticos y sociales para el desarrollo equitativo de las sociedades.
Hoy, divorciado con el lucifuercismo gobernante en la Eléctrica, Scott vuelve al ruedo advirtiendo que podría llamar a licitación para cubrir el servicio de alumbrado público. Enojado también con los oficialistas “Vecinos” de Obras Sanitarias -en las últimas elecciones respaldó a la opositora lista “Unidad”-, trata por estos días de restar protagonismo a la empresa cooperativa en el cometido de erradicar el Basural y dar un tratamiento digno del siglo XXI a los residuos sólidos domiciliarios.
Así se comporta el verdadero Venado, el Venado profundo, cuya realidad se distancia de los generalizadores comportamientos de ciudad invadida por nuevos ricos que se empecinan en hacer creer los grandes medios gráficos con esporádicos artículos a pedido.
Cuenta la leyenda -una de las tantas- que el venado tuerto original advertía sobre el desembarco en estos campos de forasteros con malas intenciones. Hoy no haría falta la presencia del emblemático venadito: nos peleamos entre nosotros. Y no necesariamente en defensa de un objetivo superior.

(Publicado el miércoles 21 de diciembre de 2005 en diario El Informe de Venado Tuerto)